El Gobierno de Venezuela rechazó este lunes la política de sanciones impulsada por la Unión Europea (UE), al considerar que se trata de una estrategia fallida que ha afectado de manera significativa las relaciones políticas y diplomáticas entre ambas partes.
A través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, el Ejecutivo calificó las medidas como ilegítimas e ilegales, al sostener que vulneran el Derecho Internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
En el texto oficial, las autoridades venezolanas afirmaron que “los dirigentes de ese bloque han optado, lamentablemente, por acelerar su propia decadencia política”, al insistir en una postura de hostilidad que evidencia una política exterior errática y carente de autonomía.
El comunicado sostiene que la aplicación sostenida de sanciones no solo no ha logrado sus objetivos, sino que ha deteriorado los vínculos diplomáticos y ha puesto en evidencia la pérdida de relevancia de la UE como actor internacional independiente.
Asimismo, el Gobierno venezolano señaló que estas acciones responden a intereses ajenos a los pueblos europeos y reiteró su rechazo a cualquier medida coercitiva unilateral dirigida contra el país.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes que la próxima cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) solo será relevante si se incluye en la agenda el tema de las recientes operaciones militares de Estados Unidos en las aguas del Caribe y el Pacífico.
“La reunión de la Celac solo tiene sentido si discutimos la presencia de buques de guerra estadounidenses en nuestros mares”, expresó Lula durante un encuentro con la prensa, según reportó la agencia EFE.
El mandatario brasileño se refirió a la cumbre que se celebrará los días 9 y 10 de noviembre en Santa Marta, Colombia, cuyos preparativos ya están en curso.
Lula reiteró su defensa de la vía diplomática y el principio de no intervención, en especial ante el aumento de tensiones hacia Venezuela, tras su reciente diálogo con el presidente estadounidense Donald Trump. “América Latina es una zona de paz. Los problemas políticos no se resuelven con armas, sino con diálogo”, enfatizó.
El gobernante brasileño también respaldó las denuncias de Caracas sobre una “guerra multiforme” impulsada desde Washington, luego del despliegue de tropas, buques y aviones de combate frente a las costas venezolanas bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Estas acciones, calificadas por varios países como violaciones al derecho internacional, han dejado decenas de víctimas y generado condenas de organismos multilaterales.
Por su parte, la Cancillería colombiana, en su rol de presidencia pro tempore de la Celac, confirmó la asistencia de Lula al encuentro y destacó que el foro busca fortalecer la cooperación birregional y promover una agenda basada en el desarrollo sostenible, la justicia social y la transición energética, en un contexto regional marcado por crecientes tensiones geopolíticas.
El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, señaló este lunes que la Unión Europea (UE) «no desarrolla ni registra ningún proyecto humanitario en Venezuela», por lo que desestimó la supuesta «ayuda» de 14,5 millones de euros anunciada por el bloque continental hacia la nación suramericana.
«A los contribuyentes europeos: mientras Bruselas impone recortes, exige ajustes y limita los presupuestos de salud, vivienda y empleo en sus propios Estados miembros, anuncia con orgullo nuevos millones para ‘ayuda humanitaria’ a Venezuela. Pero la verdad es simple: ni un euro de esos fondos llega a nuestro pueblo», resaltó el Canciller.
En este sentido, refirió que «todo ese dinero termina en los bolsillos de intermediarios y supuestas ONG que han hecho del financiamiento internacional un negocio».
Gil reiteró que «esos 14,5 millones de euros no llegarán a Venezuela. Serán, como los 149 millones anteriores, otra operación de corrupción disfrazada de solidaridad. ¡Basta de corrupción y falsos pretextos de la Unión Europea! ¡Venezuela se respeta!», expresó.
El presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, acusó a Occidente de perturbar la arquitectura energética mundial, cuyas consecuencias, indicó, ya impactan negativamente en la economía de la Unión Europea (UE) y aceleran la reconfiguración del mercado global.
Durante su intervención en el foro de la Semana de la Energía Rusa 2025, el pasado miércoles, el jefe de Estado sostuvo que las élites occidentales han demostrado no ser socios fiables y que sus acciones han provocado una reestructuración objetiva de las rutas de suministro energético.
Putin, puntualizó que a pesar de la competencia desleal, el país mantiene su posición como uno de los principales productores de petróleo del mundo.
La producción de crudo alcanzará este año las 510 millones de toneladas, y la reducción prevista para 2025 responde a los acuerdos soberanos en el seno de la OPEP+, no a presiones externas.
Durante el 60° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se desarrolla en Ginebra del 8 de septiembre al 8 de octubre, la delegación venezolana elevó una firme denuncia sobre los efectos devastadores que las medidas coercitivas unilaterales (MCU) impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea han tenido sobre la población venezolana. Estas acciones constituyen violaciones graves al derecho internacional y representan una forma moderna de agresión económica.
En el Panel sobre el impacto de las MCU en el derecho a la alimentación, promovido por el Movimiento de Países No Alineados, los representantes venezolanos expusieron que desde 2014 las sanciones buscan desestabilizar al país mediante el bloqueo financiero y comercial. Afirmaron que estas medidas, además de impedir el acceso a alimentos, medicinas y recursos esenciales, son parte de una estrategia orientada a forzar un cambio político por vías no democráticas.
Venezuela, respaldada por el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, presentó una declaración conjunta que exige el cese inmediato de las sanciones unilaterales.
En el documento, se enfatiza que las MCU son “armas de guerra económica” que vulneran el disfrute de todos los derechos humanos, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables.
Asimismo, la delegación nacional participó en el Diálogo Interactivo con la relatora especial de la ONU sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales, Alena Douhan. En ese espacio, expusieron los daños acumulados por años de restricciones financieras, el bloqueo de activos y la persecución a empresas estatales, que obstaculizan el desarrollo económico y social de Venezuela.
Finalmente, los representantes venezolanos reiteraron que la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos debe prevalecer sobre las políticas de presión y dominación. Enfatizaron que las sanciones no solo lesionan los derechos humanos de millones de personas, sino que atentan contra los principios fundacionales del sistema multilateral y la convivencia pacífica entre naciones.
La Unión Europea podría enfrentar crisis de deuda que sacudirán el sistema financiero global, con riesgos especialmente altos en Francia e Italia, precisó el informe de la fundación rusa Roscongress denominado Desequilibrio presupuestario y la trampa de la deuda en la UE. «Europa podría sufrir crisis de deuda que afectarán gravemente al sistema financiero global, con Francia e Italia como los puntos más vulnerables», advierte el informe
El informe cita al Fondo Monetario Internacional, que señala que en los últimos 40 años, ninguno de los grandes países europeos ha aplicado de manera consistente la política de que los incrementos pasados en la deuda pública deben ser siempre equilibrados con superávits fiscales presentes y futuros para mantener la deuda en un nivel sostenible.
Solo algunos países europeos tienen mecanismos para estabilizar su deuda, pero incluso en estos casos, el proceso es extremadamente lento. «Se necesitarían hasta 20 años de superávit presupuestario primario [sin considerar el costo del servicio de la deuda] para compensar los choques de deuda observados durante la crisis financiera global o la pandemia de COVID-19», destaca el informe.
Una deuda pública superior al 60% del producto interno bruto (PIB) se considera riesgosa. Este límite fue superado incluso por países de la UE que se creían modelos de disciplina financiera. Se estima que la deuda de Francia alcanzará el 121% del PIB en 2027, mientras que en Grecia e Italia es del 152,5% y 137,9%, respectivamente.
Se apunta que la deuda pública de Alemania podría dispararse en los próximos años. Esto se debe a que en marzo de 2025, Alemania aprobó una flexibilización del llamado «freno de deuda», un mecanismo consagrado en la constitución nacional que buscaba limitar el déficit estructural del presupuesto federal al 0,35% del PIB.
«La posibilidad de aumentar los ingresos mediante recaudaciones fiscales está limitada por un nivel de impuestos ya de por sí elevado, que actualmente reduce los incentivos para la inversión y el empleo. Con tasas impositivas como las de Francia, un aumento adicional no generaría más ingresos fiscales, sino una reducción en la recaudación total”, pronostican los autores del informe.
La creciente fragmentación geoeconómica y la incertidumbre política interna representan riesgos importantes para las economías europeas. Los aranceles de EE.UU. debilitan la demanda externa, mientras que el aumento proyectado de los gastos en pensiones y salud, debido a tendencias demográficas, presionará aún más las finanzas públicas.
Reducir el gasto social y los salarios de los empleados públicos, que constituyen un segmento importante del déficit, conlleva riesgos de resistencia por parte de los sindicatos, disturbios políticos y pérdida de apoyo electoral. Los gastos en defensa y la transición verde también podrían dificultar la consolidación presupuestaria.
El Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Iván Gil, difundió hoy a través de su cuenta de Instagram un comunicado que expresa el categórico rechazo del país a su inclusión en la «lista de países de alto riesgo» publicada por la Unión Europea. El mensaje resalta la visión de Venezuela, que considera que el verdadero riesgo radica en la incapacidad de la propia UE para salvaguardar sus intereses, economía y dignidad.
El texto compartido por el Canciller Gil critica lo que describe como una burocracia europea «anacrónica y desconectada» que intenta tutelar a Venezuela, mientras en sus propios territorios persisten problemáticas como el blanqueo de capitales y paraísos fiscales.
Enfáticamente, el comunicado subraya que Venezuela, por el contrario, es una economía en crecimiento con estabilidad política, cuyas instituciones responden a los intereses de su pueblo y no a lobbies externos. Se destaca la resiliencia de la nación frente a bloqueos, sanciones y aislamientos, afirmando que Venezuela se mantiene «más sólida, más firme, y sin doble moral».
La publicación concluye con una clara posición sobre la verdad: que los países del Sur ya no se doblegan, no aceptan tutelajes y no están dispuestos a ser clasificados en listas de obediencia, reafirmando la postura de soberanía y dignidad de la nación bolivariana.
La Unión Europea (UE) tomó la decisión de levantar las sanciones económicas a Siria, informó este martes la alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad del bloque, Kaja Kallas.
«Hoy hemos tomado la decisión de levantar nuestras sanciones económicas a Siria. Queremos ayudar al pueblo sirio a reconstruir una Siria nueva, integradora y pacífica», escribió la diplomática en sus redes sociales «La UE siempre ha apoyado a los sirios en los últimos 14 años, y seguirá haciéndolo», agregó.
El ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de transición sirio, Asaad Shaibani, tachó la noticia de un nuevo logro histórico. «Gracias a los países de la UE y a todos los que han contribuido a esta victoria. Esta decisión fomentará la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en Siria. Siria merece un futuro brillante digno de su pueblo y su civilización», manifestó.
El anuncio de Kallas se produce una semana después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara en su visita a Arabia Saudita el levantamiento de las sanciones impuestas contra el país árabe en la era de Bashar al Assad, y se reuniera con el líder interino de Siria, Ahmed al Sharaa.
Las autoridades moldavas están perdiendo su «rostro humano» y se dedican al «terror espiritual», afirmó este viernes el líder del partido opositor Chance, Alekséi Lungu, en respuesta a los impedimentos a un prelado ortodoxo moldavo para recibir el Fuego Santo en Jerusalén.
Anteriormente, el obispo Markel, de la Iglesia ortodoxa moldava, fue registrado en la víspera de su vuelo previsto a Jerusalén, y sus documentos le fueron devueltos solo después de que el avión despegara.
«El Gobierno que se dedica a semejante abominación no solo pierde legitimidad: pierde su rostro humano. Traiciona al país, al pueblo, coquetea con titiriteros externos y cruza todas las líneas rojas», criticó.
El expresidente Igor Dodon también criticó las acciones de las autoridades. «Lo que ocurrió ayer es un acto de terror contra nuestra fe ortodoxa», denunció.
Por su parte, la diputada Regina Apostolova también denunció el carácter deliberado de tales acciones y afirmó que «este caso no es un error ni un fallo burocrático». «Es un intento deliberado de privar a los moldavos del Fuego Santo, concretamente de la Iglesia ortodoxa canónica», señaló. «Y todo esto ocurre con la aprobación tácita de las autoridades, que promueven abiertamente los intereses de Bucarest, bendiciendo la entrega del fuego solo a través de la Metropolitana de Besarabia», manifestó.
«El régimen es cada vez más hostil a la Iglesia ortodoxa»
Además, el diputado Aleksánder Sujodolski, de la región autónoma de Gagauzia, cree que la situación del obispo Markel es un aviso para todos los que discrepan del Gobierno moldavo. «El régimen es cada vez más hostil a la Iglesia ortodoxa, a su misión y a quienes defienden los valores tradicionales. El Estado ha perdido su orientación. El Gobierno destruye todo lo que va más allá de su ideología. Primero, la oposición política; después, todos los ciudadanos discrepantes», escribió en su canal de Telegram.
Marina Tauber, vicepresidenta del bloque opositor Victoria, declaró que el régimen de Sandu ha tomado un camino divisorio al politizar la Pascua. «La Pascua no es un proyecto político. Es una fiesta de perdón, unidad, amor, esperanza y paz. Pero las autoridades moldavas, al no dejar ir a Jerusalén al obispo Markel, han seguido el camino del cisma», lamentó.
Las acciones de las autoridades moldavas también fueron condenadas por el representante de la Iglesia ortodoxa rusa, Vladímir Legoida, calificándolas de «decisión absolutamente descarada» y «acoso intencionado a los creyentes de la Iglesia ortodoxa de Moldavia, la comunidad religiosa de la mayoría de los moldavos».
La presión sobre la Iglesia ortodoxa moldava forma parte de una trayectoria más amplia del Gobierno de la presidenta proeuropea Maia Sandu, empeñado en abolir todo lo relacionado con la cultura rusa. En este contexto, se está preparando una ley para abolir la enseñanza de la lengua rusa en las escuelas, mientras se persigue a políticos que desean mantener relaciones amistosas con Rusia y se cierran medios de comunicación desleales.
La Unión Europea (UE) y China ultiman los preparativos para la celebración de su próxima cumbre, durante la segunda mitad de julio en el país asiático.
Una portavoz del Consejo Europeo que preside António Costa, confirmó la cita, anunciada hace días por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
De acuerdo con la fuente, «estamos coordinándonos con China para fijar la reunión, que se espera que tenga lugar en China en la segunda mitad de julio».
La confirmación de la cita llega en el contexto de la guerra comercial con Estados Unidos, pues su presidente, Donald Trump, estableció aranceles del 25% al acero, aluminio y al automóvil europeos, y del 20% al resto de importaciones desde los países del bloque.
Si bien el magnate republicano rebajó temporalmente este recargo al 10% para negociar con Bruselas, persiste el aumento de aranceles entre Washington y Beijing
Esta semana, Von der Leyen apuntó en un comunicado que la cumbre entre la UE y China sería en el mes de julio, luego de una llamada con el primer ministro chino, Li Qiang, a quien exhortó a cooperar para garantizar una respuesta coordinada y un sistema comercial «fuerte, reformado, libre y justo».