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ACAV impulsa la producción cafetalera con injertación hipocotiledonaria

La Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), continúa impulsando procesos de investigación, innovación y formación orientados al fortalecimiento de la caficultura nacional, mediante la aplicación de la técnica de injertación hipocotiledonaria, una alternativa biotecnológica que contribuye a mejorar la adaptación de los cultivos frente a las condiciones asociadas al cambio climático.

El protocolo consiste en fusionar las bondades de dos especies clave en el estado fitosanitario de la chapola: el café Robusta (Coffea canephora) y el café Arábigo (Coffea arabica), logrando plantas 100% compatibles, con raíces de alta resistencia y una calidad en taza excepcional.

Frente a los períodos secos prolongados y la susceptibilidad de los materiales arábigos tradicionales a los patógenos del suelo, la ACAV ha implementado el uso del café Robusta como patrón (raíz). Esta variedad destaca por poseer un sistema radicular sumamente desarrollado que le otorga un mayor anclaje y una exploración eficiente de nutrientes en el suelo.

Sobre esta base robusta, se injertan en la corona variedades de arábigos nacionales de alto valor comercial, tales como Monteclaro, Araguaney, Colombia o criollos locales, garantizando así que la calidad organoléptica y el perfil tradicional de la taza venezolana permanezcan intactos, sobre todo en cultivos establecidos en pisos altitudinales bajos.

El proceso, calificado por los expertos de la institución como una práctica de alta precisión y delicadeza, se inicia en la etapa de chapola (cuando la plántula emite sus cotiledones). Tras un corte exacto en cuña, los tejidos meristemáticos del patrón y la copa se unen minuciosamente utilizando cinta hipoalergénica, la cual aísla el corte de la entrada de aire o agua.

Posteriormente, las plántulas reciben un tratamiento de hidratación radicular con una solución azucarada y se someten a un proceso de aclimatación en cámaras húmedas durante las primeras 24 a 48 horas. Esta tecnología artesanal pero efectiva aprovecha la transpiración de la propia planta para acelerar la soldadura celular de los tejidos.

Tras su exitosa adaptación, los ejemplares son trasladados a bolsas de vivero bajo un esquema de riego suave. El brote de las primeras hojas verdaderas marca el indicador de éxito y viabilidad del 100% de compatibilidad del injerto, y quedan listos para su posterior establecimiento en campo.

Con estas acciones, la ACAV continúa fortaleciendo la Alianza Científico-Campesina, promoviendo la transferencia de conocimientos y tecnologías orientadas a incrementar la productividad agrícola y consolidar sistemas de producción más eficientes y sostenibles.

Estas acciones se desarrollan siguiendo las orientaciones del presidente Nicolás Maduro, a través del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, en el marco de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, específicamente en su Vértice 3: Ciencia, Tecnología e Innovación para la Producción, orientado a colocar el conocimiento científico al servicio del aparato productivo nacional. Asimismo, la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela respalda las orientaciones de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, reafirmando su compromiso con la soberanía científica, la producción agroalimentaria y el bienestar del pueblo venezolano.

F/Mincyt con información de la ACAV
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ACAV impulsa la producción de plántulas de cacao con técnicas de injertación

El Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), a través de la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV), avanza firmemente en la ejecución de su proyecto central orientado a la producción de plántulas mejoradas para el fortalecimiento de sistemas agrobiodiversos bajo prácticas agroecológicas.

Esta iniciativa científica contempla el desarrollo de bioensayos activos para la propagación asexual de alto rendimiento y el establecimiento de bancos de germoplasma, centrando sus esfuerzos actuales en el proceso de injertación en cacao como una herramienta estratégica para la preservación y resguardo de materiales genéticos de alto valor, incluyendo cacaos criollos de almendra blanca y otras variedades en riesgo de pérdida.

A través de la aplicación de métodos como el injerto de parche, de corona y de aproximación en Theobroma cacao, los investigadores de la ACAV garantizan la conservación de la identidad genética de las plantas madre.

El riguroso protocolo técnico inicia con la selección y preparación del portainjerto o patrón, empleando plantas de cuatro a cinco meses de edad con alta tolerancia a sequías prolongadas. El manejo técnico previo incluye el uso de bolsas de vivero de dimensiones adecuadas para favorecer un desarrollo radicular profundo, la eliminación de hojas una semana antes de la intervención para optimizar la cicatrización y una decapitación parcial conocida como «media savia», que permite mantener la actividad fotosintética esencial de la planta.

El éxito de este proceso, considerado una verdadera cirugía vegetal, radica en la precisión y en un estricto protocolo de asepsia. Las yemas utilizadas provienen de árboles promisorios de alto rendimiento seleccionados en alianzas con los productores de la zona de Quebrada Negra y de los municipios Pedraza, Bolívar, Barinas, Obispos y Cruz Paredes, promoviendo el intercambio permanente de saberes en técnicas de poda.

Durante la ejecución del injerto, el tiempo entre el corte limpio de los tejidos y su unión no debe superar los dos minutos para evitar la oxidación; posteriormente, los componentes se alinean perfectamente y se sellan de forma hermética con cinta hipoalergénica para impedir la entrada de agua y aire, resguardando la estabilidad del tejido durante su proceso de cicatrización en un ambiente de humedad controlada.

Transcurridos 21 días en condiciones de microambiente protegido, el equipo científico evalúa el prendimiento y la brotación funcional de las nuevas plántulas. Tras confirmar la unión exitosa entre el patrón y la yema, se realiza el despunte del portainjerto, el curado de la herida de corte y se inicia una fase de adaptación de dos a tres meses adicionales en vivero antes de su establecimiento definitivo en campo.

Estas acciones se desarrollan siguiendo las orientaciones del Gobierno Nacional, liderado por el presidente Nicolás Maduro, a través del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), en el marco de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, específicamente en su «Vértice 3: Ciencia, Tecnología e Innovación para la Producción», orientado a colocar el conocimiento científico al servicio del aparato productivo nacional.

De esta manera, la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela asume las orientaciones de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, impulsando la ciencia aplicada y la innovación para el desarrollo productivo y la preservación de la biodiversidad de la Patria.

F/Mincyt con información de la ACAV