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Ya que la III Guerra Mundial comenzó

Estemos claro, la guerra ilegal de EEUU porque no fue aprobada por su Congreso, en conjunto con Israel, contra el digno pueblo de Irán, se está desenvolviendo, hora tras hora. Una guerra que involucra a todo el planeta. Pero además Israel esta invadiendo El Líbano y continua el sistemático genocidio del pueblo palestino.

No podemos olvidar, el recién creado Escudo de las Américas, una iniciativa estadounidense para exportar su política exterior de guerra en América Latina.

Centenares de miles de muertos en Gaza, muerte en El Líbano, muerte en Irán por hacer valer su derecho a la soberanía. Y, en este punto quiero volver a reiterar que, en Venezuela, donde, durante años hemos desplegado por el mundo la Diplomacia de Paz, en la búsqueda de establecer relaciones de cooperación, complementariedad, y de respeto de la soberanía de cada pueblo, sabíamos que la opción estaba entre la vida o la muerte y la destrucción. Y, el Gobierno Bolivariano escogió la vida.

Aun sabiendo lo que es el Gobierno de los Estados Unidos, que, por ejemplo, llegó a “creer” y planteó bajo el gobierno de Ronald Reagan que Nicaragua los iba a invadir; Así Bush mintió sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak; Clinton destruyó Yugoslavia; Barack Obama destruyó Libia, entre todos asolaron a Siria, y que Trump declaró a Cuba una amenaza inusual y extraordinaria para los EEUU.

Y, ahora, además, Trump, en pleno proceso de negociación con Irán, inició una guerra, porqué “sintió”, que Irán iba a atacar a Israel, entonces EEUU debía de atacar primero a Irán, y como primer objetivo, ¡una escuela primaria de niñas! Una escuela que tuvo que atacar dos veces: un primer misil y 40 minutos más tarde, el segundo misil para garantizar la muerte de esas infantas.

Estoy consciente de lo que ocurre más allá de La Guaira. Tiempos de cambios profundos, y es en estos tiempos, que podríamos reconsiderar, ya que nos toca velar por nuestra humanidad en tierra venezolana, al menos dos cosas, por ahora: en este mes de marzo, mes de visibilizar las luchas de las mujeres, reconsideremos la despenalización del aborto.

Ante un avance brutal de la derecha en el mundo, reivindicar una posición del Estado a favor de la despenalización del aborto sería un avance significativo en defensa de nuestra humanidad, un avance de justicia social.

El segundo punto, por ahora, insisto, seria eliminar de tierra venezolana la tauromaquia. Sería un paso concreto en torno a prácticas de tortura de un ser sintiente bajo el paraguas de una “fiesta tradicional”. Esto lo digo porque autoridades del estado Aragua informaron sobre los avances en la restauración de la Maestranza César Girón, para disfrute de maracayeros y visitantes como espacio para eventos y actividades en la nueva Plaza de Todos.

Ya que la III Guerra Mundial comenzó, liberemos nuestra tierra de la tortura de seres sintientes y despenalicemos el aborto que es una reivindicación histórica de las mujeres venezolanas que merecen ser respetadas de manera integral, en especial en torno a este tema que es determinante en sus vidas.

 

T/Ana Maneiro Brumlik
F/Reuters
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Para evitar lo inevitable

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está resquebrajando aún más a su propio país, mientras amenaza a otros países, instituciones multilaterales, y aliados para, pareciera ser, que haya otros temas en la mesa y no el hecho de que está en los archivos de Epstein. No es solo que “está” en los archivos, sino que se le menciona miles de veces, hay registro fotográfico de su “amistad”, en una red transnacional de tráfico de niñas, niños, mujeres jóvenes para satisfacer el sadismo sexual de personas con poder político, económico o de la realeza.

Trump dijo que arrasaría con Cuba, y decidió implementar un bloqueo energético total a la Isla, amenaza con matar a millones en Irán, continuó con el genocidio sistemático del pueblo palestino, con el objetivo expreso de construir un desarrollo inmobiliario de cara al mediterráneo en la franja de Gaza. Bombardeó Venezuela, secuestró a la pareja presidencial y, prácticamente se declaró presidente del país, y tutela la producción petrolera. Ejecuta con misiles, a la vista de todos, a las personas que van en lanchas en el Caribe y en el Pacífico, sin averiguar que llevan, nada, con el argumento que son “narcolanchas”.

Amenazó con tomar por las buenas o por las malas la Isla de Groenlandia, amenazó a Colombia y México, con secuestrar a Petro o con “operaciones terrestres” para su guerra contra las drogas. Humilló y sometió a Argentina, amenazó a Panamá hasta el punto que echaron para atrás contratos con China para la administración de puertos, intervino en las elecciones en Honduras y en Chile, y metió tropas estadounidenses en Perú. No podemos olvidar que renovó la doctrina Monroe como Doctrina Donroe 2.0: todo el continente de América es de los Estados Unidos.

Trump convirtió el ICE en una fuerza paramilitar para perseguir a todo aquel que no es blanco en territorio estadounidense, y si son blancos, y se manifiestan contra el ICE, son asesinados y declarados terroristas domésticos. Retiro a EEUU de decenas de organismos multilaterales, y ataca sin piedad a la ONU como organismo internacional para crear una “Junta de Paz” que, por supuesto, él preside. Asegura que Canadá le roba a EEUU desde hace décadas, pone su nombre a todo lo que puede y recibió un premio de la FIFA, el primero que entrega la FIFA, por promover ¡la paz¡

Pero, además, insulta diariamente a periodistas, políticos, censura comediantes y publicó, en su muy personal red social Truth Social, a la expareja presidencial, los Obama, como orangutanes.

Y ahora quiere liberar los archivos en torno a los alienígenas. Y mientras tanto, renuncian a sus cargos en Europa y en EEUU personas que se han visto involucradas en los Archivos Epstein, El ex príncipe Andrés, hermano del Rey Carlos de Inglaterra, está bajo investigación por la policía de Londres. ¿Y Trump? Bien gracias, por ahora. No le importan los marcos jurídicos internacionales, su poder, según él, solo se limita por su propio sentido de lo moral, pero no podrá evitar lo inevitable.

Ana Maneiro Brumlik

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Panama

Miranda y el canal de Panamá

La idea de abrir un paso entre las aguas del Mar Caribe y las del Océano Pacífico es bastante antigua. Se dice que Vasco Núñez de Balboa, en 1513, fue el primero (entre los conquistadores, por supuesto) en darse cuenta de que la tierra que separaba ambos cuerpos de agua era muy estrecha; aunque en el momento los conocimientos habidos no llegaban al extremo de imaginar la posible construcción de un canal entre ambos mares. Faltaría investigar en los sobrevivientes códices de las culturas originarias que, como los Mayas, habitaron esa región desde tiempos inmemoriales, si también éstas lo habían pensado.

En todo caso, durante los primeros siglos de la ocupación europea de tierras americanas, la idea fue planteada una que otra vez a la Corona española; quien siempre la rechazó por considerarla perjudicial para sus intereses de dominio total sobre la región. Llegado el siglo XVIII, siglo en el que las verdades instituidas por el racionalismo cartesiano fueron puestas en cuestión por la ciencia experimental, el interés por contrastar las verdades reveladas con la experiencia sensible, llevó a las nuevas generaciones de pensadores, a recorrer el globo terráqueo más allá de los límites conocidos. Por ello, será éste el siglo de los descubrimientos científicos y de la exploración del mundo natural; y entre las interrogantes planteadas, destacaba la de conocer lo que realmente existía en el vasto océano que separaba al occidente de América, del oriente de China y la India. Y, sobre todo, cuál podría ser la vía más corta para conectarlas.

Entre las muchas obras publicadas a ese respecto, destacó la escrita por Arthur Dobbs, de origen irlandés, titulada: Un resumen de todos los descubrimientos que se han publicado de las islas y países adyacentes al gran océano occidental entre América, India y China, etc., señalando las ventajas que se pueden obtener si se encuentra un paso corto a través del estrecho de Hudson hasta ese océano. (1744). Si bien esta obra plantea la construcción de un paso entre ambos océanos muy al norte de Canadá, lo cual lo hacía tan poco atractivo como el paso por el estrecho de Magallanes al sur del Río de la Plata, su éxito se debió a que puso en evidencia la necesaria y urgente conexión que debía establecerse entre el Atlántico y el Pacífico, a fin de asegurar la superación de la grave crisis provocada por una revolución industrial que exigía no sólo una vía segura sino más rápida, para la salida de la producción de las nuevas mercancías. Salida que para la Europa no española resultaba ilusorio plantearla atravesando territorios ajenos; como lo eran las posesiones de la corona borbónica en el Caribe; a menos que se lograra primero la liberación total de esas colonias en América.

La misma obra contenía, además, un cálculo de cómo aumentarían las exportaciones al construirse ese paso entre los dos océanos y, sobre todo, un cálculo de las ganancias que este paso le traería a comerciantes y gobiernos de ambos lados del mundo.

Miranda no sólo leyó este libro sino también otros publicados sobre el mismo tema, y sabrá utilizar esta idea para despertar aún más el interés de los ingleses por lograr la independencia de toda la América Española; lo que significaba, al mismo tiempo, la real posibilidad de construir ese canal por la parte más estrecha de tierra que separaba ambos mundos, y al que España se seguía oponiendo.

Una vez de nuevo en Inglaterra, luego de su recorrido de cuatro años por gran parte de Europa, norte de África y el imperio ruso, Miranda se siente ya preparado para echar a andar su plan de liberación de todo el territorio americano en posesión de España. Su primer gran paso será tratar de conseguir la aquiescencia y el financiamiento del gobierno inglés; tradicionalmente enfrentado a España y Francia, tanto en Europa como en el Caribe. Será Thomas Pownall, miembro del Parlamento y antiguo gobernador en algunas provincias norteamericanas antes de su independencia, quien le consiga la entrevista y lo acompañe en su primera conversación con William Pitt.

Las ideas discutidas en esta reunión, celebrada el 14 de febrero de 1790, en Hollwood, casa de campo del Primer Ministro inglés, serán plasmadas por Miranda en su primera Propuesta para la Independencia americana; presentada al gobierno inglés y a la que hemos hecho referencia en publicaciones anteriores. En ella, además de formular la razón substancial que lo mueve a solicitar el apoyo de Inglaterra para que la América del Sur  pueda “sacudir la opresión infame en que la España la tiene constituida”, Miranda le ofrece a la nación inglesa como retribución, además de “un vastísimo comercio” y tesoros con los que se le pagarían puntualmente los servicios que ésta le preste, otras ventajas como “la posibilidad de formar sin mayor dificultad un canal de navegación en el istmo de Panamá, que facilite el comercio de la China y del Mar del Sur, con innumerables ventajas para la Inglaterra, América, etc.”

A medida que el proyecto de independizar América de toda forma de sujeción política, económica y cultural se fue perfeccionando, la idea de construir ese Canal se hizo un arma estratégica para lograr el apoyo requerido.

Así, vuelve a retomar el tema en el Acta de París, de 1797, cuando huyendo de la persecución del gobierno napoleónico y decepcionado por la ruta tomada por el gobierno revolucionario francés, decide regresar a Inglaterra y replantear su proyecto independentista de América a las autoridades del momento; ya no como una aspiración individual sino como una solicitud colectiva que involucra a otros americanos conscientes de la imperiosa necesidad de liberar definitivamente su patria del dominio español. Como también lo reafirmará, con mucha fuerza, en su más completo alegato sobre la urgente necesidad de hacer realidad la Independencia de la América del Sur, por tantos siglos espiritualmente oprimida y materialmente saqueada por la Corte de Madrid; como lo es su Proclama a los Pueblos del Continente Colombiano, alias Hispanoamérica, de 1806.

Pero en Miranda, Panamá no sólo se convertiría en el centro del comercio entre ambos océanos, sino que por su propia ubicación geográfica en la Colombia liberada y constituida en nación desde el Mississippi hasta la Patagonia, simbolizará igualmente el centro físico de tan vasto territorio y, en consecuencia, se convertirá también en su centro político; ubicándose allí el Concilio Colombiano, especie de Congreso General de Colombia, así como los dos Incas (nombre americano para el gobernante máximo) que detentarán el Poder Ejecutivo; como queda bien explícito en sus diversos Proyectos Constitucionales. Para todo lo cual, el Canal se convertía en una urgente necesidad.

T/ Carmen Bohórquez
F/Tomado del «Atlas de los Estados Unidos de Colombia, antigua Nueva Granada», 1865

 

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La comuna Greenwood

Booker T. Washington (1856-1915) fue un educador, orador y líder nacido esclavo, que abogó por el progreso económico de su gente a través de la educación y el trabajo, fundando el Instituto Tuskegee y convirtiéndose en la voz principal de los negros en Estados Unidos hasta su muerte, dejando un legado duradero en la educación negra y un enfoque pragmático para la igualdad.

E. B. Du Bois (1868-1963) fue un marxista, sociólogo, activista, historiador y líder de derechos civiles de los negros, cofundador de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), editor de la revista The Crisis y pionero en el estudio del racismo. Abogó por el panafricanismo y la igualdad plena.

En 1906, una comunidad del estado de Oklahoma decidió crear la comuna Greenwood en la ciudad de Tulsa, inspirada por Booker T. Washington. Para el año 1921, esta comuna era un ejemplo de convivencia, paz y prosperidad convirtiéndose en un boyante centro de negocios y servicios, al punto que era conocida como la Wall Street Negra. Contaba con 11.000 habitantes que vivían en 35 manzanas, con al menos 15 médicos, una docena de sastres, siete abogados, un joyero, una fábrica de ropa y una pista de patinaje entre sus más de 240 negocios, restaurantes, cines y periódicos. La comuna participaba en el auge petrolero de la región.

Cuando W.E.B. Du Bois visitó la comuna Greenwood, a principios de 1921, quedó impresionado por lo que encontró. El afamado intelectual llevaba semanas de gira dando conferencias por el sur. En su diario de viaje, escribió sobre linchamientos brutales y barbaries tan antiguas como la propia nación; más antiguas, de hecho. Lo que captó la atención de Du Bois fue lo que su gente estaba logrando a pesar de ello. «Se nota en todo el sur, con algunas excepciones, la nueva esperanza y el poder de la gente de color», escribió en su diario. «No se trata de una mayor fe en los blancos; todo lo contrario, es una clara conciencia de su propia capacidad».

Greenwood representó esta «nueva esperanza y poder» mejor que casi cualquier otro lugar del país. En menos de dos décadas, Greenwood se había transformado de una zona árida de tierras bajas al norte del centro de Tulsa en una comuna que era el centro de la actividad económica afroamericana del suroeste.

A las 10:30 de la noche del 31 de mayo de 1921, medio millar de blancos se concentraron ante la comisaría, donde prestaron juramento como “asistentes de policía” y, con el apoyo de algunos agentes, saquearon varias armerías. Siguieron horas de asesinatos racistas y persecuciones callejeras a tiros contra personas negras, de crímenes salvajes. Un indigente ciego y con ambas piernas amputadas fue amarrado a un carro y arrastrado hasta la muerte. La jauría blanca bloqueaba ambulancias para impedir la atención a las personas heridas y que, tras incendiar las primeras casas de Greenwood, amenazaba a los bomberos a punta de pistola para que no sofocaran el fuego. Difundían bulos sobre un “alzamiento” de la comuna y la supuesta llegada de “trenes llenos de negros” para ocupar Tulsa.

A las 5:08 del amanecer del 1º de junio de 1921, sonó una sirena, una metralleta disparó y comenzó la invasión de media docena de aviones privados a modo de ‘fuerza aérea’ que lanzaba dinamita y bombas incendiarias. Durante aquellas 18 horas de la masacre racial, respaldada por miembros del Ku Klux Klan y apoyada por las fuerzas de seguridad, el procedimiento se repetía: los grupos blancos llegaban a una casa, saqueaban los objetos de valor y la prendían fuego. Previamente sacaban a la calle a sus residentes negros para llevarlos a punta de pistola a un improvisado campo de reclusión. La policía se limitaba a colaborar con las ‘detenciones’. Más de 300 personas fueron asesinadas, más de 1000 resultaron heridas y más de 6000 fueron detenidas. Simón Rodríguez siempre nos dice: “Abramos la historia”. Sólo así podemos conocer al enemigo de la humanidad.

T/ Alí Ramón Rojas Olaya
F/Cortesía

elrectordelpueblo@gmail.com

 

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Cuando despertó, el país todavía estaba allí

Han pasado más de 20 días y el Gobierno Bolivariano sigue gobernando. Se están haciendo los preparativos para conmemorar el Bicentenario del Congreso de Panamá y la II edición de la Olimpiada Venezolana de Astronomía, la selección nacional de voleibol masculino sub-17 clasificó, por primera vez en su historia, al Campeonato Mundial y Venezuela participa en la 46.ª edición de la Feria Internacional de Turismo en Madrid.

Es decir, la vida continúa, pero hay algo distinto en el aire. Hay un proceso de reuniones, negociaciones y acuerdos con el país que ha marcado el pulso y el accionar de la oposición venezolana durante más de dos décadas. Y ese proceso lo lleva adelante el Gobierno Bolivariano, liderado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y lo está llevando a cabo sin que el país éste viviendo una convulsión social. Se han continuado realizando las excarcelaciones en pro de la reconciliación nacional, se llevará a cabo la primera Consulta Popular Nacional el 8 de marzo y no han parado las manifestaciones populares por la libertad y retorno del Presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Muy interesante que fue el propio EEUU quien fulminó a la principal representante de la derecha extrema que ellos mismos crearon, estamos hablando de María Corina Machado. Lo que ocurrió el 3 de enero fue un nuevo capítulo en el pulso de fuerza entre la voluntad del pueblo venezolano en decidir su destino y la nueva versión de la doctrina Monroe, ahora llamada “Donroe 2.0”.

Donald Trump, que conoce muy bien la dinámica mediática, declara constantemente, que él decide prácticamente todo en Venezuela. Pero, ¿realmente es así?

Trump, acostumbrado a reuniones de negocios, de pactos cerrados, de “tirar la piedra y esconder la mano”, y según los medios de comunicación de su propio país, de mentir, mentir y mentir, no puede comprender la variable del “ser venezolano”.

Todos los consejos comunales, comunas, todo lo fomentado en más de 25 años de Revolución Bolivariana en organización popular, en vivir lo posible (con todos los problemas con los que nos hemos enfrentado) late en el país. Late con fuerza.

En cada encuentro, cada conversa, cada vez que nos apoyamos y compartimos, construimos, no solo políticas desde nuestras propias realidades, sino lo más importante: lazos de afecto y de compañerismo.

Es que como pueblo no vivimos con miedo, si algo, tendemos a estar pendientes unos de otros y eso es algo que Trump no está en condiciones de asimilar. Él no funciona así, tiene otra lógica, la del más fuerte, la de hacer valer que son una potencia, que los EEUU no tiene que regirse por marcos jurídicos internacionales, y que prácticamente puede hacer lo que quiere. Pero el país, nuestro país, sigue aquí.

Entonces, así como durante cinco meses de asedio, continuamos con nuestra vida, no estábamos temblando, ni escondidos, ni mucho menos dejando de vivir, sigamos, porque la geopolítica se mueve, se está reconfigurando y aquí, no ha culminado nada.

Ana Maneiro Brumlik

 

JORNADA LATINOAMERICANA- MUJERES CONTRA LA GUERRA Y EL IMPERIALISMONos acompañarán desde Venezue (1)

Defensa del territorio y cuerpos femeninos

Bueno, ya lo sabemos, el Senado de los EEUU no pudo impedir que Trump decida, por su cuenta, realizar más acciones militares en Venezuela.

Las “acciones militares” o las guerras, impactan en especial a las mujeres. En este sentido se realizó una Jornada Latinoamericana: Mujeres contra la Guerra y el Imperialismo, en la plataforma YouTube el 13 de enero.

Durante la jornada, me llamó la atención la intervención de la joven María Alejandra Reyes de la organización venezolana Faldas R (Feministas en Acción Libre y Directa por la Autonomía Sexual y Reproductiva). “Es muy necesario en estos momentos posicionarnos contra la guerra”, expresó al inicio y explicó que, “las agresiones de la derecha (bajo la dirección de EEUU) contra el Gobierno Bolivariano no son de ahorita, vienen desde la nacionalización de la renta petrolera, vienen desde la necesidad de auto-determinarnos como pueblo”. Es una guerra multifacética, que se manifestó abiertamente con el golpe de Estado en el 2002.

Lo que ocurrió el 3 de enero, “no fue un hecho quirúrgico, que es lo que nos quieren vender desde el exterior y, que también venezolanos en el exterior promueven esa idea, aquellos que no vivieron las bombas, y que no se reconocen como víctimas de una guerra” multifacética, que lleva años en desarrollo.

Otra cara de esta guerra es el bloqueo económico que, “ha tenido grandes repercusiones en la vida de mujeres, adolescentes y niñas como en la falta de acceso a métodos anticonceptivos y que desmejoró nuestra salud sexual y reproductiva”. Pero, además, “el cuidado y la calidad de vida de las mujeres se vio afectado por el incremento en las tareas domésticas, en las labores de cuido, porque la vida sexual y reproductiva de las mujeres no para, no se detiene y, en contextos de guerra (económica o militar), en contextos de vulneración de derechos, todas las desigualdades que enfrentamos, se ven radicalizadas”.

Y, en particular me impactaron sus palabras, cuando recalcó “que esta violación a la soberanía, se siente también como una violación sobre nosotras, sobre nuestros cuerpos. Nuestra autodeterminación fue violada. Irrumpen con violencia y se mantienen las amenazas sobre nuestro país. Hemos sido también victimas del odio, del fascismo. Por ello, es necesario, que las mujeres en América Latina nos arraiguemos en nuestros territorios, que la defensa del territorio sea nuestra principal bandera de lucha. Es preciso hoy, más que nunca, la juntera con las amigas, las vecinas, las tías, las mamás, es nuestro deber como feministas sostenernos en comunidad en medio de la incertidumbre, el miedo, la rabia y el amor. Que ninguna se sienta atravesada por la soledad. Es necesario escucharnos, sostenernos y que la reflexión nos saque de la inercia, para que continuemos en la construcción de ese horizonte que es para todas. Y cuando hablo de todas, es una juntanza latinoamericana, caribeña, todas las mujeres en la lucha anti-patriarcal, y antiimperialista que nos convoca en este momento”. En eso estamos.

T/Ana Maneiro Brumlik
Juguete artesanal de Perú en la VI Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE, por sus siglas en inglés), en Shanghai

Las relaciones sino-latinoamericanas irradian certidumbre al mundo

El presidente chino, Xi Jinping, asistirá a la 31ª Reunión de Líderes Económicos de APEC en Lima y realizará una visita de Estado a Perú, del 13 al 17 de noviembre. Luego, Xi asistirá a la 19ª Cumbre del G20 en Río de Janeiro y realizará una visita de Estado a Brasil, del 17 al 21 de noviembre.

Los líderes de las economías más dinámicas del mundo se reunirán en América Latina para discutir la gobernanza económica global y el desarrollo sostenible para la humanidad. Durante este período, América Latina atraerá la atención mundial.

Esta será la primera visita del presidente Xi a América Latina desde su reelección, y su sexta visita como presidente de China.

Hace diez años, el 17 de julio de 2014, Xi asistió a la Reunión de Líderes de China y los Países de América Latina y el Caribe (ALC) en Brasilia, y pronunció un discurso clave, en el que propuso por primera vez construir una comunidad China-ALC con un futuro compartido. Esta propuesta recibió respuestas positivas de los líderes latinoamericanos. En este sentido, la relación China-ALC ha inaugurado una nueva era caracterizada por la igualdad, el beneficio mutuo, la innovación, la apertura y mayores beneficios para los pueblos.

Xi, junto con los líderes de los países de la región, estableció el Foro China-CELAC (la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), proporcionando la primera plataforma para el diálogo directo y el desarrollo conjunto entre el país en desarrollo más grande del mundo y la región con la mayor concentración de economías emergentes. Esto abrió una nueva fase de cooperación bilateral y total, donde ambas partes se promueven y se complementan mutuamente.

En los últimos decenios, China ha establecido -o restablecido- relaciones diplomáticas con cinco países centroamericanos, ha construido una comunidad de futuro compartido con Cuba, y ha establecido diversas asociaciones estratégicas con más de una docena de países, incluidos Venezuela, Brasil y México. Las tres principales iniciativas de China han recibido un reconocimiento generalizado de los países de América Latina. La participación de China en organizaciones regionales o subregionales ha aumentado, ya sea como socio de diálogo, observador o en cualquier otra capacidad. En los principales temas globales, ambas partes han establecido una comunicación y coordinación cada vez más estrechas. El «círculo de amistad» entre China y América Latina se ha expandido y profundizado como una fuerza clave para unir al Sur Global.

China ha establecido asociaciones de libre comercio con cinco países de la región. Una gran cantidad de productos latinoamericanos han debutado en la vida diaria de los chinos. En la última década, el comercio de productos agrícolas entre China y América Latina se ha duplicado. Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL) demuestran que, entre 2000 y 2022, el comercio entre China y América Latina creció 35 veces, mientras que el comercio de la región con el resto del mundo solo se cuadruplicó. La CEPAL también publicó un informe donde destaca que China será este año el mercado de exportación de más rápido crecimiento para la región. Actualmente, China es el segundo mayor socio comercial de la región. A su vez, América Latina se ha convertido en el segundo destino más grande de las inversiones chinas en el extranjero.

En el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, varios países latinoamericanos han firmado memorandos de entendimiento con China. Un número creciente de proyectos de infraestructura, instalaciones culturales y educativas, aeropuertos, puertos y centros de transporte se han implementado. Diversos proyectos de infraestructura digital y energía limpia se encuentran en la región. Muchos proyectos pequeños, pero prácticos, y centrados en las personas han ayudado a las comunidades locales a abordar necesidades urgentes y mejorar las condiciones de vida. Estos proyectos, al generar empleo local, romper cuellos de botella en el desarrollo y lograr cooperación de beneficio mutuo, también han traído beneficios tangibles, felicidad y un sentido de seguridad a los pueblos de América Latina.

Durante la última década, ambas partes están formando grupos de profesionales que se identifican mutuamente en campos como las humanidades y las ciencias sociales. De igual manera, legisladores, intelectuales, periodistas, y turistas viajan a China y América Latina. Símbolos culturales como la comida, la música, los sitios históricos y el idioma conectan cada vez más entre ambos pueblos, y entre sus jóvenes. Por otra parte, los intercambios pueblo a pueblo han mejorado mucho la comprensión mutua y han ayudado a fomentar una conexión más cercana a través del Pacífico, sentando una sólida base cultural para la cooperación integral y práctica entre China y América Latina.

Las relaciones China-América Latina han experimentado el crecimiento más rápido en la historia, y actualmente pasan por su mejor momento. Actualmente, América Latina atraviesa un período crítico de recuperación y desarrollo postpandémico. Mirando hacia el futuro, los factores inestables que causan turbulencias globales irán en aumento. Las raíces históricas de la inestabilidad están incrustadas en el antiguo orden político y económico internacional, combinado con problemas no resueltos durante la transformación propia de América Latina. Fortalecer la autonomía estratégica, avanzar en el proceso de modernización y construir un sistema de gobernanza global justo y razonable serán prioridades importantes para los países latinoamericanos. Estos objetivos resonarán en las relaciones de China con América Latina.

La relación China-América Latina se basa en el respeto mutuo, el principio de beneficio mutuo y la cooperación ganar-ganar, el carácter de apertura e inclusión y el objetivo de desarrollo común. Las relaciones China-América Latina se alinea con las tendencias globales y los flujos históricos, respondiendo a los intereses compartidos de China y los países latinoamericanos. Su efecto logrará un nuevo y mayor desarrollo futuro, inyectando más certidumbre a un mundo incierto y contribuyendo de una manera más efectiva a la construcción de una comunidad de futuro compartido para toda la humanidad.

T/Pan Deng
Director del Centro de Derecho de América Latina
y el Caribe de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China

 

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China: el gigante que aporta crecimiento a América Latina

La República Popular China cumple 75 años de fundación este 2024, un tiempo que ha marcado un desarrollo increíble para todos los sectores, entre los que destacan ámbitos productivos, tecnológico y de relaciones bilaterales entre Estados, que permiten anticipar un mayor dinamismo en el intercambio comercial con países amigos, y en América Latina son varios los que toman el protagonismo en los últimos años.

El Gobierno chino desde hace varios años ha hecho propuestas e implementado iniciativas que lo ponen al frente de la construcción de asociaciones que tienen el objetivo claro de impactar en el desarrollo de los países y pueblos, con la mirada puesta en el crecimiento integral, bajo el principio ganar-ganar.

Y es que el país asiático ha puesto a disposición su avance tecnológico y experiencias a nivel productivo bajo un interés de crecimiento compartido y no de dominación como buscan los poderes imperiales de Occidente.

El resultado lo podemos observar en la cantidad de países, no solo de Latinoamérica, que cada vez se suman a tener una relación de cooperación con China, teniendo como marco el respeto a la soberanía y la no injerencia en asuntos internos y un elemento fundamental: la aceptación del Principio de Una sola China, es decir, reconocer que Taiwán es una provincia más del territorio nacional.

En ese sentido, hay dos ejemplos recientes en nuestra región, Honduras y Nicaragua.

Con su llegada a la Presidencia, Xiomara Castro tomó una importante decisión en política exterior del Gobierno hondureño: establecer relaciones diplomáticas con China el pasado año 2023.

Por otra parte, los gobiernos nicaragüense y chino celebraron el mes de diciembre del mismo año el segundo aniversario del restablecimiento de relaciones. La fecha fue propicia para que los presidentes Daniel Ortega y Xi Jinping acordaran elevar las relaciones diplomáticas a nivel de “asociación estratégica”.

La Fundación de la Nueva China arriba a 75 años con miradas de admiración desde América Latina, por sus logros alcanzados y su capacidad de modernización, y con demanda creciente de mayor intercambio económico y de apoyo a proyectos clave para la prosperidad de los países de la región en vías de desarrollo.

Para el cierre  de 2024 las estimaciones del Gobierno chino es que la economía tenga un crecimiento de 5 %, un número que coincide con las proyecciones de entidades como Goldman Sachs  y el Fondo Monetario Internacional.

Una de las iniciativas que está marcando el relacionamiento con China es la Franja y la Ruta, una propuesta que cumple 11 años impulsada por el presidente Xi Jinping, y que tiene su base en la integración económica a través del desarrollo de infraestructuras marítimas y terrestres; proyectos que reciben la mayor parte de financiamiento por Beijing.

“La Iniciativa de la Franja y la Ruta es una solución china a los problemas de desarrollo global, que apunta a promover la modernización en los países participantes en conjunto, hacer que la globalización económica sea más dinámica, inclusiva y sostenible y garantizar que una mayor parte de los frutos sean compartidos de manera más equitativa por los pueblos de todo el mundo”, señala una nota de la Agencia de Noticias Xinhua.

Y en la realidad es así, no se trata solo de una teoría, China está demostrando que puede avanzar en su modernización interna y al mismo tiempo brindar beneficios de crecimiento a los países amigos mediante convenios con sus empresas estatales y privadas.

Las calles de Beijing y de provincias como Sichuan, Hubei, Jiangsu, solo por mencionar algunas, dan muestra del desarrollo y la modernidad que experimenta el país, donde la producción local no solo contribuye al mercado interno, también está dirigida a la exportación y sus empresas tienen presencia en países latinoamericanos permitiendo el desarrollo de infraestructuras y aportando al crecimiento económico.

El llamado “gigante asiático” ha estado sellando la historia reciente con su modernización que contrasta con su pasado milenario de experiencias y aprendizajes.

En sus calles se evidencia el carácter trabajador de su pueblo, su cultura de respeto, amabilidad, una sociedad en la que el estudio tiene gran relevancia, la formación permanente, para garantizar tener un futuro de prosperidad ante un mercado laboral competitivo y para afrontar las tareas asignadas en cada espacio laboral.

Con la mirada puesta en el año 2029, cuando se cumpla la octava década de la Nueva China, con la firme dirección del Partido Comunista de China, veremos consolidada la influencia de las iniciativas propuestas por el presidente Xi Jinping, y la superación de muchos desafíos que están planteados actualmente para integrar aún más a China con Venezuela, y más allá de nuestras fronteras, a la región latinoamericana y caribeña.

Ante los hechos recientes, dado el interés elevado de China en América Latina, para lograr ese objetivo, el “gigante asiático”, también llamado “el hermano mayor”, seguirá abriendo sus brazos y estrechando las manos con países amigos para ayudar a crecer a las economías más pequeñas, a las economías emergentes, que tendrán a favor el aprovechamiento de sus propios recursos naturales y al mismo tiempo aportarán significativamente al desarrollo integral de China.

En ese año seguro se abrirán las puertas de una nueva era y verán los Pueblos el resultado de la Asociación Estratégica A todo Tiempo y a Toda Prueba entre China y Venezuela.

El 1 de octubre de 1949 se celebró solemnemente la gran ceremonia de Fundación de la República Popular China, en la Plaza Tian’anmen, Beijing.

T/Freidder Alfonzo
F/Cortesía-Referencial