Una tradición que mezcla la fe y el amor por la naturaleza, sigue fortaleciéndose año tras año. Los Palmeros de Chacao, reconocidos como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2019, se alistan para una nueva temporada de poda de la palma bendita con motivo de la conmemoración de la Semana Santa.
En una jornada de trabajo realizada en el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), representantes de esta manifestación cultural y espiritual se reunieron con el ministro Alfred Nazaret Ñáñez y la presidenta del Instituto Nacional de Parques, Rosinés Chávez, quienes otorgaron la permisología para la poda controlada de la emblemática planta.
El ministro Ñáñez acordó con los representantes de los Palmeros de Chacao, la rehabilitación de viveros para el cultivo de palma bendita y otras especies endémicas que crecen en el Parque Nacional Waraira Repano, con la finalidad de repoblar el bosque.
«Son ustedes representantes de la espiritualidad nacional… llevan este símbolo de fe a la población sin dañar el ambiente, porque son protectores de la palma», dijo Ñáñez al reconocer la labor y la tradición de los palmeros.
Añadió el titular del Ecosocialismo que estos cultores buscan a Dios en el conocimiento de la palma, estudiando además su ecosistema y los cuidados de las plantas que podan, educando a varias generaciones en esta tradición.
Por su parte, la presidenta del Instituto Nacional de Parques, Rosinés Chávez, dijo que es un honor para ella y la institución que representa, ayudar a seguir apoyando a los Palmeros de Chacao. «Han logrado una conexión con los pequeños palmeritos, enseñándoles la tradición y el cuidado de las palmas. Ustedes son los mayores protectores de esta tradición, pero también del Waraira Repano», dijo.
Una tradición de siglos aterrizada en la actualidad
Los Palmeros de Chacao tienen una historia que data desde antes de la independencia de Venezuela y su tradición se ha mantenido intacta por generaciones. Con el mundo afectado por los fenómenos «civilizatorios», el movimiento también tiene su aporte indispensable.
El secretario de la organización Palmeros de Chacao, Richard Delgado, propuso al Minec la ejecución de un proyecto conjunto basado en el rescate de la quebrada de Chacaíto para regalarle un corredor turístico a Caracas, donde operaría un nuevo parque para la capital.
«Ofrecemos nuestra ayuda y nuestros conocimientos junto a los guardaparques, para llevar adelante este proyecto sin fines de lucro», dijo Delgado.
Desde el despacho ministerial, no solo se recibió con beneplácito está propuesta, sino que se invitó a los Palmeros de Chacao a formar parte de los impulsores del Plan Chuquisaca, que adelanta esta gestión.
El Plan Chuquisaca es un programa de reforestación nacional inspirado en el decreto conservacionista del Libertador Simón Bolívar, que tiene como propósito central la siembra de 10 millones de árboles frutales, medicinales y ornamentales, para lo que los palmeros se convierten en aliados estratégicos para impulsar la campaña.
Vulnerables, pero firmes
Richard Delgado comentó durante el encuentro que la tradición de los Palmeros de Chacao se asume como una tradición vulnerable, debido a la intervención del Parque Nacional Waraira Repano y la fragilidad en los procesos de formación, lo que a su vez se convierte en una fortaleza.
Destacó que actualmente disponen de 2.640 sectores del parque sembrados con palmas, y que aspiran a rehabilitar un vivero de palmas y otras especies propias del lugar, que está a unos mil metros de altura de la Avenida Boyacá (Cota Mil).
El próximo viernes 27 de marzo los Palmeros de Chacao subirán nuevamente a las alturas del principal pulmón vegetal de la capital para cumplir con la tradición de la bajada de la palma bendita, que será aprovechada el Domingo de Ramos próximo. A la actividad, asistirán como invitados el ministro Ñáñez y la presidenta de Inparques Rosinés Chávez.
