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Fiscalía de Nueva York solicita diferir audiencia del presidente Maduro y Cilia Flores para el 22 de julio

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, en Estados Unidos, solicitó de manera formal al juez Alvin K. Hellerstein diferir la fecha de la próxima audiencia del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, proponiendo que la comparecencia se efectúe el próximo 22 de julio a las 12:00 pm.

De acuerdo con la solicitud judicial del órgano fiscal norteamericano, el aplazamiento de la cita —fijada inicialmente para el 30 de junio— busca exclusivamente «evitar problemas de programación y logísticos relacionados con la provisión de transporte seguro y medidas de seguridad» durante la fecha pautada.

Ante la petición interpuesta por las autoridades estadounidenses, la defensa legal del jefe de Estado venezolano y de la primera combatiente manifestaron su total conformidad y consentimiento con la nueva programación.

Asimismo, el Gobierno de EEUU sostuvo que los fines de la justicia alcanzados al conceder la exclusión de tiempo, regulada bajo la Ley de Juicio Rápido, superan de manera amplia el interés público en la celeridad procesal.

Este mecanismo técnico permitirá formalmente a la Fiscalía consignar las fases de presentación de pruebas (discovery), mientras que facilitará a los abogados defensores evaluar los elementos y preparar las respectivas mociones previas al inicio del juicio.

F/UN
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Fiscalía brasileña pide condena a expresidente Bolsonaro por intento de golpe de Estado

La Procuraduría General de Brasil (PGR) solicitó el lunes al Supremo Tribunal Federal (STF) que condene al expresidente Jair Bolsonaro a más de 40 años de prisión por intento de golpe de Estado, organización criminal armada, intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho y daño a bienes federales.

Los cargos contra el expresidente brasileño forman parte de los alegatos finales presentados en la causa penal que investiga el intento de desestabilización institucional planificado por el círculo íntimo de Jair Bolsonaro.

Según la PGR, el exmandatario encabezaba una organización criminal destinada a desacreditar el sistema electoral, incitar ataques a las instituciones democráticas y articular medidas excepcionales.

Además del expresidente, la fiscalía brasileña también pidió la condena a Mauro Cid (teniente coronel y ex-ayudante de órdenes), Walter Braga Netto (general y exministro), Alexandre Ramagem (diputado y exdirector de la Abin), Almir Garnier (almirante y excomandante de la Marina), Anderson Torres (exministro de Justicia), Augusto Heleno (general y exministro del GSI), y Paulo Sérgio Nogueira (general y exministro de Defensa).

Las acusaciones vinculadas a Mauro Cid, incluyen participación en la planificación de un golpe de Estado, ataques a instituciones (como el Supremo Tribunal Federal (STF) y el Tribunal Superior Electoral (TSE), y la difusión de mentiras sobre el sistema electoral.

Cada uno de los exministros, militares y aliados cercanos de Jair Bolsonaro están siendo imputados de los delitos de organización criminal armada, intento de abolir el Estado democrático de derecho y golpe de Estado.

También están siendo juzgados por daños calificados contra el patrimonio federal. Cada uno de los imputados podrían ser sentenciados a más de 40 años de prisión.

La PGR marcó el lunes el inicio de la etapa final del proceso penal contra el expresidente Jair Bolsonaro y otros siete acusados, por una supuesta tentativa de golpe de Estado para impedir la toma de posesión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras las elecciones de 2022.

Esta fue la última oportunidad para que la acusación y las defensas presenten sus argumentos, analicen las pruebas y refuercen sus posturas a favor de la condena o absolución del expresidente y el resto de imputados.

Durante la fase de instrucción, la fiscalía recogió declaraciones que se esperan sean decisivas en la evaluación final.

F/Telesur
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Fiscalía de Ecuador confirma la muerte de los 4 menores desaparecidos en Guayaquil

Tras 23 días de angustia, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Ecuador confirmó este martes que los cuerpos encontrados la semana pasada en una zona de difícil acceso del recinto de Taura, parroquia rural del cantón Naranjal, en la provincia de Guayas, corresponden a los cuatro menores que se hallaban desaparecidos desde el pasado 8 de diciembre en el país suramericano.

«Los resultados de las pericias de genética forense confirman que los cuatro cuerpos encontrados en Taura corresponden a los tres adolescentes y un niño desaparecidos tras un operativo militar, el pasado 8 de diciembre», informó la entidad a través de su cuenta en X.

Se trata de los hermanos Josué e Ismael Arroyo, de 14 y 15 años, respectivamente, y sus amigos Saúl Arboleda, de 15 años, y Steven Medina, de 11. Todos son del empobrecido sector de Las Malvinas, al sur de Guayaquil, también en Guayas; por lo que la causa fue bautizada por la FGE como «caso Malvinas».

La semana pasada, cuando se hallaron los cuerpos, dos funcionarios de la Fiscalía, que hablaron en condición de anonimato, dijeron que los cadáveres estaban calcinados y presentaban signos de violencia.

Apenas se conoció la noticia, la vicepresidenta de Ecuador, Verónica Abad, emitió un comunicado para expresar su «inmenso pesar» por la confirmación de la muerte de los cuatro niños, a los que consideró «inocentes víctimas cuyas vidas fueron arrebatadas de manera brutal».

«Expreso mis más sentidas condolencias a sus padres y familiares, quienes han mostrado una valentía y dignidad incomparables en la búsqueda de la verdad en medio de la angustia. Han levantado su voz sin miedo y movilizado corazones para exigir justicia», declaró Abad en el texto, difundido a través de la red social X.

Asimismo, la vicepresidenta dispuso un luto oficial de tres días en el país. «No demos tregua hasta que los responsables de este atroz crimen enfrenten todo el peso de la ley. El Ecuador no puede tolerar más violencia ni impunidad», añadió.

Tras confirmarse la identidad de los cuerpos, desde el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos de Ecuador manifestaron «profunda tristeza y consternación» y se comprometieron con la «búsqueda de justicia, la verdad y la reparación».

La desaparición y el proceso

Los menores, de acuerdo con la versión de los parientes, salieron a jugar fútbol y después del partido fueron a una panadería junto a un grupo de 10 niños. Cuando regresaban a casa, cerca de un centro comercial, pasaron dos vehículos con personas vestidas como militares, todos habrían salido corriendo, pero estos cuatro fueron alcanzados y subidos a esos carros.

Entretanto, la teoría de las autoridades ha variado desde la desaparición. En declaraciones iniciales, el ministro de Defensa, Giancarlo Loffredo, la atribuyó a «grupos delincuenciales»; aunque, luego confirmó que los menores fueron aprehendidos por una patrulla militar, que tiene base en la parroquia de Taura, algo que quedó evidenciado en un video.

Los uniformados justificaron esa medida, al señalar que actuaron ante un supuesto robo a una mujer; sin embargo, en una audiencia previa de ‘habeas corpus’, realizada el martes de la semana pasada, el fiscal Christian Fárez, quien lleva el caso, indicó que no existen testigos ni versiones ni una denuncia que apunten a algún «acto ilícito que hayan cometido los niños».

Eso se suma a otras irregularidades que se le atribuyen a los uniformados en su accionar, como que no hay un parte militar oficial sobre la detención, como lo exige el protocolo; no se informó ni entregó a los menores a la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen), como marca el procedimiento; y el proceso de su liberación, ya que los uniformados dijeron que los dejaron libres en la parroquia de Taura, a más de 40 kilómetros del lugar de la detención, pero no se precisó el lugar y, además, se reveló la falta de una orden de liberación judicial expresa.

Este martes, un juez dictó prisión preventiva contra los 16 militares de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) en servicio activo que son procesados por estos hechos. Se les imputan cargos por «presunta desaparición forzada».

Ludwing Álvarez Rengifo, abogado, historiador y economista, considera que existe «clara evidencia» de que fue una patrulla con 16 militares quienes habrían secuestrado y desaparecido forzosamente a los cuatro menores.

La Asamblea Nacional del Ecuador ha declarado tres días de luto institucional por «por la desaparición forzada y asesinato de los cuatro menores de edad» en la provincia de Guayas, según un comunicado publicado este martes, del que se han hecho eco medios locales.

F/RT