La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro solicitó nuevamente hoy su traslado a prisión domiciliaria por motivos de salud, tras su reciente ingreso en una unidad de terapia intensiva a causa de una bronconeumonía bacteriana.
El pedido fue presentado ante el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, cuatro días después de que el exgobernante fuera hospitalizado en un centro privado de esta capital.
De acuerdo con la defensa, el estado clínico del exjefe de Estado requiere monitoreo constante, debido al riesgo de nuevos episodios de broncoaspiración, lo cual no puede garantizarse plenamente en un ambiente de custodia, reportó la Agencia Brasil.
Los abogados sostienen que la permanencia en prisión podría agravar su condición, al no contar con vigilancia continua ni intervención médica inmediata ante eventuales complicaciones, en un contexto de comorbilidades previas.
Bolsonaro fue internado tras presentar fiebre alta y caída en la saturación de oxígeno mientras se encontraba detenido en el 19º Batallón de la Policía Militar, conocido como Papudinha, en el Complejo Penitenciario de la Papuda, donde cumple una condena de 27 años y tres meses de cárcel por la trama golpista de 2023.
Según el más reciente parte médico divulgado por el Hospital DF Star, el exmandatario muestra mejoría clínica y de laboratorio en las últimas 24 horas, con recuperación de la función renal y reducción parcial de marcadores inflamatorios.
No obstante, permanece bajo cuidados intensivos, con tratamiento de antibióticos por vía intravenosa, fisioterapia respiratoria y motora, y sin previsión de alta hospitalaria.
De Moraes, el relator del caso en el STF, ha rechazado en meses recientes solicitudes similares de prisión domiciliaria, al considerar que las instalaciones penitenciarias cuentan con condiciones reforzadas para garantizar la atención médica necesaria.
Hace dos semanas, al negar uno de esos pedidos, el magistrado subrayó que las condiciones de la unidad penitenciaria responden integralmente a las necesidades médicas del condenado, con servicios continuos, múltiples atenciones diarias, sesiones de fisioterapia y actividades físicas.
De acuerdo con un informe del establecimiento carcelario citado entonces por CNN Brasil, en 39 días de custodia allí Bolsonaro recibió 144 atenciones médicas, 13 sesiones de fisioterapia y participó en 33 actividades físicas.
Otro elemento considerado por el juez en su decisión de negar el arresto domiciliario fue la manipulación de la tobillera electrónica por el exgobernante en noviembre pasado, que fue descrita como un intento deliberado y flagrante de fuga.
