Bolivia

Organizaciones de Bolivia continúan protestas y exigen renuncia del presidente Rodrigo Paz

Las organizaciones nucleadas en la Central Obrera Boliviana (COB), junto a movimientos sociales y campesinos, continúan este lunes 1 de junio las protestas y bloqueos en diferentes regiones de Bolivia contra las medidas neoliberales del Gobierno de Rodrigo Paz, tras decidir en la víspera el rechazo unánime a la convocatoria de diálogo del Ejecutivo, durante un encuentro ampliado nacional.

Como respaldo a la medida, una multitudinaria marcha de trabajadores recorrió 25 kilómetros desde la ciudad de El Alto hasta las inmediaciones de la plaza Murillo, sede de los poderes públicos en La Paz, para exigir la renuncia de Paz y manifestar su rechazo al intento de restaurar el Estado neocolonial.

Las organizaciones obreras denuncian una campaña de persecución judicial, evidenciada en la orden de aprehensión vigente contra su principal dirigente, Mario Argollo, la cual el Poder Judicial evitó suspender.

Por este motivo, las organizaciones populares sostienen 80 puntos de bloqueos en seis de los nueve departamentos del país, con mayor concentración en Cochabamba, donde existen 32 cortes de ruta, y 19 en La Paz, según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras.

La paralización del transporte terrestre genera un severo desabastecimiento de alimentos y el incremento de precios en La Paz y El Alto. Asimismo, la falta de gasolina por seis días consecutivos provocó protestas de cientos de conductores que realizaban filas de hasta cuatro días, quienes obstaculizaron el tránsito de forma independiente para demandar el suministro inmediato de combustibles.

La tensión social, que supera los 30 días, se agudiza tras la anulación, por parte de la Asamblea Legislativa controlada en un 93% por la derecha, de la ley que limita la declaratoria del estado de excepción. Esta paso dejó al Ejecutivo con la vía libre para incorporar a las FF.AA. a la represión de la protesta social ante la resistencia de la Central Obrera Boliviana y demás gremios, organizaciones y movimientos sociales movilizados.

​Los esfuerzos de mediación llevados a cabo de forma conjunta por la Iglesia católica, la Vicepresidencia del Estado y el Defensor del Pueblo se encuentran estancados.

Desde la Defensoría del Pueblo se emitió una alerta manifestando que el lenguaje de confrontación, amenazas e insultos empleado por diversos voceros gubernamentales está dinamitando cualquier opción de acercamiento con la dirigencia obrera y del transporte.

​Mientras las principales urbes del país sufren la carencia severa de alimentos, combustibles e insumos médicos esenciales en los centros de salud públicos, la Administración de Rodrigo Paz defendió la validez de sus medidas antipopulares.

Desde el Ejecutivo señalaron que los mecanismos de excepción constitucional constituyen el último recurso democrático para preservar el orden interno, argumentando que las mesas de negociación con los sectores en conflicto se encuentran totalmente agotadas ante la intransigencia de las demandas políticas de los manifestantes.

F/Telesur

mineros66

Mineros en Bolivia exigen renuncia de Rodrigo Paz y mejoras sociales

Violentos enfrentamientos entre mineros artesanales y fuerzas de seguridad sacudieron este jueves el centro de La Paz, en medio de una protesta que derivó en disturbios cerca de la sede del Gobierno del presidente Rodrigo Paz.

Los manifestantes, que exigían inicialmente mayores áreas de explotación, acceso a combustible y cambios regulatorios, intentaron avanzar hacia la Plaza Murillo, donde se ubican el Palacio de Gobierno y el Congreso, donde la policía respondió con el lanzamiento de gases lacrimógenos para contener a las columnas mineras, mientras se registraban explosiones de dinamita en varias calles del casco histórico.

Aunque una delegación minera sostuvo conversaciones previas con autoridades nacionales, incluyendo al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien afirmó que el Ejecutivo estaba “abierto al diálogo”, las negociaciones no lograron frenar la escalada de tensión. Parte de los grupos movilizados endureció su postura y comenzó a exigir directamente la renuncia de Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses prometiendo reformas para estabilizar la economía.

«Ya se ha dejado de lado el tema de pliegos, peticiones sectoriales. Acá hay un pedido único de parte del pueblo movilizado, que es el alejamiento y la renuncia del presidente», expresó Mario Argollo, máximo representante de la COB, sobre la escalada de las demandas de los manifestantes.

La conflictividad social se amplifica con los bloqueos de rutas impulsados por campesinos, organizaciones indígenas y sindicatos, que han provocado demoras en el transporte de alimentos, medicamentos y oxígeno hospitalario. El grupo de campesinos aymaras conocido como los “Ponchos Rojos” mantiene cierres de caminos y marchas hacia la vecina ciudad de El Alto.

El Gobierno atribuyó parte de la desestabilización al expresidente Evo Morales, siendo calificada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, como un “bloqueo político… con fines de desestabilización”. Morales rechazó las acusaciones y respaldó las movilizaciones desde su cuenta en la red social X, sosteniendo que “mientras no se aborden las reivindicaciones estructurales, como las relativas al combustible, la comida y la inflación, la revuelta no se detendrá”.

El exmandatario añadió que los protestantes actúan motivados por la “rabia contra un gobierno que traicionó a sus electores”. La crisis política se agrava además por una nueva orden judicial para que Morales comparezca ante la justicia por un caso de presunto abuso, lo que ha incentivado marchas de sus seguidores hacia la capital, sumándose a una escalada de protestas simultáneas que cuestionan la gobernabilidad del país.

La protesta se desarrolla en un contexto de profunda crisis económica en Bolivia, caracterizada por la escasez de dólares, dificultades para importar combustible y problemas de abastecimiento que afectan a la población. La policía ha anunciado operaciones junto a las Fuerzas Armadas para desbloquear las carreteras, mientras que los manifestantes mantienen su postura de exigir el cumplimiento de sus demandas.

F/Telesur
F/EFE

bolivia-144

Bolivia afronta huelga general y crece presión popular contra Rodrigo Paz

La Central Obrera Boliviana (COB) mantiene este miércoles 13 de mayo el noveno día de una huelga general indefinida, aumentando la presión contra el gobierno de Rodrigo Paz con bloqueos en La Paz y El Alto por un aumento salarial y otras 111 demandas laborales.

La movilización ha generado un panorama de paralización en sectores estratégicos y creciente desabastecimiento, y ha escalado con la incorporación masiva de campesinos aimaras, provenientes de 29 provincias, quienes refuerzan los bloqueos en el altiplano boliviano.

Según informes de la policía, existen 67 puntos de bloqueo en áreas rurales, de los cuales 50 se concentran en el departamento de La Paz, intensificando el «cerco» a las principales ciudades.

Ante el inminente desabastecimiento, el Ejecutivo ha tomado medidas de emergencia, como la disposición de un puente aéreo para trasladar carne de res y pollo desde Santa Cruz y así abastecer los mercados de La Paz y El Alto.

Asimismo, la Federación de Chóferes de La Paz ha respaldado la protesta, denunciando problemas con la calidad de la gasolina y los daños que causa en los motores, lo que ha reducido la operatividad del transporte público a solo un 30%.

Diversos sectores, como mineros y maestros, liderados por dirigentes como José Luis Álvarez, exigen un incremento salarial acorde a la canasta familiar y rechazan la descentralización educativa. Otros grupos más radicales, como el encabezado por el secretario ejecutivo de mineros, Andrés Paye, demandan directamente la renuncia del mandatario.

Sin embargo, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, ha rechazado tajantemente esta posibilidad, calificándola de «ofensa al voto popular» y reiterando el respeto al Gobierno constitucional que lleva apenas seis meses de gestión.

El presidente Rodrigo Paz ha utilizado sus redes sociales para afirmar que su Gobierno se encuentra «fortalecido» y ha convocado a los dirigentes y bases a un proceso de reconciliación, acusando a algunos líderes sindicales de no hablar con la verdad.

A pesar de estos llamados, el conflicto se mantiene estancado tras el rechazo gubernamental a las 111 demandas del pliego anual presentado por la COB, organización que representa a 70 sindicatos en todo el territorio nacional.

En declaraciones a medios locales, el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, José Eduardo Iriarte, afirmó que este sector pierde entre 2 y 3 millones de dólares al día, su departamento entre 10 y 15 millones, y el país entre 50 y 60 millones de dólares diarios solo por efecto de los cortes de ruta. Advirtió, además, que la situación puede derivar en pérdidas humanas ante la falta de insumos médicos, además del desabastecimiento de alimentos y otros insumos vitales.

F/Telesur
F/EFE
bolivia (1)88

Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta semana más crítica por ola de protestas y bloqueos en Bolivia

El Gobierno del presidente Rodrigo Paz se prepara para una semana de intensa conflictividad social.  Sectores sindicales, educativos e indígenas han convocado a movilizaciones masivas para exigir soluciones al desabastecimiento de combustible, mejoras laborales y la anulación de leyes agrarias cuestionadas.

Ante la amenaza de parálisis, el mandatario manifestó su postura a través de sus redes sociales: «Bolivia quiere cambio y yo no le tengo miedo a las movilizaciones; soy un constructor de la democracia», expresó con grandilocuencia Paz, sin hacer referencia a los retrocesos en su gestión.

Aunque reconoció que su verdadera preocupación es la capacidad estatal para «ofrecer soluciones reales» ante la crisis actual.

La Central Obrera Boliviana (COB), que durante las últimas dos décadas fue aliada estratégica de los gobiernos del MAS, ha tomado distancia del Ejecutivo.

El ente sindical ratificó su pliego de peticiones que incluye un incremento salarial del 20 %, demanda que ya fue descartada por el Gobierno bajo el argumento de que el salario mínimo fue elevado a inicios de año a 3.300 bolivianos (474 dólares).

Los puntos de fricción con los trabajadores incluyen que la COB se opone al posible cierre de empresas estatales deficitarias; Defensa de la Ley General del Trabajo ante la propuesta de «actualización» del Ejecutivo, y una gran concentración en El Alto está prevista para el 1 de mayo, previa reunión nacional de dirigentes este martes.

Por otro lado, los maestros urbanos reforzarán sus protestas con la llegada de contingentes del interior del país, exigiendo mayor presupuesto y rechazando la descentralización educativa.

Crisis energética

Uno de los problemas más graves es la crisis en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es el desabastecimiento e irregularidad en la distribución de diésel ha provocado largas filas en el «eje central» (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz).

El jueves asumió el tercer presidente ejecutivo de YPFB en menos de tres meses. Ante la falta de respuestas, el dirigente campesino Carlos Tancara anunció que a partir de este lunes se iniciarán bloqueos de carreteras de carácter indefinido en el norte de La Paz.

En el departamento de Pando, organizaciones indígenas y campesinas, ahora reforzadas por el sector minero, mantienen una marcha hacia La Paz para exigir la anulación de la Ley 1720.

Aunque el Gobierno sostiene que la norma facilita el acceso a créditos al reclasificar la pequeña propiedad en mediana, los sectores amazónicos denuncian que la ley es una herramienta para favorecer al empresariado y promover la deforestación, poniendo en riesgo el territorio indígena.

T/Telesur
transportistas-de-la-paz-advierten-con-un-nuevo-paro-por-la-falta-de-combustible-1261372

Paro de transportistas en Bolivia reta al gobierno de Rodrigo Paz

Un paro masivo hoy en Bolivia de los trabajadores del transporte contra una medida oficial lesiva al sector pone a prueba la templanza del gobierno de Rodrigo Paz, comentó el canal eju.tv.

Grupos de choferes instalan este viernes bloqueos en puntos neurálgicos y asumen otras expresiones en demanda de la abrogación del Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención de combustibles y reajusta los precios de gasolina, diésel y otros carburantes, añadió la televisora.

La huelga pone a prueba la templanza del ejecutivo, que resiste y se atrinchera en su decisión que estima trascendental, en medio de su primera gran crisis desde la promulgación de la medida legal, comenta eju.tv.

Los manifestantes rechazan el decreto mediante bloqueos en unos 80 puntos de ciudades principales como La Paz y El Alto, además de paralizar los servicios de transporte en otras como Tarija y Santa Cruz, que -según el canal televisivo- desafían la fortaleza real del gobierno frente a la protesta masiva.

Organizadores del paro como la capitalina Federación Departamental de Choferes 1 de Mayo declararon que la medida de presión duraría al menos 24 horas.

Los choferes activaron 44 puntos de bloqueo solo en esta ciudad, junto a una cifra similar en El Alto, bajo la advertencia de escalar esas acciones en días sucesivos, de frustrarse sus demandas, declaró Edson Valdez, ejecutivo de esa organización.

Según eju.tv, representantes del sector anunciaron una reducción desde el jueves de la mayoría de las ofertas del servicio urbano y pesado, y subieron las tarifas en diferentes ciudades, pese a que ese tipo de medida es atribución de los gobiernos municipales.

Los ministros y otras altas autoridades del Ejecutivo de Rodrigo Paz, por su parte, defienden el decreto como «una decisión necesaria para sanear las finanzas públicas», y enfrentar la crisis nacional, de la cual culpan a los anteriores gobiernos del Movimiento al Socialismo.

T/PL
Órgano Electoral de Bolivia oficializa resultado final de balotaje

Rodrigo Paz es proclamado presidente electo de Bolivia tras obtener el 54,96 % de los votos

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia oficializó este miércoles los resultados del balotaje presidencial, confirmando la victoria de Rodrigo Paz, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quien obtuvo el 54,96 % de los votos, frente al 45,04 % alcanzado por su contendiente, Jorge “Tuto” Quiroga, de la Alianza Libre.

Concluido el escrutinio de actas —que cerró en el Tribunal Electoral Departamental (TED) de La Paz tras contabilizar las últimas actas rurales—, el órgano comicial ratificó la diferencia de 9,92 puntos porcentuales entre ambos aspirantes, consolidando la victoria anunciada por el Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre) el pasado domingo.

Rodrigo Paz asumirá la Presidencia de la República el próximo 8 de noviembre, durante una ceremonia en la Asamblea Legislativa Plurinacional, en La Paz. Para ello, el Gobierno saliente de Luis Arce aprobó un decreto supremo que garantiza la organización del acto de transmisión de mando y el proceso de transición gubernamental.

Asimismo, el TSE informó que el acto de entrega oficial de credenciales a las nuevas autoridades electas se adelantará para el 29 de octubre, una semana antes de lo previsto, y se celebrará en el Hotel Real Plaza de La Paz. Durante el evento, se otorgarán 352 credenciales, entre ellas las correspondientes al presidente y vicepresidente electos, senadores, diputados y representantes supraestatales, además de sus suplentes.

El vocal del TSE, Tahuichi Quispe, explicó que el cambio de sede —originalmente prevista en el Banco Central de Bolivia— se debe a razones logísticas y de seguridad. También confirmó que el cómputo nacional final será presentado públicamente el lunes 27 de octubre, en la sede principal del Tribunal, como cierre oficial del proceso electoral 2025.

La proclamación de Paz marca el inicio de una nueva etapa política en Bolivia, tras una contienda electoral caracterizada por una alta participación ciudadana y el compromiso institucional del TSE por garantizar la transparencia y la estabilidad democrática del país.

T/CO
Paz

Rodrigo Paz ganó en Bolivia con su propuesta de «Capitalismo para todos»: Vienen amplios recortes en «gasto» público

Rodrigo Paz Pereira, vencedor del primer balotaje en la historia democrática de Bolivia, aseguró que su Gobierno está preparado para garantizar una transición ordenada y pacífica, prevista para el 8 de noviembre, con su propuesta de «Capitalismo para todos» y recortes en el «gasto» publico.

Es de recordar que para Rodrigo Paz Pereira como otros políticos que hablan sobre «Capitalismo para todos», la inversión pública vía el Estado, es un «gasto», y debe ser recortado para dar espacio al sector privado, que – según ellos – es el supuesto motor del desarrollo y progreso y no como lo hemos vivido, la acumulación de los recursos de una nación en manos de pocos (sector privado) en detrimento de las mayorías.

Según el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), con el 98% de las actas transmitidas, Paz Pereira obtuvo 54,61% de los votos (3.356.937 sufragios) frente a Jorge Quiroga (Libre), quien alcanzó el 45,39% (2.790.364 votos).

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel, calificó los resultados como “irreversibles” y destacó la participación pacífica y ejemplar del pueblo boliviano.

“Felicito a Rodrigo Paz Pereira, presidente electo en una histórica segunda vuelta electoral (…). Le deseo el mejor de los éxitos a su Gobierno”, publicó el presidente saliente Luis Arce en sus redes sociales, subrayando el compromiso del Ejecutivo con la institucionalidad democrática.

Asimismo, Arce felicitó al TSE por su “gran trabajo” y subrayó que la transmisión de mando será la primera en 28 años entre dos Gobiernos electos en las urnas, lo que calificó como “una victoria de la democracia boliviana”.

“¡Que viva nuestra democracia! ¡Que viva el pueblo boliviano! ¡Que viva el Estado Plurinacional de Bolivia!”, concluyó el mandatario.

La elección de Paz implica el regreso de la derecha al Ejecutivo tras 20 años de exitosos mandatos de la izquierda con el Movimiento al Socialismo (MAS), que redundaron en crecimiento y desarrollo, industrialización, incremento del empleo y los ingresos, distribución social de la riqueza, incremento de la obra pública y control inflacionario.

La economía se contrajo 2,4 por ciento durante el primer semestre. Bolivia hace frente a un déficit de combustibles y divisas, este último también provocado por un boicot del Legislativo contra el Gobierno del presidente Luis Arce, maniobra política que impidió el acceso a sustanciales créditos y generar ingobernabilidad para que no pudiese concluir su mandato.

A su vez, el expresidente Evo Morales interpretó el balotaje como un castigo político tanto a la derecha tradicional como al actual Gobierno de Arce, al que acusó de haberse “derechizado y sometido a Estados Unidos”.

“El pueblo derrotó a los racistas, odiadores, difamadores y violentos (…). También reprobó a Lucho Arce y a su gabinete por ejecutar un ‘Plan Negro’ para perseguir, criminalizar y encarcelar a los indígenas”, expresó Morales.

T/CO con información de Telesur