Durante la más reciente emisión del programa «Con el Mazo Dando» este miércoles, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, denunció con firmeza las consecuencias humanas del reciente ataque militar contra el territorio nacional, al confirmar la muerte de 100 personas.
Al calificar el ataque del pasado 3 de enero en Caracas, Miranda y La Guaira como un «ataque bárbaro y artero», reveló que el impacto de la ofensiva deja hasta el momento 100 personas fallecidas y una cifra similar de heridos.
«Terrible el ataque contra nuestro país. Eso es cierto, eso es una verdad, no lo va a tapar nadie, no hay manera de que eso pueda ser tapado», enfatizó Cabello, asegurando que el mundo está comenzando a descubrir la magnitud de lo ocurrido de manera plena.
El también vicepresidente sectorial de Seguridad Ciudadana y Paz destacó que las víctimas no formaban parte de un conflicto armado, sino que se trataba de población civil sorprendida en la cotidianidad de sus hogares.
Según su relato, el uso de «poderosísimas bombas» alcanzó estructuras residenciales, afectando directamente a mujeres y familias enteras que se encontraban en sus casas al momento de las explosiones.
«Murieron personas que no tenían nada que ver con un conflicto, civiles, mujeres que estaban en sus casas, personas que estaban en sus casas, fueron alcanzadas por el impacto de las poderosísimas bombas lanzadas contra nuestro país», precisó.
El representante permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), embajador Samuel Moncada, denunció este miércoles la agresión armada unilateral e injustificada perpetrada por el gobierno de los Estados Unidos, el pasado 3 de enero de 2026, contra la soberanía y la integridad territorial venezolana.
Durante el encuentro, el embajador Moncada expuso detalladamente los hechos relacionados con los ataques armados registrados en la ciudad de Caracas, así como en los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
De acuerdo al comunicado difundido por las autoridades, Moncada explicó al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, que la agresión incluyó el despliegue masivo de aeronaves, helicópteros de combate y fuerzas especiales, en una operación progresiva desde el mes de agosto pasado.
Agregó que «los ataques causaron decenas de víctimas fatales y numerosos heridos, tanto civiles como militares, así como daños significativos a infraestructura civil, militar y vital, incluyendo puertos, aeropuertos, centros de almacenamiento de insumos médicos, viviendas y sistemas de telecomunicaciones».
El diplomático venezolano subrayó que estos hechos «constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional», lo que calificó como un «crimen de guerra contra la paz y de lesa humanidad».
En este contexto, Moncada también denunció que en el despliegue militar se produjo el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores de Maduro, «mediante el uso de la fuerza militar, lo que representa una clara violación de las inmunidades de las que gozan los jefes de Estado».
Por otra parte, el representante permanente de Venezuela lamentó que la ONU no hubiera desempeñado «un papel más activo y de condena a la amenaza del uso de la fuerza por parte del gobierno de los Estados Unidos».
En este sentido, exhortó al organismo a desempeñar su papel y autoridad en lo relativo a la «preservación de la diplomacia como medio para garantizar la paz». Asimismo, emplazó al Secretario General a visitar Venezuela a la mayor brevedad posible, con el propósito de que pueda «constatar de primera mano las consecuencias de los ataques militares del 3 de enero de 2026», así como el estado de paz política y social y la continuidad constitucional en el país, entre otros aspectos.
Mientras tanto, Guterres señaló que la reciente incursión militar estadounidense en el territorio venezolano representaba una «violación flagrante de la Carta de la ONU y de las normas del derecho internacional» Afirmó, además, que ella sentaba un «peligroso precedente para las relaciones internacionales».
El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, ha advertido este miércoles que los «recursos naturales de Venezuela son del pueblo venezolano», luego de que Donald Trump hiciera público su interés por el petróleo de Venezuela tras la agresión militar al país latinoamericano.
«Los recursos naturales de un país son de los nacionales de ese país. Lo dice el derecho internacional», afirmó el diplomático a la prensa. «Es un precedente muy peligroso para el orden mundial, es hora de plantearse de si se está a favor o no del derecho internacional. Eso es verdad para Venezuela, Gaza o Ucrania», añadió.
Por otra parte, Albares se negó a responder si el presidente Nicolás Maduro está detenido o secuestrado, explicando que como responsable de la diplomacia española no le corresponde «poner calificativos». «Lo que sí le puedo decir es que se produjo el sábado en Caracas una acción ilegal desde el punto de vista del derecho internacional», enfatizó.
Avance sobre los recursos venezolanos
Este martes, el mandatario estadounidense anunció que las autoridades venezolanas «entregarán» al país norteamericano entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para venderlos a precios de mercado.
«Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a los Estados Unidos», publicó Trump en Truth Social.
Al mismo tiempo, ABC News reportó que la Administración de Trump ha exigido a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que Washington sea el único socio de Caracas en la producción petrolera.
Los ultimátums de la Casa Blanca también incluyeron dar preferencia a compradores estadounidenses en la venta de crudo pesado y «expulsar a China, Rusia, Irán y Cuba», cortando los lazos económicos con esos países.
Luego del ataque ilegal perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela, que destruyó un almacén de insumos médicos para diálisis en el estado La Guaira, arribó este martes al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía el primer cargamento destinado a reponer el material afectado y garantizar la atención de los pacientes renales.
De acuerdo con un comunicado oficial del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), el bombardeo ejecutado por Estados Unidos destruyó material esencial para los programas de diálisis en La Guaira, comprometiendo de manera directa el tratamiento de miles de pacientes atendidos gratuitamente a través de las unidades de hemodiálisis y diálisis peritoneal del sistema público de salud.
El IVSS calificó el hecho como una «acción criminal» y una violación flagrante del derecho a la salud, responsabilizando a la administración de Donald Trump por el ataque. «Atacar programas de salud es un acto de terrorismo que busca castigar a los más vulnerables. Están condenando a miles de pacientes que necesitan su tratamiento para sobrevivir», denunció la institución en el comunicado.
Por su parte, el viceministro de Hospitales del ministerio para la Salud, Dr. Jesús Osteicochea, informó que el país recibió equipos médicos y medicamentos destinados a pacientes que requieren diálisis, como parte del apoyo entre naciones tras los ataques que destruyeron el centro de almacenamiento y atención para personas con enfermedades renales.
«Hemos activado planes de contingencia para garantizar el tratamiento oportuno de los pacientes. Importante resaltar que gracias a las políticas y a los canales que nos ha dejado el presidente Nicolás Maduro, hoy estamos recibiendo un arribo de insumos que vienen a reponer esa pérdida», señaló el viceministro.
La dotación será distribuida a través de la estructura del Sistema Público Nacional de Salud, con el objetivo de brindar asistencia inmediata al pueblo venezolano tras la embestida contra el centro de distribución de insumos médicos.
El Gobierno nacional aseguró la continuidad del tratamiento de más de 9 mil pacientes con enfermedad renal en todo el territorio nacional, quienes dependen de estos insumos vitales.
Las autoridades reiteraron el llamado a la unidad nacional ante las adversidades. «¡Juntos, como una nación unida venceremos las adversidades, como un pueblo que ha decidido ser libre!».
En una entrevista con Fox News, el embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, arremetió con virulencia contra la organización a la que representa, tildándola de «ridícula» y prometiendo «seguir evadiéndola y desfinanciándola». Esta diatriba fue su respuesta a la condena del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a la reciente agresión militar de la Administración Trump contra Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Con visible satisfacción, Waltz se jactó de haber desfinanciado el Consejo de Derechos Humanos bajo Trump y de haber forzado el primer recorte presupuestario en la historia de la ONU, eliminando más de 3.000 burócratas. Lo hizo utilizando la palabra «doge-ing», un verbo acuñado a partir de las siglas del Departamento de Eficiencia Gubernamental estadounidense (DOGE), que tiene como objetivo despedir al máximo de trabajadores públicos para ahorrar presupuesto. Añadió que la ONU solo quiere «cartas con un tono más contundente», mientras que el presidente Trump tomó «acción real».
«El presidente Trump tomó medidas audaces y seguiremos evadiendo y desfinanciando a esa ridícula organización llamada Naciones Unidas»
Ante la clara postura de la ONU, que calificó la remoción forzosa del presidente legítimo como una violación del derecho internacional, Waltz justificó la agresión asegurando que «ahora el pueblo venezolano va a estar mejor» y recurrió a un argumento histórico muy controvertido, utilizando como ejemplo otra agresión ilegal de Estados Unidos.
«Ya señalé, cuando Estados Unidos tomó medidas hace años, que el pueblo panameño, gracias a que Noriega fue arrestado, condenado y cumplió condena tanto en Estados Unidos como en Francia y Panamá, está ahora mejor», dijo, refiriéndose a la invasión armada del 20 de diciembre de 1989 por parte de EE.UU., una operación condenada por la Asamblea General de la ONU que dejó un rastro de destrucción y centenares de panameños muertos.
El asesor principal de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jeffrey Sachs, exigió este lunes 5 de enero al Consejo de Seguridad que asuma su responsabilidad frente a las reiteradas violaciones del derecho internacional por parte de Estados Unidos contra Venezuela.
“Para cumplir con las responsabilidades que le incumben en virtud de la Carta, el Consejo de Seguridad de inmediato debería afirmar lo siguiente: Primero, los Estados Unidos han de cesar y desistir de inmediato de todas las amenazas implícitas o uso de amenazas o de la fuerza contra Venezuela”, declaró Sachs durante su intervención ante el máximo órgano de seguridad de la ONU.
Sachs, economista y profesor de la Universidad de Columbia, señaló este lunes que Washington debe poner fin a su bloqueo y otras medidas ordenadas por Donald Trump contra Venezuela. “EE.UU. ha de terminar toda su cuarentena naval y todas las Medidas Coercitivas Unilaterales conexas que carecen de autorización del Consejo de Seguridad”, enfatizó, subrayando que dichas acciones constituyen una clara infracción del artículo 2, sección 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
“El Consejo debe decidir si esa prohibición se mantendrá o se abandonará. Abandonarla acarrearía consecuencias gravísimas”, advirtió, al precisar que la sesión no tenía como propósito debatir el “carácter del Gobierno de Venezuela”, sino determinar si un Estado miembro puede imponer su voluntad sobre otro mediante coerción, presión militar o estrangulamiento económico.
Sachs insistió en que a los miembros del Consejo no se les pedía emitir juicios sobre el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, sino que respetaran el derecho internacional. “Lo que se les pide es que respeten el derecho internacional y concretamente la Carta”, afirmó.
Historial golpista de Estados Unidos
El asesor denunció que desde 1947, Estados Unidos ha intentado al menos 70 golpes de Estado o cambios de régimen en todo el mundo, utilizando como herramientas la guerra abierta, operaciones encubiertas, apoyo a grupos armados, manipulación mediática y sanciones económicas. “Desde 1989, las principales operaciones de cambio de régimen en Estados Unidos realizadas sin autorización por el Consejo de Seguridad han incluido, entre las más trascendentales, a Irak 2003, Libia 2011, Siria desde 2011, Honduras 2009, Ucrania 2014 y Venezuela desde 2002 en adelante”, enumeró.
En el caso venezolano, Sachs recordó que EE.UU. respaldó el golpe de Estado de abril de 2002 contra el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez. Posteriormente, en 2015, el entonces mandatario estadounidense Barack Obama declaró a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria”, dando inicio a una serie de Medidas Coercitivas Unilaterales que han sido rechazadas reiteradamente por la Asamblea General de la ONU.
Denunció además que en 2017, Donald Trump planteó abiertamente la posibilidad de invadir la nación bolivariana, y que desde ese año hasta 2020, las sanciones contra la industria petrolera provocaron una caída de la producción en un 75% y una reducción del PIB del 62%.
Asimismo, recordó que en enero de 2019, EE.UU. reconoció unilateralmente a Juan Guaidó como presidente “interino” y congeló 7 mil millones de dólares en activos venezolanos en el extranjero, algunos de los cuales han sido utilizados, según Sachs, “para lograr un cambio de régimen”.
“En las últimas semanas, Trump ha lanzado amenazas contra Colombia, Dinamarca, Irán, México, Nigeria y Venezuela”, puntualizó Sachs, quien también recordó que Estados Unidos ha bombardeado al menos siete países —Irak, Irán, Nigeria, Yemén, Somalia, Siria y Venezuela— “de los cuales ninguno fue autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU, y ninguno se llevó a cabo en legítima defensa bajo la Carta”.
Al concluir su intervención, Sachs subrayó la trascendencia histórica del momento: “La paz y la supervivencia de la humanidad dependerá de si la Carta de las Naciones Unidas sigue siendo un instrumento vivo del derecho internacional o si se permite que caiga en la irrelevancia. Esa es la elección que tiene este Consejo hoy”.
Las declaraciones del asesor se dieron en la sesión del Consejo de Seguridad del día lunes 5 de enero, donde también se abordó el secuestro por parte de fuerzas estadounidenses del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, en circunstancias que aún no han sido plenamente aclaradas y que son denunciadas por decenas de países -incluidos Rusia, China, España, Brasil y Sudáfrica– como violatorias del Derecho Internacional.
En la noche del martes 6 de enero, el vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello Rondón, realizó un recorrido por diversas zonas del Área Metropolitana de Caracas. Su objetivo fue supervisar las acciones de patrullaje de los órganos de seguridad del Estado, garantizando así la protección de la población y verificando el ambiente de paz que prevalece en la ciudad capital.
Cabello, quien también funge como Ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, destacó a través de su cuenta de Instagram que, a las 11 de la noche, “toda Caracas está en calma y tranquilidad”. Resaltó la importancia de un pueblo consciente que trabaja para recuperar la normalidad que debe imperar en el país. “Hoy los comercios abrieron sus locales”, agregó, enfatizando la reactivación de la actividad económica en la capital.
Durante su recorrido, el vicepresidente supervisó varias zonas clave, incluyendo el centro de la ciudad, donde se encuentran las sedes del poder Ejecutivo, así como áreas como Las Mercedes, Chuao y Petare, en el estado Miranda. En todas estas localidades, Cabello constató que la calma y la tranquilidad son evidentes, lo que refleja el esfuerzo conjunto de los cuerpos de seguridad y la colaboración de la comunidad.
El recorrido de Cabello se enmarca en un esfuerzo continuo por parte del gobierno para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. La presencia activa de los órganos de seguridad del Estado busca no solo disuadir posibles actos delictivos, sino también fomentar un ambiente de confianza y paz en la población.
Con estas acciones, el gobierno reafirma su compromiso de mantener la estabilidad en el país y promover un entorno propicio para el desarrollo social y económico, asegurando que todos los ciudadanos puedan disfrutar de una vida tranquila y segura.
Con motivo de su octogésima primera edición, se celebró la tradicional Misa del Deporte en la Iglesia La Divina Pastora de Caracas, en un acto que tuvo como fin honrar los éxitos deportivos obtenidos durante el 2025 y bendecir los nuevos retos y objetivos fijados para este 2026, además de extender un mensaje de paz, bienestar y una diplomacia armoniosa en el marco del secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.
En la celebración de la santa eucaristía oficiada por el arzobispo Raúl Castillo y el Presbítero Fermín Gómez, asistió la almirante en jefe y alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, junto al ministro del Poder Popular para el Deporte, Franklin Cardillo, además de viceministros, autoridades nacionales, glorias deportivas, atletas y creyentes.
«Hoy le damos gracias a Dios por el deporte, por Venezuela, y le pedimos para que ustedes que son orgullo de nuestro país, que nos representan aquí y en el exterior, tengan grandes logros, que puedan triunfar este nuevo año, así que amemos la paz, busquemos la paz, porque eso es lo que va abrazar esos sueños que nos acompañan, esa paz que siempre triunfa, que Dios los bendiga», resaltó el arzobispo.
Peticiones
Los atletas César Castillo de tenis de mesa, Richad Espinoza de paraciclismo, Victoria Guerrero de esgrima, Daniel Román de canotaje, Clarismar Farias de levantamiento de pesas, Engelbert Herrera de sóftbol, Joselyn Brea de atletismo, Astrid Montero de lucha, Claudymar Garcés e Ismael Rodríguez de karate do y Julio Iemma de tiro deportivo, realizaros sus peticiones ante Dios
Durante el ofertorio, diversos representantes de la comunidad deportiva presentaron sus ofrendas ante el altar, con Ana Rivera, quien entregó el velón, seguida por las integrantes del Caracas Fútbol Club, encargados de la ofrenda floral.
La ceremonia continuó con la entrega del kit deportivo por parte de Cristian Requena y Krisandy Ríos, mientras que la selección de softbol presentó las frutas. Asimismo, Albert Ramírez hizo entrega de los alimentos y, para cerrar el rito, Alexmar Sulbarán presentó el pan y el vino, simbolizando la unidad y el esfuerzo de todos los deportistas.
Sistema fortalecido
Por su parte, el ministro del deporte resaltó la construcción de un sistema que permitió elevar el nivel competitivo de los atletas, en donde la gran mayoría de los eventos Venezuela ocupó los primeros lugares a nivel internacional.
«Esta edición número 81 de la Misa del Deporte agradecemos por todo lo que hemos hecho durante este año 2025 que terminó con excelentes resultados en todos los ámbitos: en la masificación deportiva; en la construcción de un sistema competitivo nacional que dirigió y dirige nuestro presidente Nicolás Maduro Moros para nuestros niños y niñas en las escuelas; en las comunidades; y en el desarrollo de un sistema que nos ha permitido consolidar la actividad física deportiva para toda la familia venezolana en los consejos comunales, a través de la actividad física comunitaria con nuestros adultos mayores, con nuestros niños y niñas», señaló el ministro Cardillo.
A su vez, pidió a los venezolanos unirse en oración «por la liberación de nuestro presidente Nicolás Maduro Moros y nuestra primera combatiente, Cilia Flores, quienes fueron secuestrados en nuestra capital y exigimos su liberación; rezar también para que sigamos trabajando unidos en beneficio del país, del crecimiento y desarrollo en materia deportiva; y levantar nuestras plegarias para que los atletas continúen su preparación, se sigan formando, preparando, compitiendo y dándole victorias y glorias al pueblo venezolano».
Siete transformaciones
De la misma manera, la alcaldesa Meléndez informó que continuará trabajando y cumpliendo con el plan de las siete transformaciones, impuestas por el Presidente Nicolás Maduro Moros, mientras extiende su apoyo a la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, como presidenta encargada.
«La Misa del Deporte une a la gran familia del deporte en Venezuela a lo largo y ancho de nuestra patria, pues celebramos esta eucaristía, en un momento especial donde le pedimos a Dios la intervención de nuestra Divina Pastora, para la liberación del presidente Nicolás Maduro Moros, y de nuestra primera dama Cilia Flores. Nosotros, como pueblo de Venezuela, como creyentes, con la espiritualidad que nos embarga, le pedimos a Dios por su pronta liberación», resaltó la almiranta.
Bajo la cúpula de la fe y el espíritu deportivo, Venezuela se unió en una sola oración, porque esta tradicional Misa del Deporte es el momento en que el país pone en manos de la divinidad el esfuerzo, el sudor y los sueños de sus atletas.
La amenaza lanzada por Donald Trump contra los presidentes Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum provocó un rechazo inmediato en distintos sectores internacionales, con especial énfasis en el pronunciamiento del Grupo de Puebla.
En un comunicado difundido en su perfil de X, la organización advirtió que “estas expresiones buscan amedrentar a gobiernos democráticamente electos y reinstalar una lógica de coerción incompatible con la convivencia pacífica entre Estados soberanos”.
El documento fue publicado tras el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Caracas, hecho que generó conmoción regional luego de los bombardeos dirigidos a objetivos militares con el propósito de desestabilizar a las fuerzas armadas venezolanas.
Según el texto, “estos hechos constituyen una grave violación del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y del principio de prohibición del uso de la fuerza”.
Trump justificó sus declaraciones señalando que era necesario actuar para contrarrestar la proliferación de drogas en México. Frente a ello, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que “México es libre, independiente y soberano y en él manda el pueblo”, subrayando que su país está dispuesto a cooperar con Estados Unidos, pero sin aceptar subordinación ni intervención.
En el caso de Colombia, Trump acusó al presidente Gustavo Petro de ser parte de una nación “muy enferma”, al vincularlo con el consumo de drogas y señalar al país como patrocinador del tráfico de sustancias ilícitas.
Sheinbaum y Petro cuentan con el apoyo incondicional del Grupo de Puebla, especialmente en un contexto donde América Latina y el Caribe son reconocidos como una zona de paz que respeta la soberanía de cada nación y promueve, ante todo, la no intervención y el rechazo al injerencismo en asuntos estrictamente gubernamentales.
La declaración concluyó con un llamado a la comunidad internacional y a los organismos legisladores para que garanticen el respeto a los derechos humanos y actúen en defensa de los mismos. Además, se reiteró que América Latina no acepta ultimátums.
El ministro venezolano para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, señaló este martes que EE.UU. cometió «un terrible crimen» contra Venezuela al bombardear y asesinar civiles mientras dormían, para secuestrar al presidente de la nación, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
«Sabe el imperialismo que ha cometido un terrible crimen, que han asesinado a civiles que estaban durmiendo y no tienen nada que ver y les explotó una bomba», denunció Cabello durante un acto de masas en Caracas para repudiar el ataque militar ordenado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y exigir la liberación inmediata de Maduro y Flores.
Agregó que «el imperialismo» también sabe que con sus acciones está «incumpliendo y violando todas las leyes internacionales y sus propias leyes internas», además de que tiene en su territorio a «un prisionero de guerra», que es Maduro, que fue «secuestrado» en su país, donde «fue electo por la mayoría de los venezolanos para ser el presidente constitucional».
Por ello, remarcó el alto funcionario, hoy las voces del pueblo venezolano y de la comunidad internacional «se levantan» para exigir que «devuelvan a Nicolás y a Cilia», quienes han sido acusados por EE.UU. de ser supuestamente «narcoterroristas», señalamiento del que se declararon inocentes ante una corte estadounidense en Nueva York, donde los mantienen privados de libertad.