El uso de smartphones y sistemas de inteligencia artificial (IA) requiere una regulación urgente en México. Así lo planteó la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, quien aseguró que el uso excesivo y sin supervisión de estas tecnologías puede convertirse en una adicción que debe abordarse como un asunto de salud pública.
«México tiene un altísimo número de horas que las niñas, los niños y los jóvenes dedican a la pantalla, y tiene consecuencias en su salud y en la socialización. Hay estudios que muestran cómo la ansiedad en los jóvenes tiene mucho que ver con el apego a la pantalla; incluso ya en muchos lugares del mundo lo catalogan como una adicción, entonces es algo que tenemos que discutir socialmente”, señaló la mandataria durante su conferencia matutina.
La presidenta afirmó que, con base en una encuesta que realizó su administración, la mayoría de las madres y padres de familia están de acuerdo con restringir el uso de smartphones en las escuelas primarias.
A su juicio, esto demuestra que “el exceso de uso de las pantallas, además de los algoritmos empleados en la mayoría de las plataformas, sí representan problemas [para la población más joven]”, ya que pueden generar afectaciones en la calidad del sueño, la capacidad de concentración, la convivencia social y la salud mental.
Necesaria regulación de la IA en México
La presidenta señaló además que el uso de sistemas de IA en distintos niveles educativos aumenta; y citó un estudio aplicado a cerca de 1,2 millones de estudiantes universitarios y docentes que mostró niveles muy elevados de adopción de esta tecnología.
Ante este escenario, la jefa del Estado sostuvo que es necesario abrir el debate sobre la regulación de la IA en el país. “No quiere decir que no deba usarse la inteligencia artificial, pues obviamente es una herramienta muy útil, pero sí es muy importante que en México abramos esa discusión y tomemos decisiones pronto”, afirmó.
IA tiene presencia masiva en la educación
Se estima que en México más del 60 % de los estudiantes y docentes de educación superior utilizan de manera cotidiana sistemas de inteligencia artificial generativa.
A pesar de su creciente adopción, la comunidad universitaria reconoce la existencia de brechas en capacitación, regulación y desarrollo del pensamiento crítico que exigen atención urgente, para que esta tecnología se convierta en una herramienta verdaderamente útil para la formación académica.
Hasta el momento, no existe en México ninguna ley que regule la IA ni el uso de smartphones entre la población joven a escala nacional. Sheinbaum reconoció la urgencia de generar una normativa en la materia.
Sin embargo, sugirió que su gobierno no pretende establecer restricciones tan estrictas como las leyes de Australia. Aseguró que cualquier regulación deberá surgir de un proceso de debate público en el que participen especialistas, autoridades educativas, madres y padres de familia, docentes y la sociedad en general.
