Con una vibrante jornada cultural en la histórica Plaza Manuel Marulanda de la parroquia 23 de Enero, finalizó la Conferencia Nacional del Movimiento Continental Bolivariano (MCB).
El evento, que sesionó durante tres días en los espacios de Parque Central, reunió a delegados de Brasil, Colombia, Uruguay y Venezuela para debatir estrategias de emancipación y unidad latinoamericana.
William Benavides, secretario general nacional del Movimiento Revolucionario Tupamaro, destacó que el cierre de la conferencia coincide con el aniversario de la siembra de Manuel Marulanda Vélez.
«Hoy reivindicamos el derecho de los pueblos a rebelarse. Han sido tres días de debate, liberación y decisión frente a una locura imperial desatada en el mundo que no respeta el derecho internacional», afirmó.
Benavides denunció la agenda hegemónica de los Estados Unidos, señalando que el imperialismo intenta reconstruir un dominio que está perdiendo ante la resistencia de los pueblos en Oriente Medio, África y América Latina. Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la democracia directa, participativa y protagónica como la única vía para construir revolución desde las bases.
»Somos hijos de Bolívar y, por lo tanto, hermanos. No podemos permitir que la hegemonía norteamericana nos fragmente. Hoy hacemos un llamamiento a la unidad mundial para enfrentar a un imperio que solo busca saquear recursos sin importar el costo humano», sentenció el dirigente.
Por su parte, Rubén Kristofher, director de Asuntos Internacionales del Movimiento Tupamaro, informó que la conferencia contó con la participación de más de 200 delegados continentales.
Durante su intervención, Kristofher subrayó la importancia de la «Internacional Proletaria» en la coyuntura actual.
El vocero internacionalista aprovechó el espacio para exigir la libertad del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, denunciando su situación como prisioneros de guerra tras los hechos del pasado 3 de enero.
«Exigimos al imperio que libere a nuestro Presidente. Desde Caracas, enviamos nuestro máximo apoyo a la Revolución Bolivariana en su lucha contra el sionismo mundial y la agresión externa», declaró en referencia a la audiencia celebrada este 26 de marzo en Nueva York.
La delegada de Colombia por el departamento del Cesar, Miriam de las Salas, representante del «Convite» (organización que agrupa a pueblos indígenas, afros y campesinos), calificó el encuentro como un éxito rotundo.
De las Salas detalló que las mesas de trabajo abordaron temas críticos como la Paz, la revolución agraria y el intercambio binacional.
«Buscamos concretar la ilusión de Bolívar: una verdadera libertad para todos los pueblos que aún no hemos alcanzado. Me voy de Caracas admirada por la resistencia bárbara del pueblo venezolano», concluyó la delegada colombiana.
La jornada cerró con actos culturales que simbolizaron la unidad de los países bolivarianos, reafirmando el compromiso de los movimientos sociales de la región de mantener la ofensiva en la batalla cultural y política contra el colonialismo.
