Gobierno argentino elimina protección legal a los pueblos originarios
El Gobierno de Argentina aprobó los operativos de desalojo de las comunidades indígenas a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial que elimina la protección legal de los pueblos originarios. Esta nueva medida de la motosierra se dicta en el contexto de reclamos de familias indígenas por sus derechos ancestrales sobre las tierras que han habitado durante generaciones y que han sido vendidas de forma ilegal.
El decreto 1083 establece que se ha concluido la emergencia en materia de posesión y propiedad de tierras: «Declárase finalizada la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, y la suspensión dispuesta en el artículo 2°», dice el documento.
El presidente argentino, Javier Milei, justificó la decisión bajo el argumento de que la extensión de la emergencia ha obstaculizado en los últimos 18 años «el libre ejercicio de las actividades productivas y recreativas sobre las tierras involucradas», y «el derecho a la disposición de dichos bienes». Según el Gobierno, la Ley de Emergencia Territorial Indígena ocasionó una serie de problemas legales, como la imposibilidad de desalojar a las personas, lo que resultaba en una situación de “inseguridad jurídica».
Asimismo, argumentó que la ley afectaba gravemente el derecho de los propietarios sobre sus tierras y comprometía la capacidad de las provincias para gestionar sus recursos naturales. El decreto también menciona que la prolongación de la emergencia ha tenido efectos negativos “tanto al derecho de propiedad como al dominio de los recursos naturales de las provincias y a la certidumbre del derecho; se estima necesario disponer su finalización de forma inmediata».
La resolución del Gobierno de Milei de autorizar los desalojos de las comunidades indígenas podría tener graves consecuencias, tanto sociales como ambientales. Además, la pérdida de esas tierras puede llevar a la destrucción de ecosistemas vitales, ya que muchas comunidades indígenas son guardianes de la biodiversidad y manejan prácticas sostenibles que protegen el medio ambiente.
F/Telesur
«Las palabras importan»: Un informe insta a frenar la agresividad en el discurso de Milei
El exjefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta presentó el informe ‘Las palabras importan: análisis de la violencia verbal en el discurso del presidente Javier Milei’, para alertar sobre las consecuencias que puede tener el lenguaje agresivo en la convivencia democrática.
«Ha pasado un año ya de la elección que lo convirtió en Presidente de todos los argentinos. Fue una victoria contundente que puso de manifiesto la voluntad de cambio de la mayoría. En ese instante terminó la campaña electoral para todos. Excepto para usted», escribió el dirigente en una carta abierta en la que consideró que Milei sigue actuando más como un candidato que como un jefe de Estado.
El también exprecandidato presidencial precisó que, desde que Milei asumió el pasado 10 de diciembre, ha utilizado 32 términos como «asesino», «estúpido» «degenerados», «basura», «ratas», entre otros insultos, para descalificar a personas e instituciones en 2.173 oportunidades, solo a través de su cuenta en la red social X.
«Ojalá que este tema le preocupe tanto como a mí. Somos muchos los argentinos que no pensamos como usted. Todos y cada uno merecemos respeto, paz y tolerancia», señaló Larreta, que viene de las filas del macrismo.
También le recordó a Milei que su cargo implica una enorme responsabilidad. «Cada uno es lo que dice. No se trata de ‘formas’. En democracia las formas son el fondo. Las palabras son importantes. De hecho, todos sabemos que son el lugar donde siempre comienza la violencia», advirtió.
Retroceso
El informe asegura que los ciudadanos experimentan la democracia cuando se sienten seguros al manifestarse de manera pública, ya sea en las calles, los medios de comunicación o las redes sociales.
«Es el síntoma de una sociedad sana. Este aspecto central de la vida democrática está hoy en retroceso», afirma el documento al explicar que, en muchos casos, la libertad de expresión se limita ante el temor de que el mandatario reaccione con agresiones que multiplican sus seguidores.
En esa línea, el informe recuerda que «la democracia y la libertad de expresión son conquistas recientes de la Argentina», luego de que el país cerrara una etapa «en la cual pagó muy caro la confusión entre violencia y autoridad, poder y sometimiento y libre expresión con golpismo».
F/RT
Argentinos preocupados ante posible privatización del río Paraná por parte de Milei
A través de un comunicado, la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas destacó su profunda preocupación ante el anuncio del Gobierno de Javier Milei sobre la licitación de la Vía Navegable Troncal mediante una concesión de 30 años y prorrogable por igual periodo, lo cual le daría efecto hasta el año 2085.
La organización resaltó que el modelo propiciado por los dirigentes del partido político La Libertad Avanza, responde a lógicas privatizadoras, desreguladoras y priorizan los intereses económicos de unos pocos sobre las necesidades colectivas, lo cual refuerza un esquema agroexportador y financiarizado, que en las últimas décadas intensificó las desigualdades socioambientales.
Asimismo, el gremio señaló que este anuncio del Ejecutivo afecta de manera estructural la integridad del Río Paraná y las comunidades cuyo sustento depende de este. Como bien denuncia esta organización, las comunidades ribereñas argentinas temen por estos planes que sin dudas provocarán daños medioambientales al río y podrían destruir su modo de vida.
El comunicado es enfático sobre el error de considerar el Paraná solamente como una vía de tránsito comercial, y no como lo que es: un territorio que constituye un entramado vital. “Alberga una biodiversidad única y sostiene los ciclos ecológicos esenciales para el bienestar de ocho provincias argentinas, en las cuales viven 12 millones de personas”, afirmó la organización argentina mediante la misiva. Además, asegura que la profundización a llevarse a cabo de 36 a 42 pies causará mayores niveles de desertificación a lo largo del Delta del río, por demás, uno de los humedales con mayor importancia para Argentina.
F/Telesur
El gobierno argentino envía un proyecto de ley al Congreso para eliminar las elecciones primarias
El Gobierno argentino liderado por Javier Milei anunció este viernes que enviará un proyecto de ley para eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Se trata de los comicios previos a los generales, donde cada partido define a los candidatos que competirán por cargos nacionales y provinciales por medio del voto popular, con participación de toda la ciudadanía.
En una rueda de prensa, el vocero presidencial, Manuel Adorni, afirmó que en la iniciativa oficial, denominada ‘Ley de Reforma para el Fortalecimiento Electoral’, también busca modificar la ley orgánica de partidos políticos y el sistema por medio del cual se financian.
«Se va a modificar la ley orgánica de los partidos políticos para mejorar su representatividad y evitar los sellos de goma, partidos políticos cuyos únicos objetivos son el recaudatorio», afirmó Adorni.
«Encuesta millonaria»
Otro de los objetivos, según el portavoz de la Casa Rosada, es reducir el gasto público que genera la organización de las elecciones internas en todo el país.
«Desde su creación, las PASO han funcionado como una encuesta millonaria al servicio solo de la política y en detrimento de la economía y el tiempo de los argentinos», manifestó el funcionario. Y agregó que, solo en 2023, tuvieron un costo de 45.445 millones de pesos (45,5 millones de dólares).
Desde que comenzaron a realizarse en 2009, las PASO se convirtieron en una especie de ensayo rumbo a las elecciones definitivas, ya que son internas partidarias en las que debe participar toda la población debido a que el voto es obligatorio.
Además de definir a sus postulante, los partidos o coaliciones que participan en las PASO deben alcanzaral menos el 1,5 % de los votos para poder competir en los comicios generales.
No obstante, las fuerzas políticas que se presentan en las primarias no están obligadas a presentar distintas opciones de candidaturas. De hecho, en la mayoría de los casos los partidos seleccionan a sus aspirantes de manera interna.
Piso de 3 % del electorado
Según Adorni, desde su implementación en 2011, «hubo sólo 10 agrupaciones políticas que dirimieron internas para las elecciones presidenciales, de las cuales el 40 % no logró siquiera alcanzar el umbral de 1,5 % para poder después participar de las elecciones generales».
De aprobarse la ley que impulsa el Gobierno, las agrupaciones «deberán contar con 0,5 % de afiliados sobre el padrón electoral y tener un piso mínimo de 3 % de los votos en dos elecciones consecutivas». Esto dejaría marginado, por ejemplo, al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT-Unidad), que en octubre de 2023 obtuvo el 2,67 % de los votos.
Una «molestia»
El mes pasado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, había anticipado la intención de la Casa Rosada de eliminar las PASO porque, desde su creación, «no han servido para nada», opinó.
En una entrevista con radio Continental, Francos señaló que el mecanismo vigente genera «un costo enorme para el Estado» y a la vez es «una molestia generalizada para los ciudadanos».
Para el funcionario, fueron pocas las veces que se dirimieron candidaturas por medio de las PASO, y generan un enorme costo para el país. «Los problemas internos de los partidos los tienen que resolver los partidos, no el Estado nacional ni el conjunto de todos los ciudadanos», manifestó.
T y F/ RT
Argentina votó en contra de proteger los derechos indígenas en la ONU
Argentina fue el único país que votó en contra de una resolución de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos de los pueblos indígenas.
En una sesión celebrada este lunes en la sede del organismo, en Nueva York, EEUU, se trató una resolución que busca promover la protección de las comunidades aborígenes, y tuvo un apoyo casi unánime.
El documento cosechó 168 votos afirmativos, 7 abstenciones y un único rechazo, a cargo de la nueva gestión de la Cancillería argentina, encabezada por Gerardo Werthein, exembajador en Washington.
Entre los países que votaron a favor estuvieron EEUU e Israel, con los que el Gobierno de Javier Milei dice estar alineado. En este caso, Argentina se posicionó en disidencia.
La explicación de la Cancillería
La representante argentina que participó de la sesión argumentó la postura de la nación sudamericana: «La Argentina favorece la protección de los derechos de las poblaciones indígenas en sus diversas tradiciones culturales en la medida en que la riqueza y la diversidad cultural aporta a la vida social (sic). Considera, sin embargo, que en el documento sujeto a votación no figura suficientemente garantizado el acceso a los derechos humanos a las poblaciones indígenas sin discriminación», sostuvo Andrea Repetti, ministra plenipotenciaria de la tercera comisión de la misión permanente de Argentina ante Naciones Unidas.
Según la funcionaria, «la afirmación de la promoción de prácticas ancestrales puede dar lugar a la validación de tradiciones que podrían estar encontradas con los derechos fundamentales de mujeres y niñas, o el derecho a la salud y acceso al progreso científico».
Asimismo, consideró que «el uso de terminologías ambiguas y amplias dificulta y confronta con derechos humanos de garantía universal». Y agregó: «Argentina celebra el respeto a la libertad religiosa y cultural de todas las personas, siempre en el marco de la universalidad de los derechos humanos para todos y quiere seguir contribuyendo y trabajando para que esa garantía sea realidad sin discriminación alguna».
El voto argentino en la ONU fue el primero bajo la administración de Werthein, quien asumió la semana pasada en reemplazo de la excanciller Diana Mondino.
Mondino fue despedida por Milei luego de haber emitido un voto en la ONU en contra del bloqueo a Cuba. En ese caso, EEUU e Israel fueron los únicos que se pronunciaron por la continuidad del embargo a la isla. Fue justamente esa postura diferente a la de los países con los que el Gobierno argentino pretende alinearse, lo que impulsó al presidente a pedirle la renuncia a la canciller anterior.
Qué dice la resolución
«Es necesario reconocer, respetar, promover y proteger los derechos de los pueblos indígenas y sus territorios, tierras y ecosistemas, salvaguardando al mismo tiempo sus tradiciones, creencias espirituales y conocimientos ancestrales», señala el documento de 16 páginas en uno de sus párrafos, reporta La Nación.
La resolución, presentada en octubre, remarca la importancia de lograr los objetivos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada en 2007 y a la que Argentina adhiere. Entre otras metas, apunta a «reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado».
También se busca garantizar el derecho de los pueblos nativos a «participar en la adopción de decisiones sobre asuntos que afecten a sus derechos, con arreglo a la legislación».
F/RT
Reino Unido: Soberanía británica de las Malvinas o de Gibraltar «no es negociable»
«Transitando el camino empezado, con acciones concretas y no retórica vacía, vamos a recuperar la soberanía plena de nuestras islas Malvinas», escribió la canciller Diana Mondino en su cuenta de X.
F/Sputnik
F/AP
Plan de Seguridad para el partido de fútbol de Venezuela y Argentina
El viceministro de Prevención, Seguridad Ciudadana y Cuadrantes de Paz, Endes Palencia, en una videoconferencia planifica con autoridades de seguridad el plan para de seguridad que se va a llevar a cabo durante el partido de fútbol entre las selecciones de Venezuela y Argentina, en el Estadio Monumental “Juana la Avanzadora” de Maturín que se disputará el próximo 10 de octubre.
«Con el objetivo de garantizar la seguridad y la integridad de las y los ciudadanos presentes durante el encuentro deportivo entre las selecciones de fútbol de Venezuela y Argentina, en el Estadio Monumental “Juana la Avanzadora” de Maturín, hoy sostuvimos reunión via videoconferencia con la participación del gobernador del estado Monagas, Ernesto Luna y el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN) y de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), diputado Pedro Infante, junto a las autoridades de los órganos de seguridad ciudadana del país, como parte de los preparativos del evento deportivo», informó el viceministro Endes Palencia.
Aseguró que esta fiesta deportiva contará con un gran despliegue a nivel nacional en perfecta unión cívico-militar-policial, durante este encuentro en la entidad monaguense.
«Contamos con un equipo de trabajo altamente comprometido para actuar de manera oportuna y eficiente ante cualquier emergencia», detallo el Viceministro.
Señaló que el Gobierno Bolivariano «garantiza el buen desarrollo del compromiso futbolístico a través de la política pública de seguridad y protección del bienestar de la fanaticada, tal como lo establece la Gran Misión Cuadrantes de Paz».
Este encuentro entre las selecciones de Venezuela y Argentina forma parte de las eliminatorias suramericanas a la Copa del Mundo del año 2026, lo que representa un gran reto para la Vinotinto en su búsqueda de la primera clasificación a la máxima cita del fútbol mundial.
T/CO – Ana Maneiro
F/Redes sociales
Sandra Miguez, autora de «Líbranos del mal», sobre una monja condenada por privación ilegítima de la libertad
El 25 de agosto de 2016, dos monjas, Silvia Albarenque y Roxana Peña, denunciaron a las autoridades del Convento de Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Entre Ríos (Argentina). La priora del lugar, Luisa Ester Toledo, fue llevada a juicio y declarada culpable de privación ilegítima de la libertad doblemente calificada por el uso de violencia y amenazas. Fue la primera vez que se condenó a una autoridad de un convento en el país. La periodista y escritora Sandra Miguez escribió el libro Líbranos del Mal (Editorial Azogue Libros), una investigación y ensayo sobre el caso en el que recorre la historia de la Iglesia católica, el rol de las mujeres en la institución, la creación de la orden de Las Carmelitas y el anquilosamiento y persistencia de hábitos propios del medioevo, desde una perspectiva de género.
Silvia Albarenque estuvo siete años expresando que se quería ir del convento, pero la priora le negó esta posibilidad con distintas maniobras de las que participó también el arzobispo de la zona. Finalmente logró que su familia la sacara por una consulta médica. Roxana Peña estuvo cuatro años pidiendo salir, hasta que no pudo más y en una escena que no tiene nada que envidiarle a cualquier película de terror, logró escaparse del convento, la única forma que encontró de librarse de las garras de una mujer que la torturaba física y psicológicamente.
Las dos querían irse del convento, no porque hubieran perdido la fe sino por las humillaciones y violencias que la superiora les causaba: desde días completos de ayuno y encierro en una celda hasta perder la conciencia de los días; el uso de un elemento en la boca que les impedía hablar durante horas y hasta días; lamer el piso; castigarse con látigos y cilicios (cadenillas de hierro con puntas); y un sistema de control que les hizo cortar todo vínculo con el exterior del convento, incluso con sus propios familiares.
En la presentación del libro en la librería Caras y Caretas participaron el escritor Mauricio Koch, la filósofa Diana Maffía y la periodista Paula Bistagnino, quien lleva años investigando al Opus Dei. Bistagnino puso el acento en señalar que no es cuestión de apuntar contra la priora, sino que hay que analizar la “matriz de perversión” que atraviesa la Iglesia Católica para encubrir los abusos de poder. En la misma línea, Maffía se mostró preocupada por el peligro que representa que quien hoy ocupa el lugar de priora, una monja que ya estaba en el convento cuando sucedieron estos hechos, dijo en el juicio que para ella la celda es un paraíso. Maffía planteó además que una institución puede tener reglas internas pero hasta cierto límite: “no se pueden violar los derechos humanos”.
Líbranos del Mal es el segundo libro de Sandra Miguez, luego de Crímenes Menores. Género y Poder Judicial, la trama de una disputa, sobre el proceso judicial tras el femicidio de Micaela García.
–¿Por qué volver sobre esta historia que tuvo difusión mediática?
–La pregunta que me orientó a iniciar este proceso fue cómo en este siglo era posible que se continuaran aplicando métodos de tortura, aún cuando la Iglesia no acepta más estas prácticas, quién controla lo que pasa dentro de estas organizaciones religiosas, cómo fue posible sostener el muro de silencio, por qué las autoridades hicieron caso omiso a las denuncias y reclamos que les hacían llegar. Allí había un lugar y un rol asignado a las mujeres, en los cuáles se puede entrever la subestimación a la voz de las mujeres, la falta de consideración a sus opiniones, una voz que no es tomada en cuenta, que no es escuchada, aún cuando lo que denunciaban eran delitos contra la integridad humana.
–¿Qué fue lo que te resultó más aberrante del caso?
–El empecinamiento y el hecho de que esto se constituyó en una práctica constante. No importaba lo que hicieran o lo que opinaran, era algo sistemático. Pensemos que estuvieron siete años y cuatro años, respectivamente, pidiendo la exclaustración, solicitando salir del convento, algo que se les negó siempre. Ni siquiera se les daba acceso a un papel o un lápiz para que pudieran formalizar los pedidos, y cuando lograban redactar una nota, éstas nunca salían del convento. Lo más aberrante es que con estas prácticas de hostigamiento, Luisa Ester Toledo degradaba a sus víctimas, sin que pudieran tener ninguna salida, ya que el convento es de clausura, un régimen férreamente cerrado. Incluso en las visitas familiares se les imponía una distancia mantenida por una reja y además una mesa para que ni siquiera pudieran tener contacto con las manos y una «monja escucha” controlaba que “solo se hablara de Dios”, como decía un cartel colocado en ese lugar. Esa degradación era moral, psicológica y física, es decir en todos los planos por lo cual el tormento que vivieron tanto las monjas que se animaron a oficializar las denuncias, como aquellas que dieron testimonio en el juicio, era una constante.
–La priora justificaba los tormentos en las prácticas de autocastigos que son parte de las normas de la congregación. ¿Cuál es la línea que separa el tipo de prácticas?
–La instigación a la autoflagelación y el control que ejercía la superiora para que efectivamente las monjas se estuvieran aplicando castigos corporales, es algo que no está permitido por la Iglesia. No obstante los reglamentos de la Congregación siguen las indicaciones de Santa Teresa y guardan una larga tradición, incluso antes de Cristo; sus orígenes se remontan al profeta Elías en el Monte Karmel. Una de esas pautas indica “purificarse de todo rastro de maldad” y esa “purificación” se aplica en la oración, en el ayuno, pero fundamentalmente en el control cuerpo como lugar en el cual, a través del martirio o los castigos corporales, se llega a un estado de gracia. Hay un concepto sobre el cuerpo como territorio de poder.
–Este caso da cuenta de la complicidad de la institución eclesiástica, algo que no es nuevo. ¿Cómo analizás el hecho de que fuera una mujer la que infringía torturas a otras mujeres?
–En este caso, Luisa Ester Toledo fue quien reprodujo prácticas esclavizantes de maltrato y sometimiento a las otras monjas, que eran sus subalternas. Fue la artífice de un sistema de opresión y torturas medievales en un esquema que le permitió abusar de ese lugar de poder y replicarlo con absoluto apoyo de la estructura eclesiástica que hizo caso omiso a lo que llegaron a saber, bajo la excusa de que no tenían injerencia, que eso debía resolverlo el Papa, que es el responsable directo de la Congregación, incluso cuando se estaban cometiendo delitos aberrantes. El silencio fue otro factor que se impuso como forma de control y castigo para evitar que estas denuncias salieran a la luz.
–Fue la primera vez que se condenó a una autoridad de un convento en el país…
–Que la justicia ordinaria haya llegado a una condena es un mensaje para toda la sociedad. Los fallos nos indican qué es aceptado y qué no, dentro de la ley. Y es muy importante para instituciones que tienen sus propios códigos que comprendan que no puedan apartarse de cuestiones elementales como el respeto por la dignidad humana. Sobre todo en organizaciones que se supone que buscan un acercamiento a valores y a Dios, donde se denuncian delitos que van exactamente en sentido contrario a lo que pregonan. Por eso, es muy importante llegar a una instancia de juicio y condena, tanto en este caso como en el Julio Grassi que marcó un punto de inflexión, así como en casos de relevancia internacional, casos de abusos y de apropiación de bebés, algo que sin lugar a dudas no cuenta con aceptación social. En este caso los abogados defensores de Luisa Ester Toledo intentaron que el caso fuera dirimido dentro del derecho canónico, un procedimiento al cual no tenemos acceso las “personas de a pie”. Fue la fundamentación del fiscal lo que permitió, desde una perspectiva de derechos humanos, que el caso se resolviera en los tribunales ordinarios.
–Retomo una pregunta que te hacés al final: ¿cómo se previenen estas formas particulares de violencia?
–Una forma es que las instituciones religiosas tengan algún control, sean supervisadas por algún ámbito del Estado, además de lo que la propia organización pueda establecer como forma de supervisión. Son ámbitos privados, de intimidad, de recogimiento, en donde se termina vulnerando la autonomía y la integridad de las personas. Poder hablar de violencia religiosa permitiría analizar estas situaciones de forma particular, entender la trama que se da en este complejo vínculo personal, espiritual, íntimo, pero en donde se perpetran el abuso de poder y crímenes como los que denunciamos.
F/Pagina12
F/Imagen Web
Venezuela rechaza ataques del Gobierno argentino en Consejo de DDHH
El ministro para las Relaciones Exteriores, Yván Gil,informó sobre el rechazo del Gobierno de Venezuela a los ataques del Gobierno de Argentina, durante la sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y señaló que «se trata de crear una nueva versión del Grupo de Lima, liderado por Javier Milei».
Durante la 57ª sesión, celebrada en Ginebra, Suiza, otros 40 países acompañaron la posición de Venezuela. Al respecto, el canciller expresó que «Venezuela rechaza las aspiraciones de lo que intenta ser una nueva versión del fallido Grupo de Lima, liderado por el gobierno de corte fascistoide de Javier Milei».
Indicó que este grupo busca utilizar » los derechos humanos como herramienta para atacar a naciones soberanas que han optado por proyectos políticos, populares y antiimperialistas. Es importante recordar que estos países están subordinados a los intereses de Estados Unidos y son cómplices del genocidio israelí en Gaza. Sus declaraciones deberían emplearlas contra ellos mismos y ser juzgados por sus pueblos».
Durante su intervención en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el representante de Venezuela, Alexander Yánez Deleuze, dijo que, detrás de estos ataques, se encuentra Estados Unidos. «Ellos insisten en utilizar este consejo para aplicar la doctrina de máxima presión contra Venezuela; a ellos no les importa el derecho internacional; muestra de ello es lo que ocurre en Gaza; ante el genocidio son inactivos, pero con Venezuela utilizan esta instancia para atacar a un pueblo que resiste las medidas coercitivas unilaterales», dijo.
«Obviamente sabemos que esta nueva agresión contra Venezuela proviene de los Estados Unidos, que una vez más utiliza a sus subordinados para sus inconfesables fines», declaró el embajador Yánez.
T/CO









