Venezuela y Mexico

Venezuela agradece a México su condena ante amenaza arancelaria de EEUU

El canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, en nombre del presidente Nicolás Maduro, agradeció este miércoles a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su firme rechazo a las amenazas del gobierno de Estados Unidos (EEUU), encabezado por Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a los países que adquieran petróleo o gas de la nación bolivariana.

A través de su canal en Telegram, el diplomático venezolano exaltó el análisis acertado de la mandataria mexicana, quien señaló que “estas sanciones económicas impactan negativamente a pueblos enteros”.

Gil refirió que “estas medidas ilegales y unilaterales, contrarias al derecho internacional, buscan revivir la fallida campaña de ‘máxima presión’ de 2017. Venezuela superará este desafío”.

México se suma a países como China y Bolivia, que también se pronunciaron en rechazo a la ilegal medida, mientras abogan por el respeto al derecho internacional y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados.

T/Redacción Mazo
comunicado

Comunicado: Venezuela rechaza amenaza arancelaria de Estados Unidos

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de un comunicado, rechazó la nueva amenaza de la Administración de Donald Trump, que «pretende imponer un arancel secundario del 25% a cualquier país que comercie» con la nación suramericana en materia de petróleo y gas.

En el texto oficial, difundido por el canciller Yván Gil, Venezuela señaló que «esta medida arbitraria, ilegal y desesperada, lejos de afectar nuestra determinación, confirma el fracaso rotundo de todas las sanciones impuestas contra nuestro país».

A continuación el texto:

El rumbo de Venezuela está claro, nada ni nadie nos detendrá

La República Bolivariana de Venezuela rechaza de manera firme y categórica la nueva agresión anunciada por el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, quien pretende imponer un arancel secundario del 25% a cualquier país que comercie con Venezuela en materia de petróleo y gas. Esta medida arbitraria, ilegal y desesperada, lejos de afectar nuestra determinación, confirma el fracaso rotundo de todas las sanciones impuestas contra nuestro país.

Desde hace años, la derecha fascista, repudiada por el pueblo venezolano, ha promovido sanciones económicas con la ilusión de rendir a Venezuela. Han fracasado. Fracasaron porque Venezuela es un país soberano, porque su pueblo ha resistido con dignidad y porque el mundo ya no se somete a ningún esquema de dictadura económica. Hoy, esa misma estrategia fallida pretende ser reeditada con medidas coercitivas que buscan socavar el desarrollo de nuestra nación.

Con esta nueva acción, Estados Unidos viola flagrantemente las normas del comercio internacional, en particular:

• El principio de Nación Más Favorecida (Artículo I del GATT 1994), que prohíbe discriminar entre socios comerciales.

• La prohibición de restricciones cuantitativas (Artículo XI del GATT 1994), que impide la imposición de barreras comerciales encubiertas.

• El principio de no discriminación y trato justo, consagrado en el Acuerdo de Marrakech que establece la OMC.

Estas normas fueron creadas precisamente para evitar que un país utilice el comercio como un arma de presión política contra otros. Venezuela ejercerá todas las acciones pertinentes ante los organismos internacionales paга hacer valer sus derechos y denunciar esta nueva violación al orden económico mundial.

A pesar de estas agresiones, Venezuela sigue firme en su camino. Nuestro país avanza en su ruta de crecimiento y prosperidad, junto a un pueblo que ha resistido con dignidad y ha derrotado cada intento de sometimiento promovido por los extremistas de siempre. No han podido ni podrán detenernos. La política de máxima presión ha fracasado en Venezuela y en el mundo.

La autodeterminación de nuestro pueblo, que siempre se ha crecido en las dificultades y que ostenta con orgullo su condición de heredero de las glorias del más grande libertador de América: Simón Bolívar.

Caracas, 24 de marzo de 2025

T/CO