La clase trabajadora venezolana se moviliza este miércoles en Caracas en la denominada «Gran Marcha de los Trabajadores», convocada para rechazar la incursión militar ejecutada por Estados Unidos el pasado 3 de enero y exigir la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
La jornada, impulsada por organizaciones sindicales y el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), tiene como eje central la defensa de la soberanía, la paz y el derecho internacional, ante lo que los gremios califican como una agresión extranjera contra el país.
El coordinador de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, Carlos López, afirmó que la movilización busca enviar un mensaje claro de respaldo institucional y popular. «La clase obrera sale a la calle para defender la soberanía y la paz de la nación frente a esta barbarie imperialista», sostuvo, al estimar una participación cercana a los 100 mil trabajadores en la capital.
La concentración principal inicia a las 11:00 de la mañana en la sede de Cantv, ubicada en la avenida Libertador, desde donde los manifestantes avanzan hasta las escalinatas de El Calvario, adyacentes al Palacio de Miraflores. En paralelo, trabajadores petroleros se concentran en Pdvsa La Campiña para integrarse a la movilización nacional.
El jefe de Gobierno de Caracas, Nahum Fernández, señaló que esta acción forma parte de una estrategia de movilización permanente. «El mundo escuchará el testimonio de nuestra clase trabajadora en su defensa del Presidente Obrero», expresó, al destacar que las manifestaciones continuarán hasta lograr la liberación de la pareja presidencial.
Por su parte, López aseguró que el sector laboral se mantiene organizado para garantizar la operatividad de las empresas estratégicas del Estado. «El objetivo del gremio es impedir la paralización de las empresas públicas y asegurar la estabilidad económica mientras dure la contingencia», afirmó, al ratificar la defensa de la soberanía energética como prioridad del movimiento obrero.
