La industria petrolera latinoamericana mantuvo una tendencia de expansión durante abril de 2026, al registrar una producción de 318 millones de barriles de crudo, volumen que representa un incremento de 10 % en comparación con el mismo período del año anterior, según cifras de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
El desempeño regional estuvo impulsado principalmente por Brasil, México y Venezuela, países que concentraron cerca de siete de cada diez barriles extraídos en el continente. Este comportamiento reafirma el peso de estas economías dentro del mapa energético regional y su influencia en los flujos comerciales internacionales de hidrocarburos.
Los datos del organismo también reflejan una creciente integración energética entre los países de la región. Más de la mitad del valor de las importaciones petroleras fue cubierto por la propia oferta latinoamericana y caribeña, mientras que una parte significativa de la producción exportable continuó orientándose hacia los principales mercados consumidores del mundo.
En el caso del gas natural, la actividad productiva alcanzó 21.700 millones de metros cúbicos, para un aumento interanual de 8,5 %. Argentina y Trinidad y Tobago encabezaron el sector con participaciones equivalentes de 22 %, seguidos por Brasil, Bolivia y México.
La Olacde destacó que el consumo interno absorbió más de 70 % del gas producido en la región, factor que contribuye a reducir vulnerabilidades externas. Frente al escenario de incertidumbre geopolítica internacional, el organismo recomendó acelerar proyectos de infraestructura compartida, ampliar las conexiones energéticas transfronterizas y fortalecer los mecanismos de cooperación regional para garantizar la seguridad del suministro.









