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Participantes en Foro Océanos Compartidos en Shanghai piden mayor cooperación para construir una comunidad marítima

El segundo Foro Océanos Compartidos Shanghai 2026 se celebró hoy jueves en esa metrópoli del este de China, donde los participantes pidieron una mayor cooperación para construir una comunidad marítima con un futuro compartido.

Con el tema «Océanos compartidos: Seguridad marítima y prosperidad azul», el foro, celebrado en la Universidad Marítima de Shanghai, tuvo como objetivo servir de puente para los intercambios y la cooperación marítima entre China y otros países, concentrar fortalezas para salvaguardar conjuntamente la seguridad marítima y compartir la prosperidad azul, e impulsar la implementación de la visión de una comunidad marítima con un futuro compartido.

El evento atrajo a académicos y expertos de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (ESCAP, por sus siglas en inglés), del Instituto de Derecho Marítimo Internacional de la Organización Marítima Internacional, y de instituciones nacionales como la Academia de Ingeniería de China, la Universidad de la Academia de Ciencias de China, la Universidad de Fudan y la Fundación de Desarrollo Oceánico de China.

Los participantes debatieron en un foro principal y cuatro subforos paralelos, abordando temas como el desarrollo marítimo coordinado en Asia y el Pacífico, la seguridad y la jurisprudencia marítimas, las prácticas de la economía azul y las situaciones de seguridad nacional.

En un discurso a través de video, Azhar Jaimurzina Ducrest, directora de la Sección de Conectividad y Logística de Transporte de la División de Transporte de la ESCAP, enfatizó la importancia de la conectividad marítima para el desarrollo regional. La funcionaria dijo que China desempeña un papel importante en la cooperación marítima internacional, y llamó a todas las partes a fortalecer la coordinación y construir consensos para avanzar conjuntamente hacia un futuro marítimo más resiliente, digital y verde, y a trabajar en conjunto por una comunidad marítima con un futuro compartido para la prosperidad sostenible.

Chu Beiping, rector de la Universidad Marítima de Shanghai, dijo que la clave para construir una comunidad marítima con un futuro compartido y promover la cooperación en la economía marítima radica en practicar los principios de consulta amplia, contribución conjunta y beneficios compartidos para lograr resultados positivos para todos.

En el evento también se publicó la Evaluación y Perspectiva de la Situación de la Seguridad Marítima Global (2025-2026) y se propuso la Iniciativa para «Salvaguardar Conjuntamente la Seguridad Marítima y Construir un Futuro Oceánico Compartido», destinada a difundir visiones marítimas y construir consensos para la cooperación.

F/Xinhua
Mincyt (5)

Soberanía en alta mar: El ingenio venezolano que monitorea el futuro de nuestros océanos

En las costas venezolanas, donde el Caribe se encuentra con el Atlántico, el conocimiento no solo se navega, se construye. La Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (Fiiidt) ha asumido un reto de vanguardia: el diseño y construcción de la primera boya oceanográfica y meteorológica con sello 100% venezolano.

Este proyecto es un centinela tecnológico destinado a medir el pulso de los mares. Corrientes, salinidad, humedad, presión y temperatura son algunas de las variables que este dispositivo capturará para alimentar el sistema científico nacional con datos precisos y soberanos.

Ingeniería inversa para una solución nacional

El desarrollo de tecnología propia requiere, a menudo, entender a fondo los estándares globales para superarlos desde lo local. Michelle Palacios, ingeniera electrónica y jefa del Centro de Ingeniería Eléctrica y Sistemas de la Fiiidt, lidera un equipo que actualmente aplica procesos de ingeniería inversa a los sensores.

El objetivo es claro, adaptar la tecnología a las condiciones extremas de salinidad y dinámica de las aguas venezolanas. «La idea de esta investigación es que sea apropiada a nuestros mares y que, además, tengamos a nuestros investigadores, todos venezolanos, trabajando para este proyecto y sirviendo directamente a los usuarios finales: nuestros científicos», explica Palacios.

La ciencia detrás de los materiales

Para que un dispositivo sobreviva a la corrosión y la fuerza del océano, la selección de materiales es vital. Desde el Centro de Tecnología de Materiales, Miriam Suárez dirige un análisis exhaustivo mediante microscopía electrónica de barrido y ensayos de dureza. Esta fase de caracterización es el pilar que sostiene el diseño posterior.

Suárez destaca que el conocimiento profundo de estos elementos es la llave de la independencia tecnológica: “El manejar data científica sobre la temperatura de nuestros océanos, la dinámica en cuanto al movimiento que hay en el mar o la velocidad del viento permitirá a nuestros científicos y decisores políticos contar con información en tiempo real para la toma de decisiones estratégicas”.

Datos para la soberanía

Más allá de la estructura física, el proyecto integra la Unidad de Geomática para el procesamiento de imágenes y la generación de variables complejas. José Arismendi, líder del proyecto en esta área, visualiza este esfuerzo como el motor de una nueva etapa para la ciencia nacional. “Esta información es para desarrollar nuevas investigaciones, nuevas tecnologías y, en definitiva, hacer ciencia soberana”, asegura.

Un compromiso con el futuro

Este avance, impulsado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), bajo las líneas de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, reafirma que el desarrollo científico de Venezuela no depende de soluciones externas, sino de la capacidad creadora de su propia gente.

Con la construcción de esta boya oceanográfica, el país gana un equipo de medición y la certeza de que el conocimiento de nuestras aguas está en manos de quienes mejor las conocen: los venezolanos.

Los rostros de la soberanía tecnológica son la Ing. Michelle Palacios, jefa del Centro de Ingeniería Eléctrica y Sistemas (Fiiidt) con amplia trayectoria en el desarrollo de sistemas integrados. Lidera la fase de ingeniería inversa y adecuación de sensores, asegurando que la tecnología responda a las necesidades específicas de los científicos venezolanos. Su enfoque se centra en la independencia de software y hardware; la Dra. Miriam Suárez, jefa del Centro de Tecnología de Materiales (Fiiidt) que es especialista en la ciencia y caracterización de materiales. Su labor es crítica para la viabilidad del proyecto, encargándose de los ensayos de dureza y análisis metalográficos que permiten seleccionar los componentes más resistentes para la fabricación de equipos que deben operar en ambientes hostiles de forma ininterrumpida y el Lcdo. José Arismendi Líder de Proyecto – Unidad de Geomática (Fiiidt), experto en el análisis de datos geoespaciales y dinámicas ambientales. Es el responsable de integrar la información recolectada por la boya con modelos de procesamiento de imágenes, transformando los datos crudos en conocimiento útil para la planificación estratégica y la investigación científica nacional.

 

F/Mincyt
Venezuela unesco

Venezuela vota en la Unesco en defensa de los océanos

Una delegación de la República Bolivariana de Venezuela participó en la 33ª Asamblea de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Durante la asamblea, la delegación venezolana ejerció su derecho al voto en la elección de los nuevos Estados miembros del Consejo Ejecutivo de esta importante instancia intergubernamental, informó la Unesco en las redes sociales.

La comisión venezolana la integran el Dr. Juan Andrés Alfonso Sosa, físico y Jefe del Centro de Oceanología y Estudios Antárticos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), junto al embajador Rodulfo Pérez, delegado permanente de Venezuela ante la Unesco.

Este ejercicio democrático es posible gracias a que Venezuela recuperó su derecho al voto durante la 42ª Conferencia General de la Unesco, lo cual le permite participar plenamente y ser elegible en los diferentes comités, órganos subsidiarios y comisiones de la Organización.

La COI es el único órgano de las Naciones Unidas con mandato específico en materia de ciencias del océano. A través del organismo, los Estados cooperan para fortalecer la investigación marina, el monitoreo oceanográfico, los sistemas de alerta temprana y la educación para el desarrollo sostenible.

Con estas acciones Venezuela reafirma su compromiso con la ciencia, la soberanía y la cooperación internacional para proteger los océanos, como lo establece el quinto objetivo histórico del Plan de la Patria, que consiste en contribuir con la preservación de la vida en el planeta.

F/Prensa Mincyt