La implementación de una Ley de Amnistía promovida por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, consolida avances significativos en la convivencia democrática y la paz social en Venezuela, bajo un enfoque de “paz con justicia” que fortalece la reconciliación nacional.
Este mecanismo ha incidido directamente en la percepción ciudadana, elevando el optimismo sobre el futuro del país al 65,3%, al tiempo que posiciona la estabilidad política como un factor determinante para atraer inversiones y reactivar el aparato productivo nacional.
En el plano institucional, la renovación de los poderes públicos marca un punto clave en esta nueva etapa, con la designación de Larry Devoe como Fiscal General y Eglée González como Defensora del Pueblo, acciones orientadas a reforzar la legalidad y la eficiencia en la gestión del Estado.
Estas decisiones apuntalan una transición administrativa enfocada en resultados, donde la institucionalidad se consolida como eje central para garantizar gobernabilidad y confianza en los distintos sectores del país.
Como parte de esta estrategia, también fue instalada una Comisión de Alto Nivel para abordar temas políticos estratégicos, con el propósito de generar consensos y fortalecer la arquitectura democrática.
En sus primeros 100 días, estas acciones han estado orientadas a construir bases sólidas para una estabilidad duradera, que permita avanzar en el cumplimiento de las metas económicas y sociales previstas para el resto del año.
