Cientificos-advierten11

Advierten: el consumo de ejemplares juveniles de la tortuga arrau frena su recuperación en el Orinoco

La tortuga arrau (Podocnemis expansa), el quelonio fluvial de caparazón duro más grande de Suramérica, enfrenta una crisis de supervivencia que amenaza con desaparecer a la especie de las cuencas venezolanas.

A pesar de los esfuerzos de conservación que datan desde 1989, la presión por la caza y el consumo de la «generación de relevo», impiden la estabilidad de sus poblaciones.

Las hembras de la especie pueden alcanzar los 50 kilogramos (kg) de peso y caparazones de hasta 107 centímetros (cm). Es una especie emblemática de los ríos Amazonas, Orinoco y Esequibo, sin embargo, su naturaleza netamente acuática y su dependencia de bancos de arena específicos para anidar durante la temporada de sequía, la hacen extremadamente vulnerable a la intervención humana.

El consumo de los juveniles: Un golpe al futuro

Investigaciones realizadas en el Refugio de Fauna Silvestre de la Tortuga Arrau (Rfsta) revelan datos alarmantes. Entre los años 2000 y 2008, se determinó que la arrau representa hasta el 78 % de las tortugas consumidas en los caseríos cercanos. Lo más grave es que el 95 % de estos ejemplares pertenecía a las clases juvenil y subadulto.

En ese sentido, el (Rfsta) fue creado en 1989 con el objetivo de proteger las áreas críticas de anidación y asegurar la supervivencia de la especie en el eje del Orinoco Medio, desde Caicara hasta Puerto Ayacucho.

Por otro lado, expertos advierten que muchos de estos animales provienen probablemente de los zoocriaderos del programa de conservación oficial. Al ser capturados antes de alcanzar la madurez -la cual ocurre tardíamente entre los 15 y 28 años-, se elimina la posibilidad de que nuevos individuos se sumen a la población reproductora, con lo cual se anula décadas de esfuerzos de liberación.

La crisis de la especie no es sólo biológica, sino también social. La pobreza en las zonas rurales del Orinoco Medio y la disminución de la actividad pesquera han empujado a las poblaciones ribereñas a utilizar a la tortuga como fuente primaria de alimento e ingresos. A esto se suma la degradación del hábitat y la creciente contaminación de los ríos en la cuenca del Orinoco.

Desde 1946, la tortuga arrau cuenta con medidas de protección en Venezuela, y a partir de 1996 se encuentra bajo veda indefinida, catalogada oficialmente como “Especie en Peligro de Extinción”.

A nivel internacional, está protegida por el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Actualmente, el Minec, con el apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), mantiene el programa de protección en las principales playas del Orinoco.

No obstante, los especialistas subrayan que la recuperación real sólo será visible después de varias décadas de protección eficaz y continua, que permita a los juveniles llegar a la edad adulta.

F/Prensa Ecosocialismo (Minec)
cardenalito11

El cardenalito: Es urgente unificar estrategias para garantizar que no desaparezca de los cielos de Venezuela

Expertos señalan que, aunque existen áreas protegidas identificadas como clave para su conservación, la falta de continuidad en los esfuerzos institucionales, tanto públicos como privados, ha impedido detener la disminución de los cardenalitos, de sus poblaciones silvestres, en el territorio venezolano.

Es urgente unificar estrategias para garantizar que este símbolo natural de Venezuela no desaparezca de sus cielos.

El cardenalito (Carduelis cucullata), una pequeña ave de apenas diez u once centímetros de longitud, se posiciona hoy como la especie más amenazada de Venezuela. Debido a que la mayor parte de su distribución histórica y actual se concentra en territorio venezolano, su supervivencia depende críticamente de las acciones de conservación dentro del país.

Esta especie destaca por su marcado dimorfismo sexual. El macho exhibe una cabeza, alas y cola negras, que contrastan con un cuerpo rojo bermellón y un vientre blanco. Por su parte, la hembra presenta un plumaje grisáceo, manteniendo el rojo únicamente en el pecho, la rabadilla y una cinta en el ala. Una característica distintiva de los machos es la línea amarillenta anaranjada en las alas, la cual se hace visible durante el vuelo.

A pesar de estar protegido internacionalmente por el Apéndice I de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas (CITES), y de contar con programas regionales como el liderado por el Parque Zoológico y Botánico Bararida en el estado Lara (donde es ave emblemática), la especie sigue en declive.

Hábitat y distribución actual

Originalmente extendido por todo el norte de Venezuela, el cardenalito sobrevive hoy en grupos aislados en los estados Zulia, Lara, Falcón, Barinas, Mérida, Guárico, Yaracuy, Aragua y Miranda. Prefiere bosques abiertos y secos a altitudes intermedias, entre los 400 y 1400 metros sobre el nivel del mar, aunque también habita en bosques húmedos, deciduos y matorrales espinosos.

Desde el siglo XIX, la captura y el comercio ilegal han diezmado sus poblaciones. Si bien inicialmente su plumaje se usaba para adornar sombreros, hoy la demanda internacional se centra en su uso como mascota y para la hibridación con canarios. Actualmente, el tráfico nacional se realiza de forma furtiva, aprovechando incluso plataformas en Internet.

TCO con información del Minec
SAMUEL-MONCADA (2)

Venezuela rechaza “peligrosas declaraciones” de agente guyanés sobre el Esequibo

El embajador venezolano, Samuel Moncada, rechazó este martes las declaraciones de Carl Greenidge, agente de Guyana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para el caso de la controversia con Venezuela por el territorio de la Guayana Esequiba, al considerar que expresa una “estrategia equivocada, peligrosa, servil, que atenta contra la paz entre Venezuela y Guyana y la paz completa de la región”.

Moncada, quien es el agente de la nación bolivariana ante la CIJ por este caso, acusó que Greenidge quiere en Venezuela un gobierno títere, impuesto por los imperios (estadounidense y británico), para que le entreguen el territorio en disputa. Calificó las declaraciones del agente guyanés como “escandalosas, absolutamente fuera de lugar”, como “un paso en falso que delata algo mucho más grave que el tema del Esequibo”.

El diplomático señaló que Greenidge se dedicó a cuestionar la legalidad del Gobierno venezolano y no el tema de la controversia. “(…) lo que está haciendo es repetir lo que hizo en 2019, cuando, con el Grupo de Lima, Guyana se unió a la estrategia de Estados Unidos para derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro e imponer un títere contra Venezuela, que entregara el territorio entero de Venezuela y el del Esequibo a Guyana y Estados Unidos”, desenmascaró.

Indicó que tal como hizo en 2019, al señor Greenidge “le parece que viene una ola contra Venezuela y él se va a montar en esa ola, junto a Estados Unidos, porque él está pagado por ese gobierno y la compañía Exxon Mobil, que es la que paga el caso ante la Corte Internacional de Justicia, y él dice ahora que hay que defenderse de ese gobierno ilegal con sus aliados internacionales”.

F/Cancillería