mentalidad de guerra fría

China acusa a EE.UU. de actuar con “mentalidad de guerra fría” por disputa en el canal de Panamá

El Gobierno de China criticó este miércoles la reacción de Estados Unidos ante la decisión de Panamá de anular la concesión de dos puertos del canal a una empresa china, al considerar que esa postura refleja una “mentalidad de guerra fría” y un sesgo ideológico.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, afirmó que “las palabras y los pasos de EE.UU. han vuelto a evidenciar su mentalidad de guerra fría y sesgo ideológico”, al tiempo que sostuvo que resulta claro “quién está buscando apoderarse del canal de Panamá por la fuerza y quién está erosionando el derecho internacional en nombre del Estado de derecho”.

En respuesta a preguntas sobre el tema, el vocero recordó que Pekín ya se pronunció sobre el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, que declaró inconstitucional la concesión mediante la cual una filial de la empresa china CK Hutchison operaba dos puertos en la vía interoceánica.

Lin reiteró que China “defenderá con firmeza los derechos e intereses legítimos y legales de las empresas chinas”, al subrayar que su país seguirá respaldando a sus compañías frente a lo que considera presiones externas.

Tras la decisión judicial panameña, autoridades estadounidenses expresaron su respaldo al veredicto. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington se siente “alentado” por el fallo.

En la misma línea, el presidente del Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China, John Moolenaar, afirmó que “la influencia maligna de China no es bienvenida en el hemisferio occidental”, profundizando así las tensiones diplomáticas en torno al canal de Panamá.

T/CO
Panama

Miranda y el canal de Panamá

La idea de abrir un paso entre las aguas del Mar Caribe y las del Océano Pacífico es bastante antigua. Se dice que Vasco Núñez de Balboa, en 1513, fue el primero (entre los conquistadores, por supuesto) en darse cuenta de que la tierra que separaba ambos cuerpos de agua era muy estrecha; aunque en el momento los conocimientos habidos no llegaban al extremo de imaginar la posible construcción de un canal entre ambos mares. Faltaría investigar en los sobrevivientes códices de las culturas originarias que, como los Mayas, habitaron esa región desde tiempos inmemoriales, si también éstas lo habían pensado.

En todo caso, durante los primeros siglos de la ocupación europea de tierras americanas, la idea fue planteada una que otra vez a la Corona española; quien siempre la rechazó por considerarla perjudicial para sus intereses de dominio total sobre la región. Llegado el siglo XVIII, siglo en el que las verdades instituidas por el racionalismo cartesiano fueron puestas en cuestión por la ciencia experimental, el interés por contrastar las verdades reveladas con la experiencia sensible, llevó a las nuevas generaciones de pensadores, a recorrer el globo terráqueo más allá de los límites conocidos. Por ello, será éste el siglo de los descubrimientos científicos y de la exploración del mundo natural; y entre las interrogantes planteadas, destacaba la de conocer lo que realmente existía en el vasto océano que separaba al occidente de América, del oriente de China y la India. Y, sobre todo, cuál podría ser la vía más corta para conectarlas.

Entre las muchas obras publicadas a ese respecto, destacó la escrita por Arthur Dobbs, de origen irlandés, titulada: Un resumen de todos los descubrimientos que se han publicado de las islas y países adyacentes al gran océano occidental entre América, India y China, etc., señalando las ventajas que se pueden obtener si se encuentra un paso corto a través del estrecho de Hudson hasta ese océano. (1744). Si bien esta obra plantea la construcción de un paso entre ambos océanos muy al norte de Canadá, lo cual lo hacía tan poco atractivo como el paso por el estrecho de Magallanes al sur del Río de la Plata, su éxito se debió a que puso en evidencia la necesaria y urgente conexión que debía establecerse entre el Atlántico y el Pacífico, a fin de asegurar la superación de la grave crisis provocada por una revolución industrial que exigía no sólo una vía segura sino más rápida, para la salida de la producción de las nuevas mercancías. Salida que para la Europa no española resultaba ilusorio plantearla atravesando territorios ajenos; como lo eran las posesiones de la corona borbónica en el Caribe; a menos que se lograra primero la liberación total de esas colonias en América.

La misma obra contenía, además, un cálculo de cómo aumentarían las exportaciones al construirse ese paso entre los dos océanos y, sobre todo, un cálculo de las ganancias que este paso le traería a comerciantes y gobiernos de ambos lados del mundo.

Miranda no sólo leyó este libro sino también otros publicados sobre el mismo tema, y sabrá utilizar esta idea para despertar aún más el interés de los ingleses por lograr la independencia de toda la América Española; lo que significaba, al mismo tiempo, la real posibilidad de construir ese canal por la parte más estrecha de tierra que separaba ambos mundos, y al que España se seguía oponiendo.

Una vez de nuevo en Inglaterra, luego de su recorrido de cuatro años por gran parte de Europa, norte de África y el imperio ruso, Miranda se siente ya preparado para echar a andar su plan de liberación de todo el territorio americano en posesión de España. Su primer gran paso será tratar de conseguir la aquiescencia y el financiamiento del gobierno inglés; tradicionalmente enfrentado a España y Francia, tanto en Europa como en el Caribe. Será Thomas Pownall, miembro del Parlamento y antiguo gobernador en algunas provincias norteamericanas antes de su independencia, quien le consiga la entrevista y lo acompañe en su primera conversación con William Pitt.

Las ideas discutidas en esta reunión, celebrada el 14 de febrero de 1790, en Hollwood, casa de campo del Primer Ministro inglés, serán plasmadas por Miranda en su primera Propuesta para la Independencia americana; presentada al gobierno inglés y a la que hemos hecho referencia en publicaciones anteriores. En ella, además de formular la razón substancial que lo mueve a solicitar el apoyo de Inglaterra para que la América del Sur  pueda “sacudir la opresión infame en que la España la tiene constituida”, Miranda le ofrece a la nación inglesa como retribución, además de “un vastísimo comercio” y tesoros con los que se le pagarían puntualmente los servicios que ésta le preste, otras ventajas como “la posibilidad de formar sin mayor dificultad un canal de navegación en el istmo de Panamá, que facilite el comercio de la China y del Mar del Sur, con innumerables ventajas para la Inglaterra, América, etc.”

A medida que el proyecto de independizar América de toda forma de sujeción política, económica y cultural se fue perfeccionando, la idea de construir ese Canal se hizo un arma estratégica para lograr el apoyo requerido.

Así, vuelve a retomar el tema en el Acta de París, de 1797, cuando huyendo de la persecución del gobierno napoleónico y decepcionado por la ruta tomada por el gobierno revolucionario francés, decide regresar a Inglaterra y replantear su proyecto independentista de América a las autoridades del momento; ya no como una aspiración individual sino como una solicitud colectiva que involucra a otros americanos conscientes de la imperiosa necesidad de liberar definitivamente su patria del dominio español. Como también lo reafirmará, con mucha fuerza, en su más completo alegato sobre la urgente necesidad de hacer realidad la Independencia de la América del Sur, por tantos siglos espiritualmente oprimida y materialmente saqueada por la Corte de Madrid; como lo es su Proclama a los Pueblos del Continente Colombiano, alias Hispanoamérica, de 1806.

Pero en Miranda, Panamá no sólo se convertiría en el centro del comercio entre ambos océanos, sino que por su propia ubicación geográfica en la Colombia liberada y constituida en nación desde el Mississippi hasta la Patagonia, simbolizará igualmente el centro físico de tan vasto territorio y, en consecuencia, se convertirá también en su centro político; ubicándose allí el Concilio Colombiano, especie de Congreso General de Colombia, así como los dos Incas (nombre americano para el gobernante máximo) que detentarán el Poder Ejecutivo; como queda bien explícito en sus diversos Proyectos Constitucionales. Para todo lo cual, el Canal se convertía en una urgente necesidad.

T/ Carmen Bohórquez
F/Tomado del «Atlas de los Estados Unidos de Colombia, antigua Nueva Granada», 1865

 

PANAMÀ

Panamá reafirma soberanía y neutralidad del Canal ante la ONU

El presidente de Panamá, José Mulino, aseguró ante la 80.ª Asamblea General de la ONU que el Canal de Panamá “es y seguirá siendo panameño”, reafirmando el compromiso del país con los principios de neutralidad y la eficiencia de esta vía marítima internacional.

Mulino destacó que el canal, que conecta a más de 140 naciones, representa aproximadamente el 4 % del comercio mundial, subrayando su importancia estratégica como facilitador de un comercio global integrado.

Asimismo, defendió el multilateralismo como herramienta clave para enfrentar desafíos y crisis internacionales, mitigando las desigualdades entre los países.

El mandatario se pronunció en un contexto de tensiones con Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump ha manifestado interés en recuperar el control del Canal por motivos estratégicos, alegando una supuesta necesidad de limitar la presencia china en la región.

Mulino enfatizó que la administración panameña mantiene su soberanía sobre la vía marítima y continuará gestionándola de manera neutral, asegurando que el canal siga operando como un recurso internacional abierto y seguro, bajo la administración de Panamá.

T/CO
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Presidente panameño niega paso expedito por Canal a buques de EE.UU.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, aseguró este miércoles que ni el Gobierno ni la Autoridad del Canal de Panamá tienen facultades para reducir o aumentar tarifas de tránsito de manera unilateral, rechazando así las críticas por el supuesto paso gratuito de embarcaciones militares estadounidenses la semana pasada.

“Yo he sido claro con Estados Unidos. No puedo adoptar ninguna disposición que viole la Constitución y el Tratado de Neutralidad (1977)”, enfatizó el mandatario durante su conferencia de prensa semanal.

Mulino subrayó que cualquier intento de otorgar paso libre a buques de guerra violaría directamente el Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá.

En abril, durante la visita al istmo del actual secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ambos países firmaron una declaración conjunta para explorar un mecanismo que permita compensar los servicios de seguridad vinculados a embarcaciones militares bajo un esquema de “costo neutral”.

En días recientes, los destructores lanzamisiles USS Sampson y USS Lake Erie, de la Armada estadounidense, transitaron por el Canal y atracaron en el muelle Amador, en el sector Pacífico de la capital panameña, en el marco de lo que autoridades locales calificaron como una “visita de cortesía”.

Sin embargo, el hecho ocurre en medio de la escalada de tensiones por el despliegue militar de Washington frente a las costas de Venezuela, bajo el argumento de supuestas operaciones contra el narcotráfico.

Llamado a Israel tras ataque en Qatar

En la misma comparecencia, Mulino condenó el reciente ataque de Israel en Doha, Qatar, contra un buró político de Hamas que dejó cinco muertos.

“Llamamos a la reflexión, de Israel y de cualquier país del mundo, de no incurrir en estos actos que en alguna medida muere mucha gente inocente. Por supuesto que condenamos esa barbaridad. No hay razón ninguna”, declaró.

El mandatario advirtió que esta acción interrumpe el proceso de negociación para una tregua en Gaza, al afectar directamente a uno de los países mediadores.

T/CO
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Asegura el presidente Raúl Mulino: El canal de Panamá seguirá en manos panameñas

En la celebración hoy de los 25 años de administración del Canal de Panamá, el presidente José Raúl Mulino aseveró que la vía interoceánica seguirá siendo para y de los panameños al servicio del mundo.

En las palabras centrales de la conmemoración, el jefe de Estado enfatizó que no hay otras manos en el Canal.

“Pueden estar tranquilos, en nuestras manos se va a quedar para siempre”, remarcó en alusión sin mencionarlas a las amenazas lanzadas por el mandatario electo en Estados Unidos, Donald Trump, que denunció injerencia china y adelantó que, tras su toma de posesión el 20 de enero próximo, retomaría el control de la ruta construida por su país en 1914.

En sus palabras, Mulino resaltó la importancia de mantener los avances alcanzados y enfrentar los retos que se avecinan, entre ellos garantizar una administración sostenible del recurso hídrico y la necesidad urgente de avanzar en proyectos clave, como el embalse de río Indio.

También hizo un recuento histórico de las luchas por la soberanía de la ruta fluvial y la nación, y señaló como logro medular la firma de los Tratados el 7 de septiembre de 1977, en Washington, a cargo de los presidentes James Carter (1977-1981) y Omar Torrijos (1979-1981), “ quienes tuvieron la visión y la nobleza de recorrer el justo camino para que el Canal tuviese la nacionalidad que correspondía, la panameña”, subrayó.

En la comparecencia, Mulino indicó que en este cuarto de siglo en manos panameñas el Canal no ha parado de crecer y son estas las que aportan en gran manera para que el comercio internacional avance por el camino del progreso, hacia nuevos niveles de grandeza.

Esa grandeza impactó en el comercio mundial, ya que muchos puertos en el mundo han modificado su estructura para brindarle a sus economías más ventajas, con mayor eficiencia y competitividad, agregó.

«Es por nuestras manos neutrales que las naciones no temen que un Canal del nivel estratégico como el de Panamá, sea o tome parte activa en ningún conflicto. Porque a los panameños nos interesa un mundo más conectado, con un comercio más abierto y con mayor intercambio de bienes entre los países», remarcó.

También resaltó la importancia de que los jóvenes conozcan y mantengan bien presente el altísimo costo de lucha y sangre que implicó izar esta única bandera como señal inequívoca de soberanía.

A su juicio, toda esa historia y otras que no citó, dijo, dan la tranquilidad de que el Canal tenga un gran futuro, «si estamos juntos, uniendo más que dividiendo, trabajando cada vez más fuerte», opinó.

Instó además a festejar estos primeros 25 años trabajando para que el Canal sea cada día mejor, pensado a largo plazo y que los recursos que genere potencien la seguridad social y el desarrollo nacional.

En el acto , también el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, puntualizó que en estos 25 años de administración panameña transitaron por el Canal más de 300 mil buques, lo que generó ingresos superiores a los 28 mil millones de dólares, lo cual habla de un servicio seguro y de excelencia.

Por su parte, el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Ricaurte Vázquez, indicó que a futuro se busca diversificar las operaciones, teniendo como prioridad la necesidad de garantizar el suministro y uso responsable del agua, su más importante recurso natural.

Durante la conmemoración reconocieron la labor de los más de ocho mil colaboradores del Canal en la figura de Miguel Guerra, que labora hace 25 años en el sector de la informática y fue condecorado con la Orden Vasco Núñez de Balboa, en su grado de Comendador.

Para las organizaciones sociales presentes en el acto,. aunque el Canal aporte el doble o el triple de lo que proporciona actualmente, los problemas persistirán mientras se mantenga el sistema y modelo económico que genera desigualdad, pobreza y desempleo y que favorece, casualmente, al puñado de familias que controlan no sólo el Canal, sino también el capital financiero, los partidos y otros bloques políticos.

Eso explica que a 25 años de la reversión del Canal, Panamá sea el cuarto país del mundo con la mayor brecha entre ricos y pobres, según un reciente comunicado del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales ( Frenadeso).

T/PL
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ALBA-TCP rechaza declaraciones de Trump sobre el Canal de Panamá

Los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) expresaron este martes su más enérgico rechazo a las declaraciones del presidente electo de los Estados Unidos Donald Trump, en las que amenaza tomar el control del Canal de Panamá.

La información la dio a conocer el bloque multilateral a través de un comunicado publicado en su canal de Telegram donde rechaza rotundamente esta nueva amenaza para la región de América Latina y el Caribe y apoya a la República de Panamá en la defensa de su soberanía, integridad territorial y libre determinación.

En la misiva, la ALBA-TCP señala que el Canal de Panamá es un importante paso comercial protegido por el Derecho Internacional, el Tratado Torrijos-Carter y el Tratado Relativo a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá, que, con carácter de ley inamovible, establece que la vía marítima es parte inalienable del territorio panameño, por lo que esta pretensión representa una agresión a la soberanía de ese país.

A continuación el texto íntegro:

ALBA-TCP rechaza declaraciones del presidente electo de los Estados Unidos Donald Trump sobre el canal de Panamá

Los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) expresan su más enérgico rechazo a las declaraciones del presidente electo de los Estados Unidos Donald Trump, en las que amenaza tomar el control del Canal de Panamá.

El Canal de Panamá es un importante paso comercial protegido por el Derecho Internacional, el Tratado Torrijos-Carter y el Tratado Relativo a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá, que, con carácter de ley inamovible, establece que la vía marítima es parte inalienable del territorio panameño, por lo que esta pretensión representa una agresión a la soberanía de ese país.

La Alianza Bolivariana rechaza rotundamente esta nueva amenaza para la región de América Latina y el Caribe y apoya a la República de Panamá en la defensa de su soberanía, integridad territorial y libre determinación.

A 200 años de la convocatoria de Simón Bolívar al Congreso Anfictiónico de Panamá, los países de la Alianza Bolivariana reafirman la vigencia de la unión como única vía para enfrentar la voracidad de los imperios y ratifican toda su solidaridad al gobierno panameño contra este nuevo agravio.

Caracas, 24 de diciembre de 2024

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Venezuela apoya soberanía de Panamá sobre el canal

Por medio de un comunicado, el Gobierno de Venezuela, expresó su apoyo a Panamá sobre el Canal y su derecho inalienable a la autodeterminación, luego que Donald Trump exigirá su devolución.

«El Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela reafirma su compromiso inquebrantable con la soberanía de Panamá sobre el Canal, la cual fue conquistada por el esfuerzo heroico del presidente Omar Torrijos quien dijo que “el canal es la religión que une a los panameños”, reflejando su firme compromiso con la soberanía de su país que lo consagró como un verdadero patriota de nuestra América», reza parte del comunicado.

«Asimismo, recordamos con orgullo las palabras de Simón Bolívar, quien al conocer la independencia de Panamá expresó: “No me es posible expresar el sentimiento de gozo y admiración que he experimentado al saber que Panamá, el centro del Universo, es segregado por sí mismo, y libre por su propia virtud”, se apuntó.

 

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Panamá responde a Trump por amenazar con devolución del Canal a EEUU

El presidente panameño, José Raúl Mulino, aseveró este domingo que “la Patria y el canal de Panamá no son negociables”, en respuesta a declaraciones del mandatario electo estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con su devolución a los intereses de EEUU.

En un mensaje al país por las redes sociales desde el Palacio de las Garzas (sede del Ejecutivo), Mulino indicó que la ruta interoceánica «es panameña y lo seguirá siendo», en respuesta a la amenaza del magnate republicano que asumirá el cargo el venidero 20 de enero, quien dijo que exigirá su devolución si no reducen las tarifas que cobran para su tránsito.

El mandatario centroamericano recordó que la vía interoceánica fue construida por Estados Unidos, que lo inauguró en 1914 y lo administró hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999. Lo anterior quedó establecido en los Tratados Torrijos-Carter, firmados el 7 de septiembre de 1977 en Washington, por los entonces jefe de gobierno de Panamá, general Omar Torrijos (1968-1978), y el presidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981).

Asimismo, recordó que el próximo 31 de diciembre se cumplirán 25 años de que el canal es administrado por los panameños.

Pero para Trump, la Marina y las empresas estadounidenses, “han sido tratadas de una forma muy injusta e imprudente” y se les cobran tarifas “exorbitantes”. Además, escribió que la devolución del canal en 1999 no ha sido correspondido con preferencias para EEUU. “Si los principios, tanto morales como legales, de este magnánimo gesto de dar no son correspondidos, entonces procederemos con demandar que el Canal de Panamá nos sea devuelto, por completo y sin ninguna pregunta. A los funcionarios de Panamá, por favor, ¡sean guiados en consecuencia!”, difundió Trump.

Tarifas no son caprichos

En otra parte de la comparecencia, Mulino indicó que esos acuerdos también establecieron la neutralidad permanente del Canal garantizando su funcionamiento abierto y seguro para todas las naciones, un texto al que se adhirieron más de 40 naciones.

Al respecto comentó que las tarifas no son un capricho, pues se establecen de manera pública y en audiencia abierta a partir de las condiciones del mercado, la competencia, los costos operativos y las necesidades de mantenimiento y conservación. Aseveró que el Canal no tiene control directo o indirecto de China, ni de la Comisión Europea, ni de Estados Unidos o de cualquier otra potencia. En ese sentido, acentuó su enérgico rechazo a cualquier manifestación que tergiverse esa realidad y dejó claro que la soberanía del país sobre el Canal es irreversible.

“Panamá respeta a las demás naciones y exige respeto”, indicó Mulino, quien consideró que la prioridad en los nexos que espera mantener con la nueva administración de Estados Unidos giren en torno a la seguridad, migración ilegal, narcotráfico y el enfrentamiento al crimen organizado.

F/PL