El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó las declaraciones calificadas como “intervencionistas y engañosas” emitidas por funcionarios de Estados Unidos, tras recientes comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre asuntos internos de la nación persa.
Mediante un comunicado difundido el miércoles 7 de enero, la Cancillería iraní señaló que estas posturas representan “una clara muestra del odio constante del Gobierno estadounidense hacia la nación iraní” y constituyen la continuidad de un enfoque que calificó de “prepotente e ilegal”.
El texto oficial sostiene que dichas declaraciones suponen “una violación flagrante de los principios y normas fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional”, particularmente en lo relativo al respeto a la soberanía nacional de los Estados, además de considerarlas un estímulo a la violencia y al terrorismo contra el pueblo iraní.
El Ministerio recordó la que describió como una larga historia de injerencias de distintos Gobiernos estadounidenses en los asuntos internos de Irán, calificando de hipócritas las expresiones de preocupación por la nación iraní, al considerarlas intentos de engañar a la opinión pública internacional.
En ese contexto, mencionó hechos históricos como el golpe de Estado de 1953 contra el Gobierno del primer ministro Mohamad Mosadeq, el derribo de un avión civil iraní en 1988, el respaldo a Irak durante la guerra de ocho años, así como acciones más recientes que, según el comunicado, han afectado a la infraestructura del país.
Finalmente, la Cancillería iraní recordó las responsabilidades del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la preservación de la paz y la seguridad internacionales, al tiempo que reafirmó que Irán resolverá sus asuntos mediante el diálogo interno y no permitirá intervenciones externas, advirtiendo que responderá de manera firme ante cualquier agresión.
