El plan de mitigación de riesgos y reconstrucción impulsado en La Guaira tras el doble terremoto del pasado 24 de junio sumó este viernes una nueva fase con la implosión controlada de las Residencias Arrecife, en la avenida Jardín Botánico del sector Tanaguarena en la parroquia Caraballeda, elevando a seis el número de edificaciones demolidas por representar un peligro para la población.
La estructura, de 10 niveles y severamente afectada por los movimientos telúricos, fue derribada mediante un operativo especial encabezado por el Mayor General Juan Sulbarán Quintero, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), junto a especialistas de la Dirección de Armamento y Explosivos (Daex), el Ministerio de Interior y Justicia y organismos de seguridad del Estado.
La demolición marca además la tercera implosión consecutiva realizada en Tanaguarena durante las últimas tres semanas, consolidando este sector como uno de los principales frentes de acción dentro del plan de recuperación y saneamiento de zonas afectadas por la emergencia sísmica.
Antes de Residencias Arrecife, fueron demolidas en esta misma área las residencias Newport y San Jorge, inmuebles que presentaban daños estructurales irreversibles. Las otras tres implosiones ejecutadas en la entidad se realizaron en Playa Grande, parroquia Urimare, como parte del cronograma diseñado por las autoridades para eliminar edificaciones de alto riesgo.
Desde tempranas horas de la mañana se activó un amplio dispositivo de seguridad que incluyó el desalojo preventivo de áreas cercanas, el establecimiento de perímetros de resguardo y el despliegue de efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana, Bomberos y Protección Civil, con el fin de garantizar la seguridad de residentes y trabajadores durante la operación. Procedimientos similares han acompañado las demoliciones ejecutadas en semanas anteriores en Tanaguarena.
Las autoridades han informado que esta fase forma parte de un programa que contempla la demolición controlada de 35 edificaciones catalogadas como de alto riesgo tras las evaluaciones estructurales realizadas luego del terremoto. El objetivo es reducir amenazas para la población y avanzar en las labores de recuperación urbana de las zonas más afectadas.
