Yván gil

Yván Gil ante la ONU: «DDHH no pueden ser instrumentos de guerra política»

El canciller de Venezuela, Yván Gil, denunció este lunes, 23 de febrero de 2026, una «sistemática campaña» contra su país ante el 61º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Gil afirmó que esta campaña fue una «operación política disfrazada de debate jurídico», que ha llevado al congelamiento de activos y a la estigmatización, criminalización y xenofobia contra los migrantes venezolanos.

Estas acciones, según el diplomático, incluyeron la dictadura de centros de detención degradantes y tratamientos inhumanos que constituyen violaciones graves a los Derechos Humanos, hechos que han sido de conocimiento mundial y de la burocracia del sistema multilateral.

El representante venezolano recordó que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha adoptado resoluciones reiteradas que reconocen la ilegalidad de las medidas coercitivas unilaterales al ser contrarias al derecho internacional. Estas medidas, añadió, generan graves impactos en el disfrute de los derechos humanos, particularmente los derechos económicos, sociales y culturales.

Asimismo, precisó que este mismo Consejo de Derechos Humanos ha advertido sobre los efectos negativos de estas acciones en el acceso a la salud, la alimentación, el desarrollo y la vida digna de los pueblos africanos, subrayando que no deben utilizarse como instrumento de presión política.

Gil también hizo referencia a una acción militar ilegal de extrema gravedad ocurrida el 3 de enero de 2026 contra Venezuela, que resultó en más de 100 víctimas mortales y en el secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y su esposa, la primera dama Cilia Flores, quienes se encontraban en ejercicio pleno de sus funciones.

El canciller reiteró que el Gobierno Bolivariano ha sido siempre impulsor del diálogo nacional y reconciliación, por lo que actualmente, trabaja en un proceso de reconocimiento de heridas, perdón y reencuentro.

En tal sentido, Gil se refirió a la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática 2026, aprobada recientemente, es un instrumento orientado a consolidar la paz y la reconciliación nacional, garantizando seguridad jurídica y justicia restaurativa sin permitir impunidad en delitos graves como lesa humanidad, homicidio intencional o acciones contra la soberanía. Esta ley crea una comisión especial de seguimiento, reafirmando que Venezuela resuelve sus asuntos internos con su propio marco constitucional y en defensa de la convivencia democrática.

Yván Gil expresó su profunda preocupación por la selectividad en el escrutinio de los Derechos Humanos. Mientras algunos países son sometidos a escrutinio constante y desproporcionado, tragedias de enorme magnitud, como la devastación del pueblo palestino, no reciben la atención firme y proporcional que exige el derecho internacional y la conciencia humana.

El canciller insistió en que el Consejo de Derechos Humanos no debe convertirse en un escenario de geopolítica selectiva y debe recuperar su credibilidad como espacio imparcial, universal y comprometido con todos los pueblos. Venezuela, afirmó estar comprometida con el fortalecimiento de sus instituciones y la cooperación internacional basada en el respeto mutuo, habiendo reanudado la cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con diálogo técnico basado en el respeto a la soberanía.

El diplomático venezolano culminó su intervención demandando con voz firme cuatro acciones cruciales: primero, el cese de todas las medidas coercitivas unilaterales que han vulnerado los derechos humanos económicos, sociales y culturales de millones de venezolanos; segundo, el respeto a la soberanía de los estados conforme a la Carta de las Naciones Unidas; tercero, una agenda de derechos humanos que no eluda las grandes tragedias del mundo; y cuarto, la inmediata liberación por parte del Gobierno de Estados Unidos del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa, la primera dama Cilia Flores.

Finalmente, Gil precisó que Venezuela seguirá defendiendo su independencia, dignidad y los derechos de su pueblo con diplomacia, la palabra y la convicción profunda de que la paz es el bien supremo de la humanidad.

F/Telesur
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Julián Assange denuncia uso del Nobel de la Paz como «instrumento de guerra» con Machado

Julian Assange presentó este miércoles una denuncia penal formal en Suecia contra 30 personas asociadas con la Fundación Nobel, incluida su cúpula directiva, por apropiación indebida grave de fondos y facilitación de crímenes de guerra. La acción legal surge tras la concesión del Premio Nobel de la Paz 2025 a la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien, según Assange, promueve activamente la intervención militar estadounidense en Venezuela.

La denuncia, presentada ante la Autoridad Sueca de Delitos Económicos y la Unidad Sueca de Crímenes de Guerra, acusa expresamente a la presidenta de la Fundación Nobel, Astrid Söderbergh Widding, y a la directora ejecutiva, Hanna Stjärne, de convertir «un instrumento de paz en un instrumento de guerra» al autorizar el desembolso de 11 millones de coronas suecas (1,18 millones de USD) a Machado.

La denuncia señala que tanto el anuncio como la ceremonia del Nobel ocurrieron durante lo que es considerado por analistas especializados como “el mayor despliegue militar de EE. UU. en el Caribe desde la Crisis de los Misiles en Cuba”, y aclara que esta maniobra ha superado los 15.000 efectivos y utiliza el portaaviones USS Gerald R. Ford.

En ese sentido, el fundador de WikiLeaks citó al Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, quien declaró que “Dar el premio a alguien que pide una invasión extranjera es una burla al testamento de Alfred Nobel”.

Alfredo Nobel, Machado y su incitación a la guerra

El núcleo de la denuncia radica en una violación directa del testamento de Alfred Nobel de 1895. Assange argumenta que el documento fundacional estipula claramente que el Premio de la Paz debe otorgarse a quien «haya conferido el mayor beneficio a la humanidad» mediante «la mayor o mejor obra por la fraternidad entre las naciones, por la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la celebración y promoción de congresos de paz».

«La decisión política del comité de selección noruego no suspende el deber fiduciario de los administradores de fondos suecos», afirma Assange en la denuncia. «Cualquier desembolso que contradiga este mandato constituye una apropiación indebida de la dotación».

La denuncia detalla un patrón de declaraciones y acciones de María Corina Machado que, según Assange, la hacen «categóricamente inelegible» para el Nobel de la Paz:

  • Testimonio ante el Congreso de EE. UU. en 2014: «El único camino que queda es el uso de la fuerza».
  • Declaración del 30 de octubre de 2025: «La escalada militar puede ser la única vía… Estados Unidos puede necesitar intervenir directamente».
  • Respaldó ataques militares: Calificó los ataques de EE. UU. a buques civiles, con al menos 95 fallecidos, como «justificados» y «visionarios».
  • Dedicó el premio al conflicto: Dedicó el Nobel al presidente Donald Trump por poner a Venezuela «en términos de prioridad para la seguridad nacional de los Estados Unidos».

Además, el periodista y programador perseguido por Estados Unidos por exponer crímenes de guerra y abuso de poder de ese país en la plataforma que fundó en 2006, WikiLeaks, también señaló entre los argumentos contrarios al Nobel de la Paz los elogios de María Corina Machado a la conducta del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Gaza, acción que ha sido considerado como un genocidio por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Acciones inmediatas solicitadas

La denuncia solicita a las autoridades suecas que:

  1. Congelen inmediatamente la transferencia pendiente de 11 millones de coronas suecas a Machado y aseguren la devolución de la medalla.
  2. Investiguen penalmente a los 30 directivos nombrados por apropiación indebida grave, facilitación de crímenes de guerra y de lesa humanidad, y conspiración.
  3. Incauten actas de juntas, correos electrónicos, chats grupales y registros financieros de la Fundación Nobel.
  4. Interroguen a Widding, Stjärne y otros sospechosos.
  5. Investiguen a nivel nacional o remitan el asunto a la Corte Penal Internacional (Estatuto de Roma Art. 25(3)(c)).

«Esta denuncia busca el congelamiento inmediato de todos los fondos restantes y una investigación penal completa para evitar que el Premio Nobel de la Paz se convierta permanentemente de un instrumento de paz en un instrumento de guerra», concluye Assange.

Hasta el momento, la Fundación Nobel no se ha pronunciado sobre la demanda, que podría establecer un precedente legal sobre los límites de interpretación del testamento de Alfred Nobel y las responsabilidades penales de sus administradores.

F/Telesur