Trump se inclina por ataques selectivos contra Irán

Irán y EE.UU. inician en Ginebra la tercera ronda de negociaciones nucleares

Irán y Estados Unidos comenzaron este jueves en Ginebra una nueva ronda de negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, la tercera en lo que va de año, marcada por la entrega de una propuesta detallada por parte de Teherán para avanzar en la vía diplomática.

El documento fue remitido a la delegación estadounidense a través del ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, quien ejerce labores de mediación.

Previamente, el canciller omaní sostuvo un encuentro con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, para abordar aspectos técnicos relacionados con eventuales mecanismos de inspección en caso de alcanzarse un acuerdo.

Desde Teherán, el Gobierno iraní sostuvo que la oferta presentada permitirá medir “la seriedad” de Estados Unidos en su disposición para resolver las diferencias por medios diplomáticos.

Asimismo, afirmó que las propuestas “eliminan todos los pretextos de Estados Unidos” en torno a su programa nuclear, reiterando que el cese total del enriquecimiento de uranio es “absolutamente inaceptable” para la República Islámica.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó expectativas de que la jornada resulte productiva, aunque advirtió que Washington considera imprescindible incluir en la agenda el programa de misiles balísticos iraní, asunto que —según indicó— Teherán ha rechazado discutir en este marco.

En paralelo, medios estadounidenses informaron que el presidente Donald Trump evalúa la posibilidad de ordenar ataques selectivos contra instalaciones nucleares y de misiles iraníes si no se alcanza un acuerdo.

Según reportes, sectores de su Administración han contemplado incluso una campaña más amplia, aunque fuentes militares señalaron limitaciones operativas para sostener bombardeos prolongados en la región.

El proceso se desarrolla en un contexto de tensiones acumuladas desde inicios de año, cuando Washington intensificó su presión sobre Teherán.

Las autoridades iraníes han advertido que responderán con golpes “pesados” ante cualquier “error estratégico”, mientras las negociaciones en Ginebra se perfilan como un momento clave para definir si prevalece la vía diplomática o se profundiza la confrontación.

T/CO
Irán rompe cooperación con el OIEA tras ataques a sus instalaciones nucleares

Irán rompe cooperación con el OIEA tras ataques a sus instalaciones nucleares

Teherán formalizó este miércoles la suspensión de toda colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), tras promulgarse una ley aprobada por unanimidad en el Parlamento iraní, en respuesta a lo que las autoridades califican como un trato parcial y negligente del organismo frente a los recientes ataques de Estados Unidos e Israel.

La medida, firmada por el presidente Masoud Pezeshkian, se mantendrá vigente hasta que los centros nucleares del país y su personal científico cuenten con garantías de seguridad avaladas por la Carta de las Naciones Unidas, según lo determine el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

El jefe del Legislativo, Mohammad Bagher Ghalibaf, justificó la decisión señalando que el OIEA «ha perdido credibilidad» al no condenar las agresiones contra instalaciones iraníes durante los recientes enfrentamientos regionales.

La nueva legislación también impide cualquier visita del director del OIEA, Rafael Grossi, quien había solicitado inspeccionar los sitios afectados. El canciller Seyed Abbas Araghchi ratificó que, mientras se mantenga la postura actual del organismo, no habrá reanudación del diálogo técnico.

Desde el gobierno iraní acusan al OIEA de emitir informes sesgados y de actuar con doble rasero frente a los derechos de sus Estados miembros. En una conversación con su homólogo francés Emmanuel Macron, el presidente Pezeshkian reclamó un trato imparcial y advirtió que las acciones «destructivas e injustificables» del organismo minan su papel como ente garante del régimen de no proliferación nuclear.

Analistas advierten que la ruptura introduce un nuevo grado de incertidumbre sobre el programa nuclear iraní. “La decisión deja a Irán en un estado de ambigüedad estratégica hasta que recupere la confianza en la imparcialidad del OIEA”, opinó el experto Yusuf Fernández.

Estados Unidos reaccionó con condena. El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la medida como “una grave amenaza para la seguridad global”.

Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, defendió el derecho de Irán a desarrollar tecnología nuclear con fines pacíficos y reiteró que no existen pruebas de una intención armamentista por parte de Teherán.

T/CO