juan-calzadilla

«Sobre Blanco» llega a la FILVEN en una edición bilingüe e ilustrada por Juan Calzadilla

La poesía —como todo lo vivo— no siempre ocurre cuando se espera. La esperada presentación de Sobre Blanco, el poemario de Freddy Ñáñez, publicada por la editorial colombo-argentina Abisinia, ha sido reprogramada para el viernes 11 de julio a las 7:00 p. m. en la Galería de Arte Nacional, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN).

Esta edición bilingüe (español–inglés), traducida con pulso lírico por Miguel Falquez Certain bajo el título On White, preserva intacta la hondura filosófica y la tesitura minimalista de la obra original. No se trata sólo de una versión, sino de una reencarnación: la poesía sobre blanco cruza lenguas sin perder su silencio.

La edición incluye ilustraciones del maestro Juan Calzadilla, que no adornan: tensionan. Sus dibujos son signos de un alfabeto alterno, donde pensamiento y poesía dialogan con el vacío.

La cita es este viernes. Porque a veces —como el poema que se resiste— un libro también escoge su hora para decirse.

Entrada libre. Aforo limitado.

Calzadilla

Calzadilla fue coherente: Poesía, arte y política…un trío transformador


Esto podría leerse como algo muy personal, y lo es. Juan Calzadilla falleció este domingo y con su muerte volvemos a leer sobre su vida, sobre el Techo de la Ballena, sus palabras, su quehacer político, sus versos y sus dibujos. Y se nos vuelve a plantear, de frente, ¿Cuál es el papel del arte? ¿De la poesía?  Y esto es algo que atravesó siempre el trabajo de Juan Calzadilla.

Y entonces, quise escuchar una entrevista que le hizo la emisora Alba Ciudad 96.3 FM en la Feria Internacional del Libro el pasado 19 de julio de 2024. Todavía con más de 90 años, Calzadilla volvió a destacar que, «la poesía, sobre todo la poesía de hoy, es muy reflexiva. No es una poesía escrita para lucirse o para salir del paso, sino para que se piense».

Ya con estas palabras tenemos señalado el sendero: en tiempos que el nublar la mente, vivir en medio de lo reiterativo o frases huecas y, en donde lo superfluo está siendo publicitado como lo primordial para la vida, Calzadilla observa nuevamente el impacto de la poesía actual para pensar.

Pero no solo para pensar, aprovechó la entrevista para recordar la función de vida -según él – de la agrupación poética, política y de arte denominado el Techo de la Ballena, que se formó en la década del sesenta del siglo XX.

«El Techo de la Ballena es una etapa, mía, y de algunos de los que me acompañaron en esta aventura…una agrupación que fue estética, literaria y artística al mismo tiempo y, que tenía una razón política para actuar – recordó – y que es más conocida por los libros que publicó que los manifiestos políticos que sacó».

«Algunos de los miembros del Techo no tenían una conciencia política clara y terminaron en embajadas del gobierno que se combatía», pero a pesar de esas contradicciones, Calzadilla resalta que «el Techo hizo ese milagro de llevar el arte y la poesía y que esta se trenzara con la política».

Aunque la propuesta duró solo 7 años, «en ese tiempo sacamos más de 500 artículos, manifiestos y posicionamientos políticos en torno a lo que ocurría en Venezuela y en el mundo».

Se puede resaltar toda la obra poética y de arte de Calzadilla, pero lo que deseo destacar es que siempre fue un ser político, en el sentido de que quería actuar sobre la realidad para transformar, y en ese actuar, el arte, la poesía, lo estético – para él – ejercen su papel transformador.

Los manifiestos

Hay una respuesta de Calzadilla que narró algo que desconocía, fue en otra entrevista que le hizo Larry Mejía y que fue publicada el 7 de enero del 2020, que muestra las intenciones inequívocas de querer hacer pensar.

(Extracto de la Entrevista)

En su Antología de El techo de la ballena, (Monte Ávila Editores. 2008) hay un manifiesto firmado por artistas, pintores e intelectuales de la época. ¿Cómo hicieron entonces para dar a conocer el movimiento por fuera de Venezuela, cuando la tecnología no estaba tan presta para estos canales de comunicación. Los tomaba en serio a los balleneros la prensa de entonces? ¿Lograron el impacto que deseaban?

(Juan Calzadilla) Tú te refieres al manifiesto  de 1964 que un grupo de escritores surrealistas, europeos y latinoamericanos, firmó condenando la posición reaccionaria de la Conferencia Episcopal contra el Techo de la ballena por haber  traducido y publicado en su Rayado no 3  los juicios contra dios, (incluso de Sade y  Breton) que aparecieron en el catálogo de la exposición de Jorge Camaño en una Galería de París “Para aplastar el infinito” (Homenaje a Oscar Panizza).  Fue el ataque más grande que a grupo alguno de intelectuales se le hiciera en toda la historia de la literatura latinoamericana…

Depende  de qué tipo de prensa se hablaba y del grado de atención que estaban los medios  dispuestos a prestar a un acontecimiento  que se consideraba intruso y sin mayor interés para la burguesía de aquel momento.  Cuando se analizaba políticamente la irrupción del acontecimiento El techo era visto  inmediatamente con gran interés por la prensa  de izquierda y por supuesto se lo destacaba como hecho noticioso. Mientras que la prensa de derecha lo silenciaba.

Solo me puedo imaginar lo que fue para ese momento publicar los juicios contra Dios. Menos mal que existen las entrevistas a Calzadilla. Más difícil que se pierdan estas historias, que son la historia de América Latina, y de este grupo que se reunía en Caracas, pero se leía más allá de nuestras fronteras.
Creo que hay que volver a leer Los manifiestos. Leer su vitalidad, sus propuestas, su momento. Homenaje a la Cursilería o el Homenaje a la Necrofilia….entre tantos otros…y pensar para seguir tomando acción.

La amistad

Hay un último detalle , Juan Calzadilla también fue amigo, supo hacer valer un bien preciado siempre, que es la amistad. En esa entrevista en la Filven del 2024, quiso hablar de un amigo: Aquiles Nazoa.
«Murió de un modo horrible, aplastado en su carro, aplastado por una cisterna de gasolina, totalmente triturado. Iba para Puerto Cabello, donde tenía una novia y esa era su felicidad…que gran tipo era».
Creo que esta es otra dimensión de Calzadilla que quiero recordar, el amigo, que recuerda al amigo.
Y así, creo que todos los que hemos leído sus palabras, en entrevistas, o trabajaron con él, compartieron o solo lo soñaron… podemos recordar al amigo, ese que fue coherente, ese que también recordó a su amigo.
Y decir: «Que gran tipo era».
T/CO – Ana Maneiro
Juan-Calzadilla

Luto en Venezuela por fallecimiento del maestro de la palabra y el color Juan Calzadilla

Este domingo, las artes literarias y plásticas se vistieron de luto tras la partida física del poeta, artista plástico, crítico literario, Juan Calzadilla, en la ciudad de Caracas, informó el vicepresidente Sectorial de Comunicación y Cultura, Freddy Ñáñez en sus redes sociales.

“Con mucha tristeza despedimos al gran Juan Calzadilla, poeta, artista plástico, crítico literario. Justo el día del padre nos deja un gran venezolano con una obra que nos acompañará para siempre. Ahora Juan es su palabra viva.  ¡Hasta cada rato maestro!”, reseñó Ñáñez.

Juan Calzadilla fue un destacado intelectual venezolano, nacido en Altagracia de Orituco en 1930 y quien en vida fue reconocido por su multifacética carrera como poeta al publicar más de veinte títulos de poesía, por lo que fue considerado una de las voces fundamentales de la poesía venezolana moderna.

Por su parte, como pintor y dibujante; su obra plástica, a menudo ligada a su escritura, ha sido exhibida en diversas exposiciones individuales y colectivas. Recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas de Venezuela en 1996.

Del mismo modo, en su faceta de crítico de arte e historiador, se inició en el periodismo y la crítica de arte en 1955. Escribió obras esenciales para comprender el desarrollo de las artes plásticas en Venezuela.

Como promotor cultural, se conoce que fue cofundador del grupo «El Techo de la Ballena» (1961) y de la revista Imagen (1984). También fue tallerista literario, conocido como «el duende de los talleres» por su labor con jóvenes venezolanos.

Estudió letras y filosofía en el Instituto Pedagógico Nacional y en la Universidad Central de Venezuela y a lo largo de su carrera, recibió importantes distinciones como el Premio Nacional de Artes Plásticas (1996), el Premio León de Greiff (2016) y el Premio Nacional de Literatura (2017).

F/VTV