La Dirección General Nacional de Bomberos (DGNB), impartió, este jueves, el curso Prevención en el Hogar con el Gas Licuado de Petróleo (GLP), en el estado Carabobo, el cual estuvo liderada por el primer general Juan Carlos Gonzalez.
Esta formación estuvo dirigida al Poder Popular organizado, así como a estudiantes de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), que aspiran al título de Licenciados en Ciencias del Fuego y Seguridad contra Incendios.
El primer general de los Bomberos, Juan Carlos González, explicó las características esenciales del GLP, de acuerdo con su ponencia, se trata de una mezcla de propano y butano; es incoloro, inodoro, no tóxico, más pesado que el aire y puede desplazar el oxígeno; al tiempo que indicó que se le añade etilmercaptano, un compuesto que le otorga un olor característico a azufre lo que facilita la detección de fugas.
Además, se contó con la participación de expertos en la materia, quienes expusieron la importancia de saber como actuar ante una emergencia con un cilindro de GLP.
Por otra parte, los funcionarios del Fondo Nacional de Bomberos, Bomberas y Administración de Emergencias de Carácter Civil (Fonbe), recibieron formación específica para controlar y extinguir incendios en estructuras.
Igualmente, los asistentes aprendieron a identificar posibles fugas mediante tres señales; el olor característico, la prueba de agua con jabón que genera burbujas al aplicarse sobre la fuga y el uso de detectores de gas.
Participación comunitaria
Raquel Hidalgo, representante del Poder Popular, expresó, “es muy importante capacitarnos y educarnos sobre los peligros del Gas y obtener herramientas para evitar algún incendio”; mientras agradeció la labor que brindan los Bomberos a la comunidad.
La jornada reafirma el compromiso de la Dirección General Nacional de Bomberos con la formación ciudadana y la reducción de riesgos asociados al uso doméstico del GLP.
Finalmente , se recomendó que para el manejo seguro del cilindros de GLP, se deben seguir las siguientes indicaciones; transportar y colocar los cilindros de forma vertical; mantenerlos en un área segura y ventilada, alejados de los rayos solares, fuentes de calor, fuego, chispas y lugares donde la temperatura supere los 50 °C (125 °F) y evitar almacenarlos en pasillos, debajo de escaleras, áreas desprotegidas, salidas, sobre otros cilindros para no exceder su peso o en lugares húmedos.
