AAJ

Presencia militar de EEUU en el Caribe compromete el Estado de Derecho internacional

La Asociación Americana de Juristas (AAJ) emitió este lunes un comunicado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Volker Türk, en el que expresan su profunda preocupación por la presencia militar de Estados Unidos cerca del territorio venezolano, bajo el pretexto “de la seguridad regional y la lucha antidrogas”, cuyo hecho “compromete gravemente el Estado de Derecho a nivel internacional y tiene un impacto directo y perjudicial sobre los derechos humanos en América Latina y el Caribe”.

La Asociación Americana de Juristas señala que la misiva “busca llamar la atención sobre la escalada de acciones unilaterales que, lejos de ajustarse a un marco legal multilateral efectivo, erosionan los principios de soberanía, no intervención y solución pacífica de controversias, pilares fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas”.

Además, observan con alarma, “que bajo una narrativa de lucha antidrogas, se están desplegando instrumentos de coerción – como la presencia de buques de guerra, un submarino nuclear y miles de tropas en aguas del Caribe- que carecen de total justificación técnica para supuestas acciones policiales antinarcóticos contra un país de la región, la República Bolivariana de Venezuela, que según todos informes técnicos de organismos internacionales competentes como la UNODC es prácticamente ajeno al narcotráfico, y totalmente libre de producción y cultivo de sustancias ilícitas, mientras EE. UU. resulta el país con mayor consumo de drogas del mundo y el que detenta el mayor flujo de divisas en su sistema financiero fruto de ese negocio criminal”.

Indican que este tipo de acciones, unidas al lawfare mediante la oferta de recompensas por jefes de Estado electos, la crueldad de la aplicación delictiva de medidas coercitivas unilaterales que son verdaderas puniciones colectivas como bien se ha documentado científicamente y por organismos especializados de la ONU, “socavan el Estado de Derecho y crean un entorno de impunidad, encubrimiento e inestabilidad”.

Advierten que este tipo de políticas de confrontación intimidante, amenazas constantes y asfixia económica tienen entre otras consecuencias directas y devastadoras: el incremento masivo de la migración y el desplazamiento de la población. Esto último, lejos de ser una elección, el éxodo representa una estrategia de supervivencia frente al colapso de los medios de vida, la hiperinflación inducida y la escasez de medicamentos y alimentos agravada por el bloqueo financiero.

“Este desplazamiento, no sólo viola el derecho a no ser obligado a emigrar, vulnera también los derechos a la vida, la salud, la integridad familiar y a una existencia digna de millones de personas. En un mundo ya fracturado por la confrontación bélica y el predominio del más violento, convertir a seres humanos en peones de una estrategia geopolítica representa una grave claudicación ética y una violación flagrante del Derecho internacional, que obliga a los Estados a cooperar para garantizar la paz y el bienestar de los pueblos, no a profundizar su sufrimiento”, indica el comunicado.

Señalan que “al denunciar estas injerencias externas, no podemos ni debemos omitir que el derecho internacional de los derechos humanos es indivisible y se aplica a todos por igual. Por ello, hacemos un llamado vehemente a que los organismos internacionales actúen firmemente para que cesen las acciones que amenazan en cualquier forma a la población venezolana. Así como rechazamos las medidas coercitivas y extorsivas que deben cesar inmediatamente, en el entendido de que no son plausibles tampoco los actos de persecución, criminalización o violencia política provengan de donde provengan”.

Estas acciones contravienen abiertamente principios esenciales consagrados en:

  • La Carta de la ONU (Arts. 2.1 y 2.4), que consagra la soberanía y prohíbe el uso de la fuerza.
  • la Declaración de Manila sobre el Arreglo Pacífico de Controversias Internacionales Resolución A/RES/37/10 (1982): El arreglo de las controversias se deberá basar en la igualdad soberana de los Estados. Esto contrasta directamente con las medidas coercitivas unilaterales y el despliegue militar. Los Estados no recurrirán a la amenaza ni al uso de la fuerza y las controversias internacionales se resolverán sobre la base de la igualdad soberana de los Estados y de conformidad con el principio de libre determinación de los pueblos.
  • El Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (ONU) Resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966. El Estado debe tomar todas las medidas necesarias para que los derechos se hagan realidad, para garantizar su operatividad. También debe prevenir que terceros (como empresas o individuos, o factores externos) violen los derechos de otros; investigar eficazmente las violaciones cuando ocurran; sancionar a los responsables y proporcionar un recurso efectivo y una reparación a las víctimas.
  • La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, adoptada por la Asamblea General en su resolución 45/158 de 1990. Los Estados tienen la obligación de proteger la dignidad y los derechos de todos los migrantes, garantizando que ninguna persona se vea obligada a abandonar su hogar como única estrategia de supervivencia.
  • La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961), que garantiza la inviolabilidad de los Jefes de Estado
  • La Resolución 2625 (XXV) (Principios del Derecho Internacional) que prohíbe los actos coercitivos contra la independencia política de los Estados y el fomento de actividades destinadas a subvertir por la violencia el orden interno de otro Estado.
  • El Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (Tlatelolco 1967). Si bien EE. UU. no es parte en este tratado, sin embargo, ratificó el Protocolo Adicional II del Tratado. Lo firmó el 26 de mayo de 1977, lo ratificó el 23 de noviembre de 1981, y debe respetar que dicha región esté libre de estas armas y no puede usarlas contra los países miembros del Tratado.

Recordaron asimismo que, tal como ha sido declarado por la II Cumbre de la CELAC, en 2014, Latinoamérica y el Caribe es una Zona de Paz, y por ello repudian estas acciones belicistas que amenazan la vida de los pueblos.

Por todo lo expuesto, la AAJ solicitan encarecidamente que, en el ejercicio de sus elevadas atribuciones:

  1. Reafirmen de manera urgente la primacía del Estado de Derecho Internacional, el Derecho de los Derechos Humanos, el Derecho constitucional e interno de los Estados a favor de los ciudadanos y el principio de respeto soberano, libre determinación y no intervención en los asuntos internos de los Estados.
  2. Llamen al cese de las amenazas por parte del gobierno de los Estados Unidos y a privilegiar la diplomacia, el diálogo multilateral y los mecanismos de cooperación basados en evidencias, alejándose de acciones unilaterales que generan tensión y sufrimiento humano.
  3. Exhorten al cese inmediato de cualquier acción unilateral que, al margen del marco legal multilateral, agrave cualquier tensión y vulnere los derechos fundamentales de los pueblos de América Latina y el Caribe. Agradecemos su atención a este asunto de urgencia y confiamos en que su intervención contribuirá a encauzar esta situación por la vía del Derecho y la protección efectiva de los derechos humanos.

    Caracas, 08 de septiembre de 2025

    F/VTV
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Antigua y Barbuda advierte a EE.UU. que cualquier escalada militar en el Caribe «encontrará una firme oposición»

El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, advirtió que cualquier intento de Estados Unidos de transformar operaciones antidrogas en una escalada militar en el Caribe encontrará firme oposición de su Gobierno.

Browne expresó su preocupación por el riesgo de que las operaciones desplegadas por la administración estadounidense, las cuales alertó, podrían derivar en una intervención militar en la región.
Para el premier, un conflicto armado en América Latina tendría consecuencias imprevisibles para el Caribe, donde los Estados insulares figuran entre los más vulnerables ante crisis de seguridad y estabilidad. Insistió en que incluso una acción limitada podría tener un efecto desproporcionado en sus países.
En este sentido, insistió en su rechazo ante cualquier escalada militar y que el Caribe debe ser un espacio de seguridad y estabilidad para todos sus ciudadanos.
Asimismo, hizo un llamado a las potencias globales para que detengan la tendencia a convertir disputas en guerras, defendiendo el recurso a la diplomacia y al diálogo como las únicas vías legítimas para resolver tensiones en el continente.
T/Agencias
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CELAC convoca reunión de urgencia ante despliegue militar de EEUU en el Caribe

En la noche de este domingo se dio conocer que la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), ejercida por la Canciller de la República de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, ha convocado a una reunión de urgencia de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros, a realizarse mañana lunes 1 de septiembre a las 11H00 (hora local) en formato virtual.

Según declara la nota de la Cancillería, el encuentro se desarrollará en formato virtual, y tendrá el objetivo de que los Estados miembros intercambien “puntos de vista y reflexiones sobre la coyuntura regional, en un marco de respeto a los principios del derecho internacional, la soberanía de los Estados, la cooperación y la integración que sustentan a la CELAC como un foro de unidad política y concertación”.

En consecuencia, los Estados que conforman esta plataforma de discusión y toma de decisiones acudirán con la esperanza de abordar las preocupaciones que han levantado en sus países los recientes despliegues militares de los Estados Unidos en el Caribe y las implicaciones que estos pueden tener para la región que desde el año 2014 fue declarada como Zona de Paz.

Como único punto de la agenda figura “sostener una reflexión regional amplia y profunda en torno a la preservación de la soberanía, la independencia política e integridad territorial de los Estados Miembros, el firme rechazo a cualquier forma de injerencia externa que afecte la estabilidad y la paz en la región, la reafirmación de América Latina y el Caribe como una Zona de Paz y Cooperación”.

 

La nota reconoce que la convocatoria responde a la intención de “reforzar los canales de diálogo y cooperación, reconociendo que los desafíos transnacionales requieren respuestas conjuntas y coordinadas”.

La Cancillería de Colombia espera que las discusiones —necesarias para definir una posición de bloque respecto al mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad regional— se den en un clima de apertura y con vocación constructiva.

La cartera de Relaciones Exteriores asegura la necesidad de llevar a cabo este encuentro en consonancia con “la no injerencia en los asuntos internos, la solución pacifica de controversias y la proscripción del uso de la fuerza“.

Asimismo aclararon que la convocatoria se formula con base a lo dispuesto por el Estatuto para el Funcionamiento Orgánico de la CELAC, aprobado en 2011, el cual faculta a la presidencia a convocar reuniones extraordinarias cuando las circunstancias lo determinen.

F/ Telesur – Cancillería de Colombia
Maduro (10)

Jefe de Estado destaca al Caribe como una región de hermandad y cooperación

“Visualizamos el Caribe como un espacio de hermandad y cooperación, una región que, con esta alianza como soporte fundamental, puede ser la vanguardia del siglo XXI en un proceso de cooperación a toda prueba. ¡Este esfuerzo y trabajo conjunto nos llevará a un destino común!”, resaltó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.

Mediante la publicación de un video en el canal Telegram, el jefe de Estado destacó que prevalece entre los Estados y pueblos de la región, el respeto mutuo, la cooperación, solidaridad, complementariedad y el beneficio mutuo de los países de la región.

“Tenemos que avanzar y profundizar la seguridad energética por todas las vías posibles en el Caribe”, expresó el mandatario nacional al tiempo que resaltó la hermandad entre Cuba, Nicaragua, Bolivia y todo el Caribe, países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

Además, hizo énfasis en el esfuerzo y trabajo de las naciones que forman parte del ALBA-TCP “para tener un destino común y seguir afirmando nuestra zona, como una región de paz, entendimiento, de armonía y de hermandad”.

F/VTV
esclavitud

Países caribeños podrían exigir a Reino Unido pagar reparaciones billionarias

Un grupo de 15 países caribeños podrían exigir a Reino Unido el pago de al menos 206.000 millones de libras (269.000 millones de dólares) en reparaciones por los daños causados por el comercio de esclavos, informa el periódico británico Daily Mail.

Los gobiernos de estos países caribeños han acordado por unanimidad poner sobre la mesa el tema de la reparación de la esclavitud en la reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad de Naciones que se celebrará en Samoa el 21 de octubre.

De acuerdo con el informe sobre reparaciones por la esclavitud transatlántica, publicado en junio del año pasado, las estimaciones de la posible factura por la participación británica en la esclavitud en 14 países oscilan entre 206.000 millones de libras (269.000 millones de dólares) y 18,8 billones de libras (24,5 billones de dólares), según National African American Reparations Commission. Esta mayor cantidad fue mencionada el año pasado por Patrick Robinson, que fue juez de la Corte Internacional de Justicia desde febrero de 2015 hasta 2024. En agosto del año pasado declaró que el Reino Unido no podía seguir ignorando las crecientes peticiones de reparación por la esclavitud transatlántica.

«Estos cálculos no se refieren a un período de cinco o diez años», indicó Robinson. «Abarcan toda la duración de la esclavitud transatlántica, es decir, cientos de años», añadió, comentando que las reparaciones nunca se han pagado.

Por su parte, a finales de septiembre, la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, declaró ante las Naciones Unidas que las reparaciones por la esclavitud y el colonialismo deberían formar parte de un nuevo «reinicio» global. Mottley, que encabeza las exigencias de los países de las Indias Occidentales, se reunió con el rey Carlos III del Reino Unido a principios de mes para mantener conversaciones previas a la reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad de Naciones. Entonces, la primera ministra elogió al rey por declarar hace dos años que la esclavitud es «una conversación a la que le ha llegado su hora».

F/RT
F/Bruno Vincent / Gettyimages.ru