El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, realizó un llamamiento urgente a las fuerzas progresistas de todo el mundo para abandonar la actitud contemplativa y actuar directamente en defensa de las instituciones democráticas.
Durante la inauguración de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona, Sánchez advirtió sobre el peligro de normalizar el uso de la fuerza y el irrespeto al derecho internacional.
“Es hora de bajar de la ventana a la calle y no solo observar, sino actuar. Es el momento de hacer frente al miedo con más democracia y a la desigualdad con más justicia”, sentenció.
El jefe del Ejecutivo ibérico subrayó la necesidad de regular los entornos digitales para evitar que los algoritmos premien el odio o los mensajes violentos. Recordó que su Gobierno ya impulsa propuestas legislativas para que la tecnología no sea un arma contra la convivencia.
Sánchez fue enfático al señalar que una democracia no puede ser sana si no es justa, “cuando el progreso no se distribuye y las oportunidades no llegan a todos, la democracia pierde legitimidad ante la población”.
Además, defendió que el sistema debe adaptarse para responder a la complejidad de las sociedades actuales y así ofrecer resultados tangibles que devuelvan la esperanza a la ciudadanía.
Para Sánchez, señaló que lo que une a los líderes progresistas es una «visión compartida» de que la democracia es el único sistema capaz de gestionar la pluralidad moderna.
El mandatario concluyó su intervención instando a los participantes a reforzar su alianza global: “Es el momento de pasar del compromiso a la acción concertada, de ofrecer resultados y volver a crear esperanza entre nuestras sociedades”.
