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Paro nacional en Ecuador dejó al menos tres fallecidos y más de 470 heridos

El paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), entre septiembre y octubre de 2025, dejó un saldo de tres personas fallecidas, cientos de heridos y múltiples denuncias de violaciones a los derechos humanos, según informó el miércoles una organización defensora de DD.HH. del país suramericano.

De acuerdo a la Alianza por los Derechos Humanos de Ecuador fueron detenidas 206 personas y 473 resultaron heridos a causa de la represión policial a las movilizaciones contra la eliminación del subsidio al diésel, que se extendió del 22 de septiembre al 22 de octubre.

La integrante de la organización defensora de DD.HH., Vivian Idrobo, cuestionó que existe un subregistro de las cifras por parte del Estado ecuatoriano y apuntó que la Defensoría del Pueblo tampoco cumplió su función durante las protestas.

«De más de 700 reportes que recibimos, validamos 391; eso quiere decir que 391 reportes que recibimos configuran violaciones de derechos humanos. De esos reportes pudimos identificar varias cifras, entre ellas, 206 personas detenidas, 473 personas heridas, al menos 25 graves, dos personas fallecidas por uso de la violencia pública», señaló en rueda de prensa Vivian Idrobo.

Según el Ministerio del Interior, durante el mes que se prolongó el paro nacional se reportaron 142 detenidos, de los cuales diez eran ciudadanos extranjeros.

Por su parte, la abogada María Espinoza, especialista en derechos humanos, indicó que el paro del sector indígena no ocurrió de un momento a otro.

» (…) esas causas tienen que ver con el debilitamiento muy claro de los espacios cívicos y democráticos en el país; tienen que ver con una concentración del autoritarismo estatal, en manos particularmente del Ejecutivo y de la cooptación de la institucionalidad que mayoritariamente está resultando funcional para la agenda del Ejecutivo. Y la que no está resultando funcional está siendo atacada por el Ejecutivo», remarcó María Espinoza.

La especialista también cuestionó que el Estado ecuatoriano no entienda a la protesta como un derecho ciudadano, sino como una amenaza al sistema democrático.

«Por eso la respuesta gubernamental al derecho a la protesta social desde el día uno fue una respuesta militar, una respuesta estigmatizante y fue una respuesta de odio. Y por eso en el informe nosotros decimos que no existió en ningún momento una disposición legítima y genuina de diálogo por parte del Ejecutivo», indicó la abogada.

María Espinoza afirmó que desde la Alianza por los Derechos Humanos evidenciaron el uso desproporcionado de la violencia por parte de las fuerzas policiales y añadió que existen referencias surgido de los paros de 2019, 2022, de organismos del sistema Interamericano que le han recordado al Estado ecuatoriano que el uso letal de la fuerza es el último uso.

El paro nacional duró 31 días, convocó a sectores indígenas, campesinos y urbanos y fue motivado por la decisión del Gobierno de Daniel Noboa de eliminar el subsidio al diésel, que se incrementó de 1.80 a 2.80 dólares.

La Alianza por los Derechos Humanos documentó las muertes de Efraín Fuérez y José Guamán, en Imbabura. Una tercera víctima fue María Paqui, en Loja, que tras complicaciones de su salud a causa de las asfixia por gases lacrimógenos lanzados por la fuerza pública.

F/Telesur
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Denuncian ofensiva represiva del Gobierno de Panamá contra líderes sindicales

El lunes 27 de octubre, al menos 18 allanamientos fueron ejecutados de manera simultánea por la Policía Nacional en distintas regiones de Panamá, según denunció el Sindicato Único Nacional de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Suntracs). Las acciones, dirigidas contra dirigentes del sindicato y sus familiares, se saldaron con la detención de cuatro integrantes de su Dirección Nacional.

Se traducen estos hechos como una forma de persecución política, articulada desde la Fiscalía, con respaldo del Ejecutivo. El operativo coincide con la creciente participación del Suntracs y del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso) en manifestaciones recientes contra una reforma al sistema de pensiones y un acuerdo de seguridad suscrito con Estados Unidos, considerado lesivo a la soberanía del país.

Entre los detenidos se encuentra Abdiel Betancourt, integrante de la junta directiva del Suntracs. También se reportó que familiares directos de otros líderes sindicales fueron objeto de operativos. Es el caso de la hija y la esposa de Jaime Caballero, actualmente recluido en la cárcel de La Joya, y de la hija de Saúl Méndez, exsecretario general del sindicato, quien permanece en el exilio tras recibir amenazas.

Desde los sindicatos se advierte que estas acciones no son hechos aislados, sino parte de una ofensiva política, judicial y mediática orientada a debilitar y disciplinar al movimiento sindical. Desde Frenadeso y el Movimiento Comunal Nacional Federico Britton sostienen que se trata de una estrategia sistemática que combina represión de clase con prácticas misóginas y autoritarias.

En ese contexto, el Suntracs responsabilizó directamente al presidente José Raúl Mulino, al ministro de Seguridad Frank Ábrego, al procurador general Javier Caraballo y a la Fiscalía, por lo que calificó como una violación sistemática de derechos humanos.

Los colectivos denunciantes también han hecho un llamado a la comunidad internacional, particularmente a los organismos de DD.HH., para que se pronuncien ante lo que consideran una escalada represiva contra el movimiento obrero organizado.

Finalmente, las organizaciones exigen la liberación inmediata de los detenidos, el cese de los operativos y garantías efectivas de no repetición, en medio de un clima de creciente tensión entre el Gobierno panameño y los sectores populares movilizados.

F/TeleSUR
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Policía reprime brutalmente y persigue a estudiantes en Universidad Central de Ecuador

Organizaciones sociales denunciaron en la noche de este miércoles la brutal represión contra los estudiantes universitarios en Ecuador, en medio del paro nacional contra las políticas neoliberales del presidente Daniel Noboa.

“En la Universidad Central se está viviendo una represión desmedida. Exigimos que las Fuerzas armadas y la policía deje salir a los estudiantes que se encuentran sitiados en la Universidad”, refirió la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh).

Asimismo, denuncian que están violando la autonomía universitaria y adicionalmente están disparando a quemarropa a las brigadas médicas estudiantiles y persiguiendo a estudiantes y manifestantes.

Entre tanto, en San Miguel del Común, Oyacoto, Santa Anita y varias comunas más, se movilizan esta noche en contra de las medidas que consideran dictatoriales y rechazan la represión estatal.

En este sentido, la corresponsal de la plataforma teleSUR en Ecuador, Elena Rodríguez manifestó que la comuna de San Miguel del Común, en el norte de Quito, salió esta noche a las calles para expresar su respaldo al paro nacional convocado por la CONAIE.

Con antorchas, cánticos y banderas, los comuneros reafirmaron su rechazo al alza del diésel y a la represión estatal registrada en distintas provincias. “Nuestra lucha es por la dignidad del pueblo”, manifestaron los participantes, mientras reforzaban los puntos de resistencia en solidaridad con las comunidades de Imbabura, de acuerdo a las declaraciones de Rodríguez.

De igual manera, la Inredh denunció que dos estudiantes del Colegio Mejía fueron detenidos en plantón pacífico de la plaza Indoamérica en la tarde de este miércoles. Sus nombres son Jaír del Castillo y Patricio Arciniega, confirmaron.

La UNE, FUT, Frente Popular también se movilizaron y exigieron la derogatoria del Decreto 126, y que se declare en emergencia la salud y educación.

De igual manera este miércoles más de 50 personas de comunidades en Otavalo se concentraron en los exteriores de Criminalístisca para exigir verdad, justicia y reparación por José Guamán, asesinado por un impacto de bala durante la represión de las fuerzas armadas y policiales en Imbabura.

Por su parte, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) declaró que “se mantienen las resoluciones tomadas el día de ayer. Las declaraciones de la comitiva fueron claras: continuamos con la lucha, solo están regresando a las comunidades. Cualquier nueva decisión se dará a conocer de manera oportuna”.

F/Telesur
Paro ecuador

Ecuador: más de 20 días de paro nacional en medio de represión y militarización

El paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) el pasado 22 de septiembre ha cumplido más de 20 días de movilización social en rechazo a las medidas económicas del Gobierno de Daniel Noboa, especialmente la eliminación del subsidio al diésel y el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Las protestas se han intensificado en diversas regiones del país, con especial tensión en comunidades como Imbabura y San Miguel del Colón, donde se han reportado actos de violencia extrema y un denunciado uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades.

Según denuncias de medios locales y centros comunitarios, los militares han utilizado la figura de «convoy humanitario» para ingresar a zonas rurales y ejecutar intervenciones en propiedades privadas, lo que ha sido calificado como una violación a las garantías individuales por la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos.

En un comunicado emitido este lunes, la Comisión señaló que estas acciones constituyen una muestra del “uso desproporcionado de la fuerza en contra de ciudadanos que ejercen sus derechos de protesta conforme a lo establecido en la Constitución ecuatoriana y tratados internacionales”.

Mientras tanto, Quito permanece completamente militarizada, con miles de manifestantes concentrados en el centro histórico y zonas periféricas. Las consignas que se escuchan en las calles — «Fuera Noboa, fuera», «No somos terroristas» y «Nadie nos va a silenciar» — reflejan el creciente malestar social frente a las políticas del Ejecutivo.

En declaraciones recogidas por teleSUR, una manifestante identificada como Guañuñ expresó que «este gobierno ha venido con tantas mentiras al pueblo, y para qué, para engañarnos, y tanta gente que se dejó engañar por estas promesas que hizo este señor. Yo quisiera que su gobierno se vaya, váyase de aquí, y llegue, váyase a su tierra donde ha sido Estados Unidos, que se vaya ya y deje en paz al pueblo ecuatoriano».

Hasta el momento, se han registrado 121 detenciones, incluyendo menores de edad, según reportes oficiales de la Policía Nacional. Organizaciones internacionales han instado al Gobierno de Noboa a iniciar un proceso de diálogo con los sectores movilizados para evitar una escalada mayor del conflicto.

F/Telesur
Perú protestas

Rechazo a Dina Boluarte: Represión contra periodistas y fotógrafos durante protestas en el Perú

La Asociación Nacional de Periodistas de Perú denunció el domingo que agentes policiales agredieron a periodistas y fotógrafos que cubrían la represión a miles de manifestantes que protestaban contra la presidenta Dina Boluarte frente a la sede del Congreso peruano.

La hostilidad de la Policía Nacional del Perú (PNP) hacia los periodistas quedó evidenciada cuando un reportero del medio Canal N de televisión, fue acosado y obligado a retirarse por agentes.

Mientras intentaban sacarlo a empujones, el periodista Víctor Castillo, exigió la identificación del jefe del grupo de policías, quien dijo que era el «mayor Arteta», y le ordenó salir de la zona.

En otro punto cercano, varios reporteros y fotógrafos que cubrían los incidentes frente a la sede del Congreso también fueron obligados a retroceder, junto a manifestantes, por agentes que lanzaron gran cantidad de gases lacrimógenos y golpes de vara.

Los periodistas llegaron hasta un cercano puente sobre el río Rímac, desde donde las fuerzas policiales les impidieron volver al lugar de las protestas para reportar los hechos de represión.

Represión policial deja menos tres heridos

La represión policial a las protestas antigubernamentales en la capital peruana dejó al menos dos jóvenes heridos, uno de ellos en un brazo, según mostraron medios peruanos.

Medios locales reportaron que los actos de represión ocurrieron cuando un grupo de manifestantes intentaron sobrepasar las rejas de seguridad instaladas por la fuerza policial para impedir el acceso a la zona del Parlamento.

Un agente policial resultó herido en una pierna al intentar interrumpir la movilización de miles de manifestantes en el centro histórico de la capital peruana.

Protestas y movilizaciones contra Dina Boluarte

Las protestas del domingo concentraron a cientos de personas en la plaza capitalina de San Martín, desde donde marcharon hasta la sede del Congreso en rechazo al Gobierno de la presidenta Dina Boluarte, así como contra el sistema de pensiones, la corrupción, el crimen organizado y la violencia que se ha desatado en el país.

En el cuarto día de movilizaciones en el centro histórico de Lima, diversos colectivos, mayormente de estudiantes universitarios, se concentraron desde las 17.00 horas en la plaza San Martín.

A los estudiantes y otras organizaciones civiles se plegaron gremios de transportistas, quienes exigen que el Congreso y el Ejecutivo den soluciones efectivas al problema de las mafias de extorsionadores que los afectan.

Entre las exigencias de los manifestantes se encuentran la eliminación de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y el cierre del Congreso. Asimismo, cuestionan la ley de amnistía, que beneficia a militares y policías involucrados en crímenes cometidos entre 1980 y 2000.

F/Telesur

 

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Crisis social en Ecuador: represión policial y manipulación informativa en medio del paro

La noche del jueves, fuerzas policiales ecuatorianas desalojaron por la fuerza a manifestantes que se habían congregado en la ciudad de Cuenca, en el marco del cuarto día de paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades y Pueblos Indígenas del Ecuador (Conaie) y diversas organizaciones sociales, desestimando así el derecho a la protesta pacífica.

La intervención fue denunciada por colectivos de derechos humanos como una violación al derecho constitucional a la protesta pacífica, en medio del rechazo ciudadano a las medidas económicas impulsadas por el gobierno de Daniel Noboa, entre ellas la eliminación del subsidio al diésel.

La represión no se limitó a Cuenca. En Ibarra, a 549 kilómetros de distancia, la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) reportó la detención de al menos 12 personas, mientras que el coronel Marco Narváez, comandante de la Zona 1 de Policía, confirmó que en la provincia de Imbabura se registraron 13 arrestos, incluyendo 10 hombres adultos, dos menores de edad y una mujer.

Los hechos ocurrieron tras enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, en los que participaron de forma conjunta las Fuerzas Armadas y la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO).

Una de las detenidas, Gina Cahuasqui, fue reportada como desaparecida en redes sociales. Según su testimonio, intentó dialogar con las autoridades para detener los disparos, sin obtener respuesta, y fue agredida físicamente, mientras que varios de sus compañeros sufrieron lesiones más graves.

Los detenidos fueron trasladados a centros de rehabilitación en Esmeraldas y Portoviejo, lo que ha sido calificado por Inredh como un procedimiento ilegal y carente de garantías procesales. La preocupación se intensifica al recordar que en uno de estos centros ocurrió una masacre que dejó 17 muertos, lo que ha generado temor e incertidumbre entre familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos.

En paralelo, el Gobierno ecuatoriano ha sido acusado de difundir información falsa para desacreditar el movimiento opositor. Un caso emblemático es el de un ciudadano connacional detenido que ejerce como tatuador, presentado oficialmente como ciudadano venezolano presuntamente vinculado a una red de crimen organizado transnacional, lo que ha sido desmentido por fuentes independientes.

F/Telesur
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Noboa militariza sede temporal del gobierno ecuatoriano y la represión se desata sobre el paro nacional

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, militarizó la ciudad de Latacunga, donde ha trasladado temporalmente la sede de su Gobierno ante las protestas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie).

La capital de la provincia andina de Cotopaxi, situada a unos 100 kilómetros al sur de Quito, se perfila como el escenario del inicio de las movilizaciones promovidas por el movimiento indígena frente al alza del precio del diésel, que de la noche a la mañana pasó de 1,80 a 2,80 dólares por galón (3,78 litros) después de que Noboa eliminase por decreto el subsidio a este combustible.

Represión

La represión policial ordenada por el Gobierno de Daniel Noboa contra manifestaciones pacíficas se intensificó en la segunda jornada del Paro Nacional 2025, con al menos 59 detenciones reportadas por el Ministerio del Interior.

En el centro de Quito, estudiantes y trabajadores marcharon desde la Caja del Seguro Social hasta la Plaza de Santo Domingo, exigiendo la renuncia de Daniel Noboa.

En Otavalo (Imbabura), la represión policial escaló con denuncias de abusos por parte del Grupo de Intervención y Rescate (GIR). La Conaie reportó la detención arbitraria y violenta de Gina Betel Cahuasquí, una manifestante pacífica rodeada, empujada y arrestada tras reclamar por el lanzamiento de bombas lacrimógenas.

Un video difundido en la red social X muestra a agentes disparando directamente contra el cuerpo de los participantes. La organización exige su liberación inmediata y responsabiliza a Noboa por su integridad, confirmando que Cahuasquí se encuentra en el Centro de Detención Provisional de Ibarra, sin claridad sobre su contexto jurídico o la investigación en su contra. La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) respaldó la denuncia, alertando sobre violaciones a los derechos humanos.

Adicionalmente, se reportó la desaparición de Roberto Alexander Cacoango Oyagata, de 32 años, oriundo de la comunidad de Punuyaro en Otavalo. La abogada de derechos humanos Sybel Martínez indicó que fue visto por última vez el 22 de septiembre cerca de la escuela Sarance, con su presencia registrada en cámaras de seguridad. Familiares y amigos exigen información inmediata sobre su paradero y estado de salud.

El fotógrafo Ricardo Landeta, corresponsal de Xinhua, fue agredido y despojado de su equipo mientras cubría las protestas en Otavalo, según denunció David de la Paz, coordinador de la agencia para América Latina.

Las cifras de detenciones varían entre fuentes oficiales y la Conaie, que confirman al menos 50 arrestos hasta el cierre de la jornada, sumados a heridos y agresiones a la prensa.

La Conaie denunció estos incidentes como parte de una estrategia gubernamental para sofocar el paro nacional, que se extiende a provincias como Pichincha e Imbabura con cierres viales y concentraciones.

T/CO con información de Medios
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Panameños denuncian represión estatal y violaciones de derechos humanos

La Alianza Pueblo Unido por la Vida denunció, este martes, un aumento en la represión por parte del Gobierno del presidente panameño Raúl Mulino, indicando serias infracciones a los derechos humanos contra sindicatos, comunidades originarias y grupos populares.

En una conferencia de prensa en la capital, miembros de la Alianza —agrupación de varias entidades sociales— imputaron al Estado de Panamá por ejercer una persecución judicial sistemática, particularmente en la provincia de Bocas del Toro, donde se han registrado incidentes de tortura, desapariciones forzadas y asesinatos extrajudiciales sucedidos durante el estado de emergencia.

La Alianza manifestó su apoyo al Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), sindicatos de profesores, gremios bananeros y comunidades indígenas, todos ellos lidiando con procesos legales que, de acuerdo con su denuncia, no poseen base jurídica. Más de 120 casos se han iniciado contra líderes de sindicatos, además de esfuerzos por aniquilar sindicatos históricos.

“Estamos ante una ofensiva autoritaria sin precedentes. No solo buscan encarcelar a líderes sociales, sino desaparecer las organizaciones que representan al pueblo”, declaró Yamir Córdoba, portavoz de la Alianza.

Las reclamaciones se llevarán a cabo ante entidades internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), teniendo en cuenta que Panamá, en su calidad de signatario de convenios internacionales, tiene la obligación de respetar los derechos humanos y de los trabajadores.

“La intervención internacional es una herramienta legítima para frenar esta política de persecución. Panamá no puede seguir actuando al margen del derecho internacional”, enfatizaron.

Finalmente, la Alianza manifestó su rechazo a la Ley 462, tachándola de represiva y contraria a los derechos establecidos en la Constitución. Se dirigieron a la unidad, la resistencia y la movilización social hasta conseguir su derogación.

F/Telesur
Argentina

Argentinos salen a las calles a protestar después de brutal represión contra jubilados

Miles de argentinos salieron a las calles para manifestar su descontento contra el Gobierno de Javier Milei y las fuerzas de seguridad, luego de la brutal represión que sufrieron los jubilados y los hinchas, los cuales se movilizaron en las calles para exigir pensiones justas, tras la violencia generada por los cuerpos de seguridad argentinos, varias personas resultaron gravemente heridos y otras detenidas.

Como respuesta a la represión y violencia, el pueblo de Argentina salió a las calles con una caravana por toda Avenida Corrientes hasta la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, los manifestantes protestan contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, piden la renuncia contra ella y del presidente Javier Milei.

De acuerdo a los medios locales, los vecinos de cada barrio se suman a la caravana a medida que pasa por su zona, asimismo, las plataformas locales señalan que “el pueblo despertó”.

La Policía y otras fuerzas federales se apostaron en diversos puntos de los alrededores de la sede del Congreso, en el centro de Buenos Aires, y lanzaron gases lacrimógenos, disparos de balas de goma y chorros de agua desde camiones contra los asistentes a la marcha de protesta, donde había personas de la tercera edad, mujeres y jóvenes.

El fotógrafo argentino Pablo Grillo, de 34 años, se encuentra en estado grave tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza, lo que le provocó una fractura de cráneo, según confirmó su padre, Fabián Grillo.

F/Medios Internacionales