El Gobierno de Ecuador declaró la emergencia nacional por un plazo de 60 días para enfrentar los devastadores efectos de la época lluviosa. Esta medida, emitida por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, busca responder al alto impacto generado en la población, la red vial y la infraestructura estratégica del país.
Desde el pasado mes de enero hasta la fecha, el temporal dejó un saldo lamentable de 11 personas fallecidas y más de 46 mil ciudadanos afectados. La declaratoria permite activar de forma inmediata a todas las entidades estatales para priorizar la asistencia humanitaria y la evacuación de familias que residen en zonas de alto riesgo.
Las provincias costeras de Esmeraldas, Los Ríos y Guayas se encuentran actualmente bajo alerta roja debido a la magnitud de las inundaciones registradas. Según los informes técnicos, la provincia del Guayas es la más impactada, con casi 20 mil personas afectadas, mientras que el registro nacional suma 82 viviendas colapsadas y 19 puentes destruidos.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que se han registrado mil 662 emergencias adversas que han golpeado a 190 municipios y centenares de parroquias. Ante la gravedad de la situación, se dispuso que la Cancillería gestione mecanismos de cooperación internacional para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ecuatoriano.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) vinculó este escenario climático con el aumento de la temperatura del mar en la región Niño 1+2. Este calentamiento del Pacífico oriental genera condiciones propicias para que las lluvias persistan con intensidad en la zona costera y en el área oceánica cercana a las islas Galápagos.
