El presidente de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, Jerome Powell, denunció presiones y amenazas por parte de la administración del expresidente Donald Trump, a las que calificó como una persecución política destinada a castigar la independencia del organismo monetario.
Powell aseguró que el Departamento de Justicia emitió citaciones de gran jurado que incluyen advertencias de posibles condenas penales, luego de su reciente testimonio ante el Senado. A su juicio, estas acciones responden a un pretexto político frente a la negativa de la FED de someter su política monetaria a las exigencias del Ejecutivo.
«Lo público debe prevalecer sobre la arbitrariedad del presidente», señaló Powell a través de un video difundido tras conocerse las presiones, en el que defendió la autonomía institucional del banco central.
El funcionario afirmó que el trasfondo del conflicto es la decisión de la Reserva Federal de fijar las tasas de interés con base en criterios técnicos y no políticos. «La amenaza de sanciones criminales es consecuencia de que la Reserva Federal establezca las tasas de interés basadas en nuestro mejor asesoramiento sobre lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente», expresó.
Powell recordó que ha ejercido su cargo bajo cuatro administraciones distintas y reiteró que su compromiso es con la estabilidad económica del país, no con intereses particulares del mandatario de turno.
Finalmente, reafirmó que continuará en funciones con integridad, cumpliendo el mandato de empleo máximo y estabilidad de precios conferido por el Senado, al tiempo que advirtió que el servicio público exige firmeza frente a cualquier intento de intimidación política.
