Ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó ante la comunidad internacional la visión de un país que se sobrepone a la confrontación y a las adversidades naturales para dar paso a un nuevo tiempo político fundado en el diálogo, la justicia y la diplomacia soberana.
Durante su discurso en la 81.ª sesión del organismo multilateral, la jefa de Estado reflexionó sobre los momentos críticos que ha atravesado la nación en el año 2026, señalando dos duras pruebas: el impacto de la polarización política impulsada por intereses ajenos al bien común y la devastación provocada por el doble terremoto del pasado 24 de junio.
«A pesar de estos golpes tan fuertes, hoy Venezuela Renace. ‘Renace’ resume la actitud que nuestro pueblo ha asumido frente a estos acontecimientos: la transformación de la dinámica política fundamentada en el diálogo, la negociación y la diplomacia. Venezuela aspira a reconstruir y sostener con los Estados Unidos y la comunidad internacional relaciones de cooperación, respeto e igualdad soberana», afirmó la Mandataria nacional desde el podio de las Naciones Unidas, citando al poeta César Vallejo.
Agradecimiento diplomático
En el marco de la reactivación de los canales de comunicación al más alto nivel, la presidenta Rodríguez expresó un reconocimiento público al Ejecutivo estadounidense por la disposición demostrada para redefinir el mapa de relacionamiento bilateral.
«Quiero, en esta 81.ª Asamblea de la ONU, agradecer al presidente Donald Trump y a su gobierno por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela. La última vez que los mandatarios de Venezuela y Estados Unidos se reunieron fue en el año 2009. Hoy trabajamos seriamente para dirimir las diferencias a través del diálogo, abonando caminos para el relacionamiento energético, la seguridad, la lucha contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de nuestros pueblos», aseveró.
De igual forma, la jefa de Estado extendió el agradecimiento de la nación a los gobiernos de América, Europa, Asia, África, Medio Oriente y al Sistema de Naciones Unidas por el despliegue humanitario y la solidaridad brindada durante la contingencia post-sísmica, destacando que en esa atención se manifestó el verdadero espíritu de cooperación del multilateralismo.
Reconciliación nacional y soberanía sobre el Esequibo
Al abordar la política interna, la mandataria venezolana instó a superar definitivamente la polarización partidista para consolidar la estabilidad nacional y el desarrollo productivo tras años de bloqueos económicos que impactaron el modelo de inclusión social.
«Durante demasiado tiempo fuimos un país dividido entre trincheras. Esta etapa debe cerrarse para dar inicio a un nuevo tiempo político basado en la verdad, la justicia y la capacidad de mirar hacia adelante juntos, encontrando en el diálogo respetuoso un espacio genuino para dirimir las diferencias en favor de la Patria», ratificó.
La Presidenta de la República reafirmó ante la sede de la legalidad internacional los derechos e indisolubles títulos históricos de Venezuela sobre la Guayana Esequiba, haciendo un llamado formal a la República Cooperativa de Guyana a retomar los canales de negociación directa y pacífica tal como lo establece el Acuerdo de Ginebra de 1966.
T/Yorcellys Bastidas
F/Prensa Presidencial
