El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió el alta médica este viernes tras permanecer dos semanas hospitalizado por una neumonía aguda bilateral, y fue trasladado a su residencia en Brasilia para cumplir un régimen de arresto domiciliario.
De acuerdo con la decisión de la Corte Suprema, el exmandatario deberá permanecer bajo esta medida durante un periodo inicial de 90 días, en atención a su estado de salud, que aún requiere seguimiento médico constante.
El equipo tratante informó que Bolsonaro, de 71 años, no se encuentra totalmente recuperado, por lo que continuará bajo tratamiento farmacológico, fisioterapia motora y rehabilitación cardiopulmonar desde su domicilio.
La medida fue otorgada por el juez Alexandre de Moraes, quien consideró las condiciones médicas del dirigente, aunque estableció un conjunto de restricciones para garantizar el cumplimiento de la condena impuesta.
Entre las condiciones, se incluye el uso obligatorio de un dispositivo de vigilancia electrónica, así como la prohibición de utilizar teléfonos celulares o acceder a redes sociales.
Asimismo, el tribunal limitó las visitas únicamente a sus abogados, médicos y familiares directos, con el fin de mantener un entorno controlado durante su proceso de recuperación.
Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por su responsabilidad en un complot golpista, según determinó la justicia brasileña.
La reciente hospitalización fue consecuencia de una neumonía bacteriana asociada a un episodio de broncoaspiración, vinculado a complicaciones digestivas derivadas de la herida que sufrió en 2018.
Desde su ingreso en prisión a finales de noviembre, el exmandatario ha requerido atención médica en varias oportunidades, incluyendo intervenciones quirúrgicas y evaluaciones de emergencia.
Las autoridades judiciales y sanitarias mantienen seguimiento continuo del caso para garantizar tanto la atención médica adecuada como el cumplimiento de las medidas legales establecidas.
