Taller_sàbado-(2-6-2026)

Taller de Ecopoesía convoca hoy sábado un reencuentro por la vida

El Taller de Ecopoesía en Movimiento sesionará este sábado 4 de julio, de 2:00 a 4:00 p. m., bajo el Samán de Andrés Bello, en la entrada de la Sala Juan Bautista Plaza (costado oeste del Foro Libertador), en la parroquia Altagracia de Caracas.

La actividad, convocada por el Frente de Creación Literaria Oficio Puro, busca ser un espacio de reencuentro y solidaridad tras los recientes terremotos que afectaron a Caracas y La Guaira. Los facilitadores Ana Gloria Palma Moreno y Cristóbal J. Alva Ramírez extendieron la invitación a habitantes de comunidades aledañas y amigos.

«Queremos que asistas para encontrarnos en un nuevo abrazo y renovar algunas sendas. Este día más que hacer poesía requerimos escucharnos y poner sobre la hoja, si se puede, nuestras inquietudes. Podemos dibujar, pintar, escucharnos o simplemente quedarnos en silencio», indicó Palma Moreno citada en una nota de prensa

Se dispondrá de materiales como pintura y papel. El taller, que sesiona los primeros sábados de cada mes, se contextualiza en esta oportunidad en la tradición de encuentro artístico comunitario promovido por el poeta Aquiles Nazoa.

Galeria77

Muestra Colectiva de Poesía este domingo en Galería Café Subterráneo en Caracas

El proyecto de Galería Café Subterráneo abrió su segundo espacio en La Florida (Caracas), y tendrá su primera  colectiva de poesía este domingo con los siguientes grupos literarios: En la Otra Orilla, Una Sola Brasa y talleristas de la Casa de las Letras Andrés Bello.

La colectiva poética dialogará con todos los presentes y presentara sus poemas en un espacio cálido en la ciudad de Caracas, que tiene su jardín secreto en medio de tanto concreto.

La dirección es Calle Kolonia, Quinta Marielena en La Florida. Del cruce de la avenida Las Acacias con la avenida Andrés Bello, una cuadra más arriba (hacia el Waraira Repano), después del complejo residencial Oasis IV, esta la entrada de este callecita pequeña, que además es una calle «ciega».

«Nos pueden llamar al 0412-5867342, 0424 1507042 o al 0412 3795303 y le explicamos como llegar. Una vez que llega la primera vez, no se le va a olvidar», dijo Yolimar Noriega, una de las coordinadoras del proyecto.

La poesía estará en medio de la muestra colectiva de Pintura, Joyería-Orfebrería y Textil que la misma Galería Subterráneo inauguró hace dos semanas con los siguientes artistas: Clarimar Arguinzone, Esmeralda Niño Araque, María Teresa Gracia, Luis Zambrano, Enrico Armas, Yolimar Noriega, Angela Bethencourt, Samira Sánchez, Daisy Pinto, Manuel Maneiro, Eudis Borra y Víctor Julio Torrealba.

La pintora Yolimar Noriega y el orfebre y profesor de la Universidad Experimental de las Artes (Unearte), Manuel Maneiro, inauguraron este espacio, que es «hermano» de la Galería Café Subterráneo del 23 de Enero, para que personas que usualmente tienen sus trabajos en sus casas (porque las galerías y los Museos usualmente tienen sus paredes ocupadas), puedan exponer en espacios alternativos, ya que en Venezuela les artistes son muchos. Todo tipo de expresiones hacen vida en el territorio nacional.

A la entrada hay un escrito que dice que en la Galería Subterráneo se encuentran artistas con trayectorias consolidadas y estudiantes de Unearte, «conformando un diálogo generacional que pulsa el latido de la producción visual contemporánea en nuestra ciudad».

La muestra de arte, «nos invita a transitar por diversos lenguajes plásticos y líneas de investigación. Cada pieza es un universo en si mismo, un entramado de símbolos, claves y mensajes que demandan una mirada atenta y reflexiva. No es solo una exhibición de técnica, sino un ejercicio de observación sobre las propuestas que definen el hoy de nuestro entorno», reza un letrero en la entrada de la Galería.

Galería Café Subterráneo es una experiencia muy especial, ya que nos recuerda que el arte también es humanidad, es afecto, es sentirse en casa y que nos rodee con suavidad. Esta Galería no te distancia del arte, no la encasilla, te la hace cercana y después, en el patio, viene la conversa, el intercambio, el diálogo, en fin, la reflexión.

Tanto en el 23 de Enero como en La Florida, Galería Café Subterráneo nos invita, y este domingo habrá poesía!

T/CO

 

 

 

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La poesía curativa de la venezolana AnCe Jesús

Cuando Ance Jesús Zamora Maneiro estaba en la Universidad Nacional Experimental de las Artes en Caracas, Venezuela, estaba creando arte y poesía de manera instintiva. En ese momento no sabía realmente que lo que escribía y recitaba era poesía. Estudiaba teatro y arte, pero no se consideraba artista.

Se ponía a escribir en frente de un espejo y participó leyendo un par de sus escritos en un trueque en Caracas. Ahí le dijeron que lo que hacía era poesía. Luego, invitaron a Zamora Maneiro a ser parte del Prostíbulo Poético de Caracas y abandonó la universidad, pero esa no fue la primera vez que se rozaba con el arte y la cultura.

“Mi pasar por un lugar académico fue un bache pequeño en mi vida porque yo crecí en un teatro acá en Costa Rica. En el Teatro Calle 15. Mi familia lo manejaba. Yo hacía las luces”, contó y agregó, “entonces, toda mi infancia y mi adolescencia fue pasada en un teatro. Lugar cultural. Lugar de conciertos”.

El arte y la poesía es un instinto natural de su ser y por eso es que ahora Zamora Maneiro es artista de performance, escenique y de poesía escrite. Se define como artista multidisciplinarie, migrante y persona trans de Venezuela. Se dice de sí misme como una personas resentida y enojada profundamente, pero también latinoamericane hasta la médula.

Cree que Chayanne es el buen padre de Latinoamérica y le gusta utilizar el sentido del humor, el absurdo y la metáfora como medida para sobrevivir en su poesía. Su neurodivergencia influye mucho en su poesía, al igual que ser de Venezuela. Dice que lo que le hace más interesante como persona son sus contradicciones.

Su vida entre Costa Rica y Venezuela también tiene una gran influencia en su arte. Nació en México en 1993 y al siguiente año a sus padres los llamaron para hacer su trabajo en Costa Rica para el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Zamora Maneiro pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Costa Rica y luego, a los 17 años se fue de vuelta para Venezuela porque su mamá le dijo que habían abierto una universidad de las artes.

Se quedó unos ocho o nueve años en su tierra natal y a los 25 regresó a Costa Rica.

“[Llegué a Costa Rica] enamorada de un sancarleño. Y el mae me convenció hacer la prueba en la UNA para estudiar justamente teatro y danza, pero solo podía hacer el viaje para hacer una de las dos pruebas y escogí teatro”, dijo Zamora Maneiro.

“Me fue muy bien y el sancarleño se volvió un pastor antes de que yo volviera. Entonces, me dijo que yo era el demonio básicamente y que no podíamos seguir juntes”.

A pesar de ello, Zamora Maneiro decidió venirse a Costa Rica a tener otras experiencias y aprovechar que tenía la entrada a la universidad. Recordó que estaba muy bien en Venezuela, pero también dijo que su infancia había sido muy dolorosa y no sabía por qué.

“En Caracas yo estaba siendo violente con personas que yo amaba y no entendía por qué. Yo lo único que sabía que intuía es que tenía que venir a Costa Rica. Yo igual viajaba para acá a cada cierto tiempo por el café-teatro de la familia, pero yo sabía que tenía que venir un tiempo para descubrir qué había pasado,” dijo Zamora Maneiro.

La poesía y el arte como necesidad para sanar

Vino, lo descubrió y eso le ha ayudado mucho a sanar y no ser una persona violenta o bajarle dos rayitas a la violencia, como dijo. La poesía le ayudó a ir sanando poco a poco porque realmente estaba en negación de lo que había pasado. Por eso descubrió que la poesía y el arte son una necesidad.

Es algo que sale de su ser porque hay algo enfermo en su interior o hay algo muy bueno que tiene que “parir”. La poesía es su cura y una medicina para el dolor. Es eso que le hace sentirse mejor en momentos difíciles. Es una cura porque se considera como una persona que está tratando desesperadamente de sanar y no morir.

“Es una forma para no elegir la muerte. Porque cuando yo digo cosas y hago cosas y de repente alguien se acerca y me dice que resonó con algo que yo dije o que yo hice, eso significa que no estoy a solas”, dijo Ance Jesús. “Que hay esperanza para mí. Porque yo veo vida en esa otra persona. Veo belleza en esa otra persona”.

Ve la belleza que no se permite ver o darse a sí misme. Cuando lo ve en las demás personas que resuenan en su arte, eso le ayuda a verse de otra manera porque antes no pensaba sobre sí misme como un ser humano. Se veía como una herramienta y ahora con la poesía puede verse como un ser humano.

En ese descubrimiento de su ser, también se mete de manera inmersiva en el proceso de su poesía. Cuando sale a caminar o no puede dormir, le fluyen las ideas, los temas y las frases. A partir de ahí, empieza a construir su rompecabezas. Cuando le van saliendo las ideas, va agrupándolas todas para que tengan sentido y se concentra en sus temas centrales. También se da cuenta que los tiempos de su poesía no son lineales y deja que todo fluya en el momento correcto.

A la hora de escribir, trata de utilizar las palabras y figuras literarias más accesibles porque llama a su arte de la palabra como poesía marginal. Le gusta crear versos sumamente accesibles dentro de su vivencia y que hablen de problemáticas reales que le afectan.

“Las figuras literarias más sencillas o utilizadas de la forma que yo en mis peores momentos las pueda relacionar conmigo de una forma directa”.

Al confiar en sus experiencias, se ha dado cuenta que eso le permite contar sus perspectivas. Cuando habla de la soledad que siente en un nuevo país sabe que no solamente le está hablando a las personas migrantes, sino que también conversa con cualquier persona que no está conectando. Les llega a personas que se sienten solas y sabe que cuando habla de un lugar de una verdad real, logra conectar con muchas otras realidades.

El performance poético

Aparte de eso, cuando Zamora Maneiro recita sus poemas en vivo, sabe cómo enganchar al público. Esa habilidad de conexión y tomar un espacio también viene de su experiencia de haber sido habitante de la calle por un corto periodo de su vida. Cuando vivió en la calle, experimentó la sensación de “no existir” y donde nadie le veía. Era invisible.

“Entonces, cuando yo me monto al escenario y ahí hay un asunto del performance, no es solamente de lo que voy a decir, sino cómo lo voy a decir”, dijo Zamora Maneiro. “Cuando yo me monto al escenario y yo agarro todo ese recordar y de ser invisible. Es como decirle al público: ahora me tienen que escuchar a mí. Ahora me van a ver a mí. Ahora van a sentir lo que yo siento”.

Ese sentir que le transmite a la audiencia viene de su manera de hacer el performance, el cual tiene un proceso donde entiende que la poesía tiene una musicalidad. Después de decir algo, agarra un silencio y lo vuelve incómodo. Luego, sigue y habla claramente.

O le habla suavemente al público sobre los temas durísimos que explora en su poesía. Utiliza sus escritos como si estuviese leyendo una partitura. Reconoce el espacio en el que va a recitar y desde el principio hace contacto visual. Se humaniza a sí misme y a las personas que estén presentes.

Ya una vez que genera en el escenario este espacio donde la atención está fija, sabe perfectamente cómo crear una experiencia emocional con temas complejos y delicados. Le gusta que el público sepa sobre cosas que no salen en las noticias y que ocurren a puertas cerradas. Lo que ocurre en familias a puertas cerradas y nadie nunca lo habla.

“Ni siquiera cuando muere la persona abusadora [se habla]. Y esa también es una guerra que estamos perdiendo. De la que hay que hablar. Entonces, así como a mí me tocó ir, a poco a poco de la mano, entender qué fue lo que a mí me pasó”, dijo Zamora Maneiro.

Eso le hizo tener la consciencia de que es una mayoría en cuanto a la experiencia del abuso sexual. Sabe que si no lo habla con su poesía, seguirá siendo parte de la mayoría que está callada y sufriendo en silencio.

“Entonces, la mayor parte de mi poesía – incluso mi poesía feliz, erótica, hermosa, de amor – está impregnada de esas experiencias que me cambiaron y determinaron mi sexualidad. Una cosa que es inherente a la experiencia animal humana, me la cambiaron de una forma desagradable para mí. Sin mi consentimiento”, dijo Zamora Maneiro. “Y soy mayoría y nadie lo habla. Entonces, yo lo voy a hablar y no voy a parar de hablarlo y cuando estoy con el público, es llevarles de la mano amorosamente a ver eso”.

Por eso, su poesía curativa requiere de un proceso emocional que a veces puede ser muy tedioso y drenante para Zamora Maneiro. A veces hace esquemas. A veces siente un bloqueo que no le permite respirar y cuando se siente de esa manera, va sacándolo por pedacitos. A veces no se cacha (entiende), tiene sus ataques de ira complejos y tiene que agarrarse después para tomar responsabilidad de lo que hizo y pedir disculpas.

“Por eso es que digo que el arte y la poesía son un método de sobrevivencia por encima de todo. Porque es algo que necesito hacer o no encuentro otra forma productiva, bonita, buena de manejar esos momentos”.

Y en eso, surgen distintas emociones en su escritura y el performance de sus versos. Sale el sentido del humor, la rabia, el luto, el asco, la invisibilidad, el grito, la suciedad, la locura y su auto transfobia y homofobia. Al verse enfrentade con esta amplia gama de emociones y sentimientos, tiene la necesidad de purgar todo eso en forma de palabras y rimas.

La poesía salva vidas

Se deja llevar en el momento y sabe muy bien que por su formación de teatro, puede conectar profundamente con el público. El 2024 y 2025 han sido años particulares donde ha logrado encontrar esa sanación y cura real que le da la poesía. En el 2024 ganó el concurso del Poetry Slam Costa Rica y eso significó la vida entera. Para esa ocasión, invitó a otras personas a participar. Invitó a personas que sabía que le podían ganar y con la esperanza de que le ganaran.

“Yo estaba ya harte de la vida. Entonces, yo dije: si gano, voy al mundial. Bien. Si pierdo, voy al Hotel La Oficina, que queda por las paradas de Heredia y cometo suicidio. Y tenía todo listo y gané”, dijo Zamora Maneiro. “Eso me hizo sentirme muy mal porque tenía que vivir. Entonces, me hizo tener que empezar un proceso de terapia interno muy fuerte y otras cosas, pero también me llenó”.

Le llenó porque se dio cuenta que como persona migrante trans venezolana criada en Costa Rica, ganó en el país donde la poeta costarricense Queen Nzinga Maxwell le enseñó a recitar. Donde también la poeta costarricense Lauco le salvó de la muerte mil veces. Ganar le dio nueva vida a su poesía – y a sí misme – cuando estaba en un momento de estanque.

“Me dio la oportunidad de ir al mundial y ver cosas tan increíbles”, dijo Zamora Maneiro.

Este año compitió en el World Poetry Slam Championship (Copa Mundial de Slam de Poesía), que se celebró en Ciudad Juárez, Chihuaha, México. Ahí Zamora Maneiro quedó como semifinalista y la experiencia le dio humildad y valor para seguir. Sabe que tiene mucho por aprender de dónde sacar poesía. Tiene muchas razones y tiempo para seguirla creando.

Puede seguirla creando porque su poesía es curativa. Es un arte humano que engancha a la audiencia por cómo conectan profundamente cuando Ance Jesús se mete en sus versos y performances. Es arte que habla de temáticas durísimas por medio de la suavidad de las palabras de su intérprete. Es arte que salva vidas.

“Ahora sé que es una ‘herramienta’ para prevenir ir por el camino de la muerte”, dijo Zamora Maneiro. “No solamente se ha vuelto un salvavidas, sino que ahora es un método de prevención y de acercamiento a la vida. Al placer. A todo eso”.

F/El Parlante del Centro Cultural España en Costa Rica
Poesia trujillo

Cierre del 19° Festival Mundial de Poesía en el estado Trujillo

En las instalaciones de la Universidad Simón Rodríguez del municipio Valera se realizó el cierre del 19° Festival Mundial de Poesía en el estado Trujillo. Un encuentro cultural que, durante dos días, reunió a más de 30 poetas provenientes de diferentes rincones de la región, convirtiendo las palabras en puentes que unieron corazones, culturas y emociones.

Esta actividad reafirmó el poder transformador de la poesía, ofreciendo momentos de reflexión, inspiración y esperanza gracias a la participación de cada uno de los poetas. Sus versos no solo deleitaron a los asistentes, sino que también resonaron como un llamado a la paz, la sensibilidad y el diálogo a través del arte.

Los organizadores expresaron un profundo agradecimiento a todos los poetas por sus valiosas intervenciones y extendieron un especial reconocimiento al público trujillano, cuya masiva asistencia hizo posible el éxito de este evento, demostrando una vez más que Valera es una tierra fértil para el talento, el arte y la poesía.

Esta importante iniciativa fue posible gracias al esfuerzo conjunto del Ministerio del Poder popular para la Cultura, el Gabinete de Cultura Regional, el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, y la Gobernación del estado Trujillo.

F/Gabinete del estado Trujillo
Calzadilla

Calzadilla fue coherente: Poesía, arte y política…un trío transformador


Esto podría leerse como algo muy personal, y lo es. Juan Calzadilla falleció este domingo y con su muerte volvemos a leer sobre su vida, sobre el Techo de la Ballena, sus palabras, su quehacer político, sus versos y sus dibujos. Y se nos vuelve a plantear, de frente, ¿Cuál es el papel del arte? ¿De la poesía?  Y esto es algo que atravesó siempre el trabajo de Juan Calzadilla.

Y entonces, quise escuchar una entrevista que le hizo la emisora Alba Ciudad 96.3 FM en la Feria Internacional del Libro el pasado 19 de julio de 2024. Todavía con más de 90 años, Calzadilla volvió a destacar que, «la poesía, sobre todo la poesía de hoy, es muy reflexiva. No es una poesía escrita para lucirse o para salir del paso, sino para que se piense».

Ya con estas palabras tenemos señalado el sendero: en tiempos que el nublar la mente, vivir en medio de lo reiterativo o frases huecas y, en donde lo superfluo está siendo publicitado como lo primordial para la vida, Calzadilla observa nuevamente el impacto de la poesía actual para pensar.

Pero no solo para pensar, aprovechó la entrevista para recordar la función de vida -según él – de la agrupación poética, política y de arte denominado el Techo de la Ballena, que se formó en la década del sesenta del siglo XX.

«El Techo de la Ballena es una etapa, mía, y de algunos de los que me acompañaron en esta aventura…una agrupación que fue estética, literaria y artística al mismo tiempo y, que tenía una razón política para actuar – recordó – y que es más conocida por los libros que publicó que los manifiestos políticos que sacó».

«Algunos de los miembros del Techo no tenían una conciencia política clara y terminaron en embajadas del gobierno que se combatía», pero a pesar de esas contradicciones, Calzadilla resalta que «el Techo hizo ese milagro de llevar el arte y la poesía y que esta se trenzara con la política».

Aunque la propuesta duró solo 7 años, «en ese tiempo sacamos más de 500 artículos, manifiestos y posicionamientos políticos en torno a lo que ocurría en Venezuela y en el mundo».

Se puede resaltar toda la obra poética y de arte de Calzadilla, pero lo que deseo destacar es que siempre fue un ser político, en el sentido de que quería actuar sobre la realidad para transformar, y en ese actuar, el arte, la poesía, lo estético – para él – ejercen su papel transformador.

Los manifiestos

Hay una respuesta de Calzadilla que narró algo que desconocía, fue en otra entrevista que le hizo Larry Mejía y que fue publicada el 7 de enero del 2020, que muestra las intenciones inequívocas de querer hacer pensar.

(Extracto de la Entrevista)

En su Antología de El techo de la ballena, (Monte Ávila Editores. 2008) hay un manifiesto firmado por artistas, pintores e intelectuales de la época. ¿Cómo hicieron entonces para dar a conocer el movimiento por fuera de Venezuela, cuando la tecnología no estaba tan presta para estos canales de comunicación. Los tomaba en serio a los balleneros la prensa de entonces? ¿Lograron el impacto que deseaban?

(Juan Calzadilla) Tú te refieres al manifiesto  de 1964 que un grupo de escritores surrealistas, europeos y latinoamericanos, firmó condenando la posición reaccionaria de la Conferencia Episcopal contra el Techo de la ballena por haber  traducido y publicado en su Rayado no 3  los juicios contra dios, (incluso de Sade y  Breton) que aparecieron en el catálogo de la exposición de Jorge Camaño en una Galería de París “Para aplastar el infinito” (Homenaje a Oscar Panizza).  Fue el ataque más grande que a grupo alguno de intelectuales se le hiciera en toda la historia de la literatura latinoamericana…

Depende  de qué tipo de prensa se hablaba y del grado de atención que estaban los medios  dispuestos a prestar a un acontecimiento  que se consideraba intruso y sin mayor interés para la burguesía de aquel momento.  Cuando se analizaba políticamente la irrupción del acontecimiento El techo era visto  inmediatamente con gran interés por la prensa  de izquierda y por supuesto se lo destacaba como hecho noticioso. Mientras que la prensa de derecha lo silenciaba.

Solo me puedo imaginar lo que fue para ese momento publicar los juicios contra Dios. Menos mal que existen las entrevistas a Calzadilla. Más difícil que se pierdan estas historias, que son la historia de América Latina, y de este grupo que se reunía en Caracas, pero se leía más allá de nuestras fronteras.
Creo que hay que volver a leer Los manifiestos. Leer su vitalidad, sus propuestas, su momento. Homenaje a la Cursilería o el Homenaje a la Necrofilia….entre tantos otros…y pensar para seguir tomando acción.

La amistad

Hay un último detalle , Juan Calzadilla también fue amigo, supo hacer valer un bien preciado siempre, que es la amistad. En esa entrevista en la Filven del 2024, quiso hablar de un amigo: Aquiles Nazoa.
«Murió de un modo horrible, aplastado en su carro, aplastado por una cisterna de gasolina, totalmente triturado. Iba para Puerto Cabello, donde tenía una novia y esa era su felicidad…que gran tipo era».
Creo que esta es otra dimensión de Calzadilla que quiero recordar, el amigo, que recuerda al amigo.
Y así, creo que todos los que hemos leído sus palabras, en entrevistas, o trabajaron con él, compartieron o solo lo soñaron… podemos recordar al amigo, ese que fue coherente, ese que también recordó a su amigo.
Y decir: «Que gran tipo era».
T/CO – Ana Maneiro
Poesía

Venezuela acoge del 14 al 20 de julio la 19.ª edición del Festival Mundial de Poesía 2025

Este 2025 se realizará la 19.ª edición del Festival Mundial de Poesía de Venezuela, del  14 al 20 de julio, en homenaje a la poeta Belén Ojeda, bajo el lema «Lugar de permanencia», y contará con la participación de más de 40 poetas de cuatro continentes: América, África, Asia y Europa y 200 poetas nacionales desplegados en varias actividades en todo el país.

El festival realizará más de seis  recitales nocturnos en el Teatro Bolívar de Caracas y más de 100 actividades en 20 estados del país: Talleres, recitales, conversatorios, presentaciones de libros en bibliotecas, liceos, teatros, casas históricas, Librerías del Sur, universidades y Celarg.

En la ciudad de Caracas, tendrás las locaciones en Teatro Bolívar con recitales nocturnos, Librerías del Sur del Teatro Teresa Carreño, San Agustín (sector Afinque de Marín), Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, PDVSA La Estancia, espacios no convencionales de atención a abuelos y abuelas y Venezolana de Televisión.

La poeta venezolana Belén Ojeda es músico, traductora y poeta. Egresada del Conservatorio Tchaikovsky de Moscú que ha publicado los poemarios: Días de solsticio (1995); En el ojo de la cabra; Territorios (2000); Graffiti y otros textos (2002) y Obra completa (2020). Traductora directamente del ruso de: Anna Ajmátova, Marina Tsvietáieva, Ossip Mandelshtam y Boris Pasternak.

F/VTV
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Obra “Queme” gana premio de la VI Bienal de Poesía Internacional Juan Beroes

Como parte de la clausura de la Feria Internacional del Libro de Poesía «Expoesía» 2024, que realizó en los espacios del Centro de Estudios Latinoamericanos y de Caribe Rómulo Gallegos (Celarg) en Caracas, este domingo, luego de haber leído y de realizar un debate exhaustivo, se dio a conocer que la obra titulada «Queme» de la escritora chilena Amanda Durán fue la ganadora del premio de la VI Bienal de Poesía Internacional Juan Beroes.

La información la dio a conocer el poeta y jurado, Ruiz Tirado, en la que indicó que «la obra destacó por tratarse de un libro secuencialmente urbanado y unitario que canta y proyecta con altura y ondula, un yo, nosotros, femenino, materno y nutricio, radicalmente crítico de lo propio y machista, patriarcal, sujetivando múltiple a la madre, a la hija y a la abuela frente a la violencia intrafamiliar y de género».

Amanda Duran, nacida en Chile en el año 1982, es poeta, periodista y artista visual, cuya voz se ha convertido en referencia clave dentro de la poesía contemporánea chilena. Sus obras son reconocidas por abordar temas como la condición de ser mujer, el amor, la muerte, las experiencias de maternidad y de perdida.

La VI Bienal Internacional de Poesía «Juan Beroes» tiene el objetivo de honrar la memoria y obra de uno de los más destacados poetas de la generación del 40, como lo fue el poeta tachirense Juan Beroes, quien es reconocido por iniciar una revolución en el estilo semántico en la poesía venezolana tras reaccionar contra los excesos en el vanguardismo literario.

F/VTV
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Primera Feria Internacional del Libro de Poesía en el Celarg

Desde el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), fue inaugurada la primera Feria Internacional de Libro de Poesía, «Expoesía 2024», evento que reúne a los poetas del mundo que se congregan en la ciudad Caracas, del 14 al 17 de noviembre, acto que también contó con la participación del vicepresidente sectorial de Comunicación y Cultura, Freddy Ñáñez; el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas; el fiscal General de la República, Tarek William Saab, y el presidente de esta instancia cultural, Pedro Calzadilla.

“El objetivo es que esta casa, Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, esté abierta a todas y todos, desde el Gobierno Bolivariano que encabeza el presidente de la República Bolivariana, Nicolás Maduro Moros, y también el Comandante Hugo Chávez, como la línea central que es la descolonización, pero eso no debe jamás confundirse con fobia o rechazo a la cultura de nuestros hermanos europeos”, expresó el titular de la cartera de Cultura.

Asimismo, el ministro Villegas recitó un poema del español, Marcos Ana, en el que observó su similitud con el referido centro cultural. «Mi casa y mi corazón, sueño de libertad, sí salgo un día a la vida, mi casa no tendrá llaves, siempre abierta como el mar, el sol y el aire, que entre la noche y el día, y la lluvia azul de la tarde (…)».

Revista Poesía

El también ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información, Freddy Ñañez, realizó una exposición de las series recopiladas en la revista Poesía, que cuenta con 53 años en la publicación de versos, más de 100 impresos y 81 ediciones online.

«La revista Poesía ha contado con poetas tales como Reinaldo Pérez, un gran editor y difusor; un hombre preocupado por la poesía que confiaba en el germen poético de las almas y conciencias de los lectores», dijo Ñañez.

«La revista poesía se ha logrado mantener en tiempo y por lo tanto es y debe ser siempre un espacio recurrente para recordar de dónde venimos, de dónde viene la poesía venezolana, de dónde viene este gran movimiento literario que está hoy a la vanguardia», indicó.

Asimismo, mencionó que la publicación fue fundada por la juventud y aún siguen participando muchos jóvenes en ella, lo que le da contemporaneidad.

En el recorrido de los diferentes stands de la «Expoesía 2024», el público podrá apreciar y adquirir a precios accesibles diferentes libros de los poetas provenientes de 14 países como, Argentina, Azerbaiyán, Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Perú, entre otros.

F/VTV-CO