La Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsará una nueva estrategia contra la tuberculosis, mediante el uso de los avances científicos emergentes y las tendencias epidemiológicas actuales.
Este plan reforzará la estrecha colaboración con la atención primaria de salud, el avance de la cobertura sanitaria universal y las agendas de seguridad sanitaria internacional, que están en preparación para la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Tuberculosis de 2028.
Desde la OMS destacaron que la ampliación del tratamiento de las personas con tuberculosis logró salvar a aproximadamente 83 millones de vidas, mientras que 2024 marcó el primer descenso en la incidencia de la mencionada dolencia tras la pandemia.
Según la información, las metas mundiales como parte de la Estrategia Fin a la Tuberculosis y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible no van por buen camino. Ello se debe a la escasez crónica de financiación, las perturbaciones relacionadas con la pandemia, la desigualdad, los conflictos, los desplazamientos de población relacionados con el clima y la vulnerabilidad.
En ese sentido, instaron a los países a integrar la prevención y el tratamiento de las enfermedades no transmisibles en sus estrategias nacionales, fortalecer la atención primaria de salud, mejorar la vigilancia y la sensibilización, y promover acciones multisectoriales para abordar los factores de riesgo comunes de este tipo de enfermedades, como las dietas poco saludables, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol.
