En un intento por encauzar la crisis diplomática desatada por bombardeos en la zona fronteriza, los gobiernos de Colombia y Ecuador se verán las caras este miércoles 25 de marzo en Lima, Perú, en un encuentro que se realizará dentro del marco de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
La cita se presenta como un espacio clave para que ambos gobiernos intenten bajar la tensión y abordar, de manera directa, las diferencias que se han intensificado en las últimas semanas.
La Comunidad Andina de Naciones confirmó que el encuentro contará con una instancia técnica, con acompañamiento de los miembros del organismo, lo que refuerza el carácter de mediación y coordinación regional.
Entre los puntos centrales de la agenda figura, en primer lugar, la disputa comercial. El conflicto se originó a partir de la aplicación de tasas recíprocas —hasta del 50%— a productos que entran y salen de los mercados de ambos países. Este esquema ha impactado el comercio binacional y ha escalado tensiones económicas en la zona.
Además, se abordará el tema de la seguridad en la frontera. Según plantea Ecuador, existe un supuesto descuido de Bogotá en la atención y control de la región limítrofe, en un contexto marcado por el avance del crimen transnacional. En esa línea, el gobierno ecuatoriano atribuye parte del problema a fallas de control desde el lado colombiano.
Por su parte, desde Bogotá se sostiene una acusación distinta: que los hechos reportados como “bombardeos” en la zona habrían sido realizados por parte de Ecuador en suelo colombiano, lo que mantiene abierta la discusión sobre la responsabilidad de las acciones que detonaron la crisis.
Asimismo, Colombia alega que Ecuador ha descuidado la seguridad en los espacios fronterizos dejando campo libre al narcotráfico.
Este conflicto impacta de forma directa en la vida cotidiana de las poblaciones fronterizas. Uno de los casos más visibles es el cierre del puente sobre el río San Miguel, que comunica el sur de Colombia con el norte de Ecuador. El paso se mantiene bloqueado desde finales de diciembre de 2025, tras una decisión del Gobierno de Daniel Noboa.
A esa situación se suman protestas y bloqueos en la vía del Puente Internacional Rumichaca, que funciona como el único punto de cruce oficialmente abierto entre ambos países vecinos. Las movilizaciones se realizan en rechazo a los aranceles, en señal de que la crisis comercial también está generando costos inmediatos para quienes dependen del intercambio fronterizo.
Con el encuentro en Lima, la expectativa es que Colombia y Ecuador logren al menos abrir canales de negociación técnica para reducir tensiones, revisar medidas adoptadas y ordenar una salida que minimice el impacto social y económico en la frontera.
