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91% de los venezolanos considera el petróleo como el verdadero motivo de las amenazas de Trump

Una reciente encuesta nacional de Dataviva, revela que el pueblo venezolano está unido en torno a la defensa de su soberanía nacional. El sondeo, realizado entre el 1 y el 15 de septiembre, también muestra un notable aumento en la afinidad hacia el presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, que se atribuye a su manejo de las recientes agresiones de Estados Unidos.

El estudio de la encuestadora expone que casi nueve de cada diez ciudadanos (el 89 por ciento) consideran que Venezuela constituye un país soberano que no puede ser amenazado por ninguna potencia extranjera. En esta misma línea, solo un 11 por ciento expresó desacuerdo con esta afirmación.

Los resultados confirman que la defensa de la soberanía representa un punto de encuentro entre la mayoría de la población venezolana, trascendiendo divisiones políticas tradicionales.

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Respecto a las motivaciones detrás de las agresiones estadounidenses, el 88.9 por ciento de los encuestados interpretó estas acciones como un intento del mandatario estadounidense, Donald Trump, de promover un cambio de Gobierno y derrocar al presidente Maduro. En contraste, apenas un 11.1 por ciento consideró estas medidas como un esfuerzo contra el narcotráfico.

La disposición defensiva de la ciudadanía también registra cifras significativas: el 77 por ciento de los consultados aseguró que estaría dispuesto a defender al país ante una eventual agresión extranjera, mientras que un 23 por ciento no mostró esa misma disposición o evitó pronunciarse sobre el tema.

El factor petrolero emerge con particular relevancia en la percepción ciudadana sobre las verdaderas causas de las amenazas de Trump, desmarcándose de sus narrativas sin pruebas. Así lo consideran nueve de cada diez entrevistados (91 por ciento).

Esta percepción ciudadana se alinea con datos internacionales que desmienten la narrativa estadounidense sobre el “combate global del narcotráfico”. El Reporte Mundial sobre Drogas 2025, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), muestra que Venezuela se mantiene libre de cultivos ilícitos.

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Además, el informe le da una mención mínima como ruta del tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos y Europa, lo que socava la justificación de Washington para sus agresiones. La mayoría de los consultados por Dataviva ve las justificaciones antinarcóticos como un simple pretexto para alcanzar objetivos de control territorial y energético.

En el plano político interno, la encuesta documenta una evolución del apoyo hacia el presidente Nicolás Maduro, que pasó de 64 por ciento en agosto a 70 por ciento en septiembre, registrando un crecimiento de 6 puntos porcentuales.

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La medición también refleja el impacto de la crisis en la percepción de otros actores políticos. La dirigente opositora María Corina Machado registra un 92 por ciento de rechazo entre los consultados, mientras que en el ámbito internacional, Donald Trump alcanza un nivel de desaprobación del 97 por ciento entre los venezolanos.

Estos indicadores sugieren que las presiones externas han generado un efecto de cohesión nacional que fortalece la posición del Gobierno venezolano, al tiempo que deteriora la imagen de sus principales adversarios tanto internos como externos.

Como parte de las acciones en defensa de la soberanía, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela inició el pasado miércoles, 17 de septiembre, el despliegue de los ejercicios militares “Caribe Soberano 200” en el Archipiélago La Orchila.

“Por instrucciones de nuestro comandante en jefe, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, a toda la Red Caribe, ordeno el despliegue y desarrollo de toda la maniobra de campaña Caribe 200 desarrollada en la isla de La Orchila“, anunció el ministro de Defensa venezolano, General en Jefe Vladimir Padrino López. Las maniobras militares, programadas durante tres días, incluyen ejercicios marítimos, terrestres y aéreos.

Un aspecto relevante de estos ejercicios es la integración de la Milicia Bolivariana y la Policía Nacional en las operaciones. Estas fuerzas actúan como complemento de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), fortaleciendo la capacidad de respuesta y defensa del país.

Este despliegue surge en medio de un escalamiento de tensiones, Venezuela denunció recientemente que el destructor misilístico USS Jason Dunham de la Marina de Estados Unidos, interceptó ilegalmente a un buque pesquero venezolano en aguas territoriales del país. El incidente, calificado por Caracas como una provocación, tuvo lugar el viernes 12 de septiembre.

El buque pesquero, “Carmen Rosa”, que transportaba a nueve pescadores de atún, fue abordado a tan solo 48 millas náuticas al noreste de la Isla La Blanquilla, una zona que se encuentra dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Venezuela.

Asimismo, a principios de septiembre, el secretario de Estado Marco Rubio confirmó que fuerzas militares estadounidenses ejecutaron un ataque en el sur del mar Caribe contra una supuesta embarcación narco procedente de Venezuela, intensificando las preocupaciones sobre una eventual escalada del conflicto en la región.

En respuesta al creciente asedio de Estados Unidos, entre las diversas acciones ejecutadas en defensa la patria como la maniobra militar “Caribe 200”, Venezuela activó el sábado 13 de septiembre el Plan el Pueblo va a los Cuarteles, una iniciativa del presidente Nicolás Maduro para preparar a la población en la defensa de la paz.

A través de un llamado a “que el pueblo vaya a sus unidades militares para recibir adiestramiento”, este plan integra a los cuerpos combatientes y a la Milicia Nacional Bolivariana en jornadas de entrenamiento.

F/Telesur
Human Rights Watch denunció que bombardeos ejecutados por EEUU suponen ejecuciones extrajudiciales

HRW: Bombardeos de EEUU a embarcaciones constituyen ejecuciones extrajudiciales

La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió este jueves que los bombardeos ordenados por Estados Unidos contra dos embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en aguas cercanas a Venezuela constituyen ejecuciones extrajudiciales y representan una grave violación de los Derechos Humanos.

“Los funcionarios estadounidenses no pueden ejecutar, de forma sumaria, a personas a las que acusan de tráfico de drogas”, declaró la directora de HRW en Washington, Sarah Yager, citada por Europa Press.

Añadió que “el problema de los narcóticos que entran a Estados Unidos no es un conflicto armado y los funcionarios estadounidenses no pueden saltarse sus obligaciones en materia de Derechos Humanos pretendiendo lo contrario”.

La denuncia de HRW se refiere a la operación anunciada por la administración de Donald Trump el pasado 2 de septiembre, cuando informó haber bombardeado en aguas internacionales una pequeña embarcación que, sin presentar pruebas, vinculó con Venezuela. El ataque habría dejado un saldo de 11 personas muertas.

La ONG alertó que la expansión de la autoridad de la Casa Blanca en este tipo de acciones podría derivar en nuevas violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos bajo el pretexto de la lucha antidrogas.

T/CO
Donald Trump

Trump insiste en convertir al Caribe en una zona de fuego

En solo dos semanas, militares estadounidenses han matado a 14 personas en aguas del mar Caribe, según los propios reportes de la Casa Blanca, sin que se conozcan detalles de las víctimas ni las circunstancias de sus muertes.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado los resultados de los supuestos operativos antinarcóticos, efectuados de manera unilateral, es decir, sin coordinación con ningún otro país. En ese contexto, ha calificado a las víctimas de «narcoterroristas» para justificar una ejecución sumaria, sin proceso judicial de por medio.

Aires de guerra en ‘zona de paz’

La militarización por parte de EE.UU. contraviene la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz que los países de la región firmaron en 2014 en La Habana. Este acuerdo establece el pleno respeto a las normas del derecho internacional y plantea la solución pacífica de las controversias.

«El compromiso de los Estados de la región con el estricto cumplimiento de su obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos», señala el documento que insta a todos los Estados miembros de la comunidad internacional a respetar esta declaración. Ahora, EE.UU. hace caso omiso a ese llamado.

La acción estadounidense en las últimas semanas marca un punto de inflexión: implica una ofensiva letal extraterritorial en el supuesto combate antidrogas y convierte al Caribe en una zona de fuego tras casi cuatro décadas sin conflictos.

Aunque Washington alega que su presencia en la región busca frenar el narcotráfico, lo cierto es que informes de la Organización de Naciones Unidas, de la Unión Europea y hasta de la propia Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés), corroboran que el Caribe no es la principal ruta por la que transitan las sustancias ilegales.

De hecho, se estima que 87 % de la droga que llega a EE.UU. desde Suramérica entra por las rutas del océano Pacífico, con los puertos de Colombia y Ecuador como los principales ‘puntos calientes’ del narcotráfico. Por Venezuela, que no es productor de sustancias ilegales, solo intenta salir 5 % de los narcóticos producidos en territorio colombiano.

Dos masacres

El pasado 2 de septiembre, Trump anunció que tropas de EE.UU. desplegadas en el Caribe habían bombardeado un supuesto «barco con drogas», en el que viajaban 11 personas. Según la Casa Blanca, las víctimas mortales eran «narcoterroristas» y la embarcación habría salido de Venezuela.

«Hace apenas unos minutos, literalmente, derribamos una embarcación que transportaba drogas, una gran cantidad de drogas. Lo verán y leerán sobre ello. Acaba de suceder hace instantes», comentó el mandatario en una rueda de prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

El lunes, Trump anunció un segundo operativo. «El ataque ocurrió mientras estos narcoterroristas venezolanos, confirmados, se encontraban en aguas internacionales transportando narcóticos ilegales (¡Un arma mortal que envenena a estadounidenses!), con destino a EE.UU.», afirmó en un mensaje publicado en su red Truth Social.

En esa publicación, el mandatario reportó la muerte de «tres terroristas varones en combate». Este martes, al ser abordado por periodistas, Trump aseveró que hubo otro ataque a una embarcación, aunque no mostró ningún registro.

Las únicas «pruebas» ofrecidas por el Gobierno de EE.UU. de los operativos han sido los videos publicados por Trump y sus declaraciones, porque hasta ahora se desconocen los nombres de las víctimas, a qué organizaciones supuestamente pertenecían, qué tipo y cuántas drogas transportaban (si es que las sustancias existían), cómo los identificaron los militares estadounidenses y por qué decidieron abatirlos.

La ejecución sumaria de personas acusadas de traficar drogas, por parte de un Estado, viola principios fundamentales como el derecho a la vida y al debido proceso, además de contravenir el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención contra la Tortura.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue uno de los primeros en rechazar el más reciente operativo: «Matar con un misil tres pasajeros de una lancha desarmada y no blindada es un asesinato y el Gobierno de EE.UU. está asesinando gente latinoamericana en su propia tierra, porque es mar territorial, no tiene el derecho», subrayó.

La poca proporcionalidad de las acciones de interdicción de EE.UU., en caso de que se tratara de operativos antinarcóticos, también han estado en la mira de Petro, ya que su país suele ejecutar incautaciones de drogas en el mar, sin matar a las personas involucradas en los presuntos delitos.

El argumento de EE.UU. para justificar sus acciones es que combate el «narcoterrorismo». Sin embargo, la ejecución sumaria de personas acusadas de traficar drogas, por parte de un Estado, viola principios fundamentales como el derecho a la vida y al debido proceso, además de contravenir el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención contra la Tortura.

Este martes, un grupo de expertos de la ONU emitió un comunicado para instar a EE.UU. a dejar de lado «su ‘guerra contra el narcoterrorismo’ sin ley», al destacar que el derecho internacional impide «el uso unilateral de la fuerza en el extranjero para luchar contra el terrorismo o el tráfico de drogas».

«Los ataques a grupos del crimen organizado en territorio extranjero violarían la soberanía del otro país y podrían equivaler a un uso ilegal de la fuerza bajo la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional consuetudinario», dijeron los expertos en el texto.

Escalada inédita

La situación preocupa especialmente a Venezuela. La víspera, el presidente Nicolás Maduro denunció que el único propósito de la presencia militar estadounidense en el Caribe era propiciar un cambio de Gobierno en Caracas y apropiarse de los ingentes recursos energéticos del país suramericano.

Maduro también alertó que Washington busca cualquier pretexto para una escalada que ponga en peligro la paz regional, como ya ocurrió en el pasado, con la sangrienta invasión del Ejército estadounidense en Panamá, en 1989.

En su criterio, la presencia amenazante del Ejército estadounidense en la fachada caribeña se ha sustentado en falsedades, con el único propósito de fabricar un expediente «que justifique una escalada, que justifique un incidente militar y un ataque contra Venezuela, un ataque criminal».

La alerta no es gratuita. El pasado fin de semana, una embarcación pesquera venezolana que navegaba por la zona económica exclusiva del país suramericano fue asaltada por marines armados de EE.UU. Los uniformados retuvieron a los trabajadores por más de ocho horas, lo que fue considerado por Maduro como una provocación.

«¿Quién dio la orden en Washington para que un destructor misilístico mandara a 18 marines a allanar un buque pescador de atún, para amedrentar a un grupo de pescadores en altamar?», insistió el mandatario venezolano el lunes, en una rueda de prensa.

La situación fue manejada por autoridades civiles y militares, que lograron devolver a salvo a los pescadores venezolanos, «sin caer en provocaciones». No obstante, Maduro dejó claro que este tipo de incidentes ponen en peligro la integridad de los trabajadores del mar que faenan en el Caribe y amenazan la paz de toda una región.

«Si en la casa nuestra, el Gran Caribe, lo llenan de pólvora y misiles, eso puede derivar en una hecatombe, en una gran guerra en el Caribe, que nunca ha habido y no debe haber», dijo.

Horas después de la rueda de prensa en Caracas, en la que Maduro instó a su par estadounidense a investigar y esclarecer el primer ataque que supuestamente dejó 11 muertos, Trump anunció el segundo operativo unilateral con un saldo de 3 víctimas fatales.

En las imágenes compartidas por Trump, se puede ver una pequeña embarcación, de las que habitualmente se usan para la pesca artesanal, marcada como blanco de un arma. A continuación, la lancha es alcanzada por un proyectil de larga distancia.

T/RT
militarización

Trump despliega la Guardia Nacional en Memphis mientras crece el rechazo a la militarización

El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump impuso este lunes 15 de septiembre una orden que envía a la Guardia Nacional a Memphis, después del despliegue militar en Chicago.

El mandatario refirió que se desplegarían tropas y que además actuarían varias agencias federales, incluido el FBI, la Administración de Control de Drogas (DEA), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.

Las declaraciones de la Casa Blanca subrayaron que “la ciudad de Memphis, Tennessee, sufre tremendos niveles de delincuencia violenta que han desbordado la capacidad de respuesta eficaz de su gobierno local”.

De igual manera Trump, ha anunciado en su red social, Truth Social, que está dispuesto a imponer un estado de emergencia en Washington D.C. y también asumir el control directo de la ciudad.

El pasado 11 de agosto Trump desplegó en Washington D.C., 800 efectivos de la Guardia Nacional.

Diversas organizaciones sociales articuladas en varios estados, como la Coalición por los Derechos de Migrantes y Refugiados, han recalcado que resistirán cualquier intento de militarización, y que no se dejarán intimidar por las amenazas de Trump.

Advirtieron que una acción de este tipo podría desencadenar enfrentamientos graves, con riesgo de pérdidas humanas.

El pasado 5 de septiembre, la Guardia Nacional anunció la movilización de aproximadamente 95 efectivos en Luisiana para apoyar las operaciones del Servicio de Inmigración, Aduanas y Control de Aduanas (ICE).

En este contexto, activistas organizan una manifestación en Nueva Orleans el 16 de septiembre para protestar contra el despliegue de la Guardia Nacional, comparando esta medida con el despliegue de dichas tropas por parte de la administración Trump en otras partes del país, como Washington, D. C. , y la intensificación de la represión migratoria en el área de Chicago.

Los operativos policiales en Chicago alcanzaron niveles letales el 12 de septiembre: agentes del ICE dispararon mortalmente al inmigrante indocumentado Silverio Villegas-González después de que presuntamente condujera su vehículo hacia los agentes.

De acuerdo a una de las organizadoras de la manifestación, Cecilia Paz, “el despliegue de la Guardia Nacional para asistir a ICE en Luisiana es la última escalada de un ataque continuo contra nuestras comunidades inmigrantes”.

“Sabemos que la Guardia Nacional solo empeora las situaciones. Vimos durante el huracán Katrina que llegaron y, en lugar de ayudar a la gente, criminalizaron a la clase trabajadora negra que solo intentaba sobrevivir como saqueadores en lugar de brindar ayuda”, dijo Paz sobre la represión federal contra el saqueo durante las labores de ayuda en 2005.

F/Telesur
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Trump debe investigar quién le dio video del ataque a la embarcación venezolana

El presidente de la República, Nicolás Maduro, instó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a ordenar una investigación sobre el video que muestra un presunto ataque de la marina de EE. UU. contra una lancha en el Caribe, donde habrían muerto 11 venezolanos.

Maduro advirtió que el material podría haber sido manipulado o generado con inteligencia artificial y solicitó esclarecer quién entregó la grabación.

Agregó que en Venezuela se realiza un análisis técnico y que incluso congresistas estadounidenses han pedido información sobre el hecho.

T/CO
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Capturan al presunto asesino de Charlie Kirk en Utah

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes la captura del presunto responsable del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, quien fue baleado el pasado miércoles durante un evento en la Universidad del Valle de Utah.

Trump indicó que, “con un alto grado de certeza”, el sospechoso se encuentra bajo custodia tras haberse entregado a las autoridades, presuntamente acompañado por su padre y personas cercanas. El mandatario agregó que el FBI y otras agencias del orden ofrecerán detalles más adelante.

El detenido, un joven de unos 20 años, fue localizado cerca del Parque Nacional de Zion, a 400 kilómetros de Orem, lugar del atentado. Su arresto se produjo luego de una intensa búsqueda federal, que incluyó la difusión de imágenes y la oferta de una recompensa de 100.000 dólares.

Trump manifestó que espera que el acusado sea declarado culpable y reciba la pena de muerte, vigente en el estado de Utah.

Kirk, estrecho aliado del mandatario, falleció tras recibir un disparo mientras participaba en una sesión de preguntas y respuestas ante unas 3.000 personas.

T/CO
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Asesinato de Charlie Kirk: La violencia política en los EEUU «debe terminar ahora mismo» dijo Trump

El presidente de los EEUU, Donald Trump, hizo un llamado a que la violencia política en ese país del norte debía terminar «ahora mismo» después del asesinato del joven líder Charlie Kirk en un acto en la Universidad de Utah.

«Ya es hora de que todos los estadounidenses y los medios de comunicación afronten el hecho de que la violencia y el asesinato son la trágica consecuencia de demonizar a aquellos con los que no se está de acuerdo, día tras día, año tras año, de la forma más odiosa y despreciable posible», denunció .

Trump considera que el hecho de que «los radicales de izquierda» hayan comparado a estadounidenses que tienen su propia opinión, como Charlie Kirk, con «los nazis y los peores asesinos y criminales del mundo», condujo a los altos niveles de violencia y «terrorismo».

«Y debe terminar ahora mismo», instó.

«Mi Administración encontrará a todos y cada uno de los que contribuyeron a esta atrocidad y a otros actos de violencia política, incluidas las organizaciones que los financian y apoyan, así como a aquellos que persiguen a nuestros jueces, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y a todos los que aportan orden a nuestro país», prometió el mandatario estadounidense.

T/CO
F/BBC
EEUU

Crece la tensión entre EE. UU. y Brasil por sanciones y amenazas militares

La relación entre Washington y Brasil atraviesa un punto crítico tras la decisión de Estados Unidos de aplicar aranceles del 50 % a las exportaciones brasileñas y advertir que podría recurrir a la fuerza militar bajo el argumento de “defender la libertad de expresión”.

El Gobierno de Brasil rechazó de inmediato esas declaraciones, al señalar que no aceptará presiones externas ni intentos de injerencia en sus instituciones democráticas. “La soberanía nacional no será intimidada”, enfatizó en un comunicado oficial.

En paralelo, el Supremo Tribunal Federal avanza en el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro y varios de sus aliados por presunta participación en una trama golpista, proceso que ha intensificado el choque político con la administración de Donald Trump.

T/CO
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Presidente Maduro a Trump: El Gobierno de EEUU debe abandonar su plan

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, se ha dirigido este viernes a su par de EE.UU., Donald Trump, instando a su administración a dejar de buscar «un cambio de régimen violento» en Venezuela.

«Le digo al presidente Donald Trump, una vez más le digo desde Caracas la bella, desde Venezuela la pacífica: ‘El intento que algunos de sus funcionarios están haciendo por un cambio de régimen en Venezuela, otra vez es un error'», declaró el mandatario en una jornada de activación de las milicias.

Aseguró asimismo que «pretender montar un expediente falso […] con el tema del narcotráfico para agredir a un país, para calificar a la institucionalidad de un país, es tratar de cubrir con un expediente sucio tipo Hollywood […] un cambio de régimen».

«El Gobierno de EE.UU. debe abandonar su plan de un cambio de régimen violento en Venezuela y en toda América Latina y el Caribe, y respetar la soberanía, el derecho a la paz y a la independencia de nuestros países, ganada de manera heroica por nuestros libertadores y libertadoras», advirtió.

Maduro salió al paso de los señalamientos de su homólogo estadounidense sobre el papel de Venezuela en el tráfico internacional de drogas, a los que calificó de «cuentos falsos».

«Eso de que Venezuela es un país productor y vendedor de drogas, ¿de dónde lo sacan? Con todo respeto le digo, señor presidente Trump: aquí en Venezuela se le respeta. Y Venezuela respeta para que la respeten. Y con el respeto que nos hemos ganado, se lo decimos: esos informes de inteligencia que le pasan, no son verdad», alegó.

Para fundamentar su apreciación, aludió nuevamente a los informes especializados de Naciones Unidas y otras entidades internacionales, en los que queda claramente establecido que Venezuela no figura como punto estratégico para el trasiego internacional de narcóticos.

T/Con información de RT
EXASESOR EEUU

Exasesor de Biden revela fake news sobre buque en el Caribe

El exdirector del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Juan González, cuestionó la presunta destrucción de un barco en el Caribe, acusado de narcotráfico, por parte del país norteamericano, y denunció que la administración de Donald Trump «usa información falsa para justificar una designación terrorista».

«¿Entonces el gobierno de Estados Unidos está usando información falsa para justificar una designación terrorista y luego gasta al menos 7 millones de dólares por día para que un grupo de portaaviones mate a 11 traficantes en un barco con capacidad máxima para 3 toneladas?», describió González a través de sus redes sociales.

De igual forma, el exfuncionario señaló que, incluso si la información fuese cierta, la acción resultaría «legalmente cuestionable» tanto en el marco del derecho estadounidense como en el internacional.

«El Gobierno se atribuye la autoridad para hundir cualquier buque que considere vinculado al narcotráfico. Es un terreno resbaladizo. Sin controles, Estados Unidos corre el riesgo de matar a pescadores, migrantes u otros civiles y tendríamos que confiar en la palabra del Gobierno», indicó.

Además, recordó las Reglas de Enfrentamiento, las cuales existen para minimizar las bajas civiles, por lo que, resaltó que «destruir una embarcación en el mar sin abordarla ni verificarla abre la puerta a la tragedia». Aseguró que es la Guardia Costera de los Estados Unidos y no la Armada la institución capacitada y legalmente autorizada para la lucha contra el narcotráfico en el Caribe, debido a que, «están entrenados, equipados y legalmente autorizados para estas misiones».

González refirió que el procedimiento operativo estándar es interceptar con apoyo de helicópteros y aviones, deshabilitar la nave cuando sea necesario, arrestar e interrogar a la tripulación y compartir la información para ayudar a las fuerzas del orden a construir casos más importantes contra los superiores.

T/VTV