senado-eeuu-foto-efe-768x432

Senado de EEUU votará resolución para limitar acciones militares de Trump contra Venezuela

El Senado de Estados Unidos definirá este miércoles si aprueba una resolución de poderes de guerra destinada a limitar la capacidad del presidente Donald Trump para perpetrar nuevas agresiones militares contra Venezuela.

La iniciativa, impulsada por los demócratas, recibió la semana pasada el apoyo de cinco senadores republicanos, lo que constituyó un mensaje político de rechazo a la invasión contra Venezuela, al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y al despliegue militar en el Caribe.

Aunque la resolución difícilmente se convierta en ley —pues requiere la firma de Trump—, la votación representa un test de lealtad dentro del Partido Republicano y una señal de que incluso en sus propias filas existen fracturas frente a la política exterior del mandatario.

Trump reaccionó con Furia

Trump ha reaccionado con furia contra los senadores que apoyaron la medida, insultando públicamente a Rand Paul, Lisa Murkowski y Susan Collins, y calificando la resolución como un intento de “atarle las manos” en su campaña criminal contra Venezuela.

Trump defendió la agresión militar que culminó con el secuestro del presidente Maduro, calificándola como “uno de los ataques más exitosos” y asegurando que se trató de una acción de “extradición” bajo cargos de narcoterrorismo.

La administración Trump ha utilizado diversos argumentos legales para justificar la intervención: desde la designación de carteles de la droga como organizaciones terroristas hasta la narrativa de que el secuestro del Presidente constitucional venezolano fue una operación policial, de “aplicación de la ley”.

En una sesión informativa clasificada, los senadores revisaron el documento jurídico que sustenta la operación, aunque varios legisladores, incluido Rand Paul, denunciaron que los argumentos son débiles y deberían hacerse públicos.

El Senado no puede convertirse en “irrelevante” frente a los abusos de poder del Ejecutivo

El senador republicano Josh Hawley, que inicialmente apoyó la resolución, indicó que podría cambiar su voto tras recibir garantías del secretario de Estado Marco Rubio de que “no habrá tropas terrestres” en Venezuela y que se respetarán los requisitos constitucionales en caso de nuevos despliegues. Meses atrás, Rubio y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, mintieron a un grupo de congresistas al decirles que no habría ataque militar a Venezuela.

Otros republicanos, como Todd Young, se mostraron indecisos, mientras que los demócratas insistieron en que el Congreso debe ejercer su papel de control frente a un Presidente que ha prometido que EE.UU. “dirigirá Venezuela por años” y ha lanzado amenazas militares contra otros países, como Irán y Groenlandia.

El líder demócrata Chuck Schumer señaló que la votación es crucial para reafirmar que el Senado no puede convertirse en “irrelevante” frente a los abusos de poder del Ejecutivo.

F/teleSUR
F/EFE
SENADO

Senado de EE.UU. intenta impedir que Trump realice más acciones militares contra Venezuela sin aprobación del Congreso

El Senado de EE.UU. aprobó este jueves avanzar en una resolución que impediría al presidente del país, Donald Trump, tomar más acciones militares contra Venezuela sin autorización del Congreso.

La moción presentada para llevar la resolución al pleno del Senado recibió 52 votos a favor y 47 en contra, ya que al menos cinco senadores del Partido Republicano de Donald Trump se unieron a los demócratas en la votación, recoge NBC.

Además de 47 demócratas, votaron para continuar con el avance de la legislación los senadores republicanos Rand Paul (Kentucky), Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine), Todd Young (Indiana) y Josh Hawley (Misuri).

La decisión de avanzar con la medida que intenta restablecer la autoridad de los poderes de guerra del Congreso, presentada por Tim Kaine, senador demócrata de Virginia, se da en medio de las fallidas súplicas de los líderes republicanos para detenerla y mantener la autoridad de Trump sobre estas decisiones, argumentando que el uso del Ejército por parte del mandatario en Venezuela estaba justificado.

¿Qué se viene?

Ahora, el Senado debatirá la medida y votará para aprobarla la próxima semana, explica Político. No obstante, la resolución deberá pasar posteriormente por la Cámara de Representantes, donde tendría un tratamiento más complicado.

Además, en caso de ser aprobada en ambas instancias del Congreso, tendría que sobrevivir a un probable veto presidencial.

De tener éxito, la resolución ordenaría la retirada de las Fuerzas Armadas de EE.UU. de hostilidades dentro o contra Venezuela, que no hayan sido autorizadas por el Congreso.

El año pasado, fueron bloqueados por los republicanos otros dos intentos previos de avanzar con resoluciones similares en el Senado, recoge Reuters. Esto mientras el gobierno de Trump intensificaba la presión militar sobre Venezuela, con ataques a embarcaciones en el sur del Caribe.

¿Más ataques?

El pasado 3 de enero, luego de la primera agresión militar contra Caracas y otros estados de Venezuela, que derivó en el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, el inquilino de la Casa Blanca amenazó con una segunda oleada de ataques.

«Estamos preparados para lanzar un segundo ataque, mucho mayor, si fuera necesario», declaró entonces.

Sin embargo, posteriormente suavizó su postura y expresó que EE.UU. no estacionará tropas en Venezuela si la vicepresidenta de ese país, Delcy Rodríguez, ahora presidenta encargada, hace lo que Washington quiere.

Agresión contra Venezuela y secuestro de Maduro

El sábado 3 de enero, EE.UU. lanzó un ataque militar masivo en territorio venezolano. La operación concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York.

Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».

Maduro se declaró inocente el lunes en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU. en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusado de narcoterrorismo. Flores procedió de la misma manera.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró el mismo lunes como presidenta encargada.

Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa. «Reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno venezolanos. Deseamos a la presidenta encargada Delcy

Rodríguez éxito en la resolución de los desafíos que enfrenta la República Bolivariana. Por nuestra parte, expresamos nuestra disposición a seguir brindando el apoyo necesario a nuestro país amigo, Venezuela», agregó el ministerio.

T/RT
Lavrov

Lavrov: «Las acciones de EEUU contra Venezuela no conducirán a nada bueno»

Las acciones de Estados Unidos contra Venezuela no producirán resultados positivos, declaró este martes el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, respondiendo a preguntas de los periodistas.

Moscú considera inaceptables las acciones de Washington, que «sin juicio ni proceso» intercepta barcos bajo el argumento de que transportan drogas. «Así actúan, en general, los países fuera de la ley, aquellos que se creen por encima de la ley», señaló el canciller.

«La línea que la Administración Trump ha elegido respecto a Venezuela no conducirá a nada bueno. No mejorará la reputación de Washington ante la comunidad internacional», añadió.

Erradicar el narcotráfico en el corazón de Europa, no en Venezuela

El ministro hizo referencia a publicaciones de los medios sobre cómo el narcotráfico y la delincuencia que prosperan en Bélgica. «En lugar de ocuparse de Nigeria o Venezuela en la lucha contra las drogas y, de paso, de apoderarse de sus yacimientos petroleros, probablemente a Estados Unidos le sería más conveniente combatir este fenómeno en Bélgica», sugirió.

«Más aún, allí ya hay tropas estadounidenses y otros. No será necesario perseguir barquitos con tres personas a bordo», añadió.

Agresiones de EE.UU. en el Caribe

EE.UU. mantiene un despliegue militar en el mar Caribe desde agosto, justificándolo como lucha contra las drogas. Bajo este pretexto ha bombardeado varias pequeñas embarcaciones en la zona, acusándolas de transportar drogas, aunque no ha presentado pruebas. El Pentágono difundió el ataque más reciente el lunes.

A mediados de octubre, Trump admitió haber autorizado a la CIA a realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano. En respuesta, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, preguntó: «¿Alguien se puede creer que la CIA no está operando en Venezuela desde hace 60 años? ¿Alguien se puede creer que la CIA no ha conspirado desde hace 26 años contra el comandante [Hugo] Chávez y contra mí?».

Falso pretexto de la lucha contra el narcotráfico

El mandatario venezolano ha explicado en repetidas ocasiones que las agresiones de EE.UU. contra Venezuela buscan «cambiar el régimen» en el país y apropiarse de su «inmensa riqueza petrolera».

«La verdad es que Venezuela es inocente, y todo lo que se está haciendo contra Venezuela es para justificar una guerra, un cambio de régimen y robarnos la inmensa riqueza petrolera, que es la principal reserva de petróleo y la cuarta reserva de gas del mundo», denunció.

Además, informes de organismos como Naciones Unidas descartan que en Venezuela se produzcan o trafiquen sustancias ilegales con destino a Estados Unidos.

Rechazo internacional

Los bombardeos contra pequeñas embarcaciones también han sido criticados por los Gobiernos de naciones como Colombia, México y Brasil, así como por expertos de las Naciones Unidas, que han señalado que se trata de «ejecuciones sumarias», contrarias a lo que consagra el derecho internacional.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, también condenó las acciones de EE.UU. en el Caribe.

«Condenamos enérgicamente el uso excesivo de la fuerza militar en misiones contra los narcóticos», declaró la vocera, subrayando que las acciones de Washington violan tanto la legislación estadounidense como el derecho internacional.

F/RT
luis arce - 1

Presidente de Bolivia denuncia acciones militares de EE.UU. contra Venezuela en el Caribe

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, condenó ante la comunidad internacional lo que calificó como una arremetida del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela en el mar Caribe, señalando que estas acciones constituyen una violación al derecho internacional.

A través de su cuenta en la red social X, Arce expresó su preocupación por el despliegue de fuerzas militares y operaciones encubiertas en la región. “Observamos con preocupación y denunciamos a la comunidad internacional el despliegue de fuerzas militares y la realización de operaciones en el mar Caribe, por parte de Estados Unidos”, escribió el mandatario boliviano.

El jefe de Estado enfatizó que los recientes sobre vuelos de bombarderos estadounidenses cerca del territorio venezolano representan “un claro acto de amedrentamiento” y rechazó los argumentos de Washington sobre la lucha contra el narcotráfico. “No engañan a nadie; no se trata de una guerra contra las drogas, son acciones injerencistas y violatorias de la soberanía nacional”, subrayó.

Arce alertó sobre la posibilidad de una escalada militar que ponga en riesgo la paz y estabilidad en América Latina y el Caribe, haciendo un llamado a que la región mantenga su carácter de Zona de Paz. Según reportes de Washington, operaciones recientes contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en aguas internacionales cercanas a Venezuela han causado la muerte de aproximadamente treinta personas.

El mandatario boliviano concluyó que estas acciones representan un desafío a la soberanía regional y reiteró la necesidad de que la comunidad internacional actúe para garantizar la estabilidad y el respeto al derecho internacional en el Caribe.

T/CO