La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar y la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvieron un encuentro de trabajo en la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, acuerdo que formalizó el restablecimiento pleno de los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.
Ambas representaciones, a través de un comunicado conjunto, confirmaron la anulación del estatus de «persona non grata» que pesaba sobre la jefa de gobierno trinitense desde el año pasado, cuando el Poder Legislativo venezolano cuestionó la presencia de activos navales estadounidenses en Puerto España.
«Las mandatarias sostuvieron una cordial reunión de trabajo que marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, reafirmando los vínculos históricos de amistad y cooperación que unen a nuestros pueblos», dice la declaración oficial suscrita al término del intercambio.
El acuerdo bilateral contempla la programación de visitas oficiales reciprocas en Caracas y Puerto España para articular un mecanismo de consulta directa orientado a fortalecer la integración del Caribe sur.
La normalización política coincide con el avance de proyectos de exploración de gas natural en los yacimientos transfronterizos del campo Lorán, donde participan corporaciones multinacionales.
Las autoridades trinitenses proyectan la recepción del recurso energético venezolano para el próximo año en el esquema de interconexión regional.
