Cuba declaró emergencia internacional tras la decisión de Donald Trump de imponer aranceles a los países que envíen petróleo a la isla, luego de argumentar que constituye “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad y política exterior de Estados Unidos (EE.UU.).
“El pueblo de Cuba, con la solidaridad de la comunidad internacional, concluye que la situación con respecto al Gobierno de los Estados Unidos constituye una amenaza inusual y extraordinaria, que proviene total o sustancialmente de la derecha neofascista anticubana de EE.UU.”, respondió el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en su cuenta en X.
Añadió que ese peligro es contra “la seguridad nacional y la política exterior de todos los países, para la paz y la seguridad internacionales y para la supervivencia de la humanidad frente a la amenaza nuclear y el cambio climático”.
Por tanto, indicó el ministro en su publicación, que La Habana decidió declarar “una emergencia internacional con respecto a dicha amenaza”.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que “esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”, reseña RT y otras agencias internacionales.
Bloqueo ilegal y más ahogo criminal
El jueves, Trump firmó un decreto que entró en vigor a la medianoche, y que le permite imponer tasas a las importaciones de productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
Posteriormente, Trump aseguró, contradictoriamente, que no pretendía “ahogar” a la nación caribeña con esto.
“No, no es mi intención, pero parece que es algo que, simplemente, no va a poder sobrevivir. Creo que Cuba no podrá sobrevivir”, sostuvo al ser consultado por la prensa sobre el tema, sin mencionar los bien documentados efectos del bloqueo que la Casa Blanca le impuso hace más de seis décadas.
