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  • Bolivia extiende el estado de excepción por 90 días más

    Bolivia extiende el estado de excepción por 90 días más

    La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó la madrugada de este jueves la ampliación del estado de excepción por 90 días, con lo que la medida excepcional decretada por el Gobierno de Rodrigo Paz se extenderá hasta la segunda semana de diciembre.

    La votación, que se realizó tras una sesión instalada el miércoles para debatir la solicitud del Ejecutivo, contó con 100 de los 158 votos de los legisladores presentes, es decir, 21 votos más de los requeridos por normativa.

    El origen de la prórroga está en el Decreto Supremo 5707, aprobado por el Ejecutivo el lunes 14 de septiembre, mediante el cual el Gobierno planteó mantener las restricciones propias del estado de excepción para evitar, según su argumentación, que se reactiven los focos de desestabilización del sistema democrático. La medida original había sido adoptada el 20 de junio con el propósito declarado de neutralizar los bloqueos que exigían la renuncia de Paz Pereira.

    En representación del Ejecutivo, los ministros de Defensa y de Gobierno, Ernesto Justiniano y Marco Antonio Oviedo, defendieron ante el pleno los argumentos para sostener la medida por tres meses más.

    Oviedo detalló el sustento técnico de la solicitud, construido sobre 12 informes: ocho remitidos por el Comando General de la Policía, dos por el Ministerio de Gobierno, uno por las Fuerzas Armadas y uno por el Ministerio de Defensa. Todos ellos, dijo, identifican factores de riesgo vigentes contra la tranquilidad del país.

    El ministro añadió que la prórroga también responde a limitaciones identificadas en la Policía Boliviana en cuanto a personal, equipamiento y logística para atender conflictos sociales simultáneos. Reconoció que, pese a la vigencia del estado de excepción, persisten focos diferenciados de conflicto en La Paz, El Alto, San José, San Julián, Potosí, Tarija, Oruro y Chuquisaca.

    Vale destacar que Entre mayo y junio, la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) convocaron a bloqueos de rutas durante siete semanas, principalmente en el occidente y el centro del país. Las protestas, apoyadas también por sectores afines al ex presidente Evo Morales, exigían la renuncia de Paz.

    Oviedo advirtió además que existen amenazas identificadas y que se detectó una eventual rearticulación de bloqueos, paros, marchas e irrupciones de carreteras, esto con la finalidad de exigir nuevamente la renuncia del mandatario boliviano.

    De acuerdo con la evaluación técnica presentada por el Ejecutivo, el territorio nacional enfrenta distintos niveles de riesgo: altos en Santa Cruz, La Paz y El Alto; muy altos en Potosí y Oruro, y bajos en Pando. Sobre esa base, el Gobierno justificó la continuidad de una medida que, según sus ministros, busca contener una conflictividad que no se ha resuelto de fondo.

    Los nuevos bloqueos señalados por el ejecutivo se deben a la convocatoria de los sindicatos del sector educativo quienes llamaron protestas bajo la consigna de “cacerolas vacías” para rechazar las reformas económicas del Gobierno de Rodrigo Paz y la pérdida de poder adquisitivo de la población.

    La secretaria ejecutiva de los maestros urbanos paceños, Anahí Bozo, afirmó que las medidas económicas de la administración de Paz “han afectado” a las familias. Mencionó entre ellas el tipo de cambio flexible y el anuncio de una reducción progresiva de la subvención a los combustibles.

    Para los movimientos sociales, la medida tomada por el Parlamento es una forma de represión a las exigencias de la ciudadanía con el Ejecutivo boliviano.

    F/Telesur
  • Estado de excepción se extiende en Bolivia para criminalizar protestas contra medidas neoliberales

    Estado de excepción se extiende en Bolivia para criminalizar protestas contra medidas neoliberales

    Diversos sectores sociales bolivianos denuncian el decreto supremo para ampliar por 90 días el estado de excepción como un mecanismo directo para criminalizar las protestas, movilizaciones y vigilias territoriales en rechazo a las medidas neoliberales implementadas por la administración derechista.

    Las organizaciones sindicales y populares sostienen que el trasfondo de esta normativa es frenar el descontento generalizado frente a las políticas del Ejecutivo, señalando que el estado de excepción busca criminalizar las protestas sociales, movilizaciones y vigilias territoriales desatadas en todo el territorio nacional.

    La norma, justificada por el poder Ejecutivo como necesaria ante la persistencia de «factores de riesgo» y amenazas de movilizaciones, fue remitida a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), instancia que debe definir en un plazo de 72 horas y por mayoría absoluta si avala o rechaza la continuidad de esta disposición excepcional, la cual concluiría inicialmente el próximo 18 de septiembre tras cumplir sus primeros tres meses de vigencia.

    A su vez, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, defendió la necesidad de prorrogar el decreto para mantener el control ante el descontento popular, mientras que de manera paralela la comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara de Diputados aceleraba un proyecto de resolución bajo el argumento de preservar la supuesta «reactivación» económica del país.

    Kay una profunda indignación en la población boliviana por el alza en los precios del diésel, la drástica pérdida de ingresos que golpea a las familias bolivianas y el clima de hostigamiento marcado por la persecución política contra dirigentes sindicales y líderes sociales opositores.

    El conflicto latente tiene antecedentes recientes muy intensos, marcados por las masivas protestas de mayo y junio impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz, las cuales incluyeron bloqueos de carreteras que dejaron un saldo de 16 fallecidos, severos problemas de desabastecimiento y pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares.

    T/CO con información de Telesur
    F/EFE

     

  • Eduardo Bolsonaro y Cerimedo: alianzas tras la red de desinformación en Bolivia

    Eduardo Bolsonaro y Cerimedo: alianzas tras la red de desinformación en Bolivia

    Las investigaciones que se siguen en Bolivia tras el desmantelamiento de una red de desinformación digital vuelven a poner bajo la lupa los vínculos de la extrema derecha internacional.

    El operativo judicial, que derivó en la incautación de una «granja de bots» e infraestructuras automatizadas, cobra relevancia al recordar que hace apenas seis meses Eduardo Bolsonaro hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y hermano del candidato presidencial de la ultraderecha defendía públicamente al operador argentino Fernando Cerimedo.

    En aquel momento, el oligarca brasileño respaldó las campañas de difamación que promovían la teoría de un «posible fraude» contra el triunfo legítimo de Luiz Inácio Lula da Silva, en un claro intento por instar al desorden social y desconocer la voluntad soberana del pueblo brasileño.

    Las recientes acciones de la Fiscalía en La Paz y Santa Cruz no solo confirmaron el hallazgo de divisas no declaradas y la detención preventiva de Cerimedo por delitos de enriquecimiento ilícito y tentativa de feminicidio, sino que sacaron a la luz la verdadera dimensión de estas estructuras transnacionales.

    La red cibernética no actuaba de forma aislada: servía como herramienta de manipulación masiva para distorsionar la conversación pública, atacar procesos democráticos en la región y promover políticas de ajuste neoliberal promovidas por sectores alineados a los intereses de Washington.

    Las pruebas colectadas por la justicia boliviana y los testimonios brindados dentro de la causa revelan además la intención de expandir estas operaciones de guerra sucia digital hacia otros países de la región, como México, buscando minar la estabilidad de gobiernos progresistas e interferir en la libre autodeterminación de los pueblos.

    Paralelamente, se denunció la articulación de acciones de amedrentamiento y persecución contra líderes sociales y referentes históricos como el expresidente Evo Morales, evidenciando el uso de métodos violentos e irregulares cuando las campañas de manipulación no logran frenar el avance popular.

    Frente a la gravedad de estos hallazgos, movimientos sociales, organizaciones populares y sectores sindicales de la región alzan la voz para exigir que las investigaciones lleguen hasta sus últimas consecuencias.

    La defensa de la soberanía nacional, la transparencia en los procesos electorales y la contención de los planes de desestabilización impulsados por el capital transnacional se consolidan como tareas fundamentales para garantizar la paz y la integración de las naciones del Sur Global frente al embate de la ultraderecha.

    F/Telesur
  • Bolivia: Gobierno neoliberal y FMI acuerdan crédito por 1.900 millones de dólares

    Bolivia: Gobierno neoliberal y FMI acuerdan crédito por 1.900 millones de dólares

    El Gobierno de Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzaron este miércoles un acuerdo preliminar para poner en marcha un programa económico de 36 meses respaldado por un financiamiento de aproximadamente 1.900 millones de dólares, que de acuerdo con el organismo financiero contribuiría a la estabilización de la economía pero también crea dudas respecto a posibles recortes al gasto público, la venta de activos estratégicos a trasnacionales y que se priorice el pago de deuda externa a inversiones en materia de desarrollo.

    El entendimiento fue alcanzado a nivel técnico en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF), según informó el organismo en un comunicado. No obstante, su entrada en vigor dependerá de la aprobación del Directorio Ejecutivo del Fondo y del cumplimiento de las medidas previas pactadas entre las partes.

    El FMI señaló que el programa responde a desequilibrios que enfrenta la economía boliviana, entre ellos la persistencia de los déficits fiscales, la disminución de la producción de hidrocarburos, la caída de las reservas internacionales, el aumento de la inflación y distorsiones presentes en los mercados cambiario y de bienes.

    El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, confirmó el acuerdo y explicó que el préstamo tendría una tasa de interés estimada entre el 4 y el 4,5 %. Añadió que el plan contempla tres años de ejecución y un período de gracia de cuatro años y medio, por lo que Bolivia no comenzaría a realizar pagos en el corto plazo.

    Espinoza adelantó que el proyecto de ley relacionado con el financiamiento será remitido la próxima semana a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), a la que pidió acelerar su análisis y aprobación.

    Afirmó que el FMI no impuso medidas específicas para conceder el crédito y aseguró que el organismo respaldó la propuesta económica elaborada por el Ejecutivo boliviano tras evaluar su viabilidad y sostenibilidad.

    El programa gubernamental contempla la revisión de la estructura de precios, la reducción y reorganización del gasto público, ajustes en los recursos destinados a las empresas estatales, el reordenamiento presupuestario y acciones para avanzar hacia la estabilidad fiscal. También incluye medidas dirigidas a estimular la inversión, elevar la productividad y promover modificaciones estructurales en diferentes normas.

    A finales de 2025, el Gobierno neoliberal del presidente Rodrigo Paz anunció un recorte del 30 por ciento al gasto público, eliminó el subsidio a los combustibles —impactando severamente las economías populares— y eliminó cuatro impuestos, entre ellos el tributo a grandes fortunas, pese a alertas de que ello reduciría sus ingresos fiscales.

    El FMI estimó que el acuerdo podría facilitar la movilización de al menos 5.000 millones de dólares durante los tres años de vigencia del programa, mediante aportes adicionales del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otras instituciones financieras internacionales.

    El ministro consideró que esos recursos contribuirían a reforzar las reservas del Banco Central de Bolivia y ayudarían a estabilizar la cotización del dólar en el mercado nacional.

    Sin embargo, el monto del crédito acordado es inferior a los 5.000 millones de dólares anunciados inicialmente por el Gobierno. El analista económico Martín Moreira recordó que las cifras comunicadas fueron disminuyendo durante las negociaciones, al pasar de 5.000 millones a 2.800 millones y posteriormente a 2.500 millones de dólares.

    Moreira cuestionó el alcance de las políticas asociadas a los programas del FMI y sostuvo que estas promueven una menor participación del Estado en las actividades productivas. Según su análisis, ese enfoque puede impulsar el cierre o la privatización de empresas públicas, facilitar una mayor presencia de compañías transnacionales en sectores estratégicos y priorizar el pago de la deuda externa por encima de la inversión destinada al desarrollo.

    El analista también advirtió que algunas de las medidas en marcha podrían incluir recortes del gasto estatal, reducción de empleos públicos, cierre de empresas estatales y la flexibilización del tipo de cambio, además de posibles modificaciones a los subsidios y programas sociales.

    F/Telesur
  • Cuarta baja en gabinete del Gobierno de Bolivia, renuncia la ministra de turismo

    Cuarta baja en gabinete del Gobierno de Bolivia, renuncia la ministra de turismo

    El Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, sufrió este miércoles una nueva baja en el gabinete con la renuncia irrevocable de la titular de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yáñez, una salida que eleva a cuatro el número de ministros que han dejado el Ejecutivo en apenas ocho meses de gestión.

    La dimisión fue confirmada por el portavoz presidencial, José Luis Gálvez, quien informó que, mientras el mandatario designa a una nueva autoridad, esa cartera será administrada de forma interina por el Ministerio de Relaciones Exteriores para garantizar la continuidad de los programas y proyectos en marcha.

    En la carta de dimisión dirigida al jefe de Estado, Yáñez argumentó que la decisión responde a «razones estrictamente personales» y expresó agradecimiento por la confianza depositada al convocarla a integrar el gabinete en noviembre de 2025, cuando fue designada como la primera titular del recién creado Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía.

    «Cuando decidí aceptar su invitación para formar parte de su equipo de Gobierno, lo hice con la firme convicción de contribuir al desarrollo del país, impulsando el fortalecimiento de los sectores turístico, gastronómico y cultural de Bolivia», escribió la ahora exministra.

    En la misiva, Yáñez también solicitó que su sucesor sea designado «a la brevedad posible» para evitar retrasos en la ejecución de las políticas públicas.

    La salida de Yáñez se suma a la renuncia del ministro de Trabajo, Edgar Morales, presentada en mayo, y a las dimisiones simultáneas de los entonces titulares de Defensa, Marcelo Salinas, y de Educación, Beatriz García, quienes abandonaron el gabinete el pasado 2 de junio en medio de la mayor ola de movilizaciones y crisis social de dos meses registrada durante la actual administración.

    T / Xinhua
    F / Cortesía

  • Bolivia envía a Venezuela 20 rescatistas y seis toneladas de insumos

    Bolivia envía a Venezuela 20 rescatistas y seis toneladas de insumos

    Este martes arribaron a Venezuela 20 rescatistas y 6 toneladas de insumos proveniente del Estado Plurinacional de Bolivia, como parte de la ayuda internacional.

    «Hemos recibido a 20 rescatistas, un grupo experto de hombres y mujeres que han venido dmdesde Bolivia para incorporarse en las labores de búsqueda y rescate», señaló el viceministro de Comunicación internacional, Rander Peña, encargado de recibir la delegación boliviana.

    Asimismo, precisó que desde la nación del altiplano llegaron «seis toneladas entre alimentos, medicamentos, materiales distintos de tipos para ayudar en esta muy dura situación que el pueblo venezolano está enfrentando».

    La delegación boliviana está encabezada por Héctor Guanca Gutiérrez, viceministro de gestión consular, quien detalló que la comisión está integrada por 36 bolivianos, entre ellos 20 rescatistas.

    «Estamos en este trabajo y estamos dispuestos a cooperar en todo lo que se pueda en la medida de nuestras posibilidades», indicó.

    F/REDACCIÓN MAZO
  • Dirigentes campesinos bolivianos rechazan negociaciones entre la COB y el gobierno de Rodrigo Paz

    Dirigentes campesinos bolivianos rechazan negociaciones entre la COB y el gobierno de Rodrigo Paz

    Dirigentes sociales y campesinos afines al expresidente Evo Morales rechazaron este lunes la posibilidad de que la Central Obrera Boliviana (COB) participe en un diálogo con el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, advirtiendo que cualquier acuerdo alcanzado sin el respaldo de las bases movilizadas será desconocido.

    Las organizaciones mantienen su exigencia de renuncia del mandatario tras más de 40 días de bloqueos y protestas que han paralizado gran parte del país.

    El dirigente campesino Nelson Virreira calificó el llamado al diálogo como un “engaño”, afirmando que “Rodrigo Paz nunca ha dialogado con los sectores sociales”. En un mensaje dirigido al secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, Virreira le instó a no engañar al pueblo boliviano y a mantenerse firme en los “principios revolucionarios” de la organización sindical.

    Por su parte, Aquilardo Caricari, líder de los Interculturales, advirtió que si la COB negocia al margen de las bases, perderá su autoridad para desmovilizar a los manifestantes. “Vamos a ver quién le hace caso para desmovilizar al pueblo que está en las carreteras”, sentenció Caricari, quien anunció la masificación de los bloqueos.

    En la misma línea, Vicente Choque, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) cercano al evismo, señaló que aunque existen intentos de algunos dirigentes por negociar, las bases rechazan cualquier acercamiento debido al malestar por la situación económica. “Aunque algunos dirigentes intenten negociar en nombre de esta lucha, vamos a continuar”, afirmó Choque, convocando a otros sectores a sumarse a las medidas de presión.

    El expresidente Evo Morales reafirmó su apoyo a la COB, elogiando su resistencia y organización que aun permanecen en las rutas donde realizan los bloqueos bajo temperaturas bajas. Las asociaciones cocaleras han ayudado a reforzar los puntos de bloqueo a 46 días de protestas, medidas realizadas por los manifestantes ante la falta de respuestas por parte del gobierno de Paz para resolver las necesidades del pueblo boliviano.

    La tensión política persiste mientras el gobierno intenta retomar las conversaciones, pero los sectores movilizados insisten en que su demanda central es la salida del presidente Paz, descartando acuerdos parciales que no aborden esta exigencia fundamental.

    F/Telesur
  • Organizaciones de Bolivia continúan protestas y exigen renuncia del presidente Rodrigo Paz

    Organizaciones de Bolivia continúan protestas y exigen renuncia del presidente Rodrigo Paz

    Las organizaciones nucleadas en la Central Obrera Boliviana (COB), junto a movimientos sociales y campesinos, continúan este lunes 1 de junio las protestas y bloqueos en diferentes regiones de Bolivia contra las medidas neoliberales del Gobierno de Rodrigo Paz, tras decidir en la víspera el rechazo unánime a la convocatoria de diálogo del Ejecutivo, durante un encuentro ampliado nacional.

    Como respaldo a la medida, una multitudinaria marcha de trabajadores recorrió 25 kilómetros desde la ciudad de El Alto hasta las inmediaciones de la plaza Murillo, sede de los poderes públicos en La Paz, para exigir la renuncia de Paz y manifestar su rechazo al intento de restaurar el Estado neocolonial.

    Las organizaciones obreras denuncian una campaña de persecución judicial, evidenciada en la orden de aprehensión vigente contra su principal dirigente, Mario Argollo, la cual el Poder Judicial evitó suspender.

    Por este motivo, las organizaciones populares sostienen 80 puntos de bloqueos en seis de los nueve departamentos del país, con mayor concentración en Cochabamba, donde existen 32 cortes de ruta, y 19 en La Paz, según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras.

    La paralización del transporte terrestre genera un severo desabastecimiento de alimentos y el incremento de precios en La Paz y El Alto. Asimismo, la falta de gasolina por seis días consecutivos provocó protestas de cientos de conductores que realizaban filas de hasta cuatro días, quienes obstaculizaron el tránsito de forma independiente para demandar el suministro inmediato de combustibles.

    La tensión social, que supera los 30 días, se agudiza tras la anulación, por parte de la Asamblea Legislativa controlada en un 93% por la derecha, de la ley que limita la declaratoria del estado de excepción. Esta paso dejó al Ejecutivo con la vía libre para incorporar a las FF.AA. a la represión de la protesta social ante la resistencia de la Central Obrera Boliviana y demás gremios, organizaciones y movimientos sociales movilizados.

    ​Los esfuerzos de mediación llevados a cabo de forma conjunta por la Iglesia católica, la Vicepresidencia del Estado y el Defensor del Pueblo se encuentran estancados.

    Desde la Defensoría del Pueblo se emitió una alerta manifestando que el lenguaje de confrontación, amenazas e insultos empleado por diversos voceros gubernamentales está dinamitando cualquier opción de acercamiento con la dirigencia obrera y del transporte.

    ​Mientras las principales urbes del país sufren la carencia severa de alimentos, combustibles e insumos médicos esenciales en los centros de salud públicos, la Administración de Rodrigo Paz defendió la validez de sus medidas antipopulares.

    Desde el Ejecutivo señalaron que los mecanismos de excepción constitucional constituyen el último recurso democrático para preservar el orden interno, argumentando que las mesas de negociación con los sectores en conflicto se encuentran totalmente agotadas ante la intransigencia de las demandas políticas de los manifestantes.

    F/Telesur

  • Evo Morales: en Bolivia está en marcha una rebelión contra el neoliberalismo y el Estado neocolonial

    Evo Morales: en Bolivia está en marcha una rebelión contra el neoliberalismo y el Estado neocolonial

    En una entrevista concedida a una agencia de noticias internacional, el expresidente Evo Morales Ayma aseguró que las protestas que sacuden a Bolivia desde hace un mes constituyen una rebelión contra un Gobierno que está sometido a Estados Unidos.

    El exmandatario socialista, quien gobernó el país andino entre 2006 y 2019, realizó las declaraciones desde la zona cocalera del Chapare, su bastión político en el centro del territorio boliviano, y destacó la firmeza de los sectores movilizados contra las medidas neoliberales adoptadas por el Gobierno de derecha de Rodrigo Paz desde su llegada al poder.

    Enfatizó que las manifestaciones —en las que participan mineros, transportistas, maestros, campesinos, indígenas y otros sectores— defienden la economía de los trabajadores y las familias, la democracia, la Constitución y los recursos naturales.

    El mandatario Rodrigo Paz acusa a Morales de estar detrás de las protestas, que exigen su renuncia en medio de la peor crisis económica que enfrenta Bolivia en cuatro décadas.

    Frente a esto, Morales respondió: «Es un Gobierno totalmente sometido (a Estados Unidos). Me doy cuenta de que llegó la hora de definir quién manda: el imperio o el pueblo».

    «Esta rebelión, estoy convencidísimo, es contra el modelo neoliberal y contra el Estado neocolonial», agregó Morales. Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos de izquierda —el liderado por Morales y el de Luis Arce (2020-2025)—, es considerado un nuevo aliado latinoamericano de Estados Unidos, que le expresó su respaldo y advirtió que Bolivia enfrenta un intento de «golpe de Estado».

    Morales, de 66 años, se encuentra resguardado por miles de campesinos que evitan que la policía ejecute una orden de captura en su contra por una acusación de presunta trata de una menor, que él niega. «Yo quisiera acompañar (las manifestaciones), pero este caso de trata no lo permite», aseguró el líder cocalero.

    Asimismo, denunció un supuesto plan de Estados Unidos, apoyado por el Gobierno de Paz, para ejecutar una operación militar con el apoyo de la DEA y el Comando Sur norteamericano con el fin de detenerlo.

    Morales negó que impulse las protestas, aunque seguidores suyos participan en bloqueos de caminos en Cochabamba. Las marchas en la capital administrativa, La Paz, han provocado escasez de alimentos, medicina y combustibles. «El hambre convoca a esta movilización», insistió quien fue el primer Presidente indígena de Bolivia.

    El martes, el Congreso boliviano derogó una norma para que Paz pueda declarar estados de excepción y controlar las manifestaciones con militares sin aprobación parlamentaria. Morales advirtió que, si lo hiciera, «dudo que el pueblo» retroceda.

    Impedido de postular a las presidenciales de 2025 por un fallo del tribunal constitucional, Morales propone al actual Gobierno llamar a elecciones en 90 días, y aseguró no tener «afán» por ser de nuevo candidato. «Ahora ya no es mi tiempo. Pero sí tengo la obligación de acompañar al movimiento político que lidero», concluyó.

    F/Telesur
  • Senado de Bolivia busca eliminar Ley de Estado de Excepción

    Senado de Bolivia busca eliminar Ley de Estado de Excepción

    El Senado de Bolivia aprobó este domingo un proyecto de ley para eliminar la Ley de Estado de Excepción, una normativa vigente desde 2020 que establecía condiciones, plazos y mecanismos de control para la aplicación de medidas extraordinarias por parte del gobierno ante situaciones de crisis.

    La iniciativa ahora debe ser debatida y aprobada por la Cámara de Diputados, en un escenario marcado por jornadas extensas de protestas que exigen la dimisión del presidente.

    De recibir luz verde, el Ejecutivo, liderado por Rodrigo Paz, quedaría con menos restricciones legales para implementar medidas excepcionales. La decisión ocurre en medio de estas protestas y bloqueos que llevan semanas afectando el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos en diversas regiones del país.

    La derogación fue impulsada mientras sectores empresariales, dirigentes regionales y grupos cívicos presionan al gobierno para endurecer su respuesta. El Comité pro Santa Cruz, uno de los espacios cívicos más influyentes, pidió públicamente declarar un “estado de excepción sectorizado” para restablecer la circulación.

    Desde el oficialismo sostienen que la situación actual amenaza el funcionamiento económico y la estabilidad institucional, acusando al exmandatario Evo Morales de alentar las movilizaciones para alterar el orden democrático. Morales, refugiado en el Chapare, rechaza las acusaciones y atribuye las protestas al malestar social acumulado.

    La analista política Susan Bejarano declaró que, en caso de alinearse la Cámara de Diputados a esta decisión, el presidente tendría la potestad de declarar por su cuenta un estado de excepción al carecer de mecanismos desde lo legal que regulen la acción. “Mi lectura es que la abrogación es una advertencia de que el gobierno hará lo que prometió que no haría, que es aplicar la fuerza del Estado para contener los bloqueos y las manifestaciones”, señaló la analista.

    Por su parte, organizaciones sociales y sindicatos advirtieron que una medida de este tipo podría agravar el conflicto y derivar en nuevos episodios de violencia, acusando al gobierno de intentar criminalizar la protesta. Las instituciones advirtieron sobre el riesgo de profundizar la confrontación en un país que atraviesa una de sus peores crisis económicas de las últimas décadas, afirmando que “la prioridad en este momento debe ser la protección de la vida, la integridad y la paz social de la población boliviana”.

    Ante la escalada de tensión, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto emitieron un pronunciamiento conjunto exigiendo el cese inmediato de la violencia y la apertura de un canal de diálogo. “Lamentamos que el diálogo no se haya concretado hasta ahora”, señalaron, además de solicitar una investigación “urgente, independiente y transparente” sobre los hechos registrados, incluyendo denuncias de heridos, un fallecido y posibles abusos durante los operativos de seguridad.

    La Federación Departamental de Comunidades Interculturales Originarias de La Paz convocó para este lunes una movilización en defensa de sus derechos en un comunicado donde instaron a distintos movimientos afines a una movilización pacífica. «Se determina la participación orgánica, masiva y disciplinada en la marcha pacífica hacia la ciudad de La Paz, como medida legítima de protesta social y defensa de los derechos del pueblo boliviano», señala el comunicado.

    Las protestas iniciaron a comienzos de mayo por la escasez de combustible y la inflación, pero han derivado en pedidos directos de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses. Las protestas han escalado con bloqueos en las calles y emboscadas a los vehículos que intentan burlar el cierre, manteniendo aisladas de insumos importantes a ciudades del país.

    F/Telesur
    F/EFE

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