Venezuela alerta en Namibia sobre despliegue nuclear de EE.UU. en el Caribe
La embajadora de Venezuela en Namibia, Magaly Henríquez, denunció este viernes ante la ministra de Relaciones Internacionales y Comercio de ese país, Selma Ashipala-Musavyi, y el cuerpo diplomático acreditado, la amenaza que representa el reciente despliegue militar de Estados Unidos en aguas del Caribe.
De acuerdo con la representante diplomática, la movilización estadounidense incluye tres buques de guerra, más de cuatro mil soldados y un submarino nuclear, lo que calificó como una acción “sin precedentes” que vulnera la estabilidad hemisférica. “Estas maniobras constituyen una flagrante violación del Derecho Internacional, disfrazada bajo el pretexto de operaciones antidrogas”, sostuvo Henríquez.
La embajadora destacó además que la presencia de un submarino nuclear en la región contradice el espíritu del Tratado de Tlatelolco, firmado en 1967 por 33 países de América Latina y el Caribe, mediante el cual se estableció la desnuclearización de la región. “Se trata de una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas y de los compromisos internacionales asumidos por nuestros Estados”, agregó.
En respuesta, la ministra Selma Ashipala-Musavyi expresó el respaldo de Namibia a Venezuela y ratificó la posición histórica de su país en defensa de los pueblos que enfrentan agresiones y bloqueos. “Seguiremos apoyando y mostrando nuestra solidaridad al heroico pueblo de Palestina y del Sáhara Occidental. Pedimos que se levanten las medidas coercitivas unilaterales contra Cuba, Venezuela y Zimbabue”, afirmó.
La reunión sirvió también para subrayar las coincidencias políticas entre ambos países, que comparten una trayectoria de resistencia y autodeterminación, así como su compromiso con la unidad del Sur Global en defensa de la soberanía y la justicia social.
T/CO
Ministerio Público rechaza maniobra de EE. UU. contra Presidente Maduro
El fiscal general de la República, Tarek William Saab, condenó la acción del gobierno de Estados Unidos, que elevó a 50 millones de dólares la recompensa por la captura del presidente Nicolás Maduro, a través de la funcionaria Pam Bondi.
Saab calificó la medida como una violación del Derecho Internacional, un atentado contra la soberanía venezolana y una intromisión en los asuntos internos del país. Afirmó que forma parte de una guerra psicológica y de propaganda para favorecer a sectores extremistas de la ultraderecha, en un contexto político-electoral donde han sido derrotados democráticamente.
También rechazó las acusaciones que intentan vincular a Maduro con grupos criminales, calificándolas de calumnias sin base técnica ni jurídica. Resaltó que el Estado venezolano mantiene una política firme y sostenida contra el crimen organizado y la delincuencia transnacional.
El Fiscal General advirtió que Venezuela no se doblegará y ratificó el compromiso del Ministerio Público con la justicia, la verdad y la paz.


