El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) comunicó que el objetivo de los ataques con misiles desde territorio iraní es «el corazón de los territorios ocupados» por Israel.
El CGRI indicó que el lanzamiento de cohetes es una respuesta a los asesinatos del líder del movimiento palestino Hamás, Ismail Haniya; el líder del grupo chiita libanés Hezbolá, Hassan Nasrallah; y el asesor militar iraní en el Libano Abás Nilforushan.
Asimismo, explicó que la operación militar se llevó a cabo con la aprobación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y con el apoyo del Ejército y el Ministerio de Defensa del país. Por último, el CGRI advirtió que si «Israel responde [militarmente a la operación iraní], sufrirá ataques demoledores».
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que Irán lanzó misiles hacia el país hebreo, solicitando a la población permanecer alerta. El suceso ocurrió horas después de las advertencias de un alto funcionario de la Casa Blanca sobre un inminente ataque iraní con misiles balísticos.
Reportes preliminares de la prensa local dan cuenta de que se lanzaron al menos 150 misiles balísticos. En tanto, la radio militar israelí, citada por Reuters, señala que fueron 200 cohetes.
«En los últimos minutos, el Comando del Frente Interior ha distribuido instrucciones para salvar vidas en varias áreas del país. Se solicita al público que respete las pautas del Comando del Frente Interior. Al escuchar una sirena, se debe ingresar a un espacio protegido y permanecer allí hasta nuevo aviso», comunicó el Ejército israelí.
En tanto, oleadas de sirenas sonaron en todo el territorio israelí. Asimismo, los despegues y aterrizajes en el país fueron interrumpidos por el lanzamiento de los cohetes. Según medios israelíes, los aviones que se dirigían a territorio de la nación hebrea dieron varias vueltas en el aire.
Irán está preparando un ataque inminente con misiles balísticos contra Israel, informa Axios, citando un alto funcionario de la Casa Blanca. Según la fuente, la Administración Biden cree que el ataque está a punto de tener lugar.
«Estamos apoyando activamente los preparativos defensivos para defender a Israel de este ataque», aseguró el alto funcionario, agregando que «un ataque militar directo de Irán contra Israel acarreará graves consecuencias» para la nación persa.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Daniel Hagari, aseveró que las autoridades estadounidenses habían informado a Tel Aviv sobre un posible ataque iraní contra el Estado hebreo. Al mismo tiempo, el vocero indicó que ninguna «amenaza aérea de Irán» fue detectada hasta el momento.
«Nuestros sistemas de defensa antiaérea están totalmente preparados y los aviones de las Fuerzas Aéreas patrullan el cielo. Estamos al máximo nivel de preparación en ataque y defensa junto con nuestros socios de EEUU y estamos siguiendo juntos los acontecimientos en Irán», subrayó, prometiendo también que un ataque iraní contra Israel «tendrá consecuencias».
Teherán prometió responder a Tel Aviv por el asesinato de varios de sus funcionarios. Así, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, declaró el domingo que la muerte del general de brigada y subjefe de operaciones de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Abbas Nilforooshan, fallecido la semana pasada en un ataque aéreo israelí en Beirut, tendrá consecuencias para el Estado hebreo. «Sin duda, este horrible crimen del régimen sionista agresor no quedará sin respuesta», dijo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron haber llevado a cabo un «ataque selectivo» este viernes en Beirut, capital del Líbano.
El Ejército israelí afirma que, por el momento, no se han modificado las directrices relativas a los civiles, y que en breve facilitará más detalles sobre el ataque. Según los medios de comunicación libaneses, la acción tuvo lugar en el suburbio de Dahiyeh.
Un corresponsal de Al-Manar asegura que las ambulancias están recogiendo heridos y víctimas, incluidos niños, en la zona de Al-Qaim, en los suburbios del sur de Beirut.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó de que la incursión hostil tuvo como objetivo un apartamento de uno de los edificios residenciales de la zona de Al Jamous, en los suburbios del sur, y dejó hasta el momento cinco niños muertos.
Según fuentes de seguridad citadas por medios israelíes, el ataque tenía como objetivo a Ibrahim Aqil, miembro del Consejo de la Yihad, máximo órgano militar de Hezbolá.
Aqil está acusado de perpetrar un atentado con bomba contra la Embajada estadounidense y el cuartel de los marines en Beirut en 1983, quien además es buscado por el FBI.
El 17 y 18 de septiembre se produjeron unas explosiones coordinadas de buscapersonas en todo el Líbano que el grupo chiita Hezbolá atribuyó a Israel.
El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, calificó los estallidos, que dejaron decenas de muertos y más de 2.500 heridos, de «masacre» y «declaración de guerra» contra el pueblo libanés. Prometió que Israel recibirá un «justo castigo».
Desde Israel no confirmaron su responsabilidad en el ataque. Mientras tanto, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Herzi Halevi, aprobó este miércoles los planes defensivos y ofensivos para las tropas en el norte del país, en la frontera con el Líbano.
El primer ministro libanés, Najib Mikati, afirmó que su nación está en guerra. Sus declaraciones surgieron después de las detonaciones coordinadas de buscapersonas y otros dispositivos que tuvieron lugar en todo el país a lo largo de dos días consecutivos.
«Estamos en guerra, teniendo en cuenta lo que nuestro pueblo en el sur del Líbano ha estado experimentando durante 11 meses», destacó, en referencia a los regulares cruces de fuego entre Hezbolá y el Ejército israelí en la frontera, así como a los ataques aéreos contra el territorio de la nación árabe.
Al hablar sobre las explosiones, que se cobraron la vida de decenas de personas y dejaron miles de heridos, Mikati señaló que «no hay palabras para expresar la brutalidad de este crimen».
«No queremos una guerra»
Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores libanés, Abdallah Bou Habib, comunicó que a día de hoy «no hay duda» de que su país está viviendo «un momento aterrador». «Tenemos miedo de que se avecine una guerra porque no queremos una guerra», subrayó.
De acuerdo con el canciller, si inicialmente «hubo escaramuzas en la frontera», que «a veces se intensificaron, ahora estamos hablando del comienzo de una guerra». «Por eso vamos a acudir al Consejo de Seguridad de la ONU para detener esto. Estamos en contra de la guerra en el Líbano», manifestó.
«El Gobierno del Líbano no quiere la guerra y ni siquiera quiere que haya enfrentamientos en el sur del Líbano», concluyó.
El Gabinete israelí da luz verde a una ofensiva a gran escala en el Líbano
A su vez, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Herzi Halevi, aprobó este miércoles los planes defensivos y ofensivos para las tropas en el norte del país, en la frontera con el Líbano, tras las reuniones celebradas en el Mando Norte, informó la prensa israelí. Según Halevi, las fuerzas israelíes en esta zona están en alerta máxima y disponen de muchas capacidades que aún no se han activado.
«La regla es que siempre que trabajemos en cierto punto, las próximas dos etapas están listas para salir ya fuertes y hacia adelante. En cualquier etapa el precio para Hezbolá debería ser alto», dijo.
Posteriormente, el Canal 12 reveló que el Gabinete de Seguridad de Israel ha dado luz verde al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y al ministro de Defensa, Yoav Gallant, para lanzar operaciones ofensivas a gran escala contra Hezbolá en el Líbano.
Según se informa, en un párrafo de la resolución aprobada por los miembros del Gabinete en una reunión reciente se autoriza a Netanyahu y Gallant a «tomar acciones defensivas y ofensivas contra Hezbolá para cumplir con el objetivo de la guerra», incluidas las que podrían conducir a un conflicto a gran escala en el Líbano.
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, anunció este miércoles «el inicio de una nueva fase de la guerra» en la Franja de Gaza y anunció que «el centro de gravedad se está desplazando hacia el norte». De acuerdo con sus palabras, los objetivos en la zona son «claros y simples», indicando que consisten en «devolver a los residentes de las ciudades del norte a sus hogares sanos y salvos».
La noche de este miércoles Israel llevó a cabo un bombardeo contra instalaciones militares de Hezbolá en el sur del Líbano. Los ataques se perpetraron en las zonas de Chihine, Tayibe, Blida, Meiss el Jabal, Aitaroun y Kfarkela. Además, se atacó un depósito de armas del grupo chiita en el área de Khiam.
Hezbolá y las autoridades libanesas responsabilizaron a Tel Aviv de la serie de detonaciones registradas esta semana. La agrupación insurgente prometió responder al ataque del país hebreo.
Israel no permite que se entregue el 83% de los alimentos necesarios para Gaza, indica una declaración, publicada en el sitio web de la organización no gubernamental humanitaria Consejo Noruego para los Refugiados. Además, el documento exige que se ponga fin a la obstrucción sistemática de los suministros de ayuda por parte del Estado judío.
El porcentaje de asistencia bloqueada por Israel ha pasado del 34% al 83% desde 2023, muestra el informe del Consejo Noruego para los Refugiados y firmado por otras 14 organizaciones no gubernamentales.
«Esta reducción significa que la población de Gaza ha pasado de una media de dos comidas diarias a una sola comida cada dos días», indica el documento.
El análisis de los datos de las organizaciones que trabajan en la Franja de Gaza demuestra que:
Unos 50.000 niños de entre seis meses y cinco años sufren desnutrición.
La mitad de las reservas de sangre de los donantes y el 65% de la insulina escasean.
Un millón de mujeres carecen ahora de los artículos de higiene que necesitan.
Solo quedan disponibles unas 1.500 camas de hospital, a todas luces insuficientes para dos millones de personas en una zona de guerra.
Al menos 1,87 millones de personas necesitan refugio, con al menos el 60% de las viviendas destruidas o dañadas.
Los activistas humanitarios acusan a la parte israelí de intensificar el bloqueo de la Franja de Gaza, lo que hace prácticamente imposible proporcionar ayuda humanitaria en el enclave.
«La situación era intolerable mucho antes de la escalada de octubre pasado y ahora es más que catastrófica. A lo largo de 11 meses, hemos alcanzado niveles espeluznantes de conflicto, desplazamientos, enfermedades y hambre. Sin embargo, la ayuda sigue sin llegar y los trabajadores humanitarios arriesgan sus vidas para hacer su trabajo mientras se intensifican los ataques y las violaciones del derecho internacional», comentó Jolien Veldwijk, directora de la empresa CARE, que responde a las crisis en todo el mundo proporcionando alimentos.
Por ello, los organismos firmantes del documento piden a los gobiernos de las Naciones Unidas que exijan a Israel que ponga fin a su obstrucción de la ayuda humanitaria.
Además, los grupos humanitarios piden «un alto el fuego inmediato en Gaza», y «un embargo de armas». También exigen «el cumplimiento de las conclusiones y recomendaciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el fin del asedio del Gobierno israelí a Gaza y el respeto del llamamiento de la CIJ a poner fin a la ocupación del territorio palestino».
El 7 de octubre de 2023, Israel sufrió un ataque sin precedentes por parte de Hamás, que causó la muerte de unas 1.200 personas y la toma de más de 200 rehenes. En respuesta, Israel lanzó una operación militar en la Franja de Gaza, cuyo objetivo declarado era la destrucción de Hamás. Como consecuencia de los combates, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, más de 41.000 personas han muerto y más de 95.000 han resultado heridas.
Desde la Cancillería rusa han pedido a las partes que pongan fin a las hostilidades. Según la postura de Moscú, solo es posible un acuerdo sobre la base de la fórmula aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, es decir, la creación de un Estado palestino en las fronteras de 1967.
El secretario de Estado de EEUU negó este miércoles informes de que Washington tenía conocimientos previos sobre las mortales detonaciones coordinadas de buscapersonas en el Líbano.
En una conferencia de prensa en Egipto junto a su homólogo egipcio, Badr Abdelatty, el alto cargo señaló que Estados Unidos «no conocía estos incidentes ni estaba involucrado en ellos».
«Seguimos reuniendo información y datos», dijo Blinken a los periodistas. «Seguimos siendo muy claros en cuanto a la importancia de que todas las partes eviten cualquier medida que pueda agravar aún más el conflicto en Gaza», agregó.
Es de recordar que EEUU es el principal aliado en materia de seguridad del régimen israelí y es público que comparten información y coordinan acciones en el ámbito militar y de seguridad nacional.
Por su parte, Abdelatty condenó los ataques en el territorio libanés y advirtió que las escaladas podrían llevar a Oriente Medio «al borde de una guerra regional integral». «Egipto se opone a cualquier acción unilateral que pueda atentar contra la soberanía del Líbano», afirmó el canciller egipcio. «Nos solidarizamos plenamente con el Gobierno y el pueblo del Líbano».
Blinken se encuentra en Egipto con el objetivo de salvar las negociaciones de una tregua entre Israel y el movimiento palestino Hamás. Esa jornada también mantuvo un encuentro con el presidente egipcio, Abdulfatah al Sisi.
¿Qué sabía EEUU antes del ataque?
Este miércoles trascendió un reporte de Axios, citando fuentes israelíes, informando que el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, llamó al secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, varios minutos antes del inicio de la oleada de explosiones contra los dispositivos de miembros del grupo chiita Hezbolá.
Según fuentes estadounidenses, Gallant comunicó al jefe del Pentágono que Israel estaba a punto de llevar a cabo una operación en el Líbano, pero no detalló en qué consistiría la acción. La llamada del ministro israelí fue un intento de evitar que EEUU quedara en la ignorancia de los hechos, indicó una persona consultada.
La República Bolivariana de Venezuela condena enérgicamente el ciberataque perpetrado por Israel contra los habitantes del sur del Líbano, de Beirut y sus alrededores, este 17 de septiembre de 2024, que dejó al menos 12 personas fallecidas y dos mil 800 heridos, entre ellas el embajador de la República Islámica de Irán acreditado en la República Libanesa S.E. Mojtaba Amani, como resultado de simultáneas explosiones en localizadores portátiles de uso personal.
A través de un comunicado, el gobierno nacional señala que este tipo de prácticas generadoras de violencia, víctimas mortales y destrucción, ocasionan, además, pánico y zozobra en la población civil indefensa. Este ataque articulado mediante un sofisticado método de terror e intimidación a la población, se suma a las aborrecibles técnicas utilizadas por gobierno hostiles en la peligrosa y creciente escalada de tensión política y militar en el Medio Oriente.
El Gobierno Bolivariano expresa sus más sinceros sentimientos de cercanía al pueblo y gobierno libanés por tan lamentable suceso, al tiempo que expresa un mensaje de aliento y solidaridad a los familiares de las víctimas y heridos.
Este martes, al menos 12 personas perdieron la vida tras la explosión en cadena de beepers o localizadores en varios puntos del Líbano, que estaban en manos de miembros del grupo chiita libanés Hezbolá, así lo informó el Ministerio de Salud Pública del país del Medio Oriente.
El titular del ministerio, Firas Abiad, precisó que la mayoría de los heridos sufrieron daños en la cara, las manos o el abdomen. Hospitales de todo el país recibieron grandes cantidades de víctimas a partir de las 15:30 horas, todas ellas a raíz de la detonación de los localizadores.
Al menos ocho personas murieron y 2.750 resultaron gravemente heridas este martes en el sur del Líbano y en los suburbios de Beirut por la explosión de «buscapersonas» en todo el país, comunicó el ministro de Salud del Líbano, Firas Abiad, citado por Al Jazeera.
Se informa que cientos de miembros del movimiento chiita Hezbolá sufrieron heridas graves. Además, entre los fallecidos se encuentra una niña de ocho años.
La agencia Merh, citando a sus fuentes, reporta que entre los heridos está el embajador iraní en el Líbano.
Un funcionario de Hezbolá, hablando bajo condición de anonimato, dijo a Reuters que la detonación de los «buscapersonas» es la «mayor violación de seguridad» a la que se ha visto sometido el grupo en casi un año de guerra con Israel.
Snowden señala a Israel detrás de las explosiones
Edward Snowden, el exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) y de la CIA que desveló en el 2013 el programa de vigilancia masiva de Washington, ha atribuido a Israel las explosiones coordinadas de los «buscapersonas», que tuvieron lugar este martes en todo el Líbano.
«Lo que Israel acaba de hacer es, mediante cualquier método, imprudente. Han hecho volar por los aires a innumerables personas que conducían (es decir, coches fuera de control), hacían la compra (sus hijos están en el cochecito detrás de él en la cola de la caja), etcétera», indicó en una publicación en su cuenta de X, calificando el hecho como «indistinguible del terrorismo».
BREAKING via Reuters Hundreds of members of Hezbollah were seriously wounded on Tuesday when the pagers they use to communicate exploded.Here is one video of one of the pager explosions. pic.twitter.com/UDepHvkkEe
Asimismo, el exanalista sugirió que parece más probable que se trate de «explosivos implantados» y no de un «pirateo informático», ya que hay «demasiadas heridas graves y consistentes». Mientras que, si se tratara de baterías sobrecalentadas que explotan, «se esperarían muchos más pequeños incendios y fallos de encendido», subrayó.
Un periodista de Reuters reportó ambulancias circulando a toda velocidad por los suburbios del sur de la capital, en medio de un pánico generalizado. Los residentes dijeron que se estaban produciendo explosiones incluso 30 minutos después de las primeras.
En las redes sociales circularon imágenes que mostraban lo que parecía ser un pequeño dispositivo portátil colocado junto a la caja registradora de un supermercado donde una persona estaba pagando y que explotó espontáneamente.
Hospitales colapsados
El Ministerio de Salud libanés, citado por Al Jazeera, pidió a todos los ciudadanos que tengan «buscapersonas» que los desechen inmediatamente. Además, solicitó a todos los trabajadores de la salud que se dirijan urgentemente a sus lugares de trabajo «para ayudar a brindar tratamiento de emergencia al gran número de heridos que están siendo trasladados a los hospitales».
De acuerdo con reportes del medio saudí Alhadath , recogidos por The Times of Israel, los principales líderes de Hezbolá y sus asesores resultaron heridos en la detonación, sin ofrecer más detalles.
La oleada de explosiones duró aproximadamente una hora después de las detonaciones iniciales, que tuvieron lugar alrededor de las 15:45 (hora local).
¿Qué dijo Hezbolá?
Hezbolá anunció que al menos tres personas, entre ellas una niña, murieron y más de 1.000 resultaron heridas.
Asimismo, declaró que inició una investigación para averiguar la causa de las explosiones. «Los organismos competentes de Hezbolá están llevando a cabo una investigación científica y de seguridad a gran escala para averiguar las causas de estas explosiones simultáneas, y los servicios médicos y sanitarios están atendiendo a los heridos en varios hospitales de diversas regiones libanesas», reza el comunicado del grupo.
El líder de la organización, Hassan Nasrallah, advirtió previamente a los miembros del grupo que no llevaran teléfonos celulares, diciendo que podrían ser utilizados por Israel para rastrear sus movimientos y llevar a cabo ataques selectivos.
Según un informe de Axios, la Cancillería israelí ha instado al Congreso de EEUU a que haga desistir a Sudáfrica de su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que acusa al Estado judío de violar sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de 1948 por su operación militar en la Franja de Gaza.
«Les pedimos que trabajen inmediatamente con los legisladores a nivel federal y estatal, con los gobernadores y las organizaciones judías, para ejercer presión a Sudáfrica para que cambie su política hacia Israel», sostiene la declaración israelí, publicada por Axios.
Los diplomáticos israelíes recibieron instrucciones de hacer saber a los diplomáticos sudafricanos que trabajan actualmente en Estados Unidos que «continuar con sus acciones actuales, como apoyar a Hamás e impulsar movimientos antisraelíes en los tribunales internacionales, tendrá un alto precio» y podría llevar a la suspensión de las relaciones comerciales entre Washington y Pretoria.
Sin embargo, es poco probable que EEUU lleve a cabo una medida tan drástica, ya que Washington pretende «mantener su relación con Sudáfrica para contrarrestar la influencia de Rusia y China».
El 29 de diciembre de 2023, Sudáfrica presentó ante la CIJ la denuncia de intento de genocidio por parte de Israel en Gaza, en respuesta al creciente número de muertes de civiles en el asediado enclave palestino. Un total de 13 países, entre ellos España, Bélgica, Egipto y Turquía, se han sumado al caso desde entonces. Israel ha rechazado las acusaciones.
Cabe señalar que Sudáfrica tiene hasta el 28 de octubre para presentar ante la CIJ sus argumentos para la continuación del caso contra Israel por cargos de violación de la Convención sobre el Genocidio durante la guerra de Gaza, lo que puede ser la razón del aumento de la presión por parte de los representantes israelíes.
Ataques lanzados por Israel la madrugada de este martes contra un campo de refugiados al oeste de Jan Yunis han dejado al menos 40 muertos y 60 heridos, entre ellos un gran número de niños y mujeres, informa la agencia de noticias Wafa.
Según el servicio de emergencias civiles de Gaza, al menos 20 tiendas de campaña se incendiaron en el lugar, donde los misiles abrieron cráteres de hasta nueve metros de profundidad, recoge Reuters.
El ataque, que se efectuó mediante el lanzamiento de cinco misiles, tuvo lugar cerca del Hospital Británico gestionado por la organización benéfica UK-Med, a la entrada de Al-Mawasi.
Según medios locales, continúan las operaciones de búsqueda y de rescate para recuperar a posibles víctimas bajo los escombros. Testigos aseguran que los equipos de rescate se enfrentan dificultades extremas debido a la destrucción masiva y los profundos cráteres dejados por los misiles, lo que se ve agravado por las condiciones de completa oscuridad en la zona.
«Nos enfrentamos a una de las masacres más horribles desde el inicio de la agresión israelí en la Franja de Gaza, hay familias enteras que han desaparecido entre la arena debido a los misiles», denunció el portavoz de la Defensa Civil Palestina en Gaza.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), informaron que llevaron a cabo una operación conjunta con la Agencia de Seguridad Israelí (ISA, por sus siglas en inglés) y las Fuerzas Aereas israelíes (IAF, por sus siglas en inglés) contra «importantes terroristas de Hamas que operaban dentro un centro de mando y control incrustado dentro del Área Humanitaria en Jan Yunis».
En respuesta, el movimiento palestino Hamas calificó de «mentira descarada» las declaraciones de las FDI, y negó la presencia de miembros del movimiento en el lugar atacado en Jan Yunis. «La resistencia ha confirmado en repetidas ocasiones que niega la presencia de cualquiera de sus miembros en concentraciones de civiles», dijeron en un comunicado.