Cuba avanza de manera gradual en el restablecimiento de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras una desconexión total. De acuerdo con la Unión Eléctrica, la infraestructura del país ya se encuentra interconectada en un tramo continuo que abarca desde la provincia occidental de Pinar del Río hasta la oriental Holguín.
Los equipos técnicos mantienen los trabajos para lograr la incorporación al sistema de las provincias de Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba, en un proceso determinado por las condiciones técnicas de la red energética.
En el marco de esta contingencia, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, ratificó que las desconexiones del sistema eléctrico nacional son consecuencia del genocida bloqueo impuesto Estados Unidos. El funcionario señaló que el cerco energético limita la importación de combustibles, bloquea el acceso a repuestos y piezas indispensables para el mantenimiento de la red, restringe la cooperación técnica internacional e impide la obtención de financiamiento en los mercados financieros.
En la capital de la isla, La Habana, el servicio se ha recuperado en un 38 por ciento, lo que representa 325.785 clientes atendidos de un total de 862.732. La infraestructura eléctrica capitalina mantiene en operación 22 de sus 26 subestaciones y 108 de sus 286 circuitos de distribución.
La cobertura priorizó la reconexión de 40 de los 45 hospitales de la ciudad y siete de los 18 sistemas de bombeo e impulsores de agua. Las autoridades locales precisaron que dentro de los circuitos restablecidos persisten afectaciones puntuales, asociadas a fallas técnicas en siete de ellos y a un déficit de generación en otros 18.
El proceso de recuperación se extiende progresivamente a diversas provincias centrales y orientales, con prioridad en la energización de centros de salud y sistemas de abasto de agua. En Ciego de Ávila se restableció el enlace con la red nacional, mientras que en Cienfuegos se contabilizan ocho subestaciones en servicio, 25 circuitos activos y cinco hospitales con suministro.
Por su parte, Holguín reporta la reconexión de líneas que abastecen a centros hospitalarios clave, empresas de telecomunicaciones y sistemas de bombeo en las presas de Güirabo y Gibara, además de zonas industriales y turísticas. En Matanzas, conectada por la vía occidental de 220 kilovatios (kV), se logró dar cobertura a subsistemas de 110 kV, hospitales locales y múltiples circuitos municipales.
El fortalecimiento de la red nacional recibió un impulso operativo con la sincronización de una unidad generadora en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras. La planta se encuentra en proceso de incremento paulatino de su carga para aportar estabilidad al flujo energético del país.
Mientras continúan las maniobras para incorporar las regiones pendientes, las empresas eléctricas territoriales han recomendado a la población conectar los equipos electrodomésticos de forma gradual a medida que se restituya el flujo en sus viviendas.
El pasado domingo 2 de agosto, la Unión Eléctrica de Cuba dio a conocer a través de sus canales oficiales que a las 10:43 de la noche hora local, se produjo una nueva desconexión total en el Sistema Electroenergético Nacional. Ante esta situación, la entidad estatal inició de inmediato la aplicación de los protocolos técnicos establecidos para lograr la recuperación progresiva de la red.
Durante la jornada previa, el organismo había reportado una caída parcial del suministro en la región occidental del país. Dicho incidente fue provocado por el disparo simultáneo de las líneas de transmisión de 220 kV que conectan Matanzas con Cienfuegos y Matanzas con Santa Clara, lo que ocasionó la fragmentación de la infraestructura nacional y el posterior colapso energético de la zona occidental.
