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Melissa avanza con fuerza histórica hacia Jamaica: Autoridades alertan sobre impactos catastróficos

El superhuracán Melissa, de categoría 5, continúa su desplazamiento por el mar Caribe rumbo a Jamaica, donde se prevé que toque tierra este martes. Con vientos máximos sostenidos de 280 km/h y un movimiento aproximado de 11 km/h, el fenómeno ha sido catalogado por expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) como la posible “tormenta del siglo” para la nación insular.

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Melissa se ubica a unos 230 kilómetros al suroeste de Kingston, capital jamaiquina. Las autoridades locales y organismos internacionales han advertido sobre la inminencia de vientos catastróficos, marejadas ciclónicas y precipitaciones extremas que podrían poner en riesgo la vida de miles de personas.

En las zonas costeras del sur, el impacto podría provocar oleajes de hasta cuatro metros de altura e inundaciones repentinas.

Originado el 16 de octubre frente a las costas de África occidental, el sistema evolucionó rápidamente tras cruzar el Atlántico, intensificándose al alcanzar las aguas cálidas del Caribe. Actualmente, las provincias orientales de Cuba —Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo y Holguín— permanecen bajo alerta de huracán, mientras que Las Tunas está en vigilancia por tormentas tropicales ante el posible desplazamiento del sistema hacia el noreste.

El NHC ha instado a la población jamaiquina a refugiarse de inmediato y acatar las directrices oficiales, recordando que esta es “la última oportunidad para proteger la vida”.

Los equipos de emergencia ya se encuentran desplegados en los puntos más vulnerables, mientras las autoridades monitorean constantemente el ojo del huracán, que continúa fortaleciéndose a medida que se aproxima al territorio insular.

Los organismos internacionales coinciden en que Melissa representa un desafío sin precedentes para el Caribe, no solo por su potencia, sino por la rapidez con la que ha escalado a su máxima categoría. Se espera que, una vez toque tierra, el fenómeno deje una profunda huella en la región, marcando un nuevo precedente en la historia meteorológica de la zona.

T/CO
La Niña

OMM prevé desarrollo de La Niña en los próximos tres meses

En los próximos tres meses es probable que se desarrolle el fenómeno climático La Niña, aunque se espera sea débil y de poca duración, comunicó hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Los pronósticos más recientes indican una probabilidad del 55 por ciento de que se produzca una transición de las condiciones neutras actuales (ni El Niño ni La Niña) a las condiciones de La Niña durante diciembre de 2024 a febrero de 2025.

La Niña se refiere al enfriamiento a gran escala de las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, junto con cambios en la circulación atmosférica tropical, como vientos, presión y precipitaciones.

En general, este evento produce efectos climáticos a gran escala opuestos a los de El Niño, especialmente en las regiones tropicales.

Sin embargo, los fenómenos climáticos naturales como La Niña y El Niño se producen en el contexto más amplio del cambio climático inducido por el hombre, que está aumentando las temperaturas globales, exacerbando los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos e incidiendo en los patrones estacionales de precipitaciones y temperaturas.

El año 2024 comenzó con El Niño y va camino de ser el más cálido jamás registrado, apuntó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.

Explicó que si se produjera un episodio de La Niña, su efecto de enfriamiento a corto plazo sería insuficiente para contrarrestar el calentamiento de los gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera.

Saulo destacó que “incluso en ausencia de condiciones de El Niño o La Niña desde mayo, hemos sido testigos de una serie extraordinaria de fenómenos meteorológicos extremos, incluidas precipitaciones e inundaciones sin precedentes que, lamentablemente, se han convertido en la nueva norma en nuestro clima cambiante”.

T/PL