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IVIC abordará bondades y retos de la Inteligencia Artificial en su próxima conferencia

La Oficina de Atención Ciudadana del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y el Parque Científico Tecnológico de Venezuela + Ciencia, invitan a la comunidad a la conferencia titulada “Inteligencia Artificial: Aliada o Enemiga”.

Este evento se llevará a cabo el próximo jueves 3 de octubre, desde las 9:30 a.m. hasta las 12:00 p.m., en el Auditorio Humberto Fernández-Morán del IVIC.

La conferencia explorará el papel de la inteligencia artificial (IA) en la sociedad actual y su impacto en diversas áreas.

Este encuentro contará con la ponencia del MSc. Juan Carlos Sánchez, gerente de eficiencia energética y energías alternativas en la industria ferroviaria, quien compartirá su perspectiva sobre cómo la IA puede ser tanto una herramienta valiosa como un desafío en el ámbito laboral y tecnológico.

Además, se abordarán las oportunidades que presenta la IA para mejorar procesos y aumentar la eficiencia en diferentes sectores; se discutirán los riesgos asociados con su implementación, así como las implicaciones éticas que surgen al integrar tecnologías avanzadas en la vida cotidiana.

El evento, impulsado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), invita a estudiantes, profesionales y cualquier persona interesada en el impacto de la tecnología en la sociedad.

FyF/Mincyt
Humberto Fernandez

El investigador venezolano Félix Barrios: Pegamma es punta de lanza para garantizar nuestra soberanía

Adentrarse a los pasillos del Centro de Física del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) es recorrer el legado impresionante de un visionario como el Dr. Humberto Fernández-Morán, el científico capaz de llevar a un país como Venezuela a ser el pionero de la energía atómica en la región.

Cada rincón de la estructura que en otrora fuera el primer reactor de investigación nuclear de América Latina,  el cual tiene su origen con la firma en junio de 1955 de una cooperación entre Estados Unidos y Venezuela, basada en la iniciativa “Átomos para la Paz”, concebido por el presidente estadounidense Dwight Eisenhower, mantiene la premisa de promover la aplicación de la ciencia y la tecnología nucleares para la paz y el desarrollo en beneficio de toda la humanidad; y que gracias al impulso del Dr. Humberto Fernández-Morán, se pudo materializar en 1960 con la inauguración del reactor nuclear RV-1, que tras su cese de actividades pasó a evolucionar en la Planta de Esterilización por Rayos Gamma, mejor conocida como Pegamma.

Aunque Pegamma ha tomado el relevo, su potencial es tan diverso, que todavía no parece tocar techo. En su edificación, se realiza la esterilización y reducción de microorganismos gracias a la acción de la energía proveniente de una fuente de cobalto 60 en diferentes productos desechables de uso médico, médicos quirúrgicos, farmacéuticos, productos naturales, especias, té, cosméticos y algunos alimenticios previa evaluación del producto, incluso asesorías para entes públicos como privados que  tienen un carácter estratégico en la visión de transformación concebida por el Estado venezolano en modernizar la economía y la independencia plena.

Y en esa faena consecuente por hacer uso pacifico de la energía nuclear para el bienestar de Venezuela está Félix Barrios, encargado de la jefatura de Pegamma, un hombre, nacido en Los Teques (Miranda) quien ha dedicado 27 años de su vida dentro de estas instalaciones, y para quien Pegamma representa más que una planta industrial de irradiación, debido a que allí no solo ha crecido profesionalmente con la obtención de sus títulos académicos, sino que a su vez, éste ha podido compaginar su rol como padre de dos hijos,  aunado a su convicción por impulsar el progreso de la nación.

“Tras la primera experiencia con el reactor, y su paralización, se llevó a cabo una transformación que es lo que hoy conocemos con la Planta de Esterilización por Rayos Gamma (Pegamma) del IVIC, siendo únicos en nuestro tipo, de vanguardia, ya que contamos con líneas de trabajo para productos descartables, alimentación e investigación. Esta planta es única no solo en el país, sino también en el resto de América Latina y puedo decir del mundo, somos una planta de esterilización de rayos Gamma, y esto es derivado por el trabajo de ser los primeros en contar con un reactor de investigaciones en la región”, relata Barrios.

Salud como eje

Una de las mayores contribuciones de Pegamma está en el sector salud refiere Barrios, al describir que “la mayor cantidad material que irradiamos, guarda relación con el sector salud, sobre todo en material médico quirúrgico que van a hospitales, clínicas, centros de diagnóstico integral y hasta farmacias”

¿Pero cómo se hace este proceso? es una de las interrogantes más recurrente para quienes visitan Pegamma, de allí que Barrios explique “nuestro proceso de irradiación se hace a través de unos lápices de cobalto que es un emisor de rayos gamma, que a su vez interactúan con la materia, todo ello para atacar una carga microbiana que viene derivada de un proceso de construcción, fabricación, manejo del personal, y cuando es sometido a rayos gamma, interactúa con esos microorganismos, bien sea para su eliminación o control, lo que trae consigo la certificación para el uso y consumo humano”.

Sus alcances son tan amplios que a la par de lo desarrollado en el campo de la salud, desde Pegamma existen experiencias de esterilización de prótesis de cráneos, prótesis de caderas, plásticos, condimentos, productos fitoterapéutico, herbolarios, tubérculos, entre otros, incluyendo la investigación, “el campo para irradiación es muy amplio” resalta.

Apuntando a la soberanía

Si bien, el área nuclear en Latinoamérica comenzó en Venezuela, el impacto socioproductivo de la irradiación aún tiene historia que escribir, en Pegamma, más allá de sus contribuciones al sector salud, se apunta a contribuir a la soberanía alimentaria como uno de los ejes estratégicos del Estado venezolano.

“Hay proyectos que se orientan a fortalecer el área de la soberanía alimentaria, proteger ciertos cultivos que tienen nuestros campesinos, protegerlos de las bacterias y plagas que los puedan atacar. Tenemos proyectos de irradiación en cacao y café, para residuos de biopolímeros en el ambiente, además de otros que necesitamos para proteger nuestro cultivos de bacterias y apuntar a la soberanía alimentaria, la recuperación de desechos para ser usados en la sociedad, todos auspiciados por el OIEA, y el Ministerio de Ciencia y Tecnología” añade.

No en vano, Barrios quien es fiel reflejo de la preservación de la tradición histórica en el desarrollo de las tecnologías nucleares de la nación suramericana avizora que “Pegamma es una punta de lanza, somos únicos en el país y estamos contribuyendo a la salud del pueblo, con la irradiación de material hecho en Venezuela, que se coloca en anaqueles y hospitales. Estamos hablando de materiales hechos y procesados en el país, atendiendo los más altos estándares, sin necesidad de estar importando material. Y en materia nuclear, manejamos una energía limpia, con un campo de irradiación de materiales muy amplio. Así que podemos seguir participando en una variedad enorme de proyectos”.

Energía limpia y segura

Pese a que sobre el tema de energía nuclear, se cierne un halo de mitos propios de una construcción social alimentada por la desinformación que la vincula a una fuente energética altamente peligrosa, lo cierto es que en Pegamma se mantiene la premisa de ser una de las más seguras y limpias que existen, al tiempo que los procesos de irradiación que se realizan no representan ningún tipo de amenazas.

“La energía nuclear es  una de las energías más limpias que hay, debemos desmontar los mitos que son derivados de la desinformación, y que tienen que ver con la radioactividad, en el caso de los rayos gamma que empleamos en la planta Pegamma, no tienen la potencia suficiente para activar un producto u material radioactivo que garantizan el producto terminado. Solo interactuamos con los microorganismos y bacterias, para eliminarlas, o disminuir sus colonias, no generamos residuos radiactivos, somos completamente seguros, y no hay impacto en el entorno” explica Barrios.

Por ser una planta de irradiación que emplea cobalto-60, Pegamma tiene amplias funciones y usos dentro del territorio venezolano, los cuales cumplen diversos estándares de seguridad, pero sobre todo alineados con un valor estratégico al servicio de la población.

Asimismo, Barrios subraya que “esto es un proceso seguro, porque estamos aplicando normas de seguridad internacionales, inclusive tenemos normas nacionales que estamos cumpliendo en nuestro caso particular como Pegamma, seguimos cumpliendo los estándares, desde cuando funcionaba el reactor de investigación, ya que la seguridad es lo primero. Tenemos que ser más visibles, llegar a las comunidades, que nos conozcan, y sepan de nuestro trabajo, para concientizarlos sobre el uso responsable de la energía nuclear”.

En lo concerniente a la operatividad dentro de Pegamma, la misma está sujeta a minuciosos controles y normativas desde su ente rector en Venezuela, como el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (Mincyt), además de responder a los estándares del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), donde el factor seguridad, es una condición sine qua non.

Relación estrecha

El terreno abonado por la  proyección del Dr. Humberto Fernández-Morán, hacen posible que Venezuela continúe con esa mirada multidisciplinaria de la tecnología radioisotópica y de irradiación aplicada a una variedad de esferas inimaginables, principalmente en la medicina, la industria, la agricultura y el medio ambiente, lo que convierte no solo a Pegamma en un referente en el territorio, sino también en punta de lanza dentro del proceso de investigación científica y las alianzas que se desarrolla con el uso pacífico de la energía atómica.

El OIEA y Venezuela, llevan una relación muy estrecha, siempre está presente en todos los proyectos que está llevando a cabo el país, atendiendo a recomendaciones y experiencias que lleva el organismo rector en materia atómica, y nos va muy bien” comenta Barrios.

Por consiguiente, en virtud de esa articulación clave que existe con otros entes pertenecientes al Polo Científico-Tecnológico venezolano, como el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y la Fundación del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), aunado al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL) y  la Oficina Nacional de Enlace, se trabaja en una plataforma sólida para la planificación, formulación y ejecución de los proyectos que traigan consigo avances sobre el desarrollo y gestión de los conocimientos nucleares de gran impacto científico y productivo para Venezuela.

FyF/Prensa Polo Científico Tecnológico Venezolano
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Investigadora del IVIC descubre dos nuevas especies de Oxalis para la ciencia

Venezuela ocupa el séptimo lugar dentro de los países con mayor biodiversidad del mundo en especies de agua dulce, aves, plantas vasculares y anfibios.

Recientemente fue publicado en la revista Harvard Papers in Botany, el hallazgo realizado en los Andes venezolanos encabezado por Daniela Canelón, profesional asociado a la investigación del Laboratorio de Biología de Organismos del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), Dr. Larry Dorr, investigador del Smithsonian Washigton DC. EEUU, y Dr. Santos Miguel Niño, investigador del IVIC del Centro Química Medicinal.

La experta en botánica destacó que descubrieron estas dos nuevas especies para la ciencia que están ubicadas en los bosques nublados del Páramo de Venezuela, en la Cordillera de Mérida, trabajo que forma parte del proyecto que adelanta junto con un grupo de investigadores sobre la flora del Parque Nacional Guaramacal, ubicado al noroeste de los Andes Venezolanos en los estados Portuguesa y Trujillo.

“Una de las especies es Oxalis amicorum, es endémica de Trujillo, sobre todo del páramo, hasta los momentos solo se encuentra en esta región. La otra especie es Oxalis paramoensis, a diferencia de O. amicorum, es una especie de amplia distribución, se le ubica en toda la cordillera de los Andes y parte de la costa, específicamente en el estado Miranda. Esta especie compartida con Colombia, se ubica entre los 3400-3600 msnm”.

Oxalis amicorum es una hierba suculenta de 10–25 cm de altura, erecta. Raíz axonomorfa, 7–10 cm de largo, con pequeños tubérculos falciformes, 5–9 × 1–2 mm, estrigoso. Tallos rojizos de 3–5 mm de ancho (en seco), glabros; internodios 1–2,5 cm de largo. Hojas trifoliadas, verdes por el haz y rojizos por el envés (planta viva); en el haz pubescencia esparcida, por el envés pubescencia moderada adpresa y muy abundante en el raquis; bordes lisos e irregulares, poco tomentoso; pecíolo delgado, 4–8 × 0,1–0,15 cm, suculento; estípulas 5–7 mm de largo, adheridas a la base del pecíolo articulado.

Por su parte, Oxalis paramoensis es una hierba suculenta de 6–17 cm de altura, erecta. Raíz axonomorfa de 3–11 cm de largo, sin tubérculos. Tallos suculentos rojizos de 1–6 mm de ancho (en seco) con tricomas ocasionales o esparcidos; internodios muy angostos desde 2–6 mm de largo. Hojas trifoliadas, glandulosos, granuloso, con notables y abundantes tricomas, más por el envés, verdes por el haz y verde-rojizo por el envés (planta viva); estípulas bífidas 1–8 mm de largo, soldadas al pecíolo, glabras o con tricomas unicelulares y septados en los bordes, ± piloso; lámina central (folíolo) 0,4–1 × 0,3–1 cm, base cuneada, ápice obcordado, cortamente peciolulado, peciólulo ca. 1 mm de largo; láminas laterales (folíolos) asimétricos, 0,2–0,9 × 0,1–0,9 cm, bases cuneadas, cortamente peciolulado, peciólulos ca. 1 mm de largo.

Explicó Canelón que este trabajo de investigación se desarrolla en conjunto con la Universidad Experimental de Los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ), donde han estado describiendo toda la flora del Parque Nacional Guaramacal y a medida que la investigación avanza se han ido describiendo las especies que han encontrado sin descripción, es allí donde se dan cuenta que había una especie que no aparecía en ningún lado y no tenía identificación.

“Igualmente, comparamos con los herbarios cercanos de Venezuela, Colombia y Estados Unidos donde revisamos las colecciones, herbario que cuenta con aproximadamente 10 millones de especímenes de todo el mundo. Después de realizar una revisión muy meticulosa, decidimos hace tres años en consenso con unos expertos mundiales de la flora, que está especie es nueva por lo que hicimos las comparaciones con las especies más cercanas de las especies descritas”.

Oxalidaceae agrupa cinco géneros que comprende entre una 900-950 especies en el ámbito mundial, es una familia con bastante variabilidad morfológica y es un poco difícil describir una especie nueva en esta familia. En Venezuela se cuentan con unas 17 especies reportadas y con este nuevo hallazgo estaríamos en unas 19 especies, sin embargo, los investigadores siguen trabajando en la descripción de otras especies nuevas para la ciencia.

Canelón destacó la importancia de este hallazgo para la biodiversidad en el país, al indicar que es una especie promisoria a nivel de biodiversidad, de los servicios biosistémicos y lo importante que pueden ser sus aportes al ambiente, “incluso a la humanidad, porque ahora estudiamos sus propiedades medicinales a través del Centro de Química Medicinal del IVIC. Es una especie que aporta al estudio de la biodiversidad en nuestro país y que nos ayuda a comprender nuestra diversidad. Tenemos un país megadiverso y ha sido poco estudiado, en relación con nuestra biodiversidad, tenemos mucho por estudiar”.

Al ser consultada sobre las posibles propiedades medicinales de Oxalis, la investigadora explicó que históricamente esta planta ha sido usada por su alto contenido de oxalato que se asocia a la vitamina C y actualmente se usa en infusiones, pero siguen realizando estudios sobre las propiedades medicinales que estás plantas pudieran tener. Lo primero es conocer la especie.

Primeros pasos

Desde muy pequeña Daniela sintió la necesidad de estudiar y de ser científica y cerca de donde vivía está ubicada la Universidad Experimental de Los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ). En esta casa de estudios ofrecen la carrera Ingeniería en Recursos Naturales Renovables, allí nació su pasión por la naturaleza, a medida que fue estudiando diferentes grupos biológicos se inclinó hacia el estudio de las plantas.

Desde hace más de una década Canelón viene trabajando con la botánica, dio sus primeros pasos en el Herbario PORT (UNELLEZ) cómo estudiante, desde allí estudiaba las plantas de Venezuela donde aprendió lo básico y fue escalando en conocimientos. En 2018 obtuvo una beca “José Cuatrecasas”, beca que se entrega a la excelencia botánica, otorgada por el Smithsonian de los estados unidos donde también descubrió dos especies para la ciencia, Dendrophthora apiculata y D. coronata, Daniela actualmente es Investigadora Asociada del Smithsonian, mérito otorgado por esta institución por sus aportes a la ciencia.

 

FyF/Con información de Prensa IVIC
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Gobierno Bolivariano impulsa políticas públicas para optimizar el recurso hídrico nacional

Son innumerables los proyectos que desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) son impulsados para el desarrollo del país y la preservación del planeta a través del Ministerio para Ciencia y Tecnología (Mincyt).

Desde el Centro de Ecología, específicamente en el Laboratorio de Ecología Transdisciplinaria para el Bienestar Humano (LETBH) del IVIC, la ingeniera química, Mary Carmen Pérez, realiza un trabajo que se basa en la evaluación fisicoquímica de aguas de ecosistemas lenticos (embalses y lagunas) y loticos (ríos, arroyos), para obtener información de línea base y presentar propuestas que contribuyan a mejorar el manejo del recurso hídrico.

“Las líneas de investigación que llevamos en el laboratorio son el estudio de la hidro química de ríos y embalses; estudios de la calidad de agua y evaluación del impacto de las actividades Antrópicas sobre la calidad de estos cuerpos acuáticos”, explicó la investigadora.

Pérez define a la hidroquímica de ríos y embalses como una caracterización de los cuerpos de agua; “este estudio consiste en hacer análisis físico químicos, llámese alcalinidad, dureza, sólidos y suspendidos totales”.

Añade que el agua es un elemento crucial para la vida de todos los seres naturales vivos. Este recurso permite el correcto funcionamiento de los procesos biológicos de los ecosistemas y, a su vez, garantiza la supervivencia de todas las especies animales y vegetales que habitan en nuestro planeta.

“Constituye un elemento fundamental para el desarrollo sostenible, el desarrollo socioeconómico, la energía, la producción de alimentos y los ecosistemas saludables. Sin agua no hay futuro posible”, señala Pérez.

Embalse de Petaquire

Actualmente, la investigadora desarrolla un trabajo de maestría que consiste en una caracterización físico química del Embalse de Petaquire, ubicado en el estado La Guaira.

“Se trata de un embalse con una alta calidad agrícola. Este proyecto es muy importante ya que el Embalse de Petaquire no cuenta con una información de línea base para realizar otros estudios”.

Este proyecto de investigación que se impulsa desde el Laboratorio de Ecología Transdisciplinaria para el Bienestar Humano, “es el primero sobre caracterización físico química que ayuda a promover políticas y el uso de estos recursos hídricos”.

Explica que su «trabajo beneficia a la población ya que, por ser un Embalse agrícola, la información que se genere nos va a permitir concientizar a las personas sobre el uso de biocidas; sabemos que su uso en exceso trae consecuencias negativas para estos cuerpos de agua”.

Los biocidas se conocen como productos para el control de plagas, repelentes de insectos y conservantes; también se conoce como una sustancia que controla organismos nocivos o no deseados como virus, bacterias, hongos, insectos y animales por medios químicos o biológicos.

El Embalse de Petaquire, cuenta con una capacidad de tres millones de metros cúbicos con una superficie de 18,5 Ha, cuya finalidad, en principio, fue la de utilizar el agua del Río Petaquire para fines de hidroeléctricas pero actualmente abastece de agua a las poblaciones de Carayaca y Tarma, del estado La Guaira, por lo que se ha constituido como monumento natural protegido por el gobierno regional.

La investigadora explica que “la iniciativa de este estudio surgió por un proyecto que estaba financiado por el Fonacit (Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología) que se titulaba Construcción Colectiva de indicadores de Salud Humana y Ambiental, es allí donde nos propusimos realizar estudios que nos proporcionaran información sobre los estados tróficos y el grado de posible contaminación de los cuerpos de agua”.

El Gobierno Bolivariano ha impulsado la creación de una agenda política enmarcada en los objetivos de desarrollo sostenible para el bienestar de la nación, en este sentido, el Mincyt acompaña cada proyecto que nace en los centros de investigación adscritos al ente ministerial con el objetivo de consolidar acciones pertinentes en la búsqueda del desarrollo nacional sostenido.

FyF/Mincyt