El representante permanente de Rusia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Vasili Nebenzia, advirtió a la comunidad internacional que las acciones emprendidas por Estados Unidos contra Venezuela constituyen una intervención en desarrollo que podría replicarse contra otros países de América Latina que defienden un rumbo soberano.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad, Nebenzia afirmó que existen “todos los motivos para creer” que la ofensiva de Washington contra Caracas no responde a un hecho aislado, sino a un patrón de presión que envía una señal directa a las naciones que aspiran a definir de manera independiente sus modelos económicos, políticos y culturales.
El diplomático sostuvo que EE.UU. solo respeta la independencia de otros Estados cuando estos se alinean con sus intereses, y advirtió que cualquier gobierno que intente priorizar a su pueblo corre el riesgo de ser tratado “como hoy se trata a Venezuela”. En ese contexto, lanzó una advertencia directa: “No se pregunten por quién doblan las campanas, doblan por ustedes”.
Nebenzia reafirmó la solidaridad de Moscú con el pueblo venezolano y llamó a los países que defienden el derecho internacional a respaldar a Venezuela frente a lo que calificó como una agresión sin precedentes, insistiendo en la necesidad de actuar para evitar una escalada regional.
Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene un amplio despliegue militar en aguas del Caribe, inicialmente justificado bajo un supuesto combate al narcotráfico, acusaciones que el Gobierno venezolano ha rechazado por carecer de pruebas. Con el tiempo, Caracas ha denunciado que dicha narrativa encubre un interés por el control de los recursos energéticos del país, en un contexto de presión económica, incautación de buques petroleros y operaciones militares que han dejado más de un centenar de víctimas.
Ante esta situación, Venezuela acudió al Consejo de Seguridad para denunciar violaciones al derecho internacional, mientras Rusia expresó que brindará “toda su cooperación y apoyo” contra el bloqueo, posición respaldada por China, que rechazó cualquier acción que vulnere la soberanía y la seguridad de los Estados.
La Comisión Europea ha condenado este miércoles la decisión de Estados Unidos de vetar la entrada al país a cinco ciudadanos europeos, entre los que se encuentra el excomisario europeo de Mercado Interior Thierry Breton, que ha defendido la libertad de expresión.
«Es un derecho fundamental en Europa y un valor compartido con Estados Unidos en todo el mundo democrático. La UE es un mercado único abierto y basado en normas, y cuenta con el derecho soberano de regular la actividad económica de acuerdo con sus valores democráticos y compromisos internacionales», ha indicado el Ejecutivo europeo en un comunicado.
Asimismo, ha destacado que las normas europeas para la gestión de plataformas digitales «garantizan unas condiciones de competencia seguras, justas y equitativas para todas las empresas, aplicadas sin discriminación». Por ello, ha solicitado «aclaraciones pertinentes» a las autoridades estadounidenses.
«En caso necesario, responderemos con rapidez y decisión para defender nuestra autonomía regulatoria frente a medidas injustificadas», ha zanjado.
El Departamento de Estado estadounidense ha acusado a Breton –que también fue ministro de Economía de Francia– de «censurar» a las plataformas digitales estadounidenses y «coaccionarlas para censurar, desmonetizar y suprimir los puntos de vista estadounidenses con los que no están de acuerdo».
El presidente de la República, Nicolás Maduro, dijo que Venezuela está recibiendo un «apoyo abrumador» del Consejo de Seguridad de la ONU, que celebró este martes una reunión de emergencia solicitada por Caracas ante las crecientes presiones de Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar cerca de la nación suramericana y ha confiscado dos buques con crudo venezolano.
«El Consejo de Seguridad está dándonos un apoyo abrumador a Venezuela y el derecho a la libre navegabilidad, al libre comercio», expresó el Jefe de Estado durante un recorrido por la Expo Motores Productivos 2025 en Caracas.
Maduro tachó nuevamente de «piratería» las confiscaciones de buques por parte de EE.UU. y aseveró que «nadie podrá derrotar» a su país.
El representante permanente de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, afirmó más temprano que EE.UU. quiere imponer una colonia al bloquear los petroleros sancionados que entran y salen de la nación suramericana.
El representante de Brasil ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Sérgio França Danese, pidió este martes a Estados Unidos que «cese de inmediato» el bloqueo naval anunciado contra Venezuela, al advertir que la medida aumenta la tensión en la región, puede generar consecuencias humanitarias y debe ser sustituida por mecanismos diplomáticos en el marco del derecho internacional.
Durante la reunión de emergencia del Consejo, França Danese agradeció la convocatoria y dejó claro que su país «es un firme promotor y defensor de la Carta de las Naciones Unidas, del multilateralismo y de la solución pacífica de controversias», recordando además que Brasil es «vecino y amigo de Venezuela», con una extensa frontera compartida y profundos lazos históricos, sociales y económicos.
El diplomático subrayó que cualquier acción relacionada con paz y seguridad internacional debe regirse estrictamente por la Carta de la ONU. Recordó que el documento establece la prohibición del uso o amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, salvo en el marco del derecho a la legítima defensa previsto en el artículo 51.
Brasil advirtió que estos principios son obligatorios y universales, sin excepciones «basadas en intereses o proyectos ideológicos, geopolíticos, políticos o económicos». Señaló que las diferencias entre Estados deben resolverse pacíficamente y, en caso necesario, mediante mecanismos jurídicos internacionales como la Corte Internacional de Justicia.
En ese marco, el representante brasileño afirmó que también es incompatible con la Carta «cualquier perturbación del comercio internacional de un Estado miembro mediante el uso o amenaza del uso de la fuerza sin la debida y formal autorización del Consejo». Reiteró que las medidas coercitivas unilaterales no tienen respaldo en la Carta de la ONU, y subrayó que América Latina y el Caribe han optado de forma «firme, universal e irreversible» por la paz.
Finalmente, Brasil sostuvo que la movilización militar de Estados Unidos en las proximidades de Venezuela y el bloqueo naval anunciado «constituyen violaciones de la Carta de las Naciones Unidas» y, por tanto, «deben cesar de inmediato e incondicionalmente». El país invitó a Washington y Caracas a un diálogo genuino, de buena fe y sin coerción, en favor de soluciones políticas y jurídicas disponibles en el marco del sistema multilateral.
El representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, en su intervención, condenó las acciones de Estados Unidos contra Venezuela como «un auténtico acto de agresión».
«El bloqueo ilegal impuesto por Estados Unidos a la costa de Venezuela es un auténtico acto de agresión. Washington es claramente responsable de las catastróficas consecuencias que este comportamiento ‘cowboy’ tiene para los habitantes del país bloqueado», afirmó.
Además, subrayó que, ante las agresiones de Washington hacia Caracas, Moscú reafirma su solidaridad con el pueblo venezolano. En este sentido, Nebenzia señaló que Rusia «condena enérgicamente la captura de petroleros por parte del Ejército estadounidense y la imposición efectiva de un bloqueo marítimo».
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debate este martes la escalada de agresiones de EE.UU. contra Venezuela, que incluyen desde un declarado «bloqueo naval» hasta amenazas de uso de la fuerza.
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debate este martes la escalada de agresiones de EE.UU. contra Venezuela, que incluyen desde un declarado «bloqueo naval» hasta amenazas de uso de la fuerza.
Desde agosto pasado, Washington inició el despliegue militar más grande de las últimas décadas en las costas del Caribe, bajo el supuesto alegato del combate al narcotráfico, del que responsabiliza sin pruebas al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro. No obstante, esta narrativa fue mutando con el paso de los días y ahora se centra en la abierta apropiación de los recursos energéticos de la nación suramericana.
Caracas ha calificado estas acciones como una estrategia hostil de la Casa Blanca para forzar un «cambio de régimen», cuyo objetivo último sería apoderarse del petróleo venezolano y de otros recursos estratégicos.
Recuento de acciones hostiles de EE.UU.
En la sesión, el secretario general adjunto para Medio Oriente, Asia y el Pacífico, Khaled Khiari, manifestó que «la presencia de operaciones militares de EE.UU. en las costas venezolanas han aumentado», lo que «ha incrementado las tensiones entre ambos países».
Khiari recordó lo expresado por el alto comisionado de ese organismo para los derechos humanos, Volker Türk, «declaró que los ataques de EE.UU. contra embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico, presuntamente vinculadas a tráfico de estupefaciente vulneran los derechos humanos» y pidió «investigaciones prontas y transparentes».
En su recuento también mencionó la denominación del Cartel de los Soles como «organización terrorista extranjera» por parte de Washington y el «cierre» del espacio aéreo venezolano, lo que ha hecho que las grandes aerolíneas cancelen o suspendan sus vuelos al país suramericano, lo que ha sido tildado por Caracas como «un intento de imponer un bloque aéreo».
El secretario general adjunto del mismo modo recordó que EE.UU. «confiscó» dos buques petroleros en costas venezolanas y que persiguió a un tercer tanquero. Del mismo modo, refirió que la Administración de Trump designó al Gobierno venezolano como «organización terrorista extranjera» y «ordenó el bloqueo total y absoluto de los buques petroleros que entren o salgan» al país suramericano.
«La ambición es continental»
El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, manifestó:
«Estamos en presencia de un poder que actúa al margen de derecho internacional y que pide que desalojemos nuestro país, de lo contrario ejecutará un ataque armado que viene anunciado desde hace semanas»
Las intervenciones a favor de la paz
Durante su intervención, el embajador alterno de Pekín ante el organismo, Geng Shuang, expresó que China «se opone a todos los actos de unilateralismo y acoso» de EE.UU. contra Venezuela, así como a la intromisión de Washington en «los asuntos internos» de ese país suramericano.
Por su parte, Rusia catalogó de «auténtico acto de agresión» el bloqueo naval impuesto por EE.UU. a Venezuela y advirtió que «Washington es claramente responsable de las catastróficas consecuencias que este comportamiento ‘cowboy’ tiene para los habitantes del país bloqueado», afirmó.
Del mismo modo, aseveró que la agresión estadounidenses contra el país suramericano «no es una acción puntual» sino que «podría convertirse en un modelo» para intervenir a otros países de forma autoritaria.
En su turno, el representante de Sierra Leona recordó la importancia que tiene mantener la paz para América Latina y llamó a «evitar medidas que aumenten la tensión» y a mantener la «calma, moderación y diplomacia». Asimismo, ratificó el principio de «soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales» y cerró diciendo: «Que reine la paz y bienaventurados sean los pacificadores».
La representación de Grecia pidió «la solución pacífica de cualquier controversia con la diplomacia» y advirtió que «una escalada, podría tener repercusiones para la estabilidad de la región», por lo que se mostró «dispuesta a apoyar los esfuerzos para desescalar tensiones de acuerdo al derecho internacional».
Sanciones «al máximo»
En su participación, la delegación estadounidense ratificó la postura hostil de su Gobierno contra Caracas y ratificó que mantendrá las sanciones unilaterales contra la nación suramericana.
«Impondremos y haremos respetar las sanciones al máximo para privar a Maduro de usar los recursos para financiar al Cártel de los Soles y al Tren de Aragua», afirmó el embajador de los EE.UU. ante las Naciones Unidas, Michael Waltz.
En su discurso, Reino Unido evitó mencionar a EE.UU. y expresó que «reafirma su compromiso inquebrantable con los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas». Del mismo modo, agregó que «estos principios son esenciales para mantener la paz mundial, la seguridad y el estado de derecho».
Muertes, bloqueo y ‘piratería’
La ambiciosa operación militar a gran escala de Washington ha dejado un rastro de sangre en la región. Hasta el momento, más de 100 personas han muerto en más de una veintena de bombardeos perpetrados por EE.UU. contra pequeñas embarcaciones en el Caribe y el Pacífico.
Al respecto, la ONU ha pedido investigaciones independientes «urgentes» y ha llamado al Gobierno estadounidense a «tomar todas las medidas necesarias para evitar las ejecuciones extrajudiciales».
Entretanto, Washington ha desplegado 15.000 efectivos militares en buques de guerra, portaviones, aviones y helicópteros en la región. En ese contexto, el mandatario estadounidense incrementó aún más la tensión, al ordenar el «bloqueo total de todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela».
Trump basa sus hostilidades en acusaciones infundadas contra el país suramericano, cuyas reservas de crudo son las más grandes del mundo. Sin embargo, su argumento dio un giro inesperado la semana pasada: bajo la lógica del inquilino de la Casa Blanca, el Gobierno de Maduro usa «el petróleo, la tierra y otros activos», que supuestamente le habrían sido «robados» a EE.UU., para financiar el «narcoterrorismo».
Esta afirmación, que carece sustento histórico y de fundamento, ha sido rechazada por Venezuela, que ha ratificado la soberanía sobre su industria petrolera y el derecho pleno y constitucional del país suramericano sobre sus recursos naturales.
Luego de ordenar el «bloqueo naval», al menos dos buques petroleros han sido asaltados recientemente por militares estadounidenses en las costas venezolanas, lo que ha sido tildado como un «acto de piratería» por el Gobierno venezolano.
Caracas ha dicho que «ejercerá todas las acciones correspondientes, incluyendo la denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, otros organismos multilaterales y los gobiernos del mundo», en una reunión que se prevé de alta tensión.
Reacciones previas
La víspera de la sesión en el Consejo de Seguridad de la ONU, el canciller venezolano, Yván Gil, informó que había sostenido una conversación con su par ruso, Serguéi Lavrov, en la que repasaron «las agresiones y violaciones flagrantes al derecho internacional que se vienen cometiendo en el Caribe».
En esta comunicación, Rusia ratificó que «brindará toda su cooperación y apoyo a Venezuela en contra del bloqueo, manifestando total respaldo a las acciones emprendidas en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU», según manifestó Gil.
La nación suramericana también agradeció la declaraciones de China, que alertó que «el acto de EE.UU. de interceptar arbitrariamente embarcaciones de otros países constituye una grave violación al derecho internacional».
Del mismo modo, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela leyó una carta escrita por Maduro, en la que el mandatario insta a los países que integran Naciones Unidas a «condenar explícitamente las acciones de piratería y ejecuciones extrajudiciales» que realiza EE.UU. en la región.
Asimismo, llama a la comunidad internacional a exigir «el cese inmediato del despliegue militar, el bloqueo y los ataques armados» de EE.UU., ya que «la inacción ante la agresión tiene consecuencias devastadoras».
«Confesión pública de acto criminal»
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, ha advertido que el aumento de las hostilidades de Washington en el Caribe pone en riesgo «la estabilidad energética mundial», tras tachar de «vulgar acto de piratería» la orden dada por Trump de bloquear los buques petroleros.
Del mismo modo, Trump ya ha designado a la Administración de Maduro como «organización terrorista extranjera» y asomó en días pasados que no descarta abrir un frente de guerra contra el país suramericano.
También, desde la ONU, el representante permanente de Venezuela ante esa organización, Samuel Moncada, calificó la orden de bloqueo emitida por Trump como una «confesión pública de acto criminal» y de «monstruosa declaración».
«La diplomacia de las cañoneras no tiene cabida en el siglo XXI. La República Bolivariana de Venezuela defenderá su soberanía, integridad territorial e independencia en todos los campos necesarios con el fin de mantener la paz y la seguridad de la nación y restituir la legalidad internacional», aseveró.
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebrará una reunión de emergencia este martes, tras la petición de Venezuela, que ha denunciado la escalada de agresiones de EE.UU. en su contra.
La víspera, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, emitió una carta dirigida a los países miembros de Naciones Unidas para alertar sobre «una escalada de acciones de extrema gravedad por parte del Gobierno de EE.UU.», que amenaza con «desestabilizar a toda la región y al sistema internacional en su conjunto».
En el texto, leído en la sede de la Cancillería por el ministro para Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, Maduro llamó los líderes de otros países a «condenar explícitamente las acciones de piratería y ejecuciones extrajudiciales» de EE.UU. en la región y a exigir «el cese inmediato del despliegue militar, el bloqueo y los ataques armados».
Desde agosto pasado, Washington mantiene el despliegue militar más grande de las últimas décadas en las costas del Caribe, bajo el supuesto alegato del combate al narcotráfico, del que responsabiliza sin pruebas al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro. No obstante, esta narrativa fue modificándose con el paso de los días y ahora se centra en la abierta apropiación de los recursos energéticos de la nación suramericana.
Advertencia a la ONU
Como paso previo a la sesión del Consejo de Seguridad, el representante permanente de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, enfatizó en una carta oficial que «la diplomacia de las cañoneras para los pueblos pertenece a una época ya superada por la humanidad».
«Los Estados Unidos de América está imponiendo el caos y la destrucción en las relaciones internacionales del mismo modo en que lo hicieron los actores malignos que provocaron la Segunda Guerra mundial. El Consejo de Seguridad, encargado de garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, debe evitarlo», dijo.
En la misiva, en la que se enumera la batería de hostilidades que incluyen el anunciado bloqueo naval, Caracas advirtió que «si el Consejo de Seguridad ignora este crimen de agresión, patente en el mundo, estaría aceptando la destrucción de todo el sistema de seguridad colectiva de las Naciones Unidas».
Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, garantizó el lunes a Gil su «total respaldo a las acciones emprendidas en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU».
En octubre pasado se llevó a cabo una reunión urgente de ese cónclave, ante el «despliegue militar sin precedentes de EE.UU. en el Caribe», que incluye en la actualidad la presencia de destructores misilísticos, tropas élite y un submarino nuclear.
En esa ocasión Moncada señaló que la Administración de EE.UU. tenía como pretensión derrocar a Maduro para «instalar un régimen títere» y convertir a la nación suramericana en una «colonia» estadounidense.
«¿Qué derecho tienen los EE.UU. para militarizar la región del Caribe? Ninguno. ¿Qué derecho tienen los EE.UU. para ejecutar civiles que tienen derecho a la presunción de inocencia y al debido proceso?, Ninguno», cuestionó.
Agresión estadounidense contra Venezuela
Además del amplio despliegue militar en el mar Caribe y de los bombardeos contra presuntas narcolanchas, EE.UU. ha empezado a incautar buques que transportan crudo venezolano, acciones que el Ejecutivo de Maduro tacha de «robo» y «acto de piratería».
El mandatario estadounidense, Donald Trump, ordenó «el bloqueo total y completo» de entrada y salida de Venezuela de barcos petroleros sancionados, tras acusar infundadamente a Caracas de «robar» crudo, «tierras y otros activos» de su país.
A este respecto, el Gobierno venezolano recalcó la soberanía de Venezuela sobre todas sus riquezas y alertó que Trump busca imponer «de manera absolutamente irracional» un bloqueo militar naval al país con el objetivo de «robar» sus recursos naturales, que «asume que son de su propiedad».
Los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, reiteraron su solidaridad con Venezuela y su mandatario, Nicolás Maduro Moros, frente a las constantes agresiones e intentos de desestabilización promovidos por el gobierno de Estados Unidos.
En un pronunciamiento oficial, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua señaló haber recibido con profundo aprecio una carta en la que se exponen las múltiples amenazas y acciones hostiles que enfrenta el pueblo venezolano, así como Nuestra América en su conjunto.
El Ejecutivo nicaragüense reconoció la vocación de paz del Gobierno Bolivariano de Venezuela y reiteró la solidaridad invariable del pueblo de Augusto César Sandino con el “heroico e inclaudicable pueblo de (Simón) Bolívar y (Hugo) Chávez”.
Señaló que esa nación lucha de manera permanente frente a los intentos desestabilizadores del imperialismo y sus aliados que se muestran contrarios a la paz, al derecho internacional y al respeto a la soberanía de los pueblos libres.
Asimismo, Nicaragua compartió la condena a los actos de agresión, a la amenaza o uso de la fuerza contra la integridad territorial de Venezuela, así como a acciones calificadas como piratería, saqueo y robo de los recursos naturales del país sudamericano.
El pronunciamiento también denunció ejecuciones extrajudiciales consideradas ilegales, incluso bajo las propias leyes estadounidenses, y exigió el cese inmediato de todas las agresiones que violan la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
“Vivimos tiempos extraordinariamente difíciles, pero estamos seguros de que Venezuela vence y vencerá, que nuestros pueblos vencen y vencerán, porque amamos la paz y caminamos de la mano de nuestro Dios Todopoderoso, defendiendo los derechos, los avances y las victorias alcanzadas”, subraya el texto.
El mensaje reafirmó que el pueblo nicaragüense, heredero de Andrés Castro, Benjamín Zeledón y Sandino, mantiene intacto su respaldo al derecho de los pueblos a vivir en soberanía, independencia, identidad, dignidad y bienestar, así como su compromiso de defender con valentía, firmeza y honor la vida, la paz y la prosperidad de los pueblos de América Latina y el Caribe.
«Cada presidente en lo suyo: atender los temas de su país», consideró el presidente venezolano, al referirse a su reciente conversación con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y las reflexiones que le han concitado las más recientes agresiones de EE.UU., consistentes en el asalto militar de buques privados que transportaban crudo venezolano y la confiscación ilegal de su carga.
«Pienso que el presidente Trump lo podría hacer mejor en su país y en el mundo. Le iría mejor dentro de su país con los temas económicos y sociales, le iría mejor con el mundo si él atendiera los temas de su país. Cada presidente en lo suyo: atender los temas de su país. Porque no puede ser que él atienda el 70 % de sus discursos y declaraciones y el tiempo es Venezuela. ¿Y EE.UU.? ¿Y los pobres de EE.UU., los que necesitan vivienda? ¿Y los empleos que hay que crear? Que cada quien atienda su país», declaró el mandatario en una jornada de trabajo televisada.
Manifestó asimismo que, si vuelven a conversar, le dirá directamente «que cada quien atienda sus asuntos internos». «Aquí en Venezuela los atendemos los venezolanos, porque el pueblo de EE.UU. votó en contra de las intervenciones extranjeras, de las guerras eternas, de los cambios de régimen», apuntó.
En ese orden, sostuvo que «el pueblo de EE.UU. votó por un nuevo EE.UU. adaptado a la humanidad, que respete la soberanía, que no haga más intervenciones, que no acose a ningún país y que no encamine a los países hacia una guerra. No [por] las guerras eternas que le han hecho daño al mundo y le han hecho mucho daño a la juventud estadounidense».
Para concluir, reiteró que «Venezuela es un país siempre dispuesto a hablar con respeto, con serenidad» y vaticinó que, en «cualquier circunstancia», su «equipo», que es Venezuela, «siempre ganará».
Un nuevo informe emitió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en el que indica que Venezuela encabeza como gran motor el crecimiento económico de toda América Latina y el Caribe, el cual está por encima del 6%.
La información fue dada a conocer por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, durante un Balance realizado a los 14 Motores Productivos del país, este lunes en Caracas, ante cientos de productores nacionales.
El Jefe de Estado venezolano destacó que «ese crecimiento va a estar alrededor del 9% del PIB de nuestra economía. Bendiciones de Dios. Somos pueblo bendecido».
En este orden de ideas, el presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicio, Ítalo Atencio, explicó que 64 nuevas tiendas abrieron en todo el país, con dos elementos a destacar: el 90% de sus productos son de producción nacional y sólo 10% de producción importada. También informó que esta inversión «genera 720 mil nuevos empleos, 4.7% de Producto Interno Bruto».
El presidente Nicolás Maduro agradeció el apoyo recibido. Recordó los inicios del Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) en el que no contaron con todos los productos necesarios, hoy en día la realidad es totalmente distinta.
«Los primeros CLAP que se entregaban llevaban una bolsa de sal, un paquete de harina de maíz precocida y quizás llevaban una bolsita de azúcar. Y fuimos con los CLAP construyendo todo un sistema logístico, enfrentando la guerra, una verdadera economía de guerra. Yo declaré la economía de guerra. Alguna gente creyó que no lo íbamos a lograr. Le dije, Dios proveerá, Dios proveerá, Dios proveerá. Y Dios proveyó», manifestó el Mandatario Nacional como un logro más de la Revolución Bolivariana antes las adversidades económicas del país.