La Central Obrera Boliviana (COB) mantiene este miércoles 13 de mayo el noveno día de una huelga general indefinida, aumentando la presión contra el gobierno de Rodrigo Paz con bloqueos en La Paz y El Alto por un aumento salarial y otras 111 demandas laborales.
La movilización ha generado un panorama de paralización en sectores estratégicos y creciente desabastecimiento, y ha escalado con la incorporación masiva de campesinos aimaras, provenientes de 29 provincias, quienes refuerzan los bloqueos en el altiplano boliviano.
Según informes de la policía, existen 67 puntos de bloqueo en áreas rurales, de los cuales 50 se concentran en el departamento de La Paz, intensificando el «cerco» a las principales ciudades.
Ante el inminente desabastecimiento, el Ejecutivo ha tomado medidas de emergencia, como la disposición de un puente aéreo para trasladar carne de res y pollo desde Santa Cruz y así abastecer los mercados de La Paz y El Alto.
Asimismo, la Federación de Chóferes de La Paz ha respaldado la protesta, denunciando problemas con la calidad de la gasolina y los daños que causa en los motores, lo que ha reducido la operatividad del transporte público a solo un 30%.
Diversos sectores, como mineros y maestros, liderados por dirigentes como José Luis Álvarez, exigen un incremento salarial acorde a la canasta familiar y rechazan la descentralización educativa. Otros grupos más radicales, como el encabezado por el secretario ejecutivo de mineros, Andrés Paye, demandan directamente la renuncia del mandatario.
Sin embargo, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, ha rechazado tajantemente esta posibilidad, calificándola de «ofensa al voto popular» y reiterando el respeto al Gobierno constitucional que lleva apenas seis meses de gestión.
El presidente Rodrigo Paz ha utilizado sus redes sociales para afirmar que su Gobierno se encuentra «fortalecido» y ha convocado a los dirigentes y bases a un proceso de reconciliación, acusando a algunos líderes sindicales de no hablar con la verdad.
A pesar de estos llamados, el conflicto se mantiene estancado tras el rechazo gubernamental a las 111 demandas del pliego anual presentado por la COB, organización que representa a 70 sindicatos en todo el territorio nacional.
En declaraciones a medios locales, el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, José Eduardo Iriarte, afirmó que este sector pierde entre 2 y 3 millones de dólares al día, su departamento entre 10 y 15 millones, y el país entre 50 y 60 millones de dólares diarios solo por efecto de los cortes de ruta. Advirtió, además, que la situación puede derivar en pérdidas humanas ante la falta de insumos médicos, además del desabastecimiento de alimentos y otros insumos vitales.
