Siria bombardeo israelí

Israel llevó a cabo un masivo ataque aéreo contra Siria

La defensa antiaérea de Siria ha respondido la noche de este domingo a un masivo ataque israelí que tenía como objetivo varios puntos de la región central del país, informa la agencia SANA.

De acuerdo con el canal Al Hadath, se atacaron blancos en las provincias de Damasco, Hama, Tartus y Homs con 15 misiles. El medio reporta que Tel Aviv bombardeó también el Centro de Investigación Científica en la provincia de Hama.

El director del Hospital Nacional de la ciudad de Masyaf, Faisal Haider, comunicó que los ataques aéreos en los alrededores de la urbe han causado 14 muertos y 43 heridos, seis de los cuales se encuentran en estado grave.

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Yván Gil denunció que el Estado de Israel respalda a los “criminales fascistas” en Venezuela

El ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, denunció que el Estado de Israel respalda a los “criminales fascistas” en Venezuela y que los entrenan en sus “prácticas violentas”.

El canciller realizó las aseveraciones a través de su cuenta oficial de Telegram, en respuesta a un comunicado de prensa del país hebreo, en el cual la entidad sionista expresó su apoyo al excandidato de la oposición extremista Edmundo González Urrutia.

“Los que ejecutan el genocidio más grande conocido desde la Segunda Guerra Mundial”, recordó Gil ante la guerra que lleva a cabo Israel en la Franja de Gaza que ha dejado a más de 40 mil palestinos muertos, en su mayoría mujeres y niños.

“Los sionistas, sabemos que respaldan a la ultraderecha venezolana, la financia y la entrena en sus prácticas violentas, igual los derrotamos, no volverán. El sionismo en Venezuela no pasará, acá somos humanistas y aborrecemos su odio y bajeza”, enfatizó el canciller.

FyF/VTV
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Ministro israelí considera «justificado y moral» dejar morir de hambre a los palestinos en Gaza

El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, asegura que dejar morir de hambre a civiles palestinos al bloquear la entrada de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza está «justificado y es moral».

De acuerdo con Smotrich, Israel permite la entrega de ayuda solo porque «no hay elección». «Nadie nos permitirá dejar morir de hambre a 2 millones de civiles, aunque esto pueda estar justificado y ser moral, hasta que nos devuelvan a nuestros rehenes», declaró este lunes en una conferencia.

El ministro se mostró a favor de imponer una prohibición a la entrega de ayuda humanitaria a la población del enclave palestino porque, en su opinión, así Hamás aceptaría más rápidamente liberar a los rehenes israelíes.

 

F/RT
F/Mahmoud Issa / Gettyimages.ru
Israel

El Parlamento israelí vota en contra de la creación del Estado de Palestina

El Legislativo israelí votó por una resolución que niega la creación del Estado Palestino, informó el periódico ‘Times of Israel’.

«El Parlamento de Israel se pronuncia rotundamente en contra de la creación del Estado Palestino al oeste de Jordania», cita el diario a la mencionada resolución.

Según afirma el texto, el Estado Palestino sería un peligro existencial para Israel y sus ciudadanos, eternizaría el conflicto palestino-israelí y desestabilizaría la región de Oriente Medio.
El diario afirma que 68 diputados israelíes votaron a favor de esa resolución y nueve en contra.

El documento niega por completo la creación del Estado de Palestina inclusive en el marco de una solución negociada del conflicto, según el reporte.

La ONU aprobó en 1947 una resolución para la creación de dos Estados como la única vía para lograr la paz duradera en la región. Solo se estableció el Estado de Israel, mientras que la creación del Estado Palestino sigue pendiente.

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, también ha hecho público su rechazo a la creación de un Estado palestino y ha criticado a los países que han reconocido como tal a Palestina

El primer ministro israelí ha pedido en otras ocasiones que Tel Aviv controle la totalidad de la Franja de Gaza cuando las tropas hebreas culminen su ofensiva, e incluso sugirió que los palestinos deben emigrar hacia otros lugares para facilitar el restablecimiento de los asentamientos ilegales israelíes.

 

F/Sputnik
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Ultraortodoxos

Régimen israelí está muy desprestigiado: Los ultraortodoxos no quieren ser soldados

El martes, 16 de Julio, una turba de judíos ultraortodoxos atacó a dos oficiales del Ejército israelí en Bnei Brak —periferia de Tel Aviv— cuando salían de una reunión con un rabino para crear una brigada de religiosos fundamentalistas en las fuerzas armadas. Medio centenar de hombres de saco y sobretodo negros, camisa blanca y sombrero, se enervaron al descubrirlos y comenzaron a gritar “¡asesinos!», mientras lanzaban botellas: uno se arrojó sobre el capó de un auto para impedirles partir. La consigna es «muertos o presos, antes que alistados».

Quizá Benjamín Netanhayu tenga ya decidida una fecha de invasión al Líbano y debe reforzar su tropa para operar en ese frente, en Gaza y en una Cisjordania cada día más violentada: necesita reclutas mientras centenares de miles de personas han abandonado el país. Aunque extendió a 3 años el servicio militar, no alcanza y el Gobierno ha ido a por los eximidos: los judíos ultra religiosos.

Estos se resisten, considerando que tener una fuerza armada es tan importante como una fuerza de religiosos estudiando la Torá de lo cual dependería la existencia misma de Israel. Y lo dicen en un sentido literal, oponiéndose violentamente a empuñar las armas. El resto de la sociedad observa cómo 325 de sus hijos han muerto en Gaza, mientras los ultra religiosos son mantenidos por el Estado solo para rezar y estudiar libros sagrados casi todo el día. La situación se volvió insostenible.

Las condenas políticas

El episodio en Bnei Brak fue condenado por amplios sectores de la política israelí, incluido Yitzhak Goldknopf, líder del partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá, clave en la coalición de Gobierno de Benjamín Netanyahu. También lo condenaron los dos ministros más ultraderechistas, Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich que representan a los colonos, muy belicistas.

Los ultraortodoxos “haredí” son los que organizaron protestas en las últimas semanas contra la integración forzosa de sus jóvenes en el Ejército, después de que el Tribunal Supremo israelí ordenara tomar medidas para aumentar el número de religiosos que realizan el servicio militar obligatorio.

El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, aprobó el envío de órdenes de reclutamiento a ultraortodoxos a partir del mes de agosto, sin especificar cuántos de los 63.000 haredim en edad militar serán reclutados. Las fuerzas armadas han avisado que para el año 2024 solo podrían reclutar a 3.000 porque los ultra ortodoxos tienen requisitos especiales referidos a la dieta kosher y la convivencia con mujeres: tendrían que acomodar a los nuevos reclutas en batallones especiales.

Los jóvenes que estudian a tiempo completo en las escuelas talmúdicas yeshivá están exentos del servicio militar, al igual que los árabes israelíes (estos últimos difícilmente aceptarían pelear contra los palestinos que son sus hermanos).

«Sin base legal»

La exención de los religiosos había sido prorrogada a través de disposiciones especiales pero hace tres semanas el Supremo decidió que «no existe base legal para excluir a los hombres ultra ortodoxos del reclutamiento» y que si no sirven al Ejército, tampoco deben recibir subvenciones educativas ni asistencia social. A pesar de que el servicio militar es mixto, en el caso de los ortodoxos no convocarán a las mujeres.

Consultado por Página/12, el analista político Daniel Kupervaser explicó desde Israel: “Desde la creación del Estado de Israel, Ben Gurion aceptó el pedido de líderes ultra ortodoxos de eximir de la obligación militar a solo 400 jóvenes dedicados única y permanentemente al estudio de la Torá con perspectiva de convertirlos en eminencias en el tema. El problema se complicó cuando el componente ultra ortodoxo comenzó a tomar peso formando partidos políticos. Hoy son un 14 por ciento de la población de más de 18 años —60.000 posibles reclutas— y por su alta natalidad, su peso crecerá significativamente: hoy se acercan al 25 por ciento de los niños que comienzan los estudios primarios”.

Según Kupervaser, el sector ultra-ortodoxo de la sociedad ganó peso por el sistema parlamentario israelí, donde a pesar de ser minoritarios, son un factor crítico de intervención en la política ya que su capacidad de desempate deja en sus manos el coronar o derrocar gobiernos. Y aclara que no se debe confundir a los anteriores con los religiosos nacionalistas que son un 12 por ciento de la población y sí se alistan al ejército.

Y tampoco se debe mezclarlos con otra secta dentro de los ultra ortodoxos llamada Naturi Karta, antisionistas y pro-palestinos, quienes son una minoría ínfima. Gran parte de ellos vive en el barrio Mea Shearim de Jerusalén en unas pocas cuadras semipeatonales, casi amurallados en un ambiente que remite un poco al medioevo, haciendo una selección del uso de las tecnologías de acuerdo a su interpretación de los mandatos bíblicos: las noticias del barrio se publican en afiches que pegan en la calle.

Ellos consideran que el Estado de Israel es una abominación que no debería haberse creado ya que eso solo sería posible con la llegada del mesías y bajo su liderazgo. A modo de provocación, ellos violan la muy estricta prohibición que colocar en público siquiera un pin con la bandera palestina: la pintan en paredes y las izan muy alto para que a los soldados le cueste mucho bajarlas. Luego golpean —sin mucho énfasis— a los religiosos, quienes para evitar los embates envían a sus hijos más pequeños a blandir en la cara de los militares banderitas palestinas, muertos de risa. Porque ellos se consideran judíos palestinos que viven aquí desde hace siglos. Y lo hacen de una manera sumamente ortodoxa, casi sin salir del lugar. Tampoco les agradan los extraños: a este cronista lo expulsaron arrojándole un fierrito en la espalda y a los gritos, por ir filmando por la calle con un celular.

La mirada del sociólogo

Andy Faur es un sociólogo argentino —rabino laico— y explica a Página/12 desde Jerusalén que “no más del 50 por ciento de los jóvenes ultra ortodoxos estudian realmente en las yeshivot; el resto están registrados pero no van a las clases, trabajan en tareas informales o deambulan por las calles. Esos jóvenes son también prisioneros del sistema, siguiendo un camino predeterminado por sus líderes desde el nacimiento. Este sistema totalitario los tiene atrapados: al no tener estudios o habilidades laborales para su inserción en la sociedad, están a merced de la ayuda de sus instituciones y organizaciones comunitarias.

Al casarse muy jóvenes, tener muchos hijos y no poder sustentarse, dependen de los subsidios que puedan conseguir dentro de sus herméticas comunidades. Son el sector más empobrecido y falto de preparación y por ello reciben privilegios del Estado, incluyendo subsidios por estudiar —aunque la mitad no lo haga—, a diferencia de los universitarios que pagan sus estudios. Netanyahu está metido en un embrollo porque tiene que acatar la orden judicial de reclutar a los ultra ortodoxos, al tiempo que su principal soporte político son dos partidos ultra ortodoxos —Shas y Agudat Israel— que se oponen a esto, lo cual pone en vilo la continuidad de su gobierno”.

Susana Durman —argentina exiliada en 1975— declara para Página/12 desde Maalot —norte de Israel— con sonido de bombas de fondo: “No estoy de acuerdo en absoluto con la idea de enviar a los ultra religiosos al Ejército, porque la solución a todo lo que está pasando no es que haya más soldados, sino hacer la paz. Es absurdo lo que quieren hacer”.

 

F/AFP
F/Página 12
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Genocidio continúa: Israel comienza a reclutar judíos ultraortodoxos

Alrededor de 3.000 judíos ultraortodoxos, que antes habían estado exentos de servir en el Ejército israelí, obtendrán notificaciones preliminares de reclutamiento para realizar el servicio militar antes del verano que viene, afirmó este miércoles el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant.

Aunque el ministerio no indicó el número de órdenes que se emitirían, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron que tienen la capacidad de alistar en el Ejército de manera inmediata alrededor de 3.000 hombres ultraortodoxos este año, además de los 1.800 que ya realizan el servicio militar y forman parte del Ejército. «Nuestro objetivo es reclutar a todos aquellos que puedan ser reclutados conforme a la ley», explicó Gallant en su intervención ante la Knéset (Parlamento israelí), añadiendo que «no se ha hecho en 76 años». Además, de acuerdo con el ministro, las órdenes de reclutamiento ya «están en camino y saldrán durante las próximas semanas».

La decisión fue incentivada por el Tribunal Superior de Justicia, que dictaminó el mes pasado que el Ministerio de Defensa debiera poner fin a la exención para los judíos ultraortodoxos de hacer el servicio militar obligatorio, además de prohibir de manera permanente al Estado financiar los centros a donde asistan estudiantes ultraortodoxos en lugar de realizar el servicio militar.

El Tribunal calculó que actualmente había cerca de 63.000 jóvenes que estaban exentos del servicio militar. «En estos días, en medio de una guerra severa, la carga de la desigualdad es más aguda que nunca y requiere la promoción de una solución sostenible de esta cuestión», recalcó el tribunal. Asimismo, según las afirmaciones anteriores de la Oficina de la fiscal general de Israel, Gali Baharav-Miara, esos 3.000 eran una cifra adecuada y aceptable para 2024, pero cada año el número tendría que aumentar de forma constante.

 

F/RT
F/Saeed Qaq / Gettyimages.ru