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«Acto canalla»: vicecanciller cubano denuncia campaña difamatoria de EEUU contra Raúl Castro

El vicecanciller de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, rechazó de manera enérgica las acusaciones que presentó este miércoles Estados Unidos contra el general de ejército Raúl Castro Ruz. El diplomático calificó las imputaciones de infundadas, carentes de asidero legal, político o moral, y las denunció como un «acto canalla» que forma parte de la escalada agresiva de Washington para desacreditar a la Revolución Cubana y a sus líderes.

El funcionario intervino en el programa televisivo Mesa Redonda, desde donde manifestó que la acusación fraudulenta presentada por Washington «debe verse como parte de la escalada agresiva, creciente, que hemos visto a lo largo de este año de parte de EE.UU. contra Cuba. No se trata de nuestro aliado; forma parte de esa agresividad, un arco canalla dentro de esa agresividad».

Fernández de Cossío alertó que la gran prensa internacional y varios medios estadounidenses promueven la idea de la inevitabilidad de una agresión militar contra Cuba. El funcionario señaló que estas corporaciones mediáticas utilizan como pretexto el incidente del 24 de febrero de 1996, una estrategia alimentada por solicitudes del propio Gobierno de Estados Unidos o por afán de sensacionalismo.

El diplomático recordó que el derribo de las dos avionetas que violaron el espacio aéreo cubano en 1996 fue de absoluta responsabilidad del Gobierno estadounidense.

Detalló que entre 1994 y 1996 se produjeron decenas de incursiones de la organización autodenominada Hermanos al Rescate, y que Cuba advirtió por vía diplomática en 25 ocasiones al Departamento de Estado y a la Administración Federal de la Aviación estadounidense sobre el peligro existente, solicitando el retiro de licencias a los pilotos.

La Habana demostró que la Casa Blanca, el Departamento de Estado y agencias de seguridad conocían de antemano que las incursiones provocarían una respuesta defensiva. El Vicecanciller citó revelaciones desclasificadas del Archivo de Seguridad Nacional de EE.UU., a través de las cuales Washington reconocía la violación del derecho internacional, el peligro de las provocaciones de la organización radicada en Florida y la probabilidad de que Cuba ejerciera la protección de su territorio tras años de paciencia y tolerancia.

La Cancillería cubana afirmó que las acciones del 24 de febrero de 1996 correspondieron al cumplimiento del deber de protección del espacio aéreo y la soberanía patria.

Fernández de Cossío sostuvo que la actual acusación judicial contra el general de ejército Raúl Castro y otros cubanos representa una amenaza adicional, debido a la práctica histórica de Washington de emplear pretextos para justificar intervenciones armadas contra Estados soberanos, y enfatizó que cualquier intento de agresión militar se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano.

El funcionario vinculó la reactivación del caso a un favor político destinado a complacer a una camarilla económica y políticamente posicionada en Miami. Afirmó que este sector no es representativo de la totalidad de Estados Unidos ni de los cubanos residentes en ese país, pero ejerce una influencia desproporcionada en las decisiones de la Casa Blanca debido a la naturaleza del sistema político estadounidense.

La Casa Blanca lo conocía y no actuó

Durante su intervención, Fernández de Cossío recordó que el 15 de enero de 1996, unos 40 días antes de la incidencia, el Gobierno cubano emitió un comunicado público en el que decía textualmente que cualquiera aeronave que volaba sobre su territorio y espacio aéreo sin autorización sería interceptada y de ser necesario neutralizada. Además, se advertía que Cuba contaba con los medios necesarios para proteger su espacio aéreo.

Enfatizó que las violaciones del espacio aéreo cubano por Hermanos al Rescate y su cabecilla, el agente de la CIA José Basulto, no eran secretas. Aunque el Gobierno cubano la conocía por información de inteligencia, los vuelos agresores eran públicos pues aquel grupo lo divulgaba por la radio y se alardeaba de ellas del mismo modo en que se alardeaba de las acciones terroristas. Era notorio en Miami, subrayó.

Explicó que Basulto llegó a convocar a los medios de prensa, como la NBC y medios locales de Miami, con la intención de traer a reporteros en una de sus expediciones volando sobre la Habana y así demostrar la impunidad con que lo hacía. Solía comentar que Cuba no contaba con defensas para proteger su espacio aéreo, un planteamiento muy peligroso, dijo.

Detalló que en enero de 1996 el Gobierno cubano, por vía de relaciones diversas, trasladó un mensaje directo al entonces Presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, y hubo constancia de que se recibió advirtiendo y alertando sobre este peligro. La Casa Blanca lo conocía, y no actuó, aseveró el Vicecanciller cubano.

Añadió que en años posteriores se conoció más información en torno a este hecho, que incluye comunicaciones del Departamento de Estado y de otras agencias del Gobierno de Estados Unidos en las que reconocen que esto es una violación del derecho internacional.

Fernández de Cossío enfatizó que esta es la verdad histórica. Cuba reclamó repetidas veces al Gobierno de los Estados Unidos que tomara acción y no lo hizo. Y por tanto, estamos ante un acto en que hubo una responsabilidad absoluta del Gobierno de los Estados Unidos. Los compañeros imputados en esta acusación actuaron cumpliendo con un deber, con el deber de proteger el espacio aéreo, la patria y la paz de los cubanos, aclaró.

F/Telesur
F/EFE
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Venezuela defiende a misiones médicas cubanas de difamaciones de EEUU

El ministerio del Poder Popular de Relaciones Exteriores, Yván Gil; defendió a las misiones médicas cubanas de las recientes difamaciones emitidas por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; quien calificó a estos operativos como «una práctica atroz». Esto lo comunicó mediante su canal de Telegram.

«Solo la envidia ‘atroz’ y el odio extremo de un personaje como Marco Rubio pueden llevarlo a cuestionar una misión de amor y solidaridad con el mundo entero», extendió el canciller venezolano a través de la publicación digital. «No es capaz de ver en los ojos de los millones de seres humanos, de mujeres y hombres, que han salvado su vida gracias al desprendimiento de miles de médicos y médicas cubanas que han recorrido el mundo», añadió.

Así, señaló que estos especialistas de la salud se encargaron de entregar «lo mejor de sí sin pedir nada a cambio, más que la satisfacción de haber servido a la humanidad». Recordó que a diferencia del Gobierno de Washington, el cual impone bloqueos económicos y financia conflictos en todo el mundo, los médicos de Cuba llevan «salud y esperanza a millones en el Caribe, América Latina, África y hasta Europa, salvando vidas en plena pandemia».

Por último, extendió que aunque al diplomático estadounidense «le pese, esa vocación humanista solo es posible gracias al internacionalismo y al socialismo construido por la Revolución Cubana». Además, elevó que «por más que le arda, mientras Cuba envía personal sanitario, Estados Unidos exporta guerra y miseria.

F/VTV