En una intervención de alto impacto ante el Consejo de Seguridad, la República Islámica de Irán denunció que Estados Unidos e Israel han iniciado una fase de guerra híbrida para desestabilizar el país tras el fracaso de sus objetivos bélicos.
El representante adjunto de Irán ante la ONU, Gholamhossein Darzi, afirmó que Washington y Tel Aviv, al no poder alcanzar sus metas por métodos militares, recurren ahora a provocar disturbios internos, caos y actividades extremistas para socavar la soberanía nacional.
Durante su discurso, Darzi calificó de profundamente cínica la postura del gobierno estadounidense, que intenta presentarse como aliado del pueblo iraní mientras diseña planes para una intervención militar bajo pretextos humanitarios.
El diplomático subrayó que el patrón de coerción de Washington es claro y se basa en fabricar víctimas y difundir cifras infladas para justificar la injerencia extranjera. Esta estrategia, según el funcionario, es un guion conocido que se ha aplicado repetidamente en otras naciones como Irak, Libia y Venezuela para derrocar gobiernos que no se pliegan a los intereses del país norteamericano.
