Melodias

MUSIQUEMOS: Guataca y PADMe

T / Andrés Felipe García Torres*

La Guataca es un saber que no se comparte visualmente, es decir, que es una habilidad anclada en conocimiento, eventos, historia y técnicas que no han sido etiquetadas, conceptualizadas, ni escritas porque desde hace siglos el musicar se viene abordando desde lo visual, dejando la percepción auditiva, oculta, borrada. La Guataca requiere conocer qué percibir de las estructuras sonoras formales, saber de secuencias armónicas que concretan estas formas, ubicar las estabilidades, inestabilidades y la gama intermedia que genera las relaciones sonoras. Si, sonoridades como un centro tonal, la tónica y su acorde, las funciones tonales, repetir, variar y contrastar. Estos saberes no vienen de teorías eurocéntricas, sino de convenciones populares y es gracias a esto que se puede improvisar muy bien en el marco de un tipo de musicar y no tanto en otros, ya que es necesario conocer los estilos típicos de cada modo de musicar.

El gran borramiento que la modernidad y en general la cultura centroeuropea, realizó en el musicar es la percepción auditiva, que no solo se percibe de oídas, la audición, sino también a través de la piel y demás órganos corporales, lo que podemos corroborar al sentir vibrar las partes bajas del cuerpo con sonidos graves o colocando la punta del dedo sobre la corneta de algún teléfono de hoy día. Por esta razón diseñé un método de enseñanza del musicar que trasciende estas falencias teóricas, sobre todo para el aprendizaje de los elementos básicos de la Guataca como fundamentos para musicar con o sin partituras.

El Proceso de Análisis y Deconstrucción de Melodías, el método PADMe, se basa en la percepción sonora, en lo que se entiende al escuchar, lo susceptible de etiquetar para luego nombrarle. Su mayor ventaja es que lo pueden aplicar docentes sin preparación musical alguna, es decir que no necesita ejercer el musicar de manera profesional, ni como amateur, basta con la voluntad de hacer y construir colectivamente con sus estudiantes. Funciona porque solo requiere oír y aprender a percibir lo que se oye, es decir que si se pone atención en qué se debe escuchar y luego se etiqueta, no importa con qué siglas, se comienza a tener conciencia del fenómeno sonoro, es un entrenamiento auditivo. Se analizan melodías, fundamental para aprender y entender un musicar. Se ubican auditivamente los elementos estructurales de la melodía según los tres principios básicos del musicar: la repetición, la variación y el contraste (RVC), lo que permite, no sólo conocer, sino construir nuevas estructuras melódicas.

De esta manera se va internalizando la escucha e identificación de cada elemento que estructuran una melodía y ese material posibilita construir otras. Con la práctica se va desarrollando la memoria musical, se conocen las estructuras y cómo funcionan en conjunto, lo que implica generar el dominio de saberes que sustentan la Guataca que nos permite musicar.

*Músico docente

andresgarciator@gmail.com

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